Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Su continua búsqueda de lo salvaje, lo primitivo, lo anterior a cualquier tipo de racionalidad, parece ser el criterio unificador de la obra visual y musical de Caterina Purdy. En un cruce entre instalación, performance, música y asumida apropiación cultural, la creadora ha presentado su trabajo en discos bajo los seudónimos Purdy Rocks y Cholita Sound.
Un único disco le bastó a Christianes para quedar inscrito entre lo más interesante que sucedió con el rock chileno de los años noventa. Poco amigos de la exposición, cobijados en un sonido riguroso y profundo, sus integrantes no lograron acomodarse del todo a la inesperada fama que les trajo el single "Mírame sólo una vez". El suyo fue un cruce inusual entre los mundos alternativo y masivo que entonces sostenían la dinámica musical en Chile, y permitió entre otras cosas dar a conocer el trabajo de Cristián Heyne, quien luego destacaría como cotizado músico y productor.
El mismo camino sin un destino definido que Nano Stern recorrió a mediados de la década de los 2000 siguió la compositora, autora y viajera Carmen Salvador, una de las figuras que en el cambio de década abordaron la raíz folclórica latinoamericana desde una mirada moderna de la música. Salvador es parte de una generación de cantautoras en esta variante, que tiene nombres como los de Pascuala Ilabaca (n. 1985), Natalia Contesse (n. 1978), Camila Moreno (n. 1985), Paz Quintana (n. 1983) y Javiera Barreau (n. 1985), entre otras.
El apego a la guitarra como principal herramienta y un particular timbre vocal caracterizan la música de Chini.png, una compositora que se abrió paso luego de cinco años como vocalista de Chini & the Technicians. Ya independizada de ese primer proyecto, tomó el nombre de Chini.png, utilizando como identidad la extensión png (portable network graphics) perteneciente a archivos gráficos en informática. Sus primeros discos definieron su posición en el pop indie: El día libre de Polux (2023) y Vía Lo Orozco (2025).
La vocación musical de Gabriel Vigliensoni se ha aliado a su gran capacidad de trabajo. Desde la adolescencia, sus intereses han tenido como principal guía la labor en recitales, producciones y grabaciones (colectivas o solistas), hasta que en la adultez tanta actividad ha llegado por momentos a desafiar la lógica de espacio-tiempo. Integrante en diferentes momentos de Lucybell, Los Mismos y Electrodomésticos, el tecladista se las ha arreglado para participar de varios proyectos musicales simultáneos y, a la vez, mantener una carrera individual como compositor y productor, desarrollada tanto en Chile como en Canadá.
La aparición de una Gabriela Ernst de 12 años en el grupo pop vocal Amango a través de las pantallas de Canal 13 ni siquiera es el punto de inicio para de una de las artistas más precoces de las últimas décadas. La cantante y bailarina nacida en 1993 ya contaba con participaciones en discos y en conciertos antes de integrarse al staff de la serie “Amango”, que produjo en 2007 una partida completa de nuevas estrellas juveniles como Augusto Schuster, Magdalena Müller o Denise Rosenthal.
La composición de canciones ha guiado hasta ahora el trabajo musical de Jaime Ciero incluso más que la interpretación. El cantautor ha desarrollado su trabajo en Chile y Estados Unidos (ha residido en Los Angeles, California, desde los años noventa) y ha ubicado su nombre en los créditos de éxitos radiales de Ariztía, María José Quintanilla, Luis Jara, Bárbara Muñoz y Alberto Plaza (a veces a solas y otras en coautoría). La balada-pop y canción romántica conforman su género de trabajo, tanto en la autoría como en la grabación propia, según quedó en evidencia en su disco Volar (2007).
Iniciada a los dieciocho años en el grupo de fusión y música celta Riveira, Paz Miranda Iturriaga fue avanzando como una figura autónoma en las nuevas escenas independientes de la Quinta Región. Nacida en Viña del Mar, integrante de ese grupo de Quilpué y con trabajos como profesora de música y apariciones como cantautora en los circuitos de Valparaíso, Miranda dejó un primer registro de época con el disco Desvelado punto cardinal (2019). Allí reunió toda esa temprana etapa creativa, a través de reflexivos textos, muchas veces autobiográficos, y una propuesta musical donde puso en relieve sus influencias: desde las músicas latinoamericanas al pop y el jazz.
Banda sureña de rock, Desierto Florido eligió trabajar en el ámbito independiente y mantener una intensa actividad en vivo en la capital durante más de siete años. Goosfraba (2007), su primer disco, mostró un rock melódico y de base eléctrica, que interesó a algunas radios y motivó al grupo a radicarse en Santiago. Secretos&Voces, publicado al año siguiente, solidificó esa profesionalización. El grupo dejó de trabajar en 2010, aunque los dos fundadores del grupo, Jonathan y Nadab Sandoval, continuaron en la música a través del grupo Pulpo Pamplinas (en el 2011 debutaron con el EP Miles de razones).
Dos épocas definen la trayectoria del guitarrista Álvaro Severino, uno de los músicos que ha recorrido por diversos estilos de la música popular. Una primera etapa en Chile lo situó en los 2000 como músico de la escena juvenil del soul y el R&B, mientras que su vida en Alemania a lo largo de la década de 2010 le posibilitó ampliar su mirada como músico de jazz y de proyectos en los ambientes universitarios. Si bien hubo grabado un disco de standards en Chile, el plan que diseñó para el álbum Ngen-kürüf (2019) vino a ser decisivo en su madurez como compositor y guitarrista, siempre desde la óptica de la fusión latinoamericana.
La historia del rock tiene en sus episodios más recientes a We Are the Grand, un cuarteto nacido el año 2009, que ha desarrollado un intenso trabajo en vivo, dentro y fuera de Chile, y que ha plasmado su trabajo en varias grabaciones. Aunque comenzaron cantando en inglés, en el 2016 lanzaron su primer disco solo con canciones en español.
Cantautora con aguda mirada hacia su entorno social y desde su interior poético, la penquista Javiera Hinrichs ha desarrollado una trayectoria solista y, desde 2015, junto a la compañía teatral La Obra, como directora musical e intérprete. Es, además, tecladista y vocalista de la banda Pájaro Aletheia, que publicó un primer disco en 2019. Guitarrista y pianista, tiene dos EP propios, influenciados por el folk, el blues y también el folclor sureño, la música de su tierra. Ha mostrado su trabajo musical en ciudades de Chile, Uruguay, España y Francia, y es socia fundadora de la Asociación de Músicos Independientes de Concepción.
Fármacos es un nombre que durante diversos periodos se ha asociado a una banda, pero en realidad identifica al cantante, compositor y productor Diego Ridolfi quien le ha dado forma desde finales de la primera década de los 2000, primero en Chile y luego en México. Han sido parte de su historia integrantes de grupos como Astro y Miss Garrison, además de Fran Straube (Rubio). Su sonido puede asociarse a la raíz eléctrica, la exploración electrónica y la vocación abarcadora del pop.
Como pareja musical y sentimental, Nicole L'Huillier (Cóndor Jet) y Juan Necochea (Picnic Kibun) formaron el dúo pop Breaking Forms. En 2015 editaron sus primeras canciones en el disco EP Uno.
La coquimbana Natalia Corvetto es parte de una extensa línea de cultoras de una música moderna, una generación de cantantes que tiene a la penquista Susana Lépez, la temuquense Giovanna Arce, la chillaneja Cecilia Gutiérrez o la capitalina Miloska Valero, entre otras damas. Su propuesta se fundamenta en los ritmos de la música popular latinoamericana, el bolero y la bossa nova como columnas centrales, y desde allí da muestras de transformaciones que la han conducido hacia el jazz, el pop, el soul y la fusión. Su primer disco es Vuelo (2017).
Aprovechar al máximo la vida y estar enviciado con ella es la traducción del nombre de Biovicio, un cuarteto santiaguino nacido a fines de los años noventa y que legó sólo un disco en sus seis años de recorrido. Con influencias de bandas como Alice in Chains, Stone Temple Pilots o Blind Melon, asociadas a la popular oleada grunge y alternativa de esa época, el grupo fue al mismo tiempo cercano a músicos como Elso Tumbay y Michu.
Luego de pasar por colaboraciones e identidades como las de Chiporro, Andxpress y su actuación como integrante fundador de los estacionales Upa, el músico Sebastián Piga se unió a la cantante Guadalupe Becker en Calor Polar, el dúo que ambos iniciaron en 2007 y con el que tocaron por primera vez en vivo al año siguiente. El gusto de ella por la música pop y el manejo de él además como productor son los polos que dan forma al sonido pop de bases electrónicas del grupo, grabado en canciones como la propia "Calor polar", "Vuelta atrás" y en su primer disco, Mezclas azules (2010).
A los dieciocho años, apenas salió del colegio, Francisco Durán, su hermano mayor Mauricio y tres amigos viajaron de Concepción a Santiago para trabajar en su banda de rock, Los Bunkers, y se convirtieron en uno de los mayores nombres de la música chilena en la de 2000. Francisco tocó guitarra, teclados e hizo la primera voz en varias canciones (como “Llueve sobre la ciudad”), pero además actuó como productor de Muérdete la lengua (2007), el debut de Francisca Valenzuela, y Acuario (2012), de Manuel García. Con el receso de Los Bunkers, trabajó en discos de Plumas, Los Ángeles Negros o del mexicano Pepe Aguilar. También integró bandas como Lanza Internacional y Pillanes, donde ha dado curso a otras ideas como compositor pop. El 2022 presentó su primer disco solista, que concibió y grabó durante la pandemia.
De una cualidad sobresaliente en la voz solista, Antonella Sigala ha encaminado sus rumbos como cantante y autora en la música pop, desde donde ella se proyecta como un nombre propio, en simultáneo a su presencia en espacios del jazz clásico, donde ha desmostrado su valía interpretativa. Sus primeros discos solista, sobre todo Cine noir (2024), la mostraron como una figura en la escena de la década de 2020.
Los Picantes representaron uno de los primeros fenómenos musicales chilenos que fundaron su difusión en Internet, cuando aun ni siquiera existía el concepto de de "virales" ni de redes sociales. " Falso amor", una canción que hicieron unos músicos como una broma, comenzó a circular en plataformas de intercambio de canciones en Internet, y tras varios años llegó a un popular programa de radio. Su popular respuesta llevó a su creadores a fundar un grupo, grabar discos y presentarse en vivo. Así fue como, por varios años, existieron Los Picantes.