Balada

Enamoramiento, encuentro, ruptura y despecho, las sucesivas fases de la relación de pareja, sostienen la temática esencial de esa canción llamada balada. Su intérprete, conocido como baladista, apuesta a una empatía cuya identificación masiva determinará su éxito o fracaso. Por eso en la balada son importantes la redundancia y el impacto melódico de un coro que se adhiera con facilidad al oído. Hacia los años ‘60 se desprendió de ramas urbanas como el bolero o el tango apostando a una categórica difusión radial y presencia en las listas de venta. En esa primera época utilizó el sonido de secciones de cuerdas en sus arreglos y más tarde cedió a las facilidades de los sintetizadores y guitarras. La balada exime a sus intérpretes de una obligación autoral, dejando la composición en manos de expertos mientras que del baladista se esperan otros atributos: que tenga una imagen recordable pues se trata de una estrella moderna de la canción, una capacidad vocal a la altura de los estribillos de ambición épica y una identidad pública que se acomode a los estereotipos del eterno enamorado. La expresión “balada romántica”, como se ve, es una redundancia.

Mapa musical

Edra Silva

Cantante de jazz, pop y fusiones, la primera aparición de Edra Silva estuvo vinculada al programa “Rojo”, de TVN, que dominó las audiencias juveniles de mediatarde. Ella apareció en 2004, con 18 años, entre ese nutrido contingente de aspirantes como intérprete de repertorio de pop y baladas en sus modalidades latina y anglo. En su adultez como cantante, exploró campos del jazz contemporáneo y en 2018 publicó el disco EP Intro, junto al pianista Raimundo Barría.

Gervasio

Vida y muerte marcan el recuerdo de Gervasio entre el público chileno. El cantautor de origen uruguayo desarrolló en nuestro país el grueso de su carrera musical, legando clásicos de la canción popular, como "Alma, corazón y pan" y "Con una pala y un sombrero". Su carrera avanzó desde la interpretación ligera pensada en hits para jovencitas a una auténtica canción de autor, que durante un tiempo lo vinculó al Canto Nuevo. Las confusas circunstancias de su fallecimiento, en octubre de 1990, constituyen hasta hoy materia de especulaciones, y motivan investigaciones aún en curso.

Ariztía

Aunque se inició como un trío melódico vocal, Ariztía fue uno de los grupos chilenos de los años '90 que además de baladas grabaron canciones pop. En tres discos y ocho años ganaron un rápido éxito inicial, enfrentaron el lugar común de la "proyección internacional" propio de su tiempo y se separaron con varios éxitos radiales como "No te olvido", "No es mi culpa" y "Para que no se muera este amor", junto a canciones pop más inadvertidas como "Tengo miedo" y "A veces me parece". Durante 2008, y tras diez años de silencio, el trío anunció su rearticulación. Se mantienen hoy como un grupo activo.

David Yissi

David Felipe Díaz Yissi es David Yissi, uno de los cantautores en la partida de una nueva balada latina que entre 2008 y 2009 sustituyó a la de “Rojo, fama contrafama”, programa televisivo responsable de promover a un contingente de enamorados desde Leandro Martínez a Gabriel Suárez. Yissi pertenece a una generación independiente de sellos y estudios de TV, junto a nombres como Rodrigo Aray, Germán Espinosa, Eric, Momo Ferreira o el iquiqueño Rafael Ríoz, y su disco Entre las aguas de mis mares (2009) marca esa posición con ciertos toques latinoamericanos y de pop en las canciones.

Myriam Hernández

Myriam Hernández es la cantante popular más reconocible y de mayor alcance internacional en la música chilena de las últimas décadas, con periódicas giras por América, producciones de discos con repertorio original y permanente presencia mediática. Iniciada como solista tras un adiestramiento en la televisión en los años ‘80, ha grabado más de una decena discos desde 1988,  con canciones de amor que le han valido numerosos éxitos, varios de los cuales han llegado al número uno en listas de la revista Billboard : "Peligroso amor" (1990), "Te pareces tanto a él" (1991), "Ese hombre" (1995) y "Huele a peligro" (1998).  Aunque ha ejercido como conductora televisiva, la música ha sido siempre el eje de su camino como artista, donde ha trabajado con grandes nombres de la música latina (como Humberto Gatica o Juan Carlos Calderón), y también ha sido reconocido ampliamennte por nuevas generaciones de músicos. Mon Laferte la invitó a uno de sus conciertos del 2022 y Karol G cantó con ella en el Festival de Viña del 2023. Con la megaestrella colombiana interpretó el primero y, probablemente, el mayor de sus clásicos: "El hombre que yo amo".

Astrid Consentimiento

La voz de Astrid Consentimiento —el nombre musical de Astrid Veas— se hizo conocida en concursos televisivos de alta llegada, como “Venga conmigo” (2002), “Rojo, fama contrafama” (2003) y "The voice" (2015). Su trabajo solista llegó, sin embargo, como cantante romántica, tropical y, finalmente, cantautora. Como Astrid Veas, en 2018 ganó la competencia folclórica del Festival de Viña del Mar con su canción "Mundo al revés", lo que marcó un cambio de enfoque como cantautora, ahora más vinculada con la tierra y las energías naturales, ya lejos de los espacios de la industria de la música y la televisión.

Wildo

Compositor, cantante y productor, Wildo es una figura que ha cruzado varias décadas y conecta géneros y momentos diversos de la música chilena, desde la Nueva Ola hasta la balada de los años 90. Sus canciones han sido grabadas por artistas como José Alfredo Fuentes y Buddy Richard y por estrellas continentales como José José, fruto de un recorrido que también incluye alta exposición televisiva e incluso capítulos deportivos.

Simoney

La cantante chileno-venezolana apareció en el programa concurso “Rojo, fama contrafama” de TVN, en la primera versión que incluyó a solistas extranjeros, el llamado “Rojo internacional” (con los cubanos Orlando Oliva y Sandier Ante y la brasileña Lua de Morais). Pero Simoney Romero tenía experiencia en reality-shows y en escenarios nacionales antes de radicarse en Chile, obtener el cuarto lugar de “Rojo internacional” en 2005 y alcanzar el tercer “Símbolo rojo” en 2006. Su presencia en Chile le permitió editar los discos Simoney (2006) y Amar de más (2013).

Daniela Castillo

Daniela Castillo Vicuña fue una de las figuras centrales de la generación del programa televisivo "Rojo, fama contrafama", que dominó las preferencias del gran público durante un largo período en la década de los 2000 y que tuvo una alta exigencia para esos aspirantes, incluso embrollos periféricos respecto de la música: Daniela Castillo fue llamada “la cuica de Rojo”. También es una de las cantantes pop que superó ese momento de gracia y popularidad y en los años siguientes siguió adelante con su carrera, editando una serie de álbumes donde alternó entre la balada latina, el pop dance y los ritmos urbanos.

Carlos Grilli

Baladista con la autogestión como su carta de presentación. Huérfano y con parte de su infancia en hogares, Carlos Grilli aprendió solo a tocar guitarra y piano, y desde el 2007 comenzó un regular trabajo con el sello Escarabajo Records a partir de sus propias canciones. Finalmente, en el segundo semestre del 2010, terminó su disco debut con la producción del ingeniero Mauricio Guerrero (ex Aparato Raro), con grabaciones en Chile y Los Angeles. Palabras se llama ese trabajo que tiene un par de sencillos radiales, uno de ellos con un videoclip protagonizado por la estrella de realities Janis Pope.

Ivonne Jaña

Iniciada a mediados de los años '90 en un circuito de pubs y locales capitalinos, poco a poco la voz de Ivonne Jaña fue tomando cuerpo y poderío hasta convertirse en una intérprete de repertorios variados de pop, soul, R&B, balada y blues, e incluso dando un paso más allá en la aproximación del cancionero standard del swing, que ella llevó a puerto durante la década de los 2000. Así, se integró a la abundante escena de voces femeninas en el crossover musical de incios del siglo, con nombres como Consuelo Schuster, Nicole Bunout, Karen Rodenas, Andrea D'Arriarán, Thais Marie y Natacha Montory, entre otras cantantes.

Desiderio Arenas

Novelista, biógrafo, redactor por encargo, guionista de teatro y cine, Desiderio Chere Arenas fue músico como uno más de sus múltiples oficios. Se mantuvo cercano a autores y conjuntos durante toda su vida (repartida entre Chile y el exilio en Francia), y consiguió que grupos tan importantes como Los Ángeles Negros y Quilapayún grabasen composiciones suyas.

Osvaldo Díaz

Considerado dueño de una de las mejores voces de la canción popular en Chile, Osvaldo Díaz fue un cantante activo en la televisión de los años '70, pero su nombre tanbién está vinculado a otras escenas musicales, como la última época de la Nueva Ola, en la que se inició en 1968. Junto con su carrera como baladista en programas y festivales tuvo además un importante rol en el movimiento del Canto Nuevo, que lo mantuvo al margen de los medios oficiales. De esa trayectoria en la música quedan en la memoria canciones de diversas épocas, como "Ternura" (1968), "Los carasucias" (1976) y "Reflexiones" (1978) y las más recientes "Por favor no te vayas" y "No digas que no me amas" (1993). Avanzada la década de los '90 comenzó a retirarse. Falleció a comienzos de 2026, a los 76 años.

Irene Llano

Irene Llano es uno de los rostros del ranking juvenil del programa "Sábados Gigantes", al que se integró en 1982, luego de participar como parte del elenco de baile del programa "Tiempo de verano", de TVN.  Desde entonces fue rostro recurrente en distintos programas de televisión, cantando canciones de moda o interpretando variedad de estilos, según las necesidades televisivas de entonces. Aunque grabó temas para teleseries, su carrera nunca pudo despegar más allá de la televisión y en los años '90 se fue retirando paulatinamente. En el año 2005 reapareció en la competencia del programa Rojo VIP, y desde entonces ha sido parte de distintos episodios de telefilmes, como Lo que callan las mujeres o Pasiones.

Consuelo Schuster

A lo largo de su carrera como avanzada y versátil cantante, Consuelo Schuster ha combinado su nombre oficial con el pseudónimo de May. Y a lo largo de esa misma historia, ella hizo el camino inverso en  la música: comenzó cantando ante 25 mil personas en el Festival de Viña del Mar de 2005 y siguió luego en clubes pequeños como solista o junto a sus grupos. Perteneció a la nueva camada de cantantes de mediados de la década de 2000 con gran preparación técnica y cultura musical, junto a otras voces como Paula Herrera, Paz Court, Natacha Montory o Camila Meza. En su vida como baladista, sus canciones llegaron a Centroamérica, lo que le dio un estatus de voz internacional.

Madriela Marchant

Inicialmente conocida en escenarios sureños con el pseudónimo de Solange, la cantante romántica Madriela Solanch Marchant Campos retomó su nombre cuando dio el significativo paso de dejar Chillán, donde había transcurrido su vida, para probar suerte en la capital y poco después estrenarse como solista en la primera edición del concurso televisivo “Factor X”, de TVN, en 2011. Allí, la cantante finalizó con el tercer lugar, pero ello le significó el inicio de una carrera en la música pop que tuvo un paso inicial con el disco Mírame (2012).

Luis Jara

De entre los intérpretes chilenos surgidos en televisión, Luis Jara es quizás el ejemplo paradigmático de un vínculo casi umbilical entre un cantante y la pantalla. Su carrera despuntó en 1985 como ganador del concurso "Una canción para el invierno", del programa estelar "Martes 13" (con la balada "Ámame"), y por las siguientes décadas siguió siendo en la televisión donde ha vivido su consagración, ahora no sólo como cantante, sino también como animador. Aunque ha tenido períodos de menor actividad, su carrera musical nunca se ha detenido.

Paula Sol

Paula Sol es un nombre de la cantautoría romántica de la década de 2010, junto a otras referencias de mujeres con guitarra en mano como Claudia Stern, Paula Herrera, Johanna Rezzio o Trinidad Alliende. Una larga trayectoria en la música que se inició en la ciudad de Los Ángeles a mediados de los '90 vio la luz recién en Quilpué a fines de 2017, a través de su primer disco solista. Con melodías representativas de su cancionero —"Agua que corre en las montañas", "El amor es como un ave" o "Duendes del viento"—, el álbum Amarnos más fue la culminación de ese período, al tiempo que abrió una nueva etapa en su historia.

Cristóbal Briceño

Si se considera su trabajo simultáneo en al menos tres bandas sumado a sus discos solistas, Cristóbal Briceño merece el título del más prolífico de los cantautores de su generación. Su plataforma más vistosa es la que desde 2011 mantiene en el grupo Ases Falsos, pero sus canciones se han repartido también en trabajos de Fother Muckers, Los Mil Jinetes, Cristóbal Briceño y La Estrella Solitaria, Las Chaquetas Amarillas y Dúo Niágara. Y hay más. Hábil en la conducción melódica sobre guitarra, su estilo como letrista incluye la doble observación social y sentimental de su entorno.

Claudia Aguilera

La atrevida canción romántica "Soñadora" fue el single de arremetida de la cantante y locutora ovallina Claudia Aguilera, quien solo en 2016 apareció en el disco tras una larga trayectoria como figura de la balada, el pop latino y los ritmos tropicales en la Cuarta Región. Aguilera inició un trabajo de la mano del compositor y productor Mauricio Guerra, hombre fuerte del grupo tropical Hechizo, para la gestación de su primer disco, que incluyó un videoclip de "Soñadora".