René de la Vega

René de la Vega es uno de los más singulares fenómenos de la música popular chilena de finales de los años ’90. Vestido como Elvis e inspirado en Camilo Sesto cantaba canciones que -para algunos- carecían de rima y de profundidad musical. Perseverante, inició una carrera independiente, editó un disco y recorrió colegios mostrando su música. Una empresa familiar lo apoyó: Su padre era el manager, su madre le hacía la ropa y sus hermanas actuaban de modelos y coristas. Editó dos discos, y se retiró de la música, reapareciendo sólo en las Fiestas Kitsch de mediados de lo 2000. El 2016 se presentó como candidato independiente a Alcalde por Conchalí, resultando sorpresivamente electo.

Fechas

Santiago - 06 de noviembre de 1977

Décadas

1990 |

Géneros

René de la Vega

Jorge Leiva

René de la Vega se inició tardíamente en la música, cuando ya era un adolescente. Comenzó como imitador de Elvis Presley y Camilo Sesto, en el contexto de una empresa de eventos de su papá, y a partir de esa experiencia fue construyendo su propia personalidad musical. Recién egresado de Cuarto Medio, estudió Canto por un año, incluyendo un paso por la Academia de Luis Jara y grabó su primera canción en 1999: “Chica rica”.

Con ella inició una perseverante carrera musical. Apoyada por un videoclip, donde su hermana María José fue  la modelo principal, el tema fue sobre todo un hit televisivo, por lo que, entrado ya el año 2000, fue profusamente invitado a programas, en una condición que (como frecuentemente ocurre en el medio) muchas veces contenía una burla a su condición artística.

Moviéndose en un auto convertible y visitando colegios para hacer shows, durante el Festival de Viña del 2000 se hospedó en una habitación del Hotel O’Higgins, comentando a los medios que iba a presentarse en el show de la última noche. Incluso, como confesó después, su hermana entraba como público al Festival pidiendo con un lienzo la presencia del artista.

Sin bien la estrategia no lo llevo al escenario, fortaleció su presencia mediática, y le permitió grabar un disco completo, con canciones arregladas por el músico Luis Christian Araya, de Los Indolatinos. Al año siguiente, el 2002, editó un segundo disco, ya apoyado por el sello EMI. Se tituló Vuelvo a vivir, dado que el cantante, como reconocería entonces a los medios, había vivido estados depresivos tras su primer disco.

Con canciones románticas, y dos videoclips animados, el álbum no tuvo ni la promoción ni la repercusión del anterior, y cantante desapareció entonces de escena por varios años, hasta que el año 2006 fue invitado a participar a las Fiestas Kitsch, donde se reveló el cariño de ese público hacia su música, que coreó con él varias de sus canciones.

El cantante, sine embargo, no regresó a la música y mantuvo su camino profesional, que incluyó varios estudios universitarios: técnico de nivel superior en edificación, constructor civil, arquitecto y luego comenzó estudios de Leyes. Instaló entonces una empresa constructora, y el 2016 se presentó a la elección municipal por Conchalí, en un trayecto similar  a su camino artístico: Completamente independiente y autogestionando toda su campaña. Fue electo como Alcalde hasta el año 2020.

Isma Rivera, el derecho a decir

El poeta y cantor levanta en su primer disco versos que ganan potencia junto a guitarras y secuencias a la vez furiosas y cautivantes. La última cena de los buitres es una de las publicaciones remecedoras de la temporada. «Si me dicen “canta despacito”, ni sé cómo se hace».

Los Zabaleta, en presente

Los Hermanos Zabaleta ahora se llama el nuevo disco del histórico dúo, con una docena de canciones entre las que se incluyen dos composiciones inéditas.