Luis Jara

De los intérpretes chilenos surgidos en televisión, Luis Jara es quizás el ejemplo paradigmático de un vínculo casi umbilical entre un cantante y la pantalla. Su carrera despuntó en 1985 como ganador del concurso «Una canción para el invierno», del programa estelar «Martes 13» (con la balada «Ámame»), y al cabo de más de 30 años ha sido en la televisión donde ha vivido su consagración, ahora no sólo como cantante, sino también como animador. Aunque ha tenido períodos de menor actividad, su carrera musical nunca se ha detenido.

Fechas

Santiago - 25 de octubre de 1965

Décadas

1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Luis Jara

Gabriela Bade / Jorge Leiva

Pese al respaldo que esto supone en popularidad, Jara tardó varios años en lograr el éxito en ventas. Las más de las veces sus logros no se tradujeron más que en alta rotación radial y presencia en casi todos los medios de comunicación. Desde su primer contrato discográfico, Jara se ha mantenido ajustado al traje de un baladista romántico y tradicional, con suerte dispar pero innegable garantía en la potencia de su registro vocal y carisma popular.

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El impulso de «Ámame»
Antes de cumplir los veinte años de edad, Luis Jara ya acumulaba una experiencia considerable con la muestra de su dotada voz en diferentes espacios de programas como «Dingolondango», «Sábados gigantes» (desde pequeño fue parte de secciones como el «Clan infantil» y el «Ranking juvenil», junto a Myriam Hernández, Jorge Caraccioli, Irene Llano o Soledad Guerrero) y hasta la teleserie «De cara al mañana» (1982).

En el atribulado escenario artístico de la época los medios de comunicación más oficiales lo habían convertido en una especie de emblema del niño talento, lo cual quizás confabuló para que Jara alimentara su carrera inicial más allá de apariciones en televisión.

Logró dar un paso adelante con su decisión de participar en el espacio «Una canción para el invierno», prestigiado concurso de talentos del programa «Martes 13». En su versión de 1985, Jara se quedó con el primer lugar gracias a un tema llamado «Ámame», de Reynaldo Tomás Martínez. El premio le aseguró un contrato discográfico y una invitación al siguiente Festival de Viña del Mar, en el que el cantante se presentó por primera vez para defender la canción «Me hace falta».

Convertido en carta de la multinacional EMI, Jara se esforzó por tener una relación más directa con la gente a través de intensas jornadas de promoción. Luego de publicar el álbum Ámame (1986), Otra vez de cero (1988) reforzó su condición de baladista juvenil con temas como «Amor prohibido», de difusión discreta. Luis Jara volvió al escenario del Festival de Viña en 1989, aunque esta vez como invitado.

La verdad es que, poco a poco, Jara se iba convirtiendo en un experto en festivales. Había pasado no sólo por eventos locales, sino que también ganó premios en el extranjero. Pero su mente estaba puesta en seguir adelante con su carrera discográfica, y así lanzó su tercer álbum, Inevitable (1990), grabado en Buenos Aires en medio de altas expectativas, y para cuya edición el cantante decidió concretar un deseo largamente anhelado: realizarse una rinoplastía y, así, «parecerme a un cantante mexicano, a un tipo pintoso». Los cambios no evitaron que el álbum no alcanzara mayores ventas y que más tarde fuese descrito por su intérprete como «el disco con menos sangre que he hecho».

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Foto: Canal 13

Mucha mejor fortuna tuvo, en 1992, el acertadamente titulado Un golpe de suerte, un álbum con Nano Prado y John Elliot en la producción, y que impuso sin dificultades en radios un single homónimo. Jara se veía al fin cómodo con sus canciones («menos pretencioso», según él) y alimentó toda la exigencia de la compañía por internacionalizar su carrera. Viajó a Ecuador, Colombia y Estados Unidos para rondas promocionales de escasos resultados. Fue el inicio de una crisis seria, que lo tuvo al poco tiempo fuera de EMI y profundamente confundido sobre el destino de su trabajo.

En el set de TV
En medio de esas dudas, en 1995 Jara volvió a la televisión, aunque esta vez como animador. El espacio fue «¿Cuánto vale el show?» y, según él, representaba una ocupación que en ningún caso lo haría alejarse de la música. Firmó contrato con Sony Music y ganó un festival en Egipto. El disco Emociones (1997) se grabó en Miami, pero no logró su objetivo de convertir a Luis Jara en un nombre continental.

El chileno parecía tener más suerte en la televisión, e incluso logró su primer estelar: «De aquí no sale», que apareció al aire en julio de 1996. En sus siguientes pasos, el cantante buscó combinar más estrechamente los vínculos entre su actividad televisiva y el canto. Pero la balanza se mantuvo inclinada hacia el lado televisivo, donde comenzó a recibir buenas críticas como animador.

Los siguientes proyectos con Sony Music fueron un poco más humildes pues buscaron en un repertorio tradicional de canciones latinas y chilenas el formato que mejor se ajustara a la voz engolada y fuerte del cantante. Así surgieron los discos Para que no me olvides (1998) y Lo nuestro ayer y hoy (1999); revisión del repertorio tradicional chileno que definitivamente levantó sus ventas.

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Foto: Canal 13

Con «Calor Humano», su siguiente estelar, Jara mostró la cara que el público más le ha aplaudido: la del tipo de animador cercano, simpático y sentimental. Pero su carrera discográfica volvía a sufrir la cruz de la falta de distribución. Por iniciativa propia, el cantante levantó Luis Jara (2001), un álbum trabajado junto a Daniel Guerrero y que al fin impuso en radios lo que podría considerarse un mega éxito como los que Jara venía buscando hace años. Se llamó «Mañana», una canción de Guerrero, que se convirtió en su consagración musical y que coincidió con su consagración televisiva, porque ese mismo año se cambió a Canal 13, donde se hizo cargos de sucesivos programas de alta prioridad para la estación, como «Vértigo», «Mucho Lucho» y luego, el año 2007, el programa matinal de emisión diaria «El show de la mañana».

Registros en vivo
La intensa actividad televisiva fue postergando su carrera musical, en un fenómeno que Luis Jara ha enfrentado con la producción de grandes y ambiciosos conciertos. Así fue como el año 2003, al mismo tiempo que conducía dos estelares semanales, publicó su disco doble Mi destino (con la producción – nada menos- de Daniel Guerrero y Cristián Heyne). La base de ese disco fue justamente un show que protagonizó en el Court Central del Estadio Nacional, ante miles de seguidores, al que sumó un segundo disco con cinco canciones originales grabadas en estudio. La ecuación no logró el impacto del trabajo anterior, pero dejó claro que la carrera musical de Luis Jara, al margen de que ya era un rostro televisivo consolidado, aun tenía un desarrollo propio.

Un nuevo disco original el año 2005 antecedió a una celebración en grande de sus 20 años de carrera. Dos noches sucesivas llenó el teatro Teletón, con una orquesta sinfónica que vistió de gala su repertorio, presentado en esa ocasión junto a voces como las de José Alfredo Fuentes, Juan Antonio Labra y Florcita Motuda. Un CD y un DVD fueron el resultado de esa jornada, que fue editada el año 2006.

La intensa actividad televisiva del año siguiente, cuando se hizo cargo de la conducción del matinal de Canal 13, dejó en segundo plano su carrera musical, algo que Luis Jara impidió con un disco conceptual, Swing, que consistió en reformular canciones chilenas e hispanoamericanas de los años ’70 y ’80 en formato «swing», con él como crooner y con temas de autores Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos y Nino Bravo, pero también de chilenos como Buddy Richard y Víctor Jara. una gira promocional de ese disco lo puso nuevamente en los escenarios.

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Su cambio a la estación privada Mega el año 2009 nuevamente concentró su tiempo. Un nuevo concierto en DVD y un disco de villancicos fueron su trabajo musical desde ese año, que el 2011 vio su primer disco de canciones originales desde el año 2005, cuando editó Tanto amor. Late fuerte (2011) incluyó un dueto con Américo en la canción «Dos corazones rotos», y una presencia radial que lo devolvió a la dimensión musical.

El año 2013 se convirtió en el conductor del programa diario y matinal de Mega, Mucho gusto, en un tarea que, pese a la intensidad, continuó alternando con su carrera musical. El año 2014 editó un nuevo disco, Cerca, en una línea similar al trabajo anterior, y con singles radiales como «Cerca» e «Invencible», donde también se acercó al pop.

El año 2016 celebró 30 años de carrera musical con una gira y un concierto ante 11 mil personas en el Movistar Arena y al final de año lanzó un disco con reversiones de una selección de su repertorio. Desde clásicos  como «Amame» o «Un golpe de suerte», hasta  una canción inédita. «Y si tú no estás».

Al año siguiente  fue invitado por el joven dúo 330am, de los hermanos de origen gitano César y Alan Morales, a participar en un dúo de la canción «Enamorados», lo que abrió un nuevo camino musical.  “Es una canción que me eclipsó de inmediato, y fue tanto el entusiasmo, que decidí seguir grabando por esta senda» dijo en el 2018 al presentar su nuevo disco, La última tentación, nombre de una canción adelantada el 2017, a dúo con María José Quintanilla y el portorriqueño Franco El Gorila, y que lo mostró definitivamente en una nueva faceta ligada a la música urbana. La cuarta década de la carrera de Luis Jara, entonces, comenzó con un nuevo rostro musical, que en sus conciertos él alterna con toda su historia musical.

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