Rock

Con más de cinco décadas de vida cumplidas a escala mundial y con la guitarra eléctrica como su arma predilecta de sonido, el rock es casi igual de antiguo desde su primera adopción en Chile a mediados de los años '50, y ha descrito una de las evoluciones más múltiples de la música popular local. Imitado al comienzo, chilenizado en parte por la Nueva Ola, transformado en himno nacional para el Mundial de 1962, puesto al día por jóvenes airados a fines de los '60, revolucionado por toda una nueva generación hippie y telúrica a comienzos de los '70, aguerrido bajo la dictadura, agitado por la new wave a mediados de los '80 y abierto hacia formas como el punk, el metal, el reggae o el pop, la música rock se ha multiplicado en un sinnúmero de nombres y tendencias desde los años '90 hasta la actualidad.

Espartaco

Una abierta búsqueda de códigos más cercano al rock es lo que inspira a Espartaco, la banda que lidera una de las tres Supernova originales, Elisa Montes. Junto a dos músicos, con experiencia en Melvin Crema y Tronic, el trío grabó un disco el año 2008, y se presentó en vivo incluso en una gira europea, que autogestionaron  por tres meses ese mismo año. La grabación de un segundo disco fueron sus últimas señales el año 2012 de Espartaco, que parece verse desplazado por el proyecto Slowkiss, que el año 2014 iniciaron Elisa Montes y Vicky Cordero.

Manifiesto Ska Jazz

Orquesta ska, reggae, rocksteady y jazz latino formada por el saxofonista tenor Polo García en 2009, tras su regreso desde Argentina, donde prospera una amplia escena de música ska. El grupo tomó su nombre a partir de la intervención de la canción de Víctor Jara "Manifiesto", cuyo arreglo instrumental marcó el inicio de una historia en la escena del ska chileno. Integrado por músicos formados en la práctica orquestal y el jazz de big bands, realizó sus primeras presentaciones en una serie de conciertos centrados en la música de los jamaiquinos The Skatalites. Poco después de ese inicio, sus músicos comenzaron a preparar material original. Las canciones “Quizás quizás” y una versión de “La gotita”, que la entonces llamada Queen Talulah cantaba con su hermano Quique Neira, formaron el repertorio autoral del inicio. Más adelante, su álbum Manifiesto (2013) marcaría ese paso hacia una composición de repertorio ska local.

Diego Aguirre

Guitarrista rock, jazz y avant-garde, compositor e improvisador, Diego Aguirre apareció hacia el año 2000 como integrante de la primera MediaBanda. Su guitarra se escucha así en los tres discos iniciales de este grupo, editados entre 2004 y 2010. Como nombre propio, Aguirre ha sido uno de los músicos que más intención puso en los registros de una música en contínuo florecimiento, y desde el ángulo de la composición propia su proyecto reunió activamente la música creativa y la poesía, observando la obra de distintos autores chilenos, entre ellos Gonzalo Millán, Waldo Rojas y Mauricio Redolés.

Papanegro

Cuando pagaron su primera sala de ensayo en 1998, los músicos de Papanegro dieron inicio a una historia que a pesar de fundarse en el funk trató incesantemente de despegarse de las etiquetas. En los discos Superactivo (2003), Compacto (2005) y 7 (2007) la banda dispuso una especie de post funk con sección de metales y un sello musical propio, que incluía el acid jazz de su época y el rock en iguales proporciones. Con esos elementos se han convertido en un referente de la música de raíz funk, parte de una generación de bandas en el paso de un siglo a otro, que incluye a Chancho en Piedra (1993), Los Tetas (1994), Mamma Soul (1998), Raiza (2000) y Funk Attack (2004).

Trancemission

Tres guitarras electrizantes y el soporte igualmente conectado de un bajo eléctrico conforman el frente sonoro de Trancemission, un grupo surgido en 2008 como una nueva suma de partes venidas de bandas paralelas, entre los guitarristas Rodrigo Astaburuaga como compositor principal (de Camión y The Ganjas), Pablo Giadach (de Casino y The Ganjas) y Samuel Maquieira (de The Versions y The Ganjas entre otros), además del bajista Pablo Rogers (de Camión) y el aún más experimentado Iván Molina, baterista de toda la serie que va entre Emociones Clandestinas, Santos Dumont, Matorral y Wipala. Con esos antecedentes el resultado tiene iguales partes de rock y de psicodelia eléctrica, prensadas en 2009 en la primera grabación del grupo, con la canción "The same" al frente.

Aurelio Silva

Junto con su participación como guitarrista en MediaBanda, agrupación a la que llegó en 2013 para integrarse a una de sus más determinantes renovaciones, Aurelio Silva Sáez exhibe un trabajo como compositor de música contemporánea que lo ha situado en varios espacios y narrativas. Su propuesta transita desde la música de cámara propiamente instrumental, hasta la electroacústica pura y dura y la producción a través de medios tecnológicos. Y ello se puede comprender en un proyecto  titulado Cuadríptico, un ciclo de partituras de diverso enfoque y formato publicadas como una saga de cuatro álbumes.

Ayllantú

«Fusión indígena con la fuerza del rock», es cómo definen su música los integrantes de Ayllantú, grupo chileno que a modo de influencias enumera: «mapuche, afro, Latin-jazz, fusión, Cuba, indígena y rock desde lo más profundo de nuestros sentimientos». Se fundaron en marzo de 1985, y en sus inicios cultivaron la música andina. Pero tras unos años de trabajo desarrollaron un repertorio latinoamericano también en sintonía con el rock, en nítida herencia de Los Jaivas. Así incorporaron guitarra eléctrica, batería y bajo, sin abandonar los colores musicales indígenas. En los años '90 Ayllantú se presentó en diversos festivales y programas de TV como "Tierra adentro". Su disco Sueños (2019), incluye una reobservación de "La partida", de Víctor Jara.

Anachena

Las cenizas del grupo Viena dieron vida a Anachena, una banda que durante sus siete años de vida retomó la orientación new-wave trabajada antes en Viena por los hermanos Archie y Pedro Frugone, y que pudo desarrollarse pese al cierre de espacios ocurrido en Chile tras el llamado "boom pop" de los años ochenta.

Andrés Bobe

No sólo su muerte sorpresiva marca el recuerdo de Andrés Bobe. El fundador de La Ley fue uno de los músicos más activos de la escena santiaguina de pop-rock de los años ochenta, y apoyó el desarrollo de varias bandas de acuerdo a un método de excepcional profesionalismo, rigor y finura. Bobe falleció en un accidente motociclístico a los 32 años de edad, luego de editar un álbum junto a La Banda del Pequeño Vicio y otros cuatro con La Ley. De modo póstumo, y a modo de tributo, se editaron grabaciones solistas suyas que habían permanecido inéditas.  

Cristián Fiebre

Nada parece haber corrido por el cauce habitual en la trayectoria de Cristián Fiebre. Su propuesta, fuera de casi cualquier clasificación, lo mantuvo a distancia del acontecer rockero local de los años noventa, y luego lo sumergió en un largo silencio. Esos vaivenes se desarrollaron, sin embargo, a la par de estupendas críticas en prensa y el interés de importantes contactos extranjeros. Cristián Fiebre ha sido uno de los pocos músicos chilenos que ha llegado a trabajar con el afamado productor argentino Gustavo Santaolalla, si bien su mudanza a México (y luego España) lo hizo prácticamente desaparecer de la difusión local.

Niña Con Frenillos

Un tipo de punk acelerado y adolescente —«pijama party style», en palabras de sus integrantes, que así titularon su único álbum conjunto— trabajó el cuarteto femenino Niña Con Frenillos durante cuatro años. Su música se desarrolló como un juego entre amigas, largado entre precariedades técnicas y escasas lecciones musicales, pero creció hasta mantener una agenda en vivo regular en Santiago y legar un álbum. Destacaba en ellas su actitud, carisma y complicidad. Para sus integrantes, hacer canciones y mostrarlas nunca dejó de ser un goce. Winnie, su vocalista, intentó más tarde una carrera solista, y publicó el disco The plot thikens.

Alejandro Castro

Alejandro Castro es un guitarrista de flamenco que ha recorrido la música desde esa raíz española hacia una propuesta moderna de fusión que mezcla el rock, la improvisación y las influencias de la India. Iniciado en el rock de Led Zeppelin, poco a poco fue descubriendo otras variantes de la fusión contemporánea, representada en los trabajos del guitarrista inglés John McLaughlin, tanto en el grupo de jazz-rock Mahavishnu Orchestra como en el de world fusion Shakti.

Los Vidrios Quebrados

Los Vidrios Quebrados fueron pioneros en Chile en adoptar la psicodelia como estética musical, debido a las influencias recogidas principalmente de grupos británicos. Aunque legaron sólo un LP, éste es referencia permanente de investigación y aplausos, debido a haber sido trabajado con material propio (sin covers, como era la norma del rock local de ese tiempo) y combinar su vuelo eléctrico con opiniones de observación social. Fictions (1967) es uno de los más importantes discos de rock hechos en Chile.

Dogma

Durante los años 90, Dogma fue una de las bandas más activas y profesionales del circuito metalero chileno. Su nombre corresponde a una sigla: Dynamic Overproduced Groove Metal Art, y su huella no dejó indiferente a los seguidores locales del género. Elogiados por el excelente nivel técnico de sus músicos y registros, Dogma persistió por más de una década en una trayectoria de frecuentes conciertos y grabaciones.

Claudio Narea

La historia solista de Claudio Narea es minoría dentro de su currículo, porque la mayor parte de su carrera musical ha sido militando en bandas: primero en Los Prisioneros, luego en los Profetas y Frenéticos y, entre el 2001 y 2003, de nuevo en la banda sanmiguelina. Acumula tres discos como cantautor, en los cuales ha sido fiel a un rock de raíz bluesera bien ejecutado y de sutil lírica social.

Sol y Medianoche

Sol y Medianoche fue uno de los primeros grupos en Chile dispuesto a recuperar el legado de canto popular de Violeta Parra y presentarlo en clave rockera y eléctrica. Combinaron ese trabajo con composiciones propias, y es posible ubicar su música en una continuidad con lo que una década antes que ellos hicieron Los Jaivas, Blops y Congreso. Desde 1982, la banda reunió a músicos antes experimentados junto a En Busca del Tiempo Perdido, Sol de Medianoche y Tumulto, afines al rock progresivo, el rock duro y el canto de raíz latinoamericana.

Primavera de Praga

Con canciones de melodías optimistas, muy bien diseñadas para un empaque pop, Primavera de Praga fue un cuarteto de Los Ángeles fuertemente influenciado por el britpop de los años '90. Hacia el año 2003, el grupo vino a probar suerte a Santiago y pudo trabajar con la frente en alto.

Yonhosago

Uno de los grupos experimentales más libres y abiertos dentro la naciente escena de los 2000 fue Yonhosago. No por nada fue llamado por la crítica especializada como "la gran promesa del rock de vanguardia" hacia 2002, en una época en que llegó a ocupar espacios junto con Akinetón Retard, como propuesta de rock de guitarras, improvisación libre y música de cámara contemporánea.

Ocho Bolas

Desde su formación, a fines de los años ochenta, Ocho Bolas ha sido emblema de la escena punk de Valparaíso, con un trabajo intermitente pero de fiera identificación con su entorno. Su discografía muestra temas furiosos, agitados y críticos, pero siempre apegados al lugar en el que nacen. Tal como cantan en “Voy pa’l Barón”: “Así es el mundo del rocanrol/ Hay poca plata pero mucha diversión/ No tomo el metro pero voy en ascensor”.

Buddy Richard

Buddy Richard es uno de los pocos solistas chilenos adscritos al movimiento de la Nueva Ola que logró trascender a ese movimiento con un repertorio propio y un estilo de marca personal que mezcla balada romántica y rock orquestal. Autor de composiciones que han cruzado las fronteras del país ("Mentira", "Tu cariño se me va", "Despídete con un beso") y que han sido recreadas por músicos de generaciones posteriores a la suya, el cantante es uno de los valores más reputados e incombustibles de la escena local, cuya actividad marcó un cierre en 2008 con una gira de despedida y su anuncio de retiro, aunque se ha mantenido con apariciones esporádicas en vivo.