Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Una experiencia musical sustentada en la idea del "hágalo usted mismo" definió la práctica creativa de Catalina Belén Cárdenas Alfaro, una adolescente de Villa Alemana que pronto ingresaría al undergroud de la música urbana y el pop en la pospandemia de Valparaíso y la Quinta Región con el nombre de Velem, una transformación gramatical de su segundo nombre. La artesanía de la obra propia desde la guitarra, el computador, la voz y la escritura de textos, junto con la exploración de los formatos que se tenían a la mano fueron determinantes para ese impulso de la joven Velem, casi una réplica de los procesos creativos que vivió Javiera Mena dos décadas antes. Resultado de esta idea como manifiesto son sus trabajos iniciales, el mixtape Kuit old tapes (2022) y los discos Sentimentalismo (2024) y Brillo x mi ausencia (2025), rápidos pasos de Velem en la construcción de un sonido y la obtención de un público.
La canción "Sin norte" marcó un punto de partida en la propuesta de música y escritura de letras de María Simón, cantautora pop integrada a una escena femenina independiente que apareció a inicios de los años '20, con la experiencia de la pandemia como contexto: «Si hoy me tocara partir, yo partiría feliz. / Y que me lleve, que me lleve el río». Interpretada junto al rapero Bronko Yotte, definió en parte su sonido y la narrativa para un repertorio de marcada carga autobiográfica. María Simón es el nombre musical de Josefina Valenzuela, quien antes de consolidarse como cantautora estudió Teatro. Sus referentes musicales se mueven desde el pop anglo de Amy Winehouse y Dua Lipa, hasta la latinidad de Rosalía y Kali Uchis. El álbum Hoy para mí (2024), producido por Claudio Quiñones (Nicole, Jano Soto, Coni Lewin, Six Pack) definió su primera posición en el pop, con una mirada hacia el R&B, la música latina y la música urbana.
Aunque el recuerdo popular de Álvaro Scaramelli aún lo vincula a su trabajo como vocalista y tecladista de la banda Cinema, su trabajo como cantautor solista superó en tiempo y actividad la labor puntual con ese grupo de los años ochenta. El compositor y cantante mantiene hoy una labor musical esporádica, la cual alterna con otras actividades profesionales, como terapeuta alternativo, productor y gestor.
El fin de Los Bunkers en marzo del 2014 trajo de regreso a Chile a tres de los cinco músicos, instalados en México hacía varios años. Pasó poco tiempo para que los dos hermanos López -cantante y bajista de la banda penquista- comenzaran a forjar un nuevo proyecto musical. Canciones que Álvaro estaba trabajando en solitario desde su tiempo con la banda fueron el punto de la partida. Mientras las montaban, los dos hermanos fueron reclutando músicos , y, tras la colaboración de Martina Lecaros en algunas canciones, fueron presentando singles. Primero "Me voy", luego "Lo que pudo ser" y en agosto del 2016 un primer EP. Desde su debut en el tributo chileno a Cerati Te veré volver (donde cantaron la canción "Corazón delator"), han estado en Lollapalooza y en muchos escenarios a lo largo de Chile, en una nueva historia que el 2022 fue congelada tras la vuelta a la actividad de Los Bunkers.
Además de como vocalista de Playa Gótica, Fanny Leona (León es su apellido civil) ha buscado desarrollar un camino solista con canciones pop construidas con timbres electrónicos, a veces bailables y a veces intimistas, y en las que han sido evidentes intereses suyos como el animé y la identidad queer. Criada en la zona sur de Santiago, tuvo sus primeros acercamientos a la música cantando en el colegio y en la iglesia mormona a la que asistía su familia. Todavía menor de edad fue parte de una temprana banda, Napalm y los Matemáticos, pero fue luego como cantante de Playa Gótica que alcanzó mayor visibilidad. En paralelo, se ocupó en publicar su primer disco solista, Ningen (2018); en sus palabras, «un disco que ha perdido la vergüenza y que necesita mostrarse tal cual es». Hacia 2020, la cantautora trabajaba bajo el nombre artístico Fan Lee.
Aunque en 2024 lanzó Tarde o temprano, su primer disco, Macarena Campos era entonces una figura conocida en el medio y estaba lejos de ser una debutante en la música. Desde 2006 que ocupaba un lugar en la industria nacional como corista y colaboradora de artistas como Bronko Yotte, Gepe, Ceaese y Ana Tijoux, siendo una de las representantes locales del pop independiente fusionado con géneros como el R&B y el soul. Con el nombre musical de Masquemusica se instaló así en esa escena ya de manera definitiva en la década de 2020.
Nihla forma parte de la escena de la música urbana desplegada y multiplicada durante la década de 2020, una generación de nombres que convirtió el aislamiento pandémico en una ventaja creativa, echando mano a las herramientas digitales de producción y distribución de canciones y gestando su propia audiencia. Junto al productor y beatmaker Nass G en 2022 puso en circulación su disco debut, titulado Crónicas de un cora roto, con una amplia variedad musical en estilos y enfoques.
Rock y pop sombríos son los ejes del sonido de Invierno, trío argentino-chileno que ha mantenido por más de una década un estilo asociable a la primera etapa de los ingleses The Cure y al rock más sombrío ochentero en general. La banda se formó en Mendoza en 1998 y decidió apostar por Santiago de Chile, y no por Buenos Aires, para dedicarse en serio a la música.
Buddy Richard es uno de los pocos solistas chilenos adscritos al movimiento de la Nueva Ola que logró trascender a ese movimiento con un repertorio propio y un estilo de marca personal que mezcla balada romántica y rock orquestal. Autor de composiciones que han cruzado las fronteras del país ("Mentira", "Tu cariño se me va", "Despídete con un beso") y que han sido recreadas por músicos de generaciones posteriores a la suya, el cantante es uno de los valores más reputados e incombustibles de la escena local, cuya actividad marcó un cierre en 2008 con una gira de despedida y su anuncio de retiro, aunque se ha mantenido con apariciones esporádicas en vivo.
Cantante pop y autora, Mariela Muñoz dejó de ser definitivamente Mariela Muñoz cuando debutó en el disco en 2002 con Voy a cantar. Antes de convertirse en María Ela solista, ella había sido modelo, bailarina y corista. Y tal como ocurrió con Daniela Aleuy, su compañera en los comienzos televisivos, fue su activa presencia en el programa “Pase lo que pase” la que la catapultó a la música como la última figura de la generación de la TV antes de la irrupción de los artistas fabricados en concursos de talentos y reality shows que dominaron las dos décadas siguientes.
A los dieciocho años, apenas salió del colegio, Francisco Durán, su hermano mayor Mauricio y tres amigos viajaron de Concepción a Santiago para trabajar en su banda de rock, Los Bunkers, y se convirtieron en uno de los mayores nombres de la música chilena en la de 2000. Francisco tocó guitarra, teclados e hizo la primera voz en varias canciones (como “Llueve sobre la ciudad”), pero además actuó como productor de Muérdete la lengua (2007), el debut de Francisca Valenzuela, y Acuario (2012), de Manuel García. Con el receso de Los Bunkers, trabajó en discos de Plumas, Los Ángeles Negros o del mexicano Pepe Aguilar. También integró bandas como Lanza Internacional y Pillanes, donde ha dado curso a otras ideas como compositor pop. El 2022 presentó su primer disco solista, que concibió y grabó durante la pandemia.
Han conseguido una difusión masiva de acuerdo a sus propios códigos de trabajo y promoción, demostrando así una gran autonomía. Los Vásquez prueban que también puede haber diversidad en el género de la balada hecha en Chile. Gracias a temas como "Enamorado", "Miénteme una vez" y "Tú me haces falta", los hermanos Enzo e Ítalo Vásquez se han convertido en la dupla de canto romántica más exitosa en lo que va del siglo XXI, con cifras récord de exposición radial y casi incesantes conciertos por el país. Pero se ha tratado de un ascenso trabajado a su modo, saltándose plataformas como la de la televisión, y acompañando su música de opiniones sociales hasta ahora inusuales en intérpretes del género.
A veces Almeyda de la Riddim, a veces Almeyda Queen o a veces simplemente Almeyda, la sanmiguelina Javiera Opazo aparece como una figura de la música, el canto y la danza desde un contexto callejero. Toda la imaginería a su alrededor está teñida de espacios periféricos, la cultura del grafiti y los bailes urbanos populares. Y desde su posición de autora de textos y compositora de canciones en la música urbana, su mirada sobrepasa ampliamente las temáticas del dinero, el sexo y el empoderamiento para acceder a un espacio donde ella habla de justicia social, dignidad, conciencia de clase, medioambiente y feminismo. Todo ello está expuesto en Voz que sana (2022), su álbum debut.
Los Ángeles Negros fueron los creadores de uno de los pocos sonidos auténticamente originales que han surgido en Chile. La fórmula de la música romántica con instrumentos de rock constituye hoy día una ecuación universal del género, pero hasta 1968, cuando este grupo nació en un pueblo al sur del país, el formato existía muy excepcionalmente. Los cantantes románticos, por lo general, tocaban acompañados de guitarras acústicas –al estilo de Los Panchos– o con orquestas –en la tradición popularizada por Agustín Lara y otros grandes nombres. Germaín de la Fuente y su conjunto –con alineación de guitarra, bajo, batería y teclado- consolidaron y masificaron esa nueva fusión, que hasta hoy es el soporte más común de la música romántica de todo el continente.
La música de la cantante y compositora Sol Aravena es tan sutil como su seudónimo. Muza fusiona letras sobre misticismo, amor y el paso del tiempo con sonidos acústicos, registros tomados de la naturaleza (lluvia, oleaje marino u hojas que se arrastran por el pavimento) y suaves bases electrónicas. Su estilo es la síntesis a la que ha llegado tras su paso por el grupo de new age Equs y el dúo de pop electrónico Sol Azul. Su línea expresiva y su incamuflable sensibilidad femenina al componer la emparentan con otras cantautoras como Rosario Mena y Yael Meyer.
La cantante y compositora Natalia Suazo tomó el pseudónimo de Natisú para desarrollar una propuesta musical que instaló en sus canciones equilibradas dosis de rock, pop, folk, música electrónica y experimental. Inspirada inicialmente en la canción oscura y dramática de PJ Harvey, Bjork, Radiohead y Portishead, Natisú fue una activa protagonista de un circuito independiente, publicando en sus comienzos una serie de discos EP y álbumes de larga duración donde dejó expuesta su mirada en relación a los textos poéticos y al mismo tiempo a los materiales sonoros.
Un experimento pop de existencia breve fue este trío santiaguino, entre cuyos mayores logros estuvo el teloneo al debut del grupo U2 en Chile. Santa Locura nació a fines de 1994 con la alianza entre el cantante y guitarrista Cristián Freund y el bajista Rodrigo Sanhueza, a quienes luego se unió el baterista Dante Yaconi (un ex integrante de la Ludwig Band). Pubs del barrio alto de Santiago fueron su inicial plataforma de promoción, incluyendo también en la agenda de esa época un apoyo al frustrado renacimiento de Cinema. Maquillaje y largas sesiones de fotografías les ganaron sus primeras comparaciones con La Ley. Su único álbum, Santa Locura (1996), fue grabado en Buenos Aires y entró a radios con el single "Estrellado".
Rocío Sotomayor Ulloa ha utilizado los alias de Rou Cx y Rou C, el más decisivo de ellos y con el que se instaló en un circuito musical vinculado a la música urbana en su sentido más amplio, considerando las aproximaciones al soul, el R&B y el hip-hop, aunque también a ciertos elementos del trap y el reguetón que ella ha utilizado. Más una cantante con formación y vocación pop, que una exponente del underground, Rou C contaba en sus primeros años con una nutrida red de colaboraciones, donde se anotaban los nombres de Liricistas, Gran Rah, NFX, Emaflu o Esteza. En 2019 publicó el EP de cinco canciones 18:55, junto al músico y productor Fat Jota, y en 2022 dio un paso más con #777, con los productores Cn Beatz, Jestein Ritmos y Siene Music, y que llegó a ser nominado al premio Pulsar en la categoría Música Urbana.
Su continua búsqueda de lo salvaje, lo primitivo, lo anterior a cualquier tipo de racionalidad, parece ser el criterio unificador de la obra visual y musical de Caterina Purdy. En un cruce entre instalación, performance, música y asumida apropiación cultural, la creadora ha presentado su trabajo en discos bajo los seudónimos Purdy Rocks y Cholita Sound.