Nadie

El pop preparado entre tres hermanos españoles fue el eje de Nadie, una de las bandas del llamado «boom pop» de los años ochenta en Chile, que pese a publicar sólo un disco y disolverse para nunca más volver (o casi) consiguieron ubicar en radios hits recordados por varias décadas. Además del trabajo junto al grupo, es importante destacar que la cantante Shia Arbulú fue también la primera vocalista de La Ley, antes de la llegada de Beto Cuevas al fundamental conjunto pop chileno. El año 2013 un concierto los llevó a reunirse, y desde entonces han tenido un segundo aire en su vida como grupo.

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Años

Santiago, 1986 - 1988
Reagrupados el 2013

Décadas

1980 |2010 |

Géneros

Pop

Integrantes

Isolina Soli Arbulú, voz (1986 – 1988 / 2013 – •)
Lucía Shia Arbulú , voz y teclado (1986 – 1988)
Francisco Chachi Arbulú, guitarra (1986 – 1988 / 2013 – •)
Armando Figueroa, bajo (1986 – 1988)
José Domingo Cañas, batería (1986 – 1988 / 2013 – •)
Rodrigo Aboitiz, teclado (2013 – •)
Luciano Rojas, bajo (2013 – •)

Jorge Leiva / Marisol García

Entre festivales escolares
Obligaciones laborales de su padre trajeron a los hermanos Soledad, Lucía y Francisco Arbulú desde Madrid a Santiago en 1985. Por afición familiar, todos ellos habían tenido clases particulares de algún instrumento en su adolescencia, y ya contaban con instrumentos propios cuando decidieron armar una banda en Santiago, convocando para ello a un bajista y un baterista chilenos. Su primera inspiración era el sonido de «la movida» española de ese momento (Radio Futura, La Unión, Alaska), y diversas conexiones los pusieron en contacto con músicos que por entonces intentaban levantar un nuevo tipo de pop en el país, incluyendo a integrantes de Aparato Raro, Paraíso Perdido y Bandhada, entre otros.

Su primera participación pública fue en un concurso del programa “Éxito”, de Canal 13, en el que no lograron premio alguno, pero donde consiguieron una invitación para tocar en un festival de colegio («nos presentaron como “el grupo Nadie que viene de Las Condes”, y todos empezaron a abuchearnos. Fue un total fracaso»). Allí conocieron a Carlos Fonseca, manager de Los Prisioneros y de otros grupos entonces en actividad, quien se mostró interesado de inmediato por su puesta en escena y por demos iniciales, como “La moda mata” y “Me moriré en el invierno”. Fonseca decidió también hacerse cargo de la representación de Nadie, y su gestión les permitió tener contratos sucesivos para presentaciones en colegios y universidades. La disquera EMI abrazaba por entonces la licencia de las principales bandas nuevas, y quiso también incorporar al quinteto a su catálogo.

Así, y en menos de seis meses, Nadie preparó, grabó y editó Ausencia (1987), su primer y único álbum, un trabajo hecho sin mayor conciencia de producción, y por cuya grabación pasaron varios amigos (como Coti Aboitiz y Andrés Bobe) que jamás quedaron inscritos en los créditos. Su pop sencillo, animado por los juegos vocales entre Soli y Chachi, sostenía canciones ideales para la difusión radial, como “Miénteme”, “Creo que te quiero” y “Ausencia”. Fue tanta la difusión de ese álbum, que el grupo consiguió una invitación para presentarse en el Festival de Viña del Mar de 1988, el principal escenario del país durante la época.

Durante al menos dos años el grupo fue presencia habitual en radios y festivales de todo el país, si bien su agenda distaba de una rutina glamorosa. «Las giras eran absurdas», recuerda Chachi Arbulú en el libro de entrevistas Las voces de los 80. «Tuvimos que salir a pegar carteles en los pueblos, dormir en el autobús o colgarnos a cables de alta tensión por electricidad. Cosas que ahora sonarán ridículas, pero, a la vez, hacía todo más emocionante y auténtico. Yo no vi ni un peso hasta años después».

Un nuevo grupo llamado La Ley
En paralelo al ascenso de Nadie, Shía había comenzado a trabajar con Andrés Bobe y Rodrigo Aboitiz en un proyecto de tecnopop llamado La Ley, y con el cual alcanzó a grabar un primer cassette independiente (La Ley, 1988). Sin embargo, la posibilidad de nuevas grabaciones quedó truncada por la decisión de la familia Arbulú de regresar a España. El grupo se disolvió así – súbitamemente – a comienzos de 1988, con el proyecto truncado para un segundo disco. Los Arbulú continuaron con sus carreras universitarias en España. El único de sus integrantes que siguió vinculado a la música fue Armando Figueroa, quien al poco tiempo se integró a Los Morton.

Nadie 2015

Foto: Grupo Nadie

Pero cuando la banda parecía haber sepultado su historia, el grupo se reunió para una presentación puntual en el marco del festival La Cumbre del Rock: Las Voces de los ’80, realizado en Santiago en junio de 2013. En esa experiencia, participaron los hermanos Soledad y Francisco Arbulú (que viajaron especialmente desde España), el baterista original José Domingo Cañas, y contaron con el apoyo de los experimentados Luciano Rojas en bajo y Coty Aboitiz en teclado. Con esa formación hicieron otras presentaciones y hacia fines de año grabaron una nueva versión de “Ausencia”.

Desde entonces han tenido un funcionamiento intermitente, que a fines de 2014 se plasmó en una canción original – “Insomnia”- y nuevas  presentaciones en Santiago. La edición del EP Fuimos ángeles (2015) consolidó esta nueva etapa en la vida de Nadie.

Isma Rivera, el derecho a decir

El poeta y cantor levanta en su primer disco versos que ganan potencia junto a guitarras y secuencias a la vez furiosas y cautivantes. La última cena de los buitres es una de las publicaciones remecedoras de la temporada. «Si me dicen “canta despacito”, ni sé cómo se hace».

Los Zabaleta, en presente

Los Hermanos Zabaleta ahora se llama el nuevo disco del histórico dúo, con una docena de canciones entre las que se incluyen dos composiciones inéditas.