Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Rock latino, brit pop y "vocación poética" son los rasgos con los que les gusta definirse a Iza el Alma. La banda nació el año 2013, reuniendo a uno de los integrantes más jóvenes de Canal Magdalena –el bajista Daniel Pimentel-, con el guitarrista de Ciudad Satélite Tonino Baeza, quienes junto a otros tres músicos debutaron con un disco el 2014. El apoyo en la producción del líder de Canal Magdalena, Cristián Arroyo, se plasmó un rock suave, pero de colores diversos: El disco tiene un cover de los argentinos Virus y un sampler a Atahualpa Yupanqui. Al año siguiente editaron un EP, concebido como una continuidad de ese primer disco: La arquitectura del sueño.
Nombre y figura de un pop surgido en los tiempos pandémicos, Francisca Mazuela apareció por primera vez desde las plataformas digitales como vía de salida ante el encierro sanitario, principalmente como tiktoker, interpretando covers de Olivia Rodrigo, Dua Lipa y Bruno Mars que se hicieron virales. Pero ella ya contaba con una base musical, estudios de piano, composición y sobre todo de canto, desde los nueve años de edad, en la Escuela Moderna de Música. Su primera canción fue "(Completamente) a ti", que comenzó a circular en la red en 2021 y la impulsó a desarrollar una idea propia alrededor de la canción pop, el sonido, el ritmo y la producción del pop dance y del pop urbano, además de abrazar un discurso contra las convenciones sociales, el autoconocimiento y el poder femenino. De este modo adoptó el nombre musical de Fran Mazu, con el que puso en movimiento canciones como "Llorando glitter" (con C-Funk), "Free" (con Kya) y "Antisocial" (con el venezolano Marc Nale), singles pertenecientes a su disco F.R.I.K.I. (2023), además de la popular "Código bitches" (con Seamoon).
Natacha Montory es ejemplar de la llamada "nueva ola del jazz" de mediados de los 2000. Como solista reorganizó a su modo elementos provenientes del swing, el canto popular y la imaginería del teatro y junto a otras figuras emergentes de su generación como Regina Crisosto, Renata Carrasco, Consuelo Schuster o Paz Court, fue parte activa de cierto pop "elaborado". Pero su interés en repertorios de bolero y bossa nova también la mostraron como estilista de canciones melódicas.
Hoy puede acudirse a Los Sonny's para aprender sobre los antecedentes musicales del popular Flor Motuda, pero en su momento la banda brilló con luz propia y dejó al menos un par de muy respetables discos. Una mezcla de pop y psicodelia —como la que en Estados Unidos ensayaban los Beach Boys— fue su principal referencia sonora, la cual lograron encauzar a lo largo de poco más de tres años y tres aplaudidos álbumes.
Mariví es una de las voces de la balada y pop romántico que surgieron en el circuito en la segunda mitad de los años '10, con un disco homónimo que vino a marcar su posición entre otras cantantes de su generación como Belén Robert, Camila Riestra, Cristina Santiagos, Camila Silva, Maca Torres, Cari Monteci y la más popular de ellas, Camila Gallardo. Nacida en Rancagua y criada en Antofagasta, Mariví se inició en el canto, el baile y la actuación, fue alumna de Maitén Montenegro, en cuya academia conoció al cantante y productor musical Rodrigo Aray. Con él comenzó a proyectar un repertorio propio, que tuvo en la canción "Tu fuego" la primera muestra del disco Mariví (2017).
Presentada en circuitos del underground como “la reina del hip-hop electrónico”, Tamara Meruane es Vitami, autora, cantante, rapera y también periodista, que ha tenido colaboraciones permanentes con el grupo Rapaces y con el ex Makiza, Sonido Ácido. Se inició escribiendo rimas a los 13 años y ya desde 2006 apareció activa en el frente del hip-hop. Ha creado material para la serie televisiva animada “Pulentos”, que luego se convirtió en una película, y con ese mismo proyecto y elenco de figuras de Pulentos se presentó en Lollapalooza en 2011.
Nacida en Chile, pero con una historia musical intensa en Barcelona, Manuela Paz Covián Muñoz tuvo su mayor difusión en nuestro país en 2015, cuando viajó a presentar el disco Algo nuevo. Definida como rockera y romántica por la prensa española, ha recorrido los caminos del pop y la balada con canciones como "Sigue" o "Y volar", que describen ambas líneas creativas.
Aunque con estudios académicos de canto lírico en la Universidad de Chile y de estilos de canto popular en Projazz, Jennifer Boldt alcanzó mayor repercusión a partir de sus trabajos como cantante de pop y animé, que desarrolló para un amplio público juvenil que siguió series animadas en televisión. La cantante, además, sumó popularidad durante 2011 a través de su participación en el programa juvenil "Calle 7", de TVN, donde incluso llegó a realizar un dúo vocal con el tenor Tito Beltrán.
Apadrinada por la baterista Juanita Parra e integrada a conciertos de Los Jaivas en 2009, la cantautora penquista apareció en 2007 en los circuitos universitarios de su ciudad como uno de los nuevos nombres de la canción acústica personal, que alterna el canto solo con guitarra y la influencia del pop. Rocío Peña participó activamente de la primera oleada de músicos cuyos trabajos se propagaron por plataformas de internet.
DJ Méndez es un fenómeno musical cuya condición chilena puede ser fácilmente cuestionada, de no ser por el profundo compromiso y arraigo que su protagonista tiene con su país de origen. Nacido en un humilde barrio de Valparaíso en 1975, Leopoldo Méndez Alcayaga concibió y desarrolló su propuesta musical bastante lejos de ese suelo, en Suecia, adonde se trasladó a vivir siendo adolescente. En un contexto vinculado a la marginalidad y la delincuencia, Méndez construyó allá su fusión de dance, hip-hop y elementos latinos, ingresando con fuerza a las pistas de baile del norte de Europa, e inaugurando un fenómeno que ya completa cuatro discos, un sello discográfico y una significativa presencia en Chile.
Cantante chilena-sueca, nacida y criada en ese país escandinavo, que se hizo conocida para el público nacional a partir de su llegada al programa televisivo "Rojo, fama contrafama", de TVN en su competencia de 2006. Javiera Muñoz no alcanzó las finales pero cantó algunas de sus canciones de pop latino como "Ándale mi corazón" y "Spanish delight". En 2000 participó en el Melodifestivalen (una selección sueca para el festival de Eurovisión) con la canción "Varje timma, var minut" ("Cada hora, cada minuto") y llegó al cuarto puesto. Dos años después regresó al Melodifestivalen y sólo obtuvo el sexto lugar con "No hay nada más". Su discografía solista incluye los títulos Javiera (2001) y True love (2004).
Aunque para 2024 su nombre nunca había circulado en los medios chilenos, fue el influyente crítico e historiador musical estadounidense Ted Gioia quien, a inicios de ese año, escogió un disco del chillanejo Oscilan entre sus favoritos de la temporada. El aplauso justificó el trabajo metódico pero en extremo personal que ha venido llevando a cabo un músico joven y con pocas pistas biográficas disponibles, que en su Bandcamp se define, simplemente, como un compositor, cantante y productor, «que intenta ser siempre creativo y único». Acaso lo más distintivo del sonido de discos suyos como Madre Tierra (2024) sea el meticuloso trabajo con voces, que le permite levantar canciones completas a capella, pero en un complejo urdido de capas.
Entre la multiplicación de los artistas chilenos de soul, R&B y funk a mediados de los años 2000, la cantante Celeste Shaw hizo una aparición lo suficientemente diversificada como para poner su nombre en el circuito. Primero como de voz de apoyo y coros para músicos como Matahari, Raiza, Rapaces y Latin Bitman; y luego en una posición solista, que se concretó en Celeste (2012), con el que se sintetizaron sus propósitos en torno a la llamada black music. Pero ese mismo rumbo musical sobrepasó los primeros aprontes suyos en el campo del neosoul y ya para la publicación del disco Gracias por lo malo (2022), Celeste Shaw ya había desdoblado desde el canto a las rimas hip-hop.
En la década de 2010 se les definió como puntas de un recambio generacional para la extendida tradición rockera de su natal Concepción, ciudad con la cual han dialogado en sonido y en colaboraciones. Entre grabaciones y cambios de integrantes, La Julia Smith fue mutando y transitando con vigor por el rock and roll, la sicodelia y el pop con tintes de folk; pero sobre todo con un trabajo de rigor profesional.
El cantante pop Giovanni Enrico Falchetti Aramayo fue el único que sacó provecho real en el intento de TVN por conseguir presencia durante la fiebre inicial de los reality shows. Mientras Canal 13 obtuvo dividendos fugaces con Catalina Bono y Ximena Abarca, y Mega se jugó con Mónica Rodríguez o César Avila, el primero y único concurso de talentos de la estación estatal de esta naturaleza (“Tocando las estrellas”) no encontró a su futuro animador como estaba previsto, pero sí lanzó al cantante de ascendencia italiana a una figuración masiva.
Músico, productor y profesor, Jorge del Campo es un nombre recurrente en otros proyectos musicales, varios de ellos vinculados al hip-hop y al soul, aunque también al pop masivo de mejor factura. Ex integrante de grupos como CHC y Tropiflaite, desde 2012 su trabajo estable junto a las bandas de PedroPiedra y Jorge González, lo destacaron en un ritmo constante de presentaciones. Entre ellas, sin embargo, Jorge del Campo consiguió defender discos solistas propios, caracterizados por un cruce particular entre canción romántica, groove, ritmos latinos y pulso soul.
Natalino es una de las expresiones más exitosas de la música romántica hecha en Chile en la primera década del 2000. Formado por dos hermanos y un amigo, que ya tenían un década trabajando en conjunto con el nombre de La Pé, el trío desarrolló una balada-pop, con claras referencias a la canción italiana, y sus canciones han gozado de una extraordinaria difusión mediática, dentro y fuera de Chile. Su participación en bandas sonoras de teleseries, su presentación en el Festival de Viña del Mar del 2009 y sus ventas superiores a 30 mil copias, en plenos tiempos de crisis discográfica, ratificaron el ascendente camino de Natalino, que desde entonces se ha mantenido, con un importante trabajo internacional.
Aunque es más famoso por su rol de comediante televisivo y por ser uno de los fundadores del programa humorístico de Televisión Nacional "Jappening con ja" en 1978, Jorge Pedreros tiene una vida previa como músico. Conjuntos juveniles de comienzos de los años '60 como los incipientes Lyons y los más populares Twisters tuvieron como integrante principal a este hombre, quien también compuso éxitos para los cantantes de rock y twist Peter Rock y Luis Dimas y el dúo melódico Los Red Juniors en la misma década, antes de subordinar la música al entretenimiento televisivo que fue su principal actividad a partir de los años '70.
El grupo se llamó Cloro en honor a Bleach (1989), el primer disco de Nirvana. Entre voces y gritos de lamentos, el cantante Alejandro Fuentes se desinfectó de sus problemáticas tanto sobre la base de guitarras eléctricas inspiradas en el grunge como de referentes chilenos del tipo de Buddy Richard, Zalo Reyes o José Alfredo Fuentes (su padre).
El reencuentro de dos antiguos compañeros del colegio Andalicán que alguna vez compartieron gustos musicales, unido al amor por la guitarra eléctrica, concretó en 2003 una colaboración bilateral. Sebastián Valdivieso y Javier Barría formaron el dúo Flora y Fauna y trabajaron a puertas cerradas, sin la opción de presentarse ante el público. Autoeditaron dos discos titulados a modo de enciclopedia de flora y de fauna, asociables al folk-rock antes de separarse, y dejar a Barría embarcado en una destacada carrera de cantautor solista.