Electrónica
Desde los experimentos en laboratorios de sonido por compositores venidos de la academia en los años '50 hasta la extendida escena de DJs y músicos que trabajan en diversas vertientes en nuestros días, la música electrónica ha sido uno de los campos más múltiples de las últimas décadas. Alojada primero en los círculos doctos pasó a la música popular con el empleo de los primeros sintetizadores análogos aplicados a la música pop y rock en los años '70, y luego ha viajado a través de los grupos "tecno" o "tecnopop" de los '80, las precursoras fiestas con DJs de fines de esa década y un horizonte de músicos y productores que desde los años '90 en adelante han multiplicado sus posibilidades. Entre la música más bailable y la más experimental, la electrónica se ha visto reforzada con el inicio de los sellos en Internet o netlabels que desde 2003 se han identificado sobre todo con esta música.
Inicialmente como productor, luego como parte de sociedades (Redulce, The Plugin, DíaCero), y al fin como solista, Ignacio Redard ha sido un intérprete y conceptualizador de reciente pop electrónico chileno. En proyectos personales, y como compositor y colaborador de otros músicos, nacionales y extranjeros, ha demostrado dotes singulares de versatilidad y radar sonoro global.
Nueva York y Berlín son las ciudades donde Alejandra Iglesias ha jugado como parte de la selección de productores y DJs chilenos activos en el extranjero: allí opera como Dinky. Radicada en EE.UU. en 1997, fue un sello alemán el que publicó sus primeros discos y ella se estableció en ese país en 2003. En sus fiestas y discos puede encontrársela acreditada también como Miss Dinky y DJ Dinky J.
Productor, rapero y DJ, Diego Vergara forma parte de una generación de músicos conectados a internet que sólo necesitan de un computador casero para existir. Bajo el nombre de Tonossepia, desde 2000 realizó composiciones en las que mezcló jazz, soul y rap con bases electrónicas, al mismo tiempo que explota su faceta de MC. Más tarde, como Prospegto Arkano (o Arkano a secas) fue uno de los cinco maestros de ceremonia de la banda de hip-hop Colectivo Etéreo, donde despliega además sus rimas. En 2019, debutó como Sentinela del Norte con un disco de efectiva crítica social: Parte del paisaje.
Van, del verbo ir, es el trío que formaron en febrero de 2007 tres músicos tan diversos como ocupados: Nea Ducci, integrante de CHC, Yaia y Los Mono entre otros grupos; Juan de Dios Barraco Parra, guitarrista de bandas activas y previas entre The Gutiérrez Experience, Los Trompos, Tanax y los Churi Churi de Lalo Parra; y Marcelo Peña, más conocido como Miopec y ex integrante de Tobías Alcayota. Tras debutar como Los Floristas al cierre de la exposición Eye hear en marzo de 2007, grabaron pronto su primer disco, Fractales (2007) y el mismo año telonearon la gira que el músico francés Wax Tailor cumplió por Chile. Van se transformó en un punto en común para volcar canciones de los tres integrantes, entre las voces de Nea y Miopec en melodías pop, programaciones, timbres de teclados, la guitarra eléctrica de Parra y un saxofonista como Francisco Bosco, invitado en el fragor de la gran cantidad de actuaciones que el grupo empezó a dar desde su inicio.
Los nombres de sus dos integrantes determinaron en partes iguales el bautismo del dúo que en 1997 formaron Martín Schopf y Jorge González; dos chilenos más conocidos en la música electrónica y en el rock como Dandy Jack y como el cantante de Los Prisioneros respectivamente. Ese grupo se llama Gonzalo Martínez, apareció en Santiago de Chile y se mantuvo activo apenas un año, pero su único disco bastó para adelantarse a la moda y ser el primero en experimentar con la mezcla entre música tropical y electrónica que años más tarde se volvería tendencia mundial.
Artista visual y fotógrafo, Giorgio Gio Foschino ha sido exponente de una escena de electrónica chilena situada en el espacio del ambient, aquella música que trabaja sobre elementos como el minimalismo, la reiteración y la continuidad para crear atmósferas que no habitualmente no se ven interferidad por beats sino que crean un ambiente continuo. Gio Foschino es cofundador del sello discográfico Isla (representado gráficamente como I S L A), una plataforma que permitió dar espacio y visibilidad a una serie de compositores cuyo denominador común ha sido la llamada "electrónica intermedia", vale decir un punto equidistante entre las corrientes del ámbito bailable y aquellas definidas para la escucha. Entre 2015 y 2023 Isla surgió mancomunadamente con el también productor y músico Nicolás Alvarado (Fármacos), sobre todo a partir del trabajo que realizaron juntos como dúo IIOII. En paralelo, como nombre propio Foschino elaboró sus propios trabajos narrativos en esa misma línea ambient, representada en álbumes de breve y media extensión como Ambi (2018) y Aculeo (2020), publicados por Isla, y el largaduración Fin de mundo (2025), con el sello magallánico Eolo, un álbum que marcaría otra etapa creativa suya en su mudanza a Punta Arenas, de donde provenía su familia. En esos trabajos Foschino observó aspectos de la naturaleza, las geografías abismantes, el agua como símbolo del movimiento y el horizonte como símbolo de la vastedad.
Entre períodos de extensa pausa y asociaciones intermitentes, Icalma ha sido el alias musical o bien el proyecto solista del músico y arquitecto Philippe Boisier, cuyo pasado incluye el paso por el rock de tintes góticos junto a Lvna In Caelo, el punk-pop delirante de Panico, y la banda experimental Mambotaxi, formado a instancias suyas con el propósito de tocar en vivo la música que venía componiendo desde mediados de los años '90. Como Icalma, Boisier dio espacio a una creación personal que atravesó distintos espacios, desde la música incidental o música para medios, al diseño sonoro y el pop, en una propuesta muy característica de ambientaciones electrónicas austeras y evocadoras en convencido diálogo con el paisaje chileno.
Dos marcadas etapas tuvo la cantante, compositora y experimentadora Valentina Mardones en el breve lapso que definió su inicio en la música. Primero como voz de conjuntos de rock experimental como Zeptelar y MediaBanda, y luego como la solista independiente que tomó el nombre de Hola Papá para elaborar sus trabajos alrededor de la electrónica experimental y la improvisación. Su primer álbum, el homónimo Hola Papá (2019), rompió cierta lógica al obtener el premio Pulsar en la categoría Música electrónica en 2020.
Pese a que su debut, cuando tenía veinte años, la puso en el mapa de una electrónica independiente, en el transcurso de su primera época creativa Florencia Lira se instaló en otro planisferio musical, como compositora, autora, cantante, experimentadora e incluso educadora, con la experiencia que tuvo con niños en etapa preescolar y sobre todo con el descubrimiento de la poesía de una maestra como Gabriela Mistral. Florencia Lira llevó esas vivencias al aplaudido disco La caminante (2016), que vino a cerrar un ciclo personal.
Presentada como "la princesa del pop galáctico", las diversas facetas creativas de la franco-chilena Alex June la han situado en una vanguardia musical desde cierto underground, que comenzó a tener mayor visibilidad sobre la última parte de la década de 2010. Cantante, compositora, productora, DJ y dibujante, ha desarrollado una propuesta musical en paralelo a una visual, para una música pop de diversos matices: desde el dream pop y el electropop hasta el canto lírico. Alex June plantea una idea que crea universos estéticos muy propios, llenos de misticismo, que ella ha denominado "pink-dark-world".
Paula Schopf, más conocida como Chica Paula en el plano musical y en el familiar, es una de las integrantes de la legión electrónica chilena en el extranjero. En su caso es además una cuestión de genes: hermana del músico y productor Dandy Jack (Martín Schopf) y del DJ Adrián (Adrián Schopf), ha desarrollado su propia carrera como discjockey y productora entre Chile y Alemania.
Leche es el proyecto de música electrónica de Leandro Muñoz, quien junto a diferentes músicos asociados ha instalado una propuesta de pulsos a la vez dance y downtempo. Mantuvo un tiempo como vocalista a Marcela Thais, temporal integrante de Saiko. Figura también en los créditos de su discografía la cantante Celeste Shaw. Sus bases, ritmos y cadencias melódicas trip-hop llamaron la atención de Tricky, cuyo sello discográfico Brownpunk! llegó a contratar a Leche como primera figura no británica, en 2009. Ese año fueron teloneros del británico en un recordado concierto en el Teatro Caupolicán.
Monne Automne fue el trío que durante un tiempo ocupó a tres destacados músicos del mundo electrónico, aunque no de modo exclusivo. Pier Bucci y el venezolano Argenis Brito se habían asociado ya en Mambotur, un dúo con sede en Berlín pero el oído puesto en el trópico. Lucien Nicolet (o Luciano), en tanto, es un cotizado DJ, remezclador y compositor tecno, que ha continuado con constantes presentaciones internacionales el destino impuesto desde su infancia como suizo con madre chilena. Juntos trabajaron hacia el año 2000 en un álbum que recién pudo editarse cuatro años más tarde, en Alemania. Entusiastas comentarios ubicaron a Introducing light & sound (2004) como una producción de avanzada entre lo que ciertos medios especializados habían comenzado a llamar para entonces el movimiento «Latino-tronic», en alusión también a otros músicos cercanos a Chile, como Dandy Jack y Ricardo Villalobos. Según la revista Earplug, los once tracks de ese álbum sonaban a «tecno de Detroit modulado a través del filtro posgeográfico del siglo XXI, alcanzando un extraño nuevo lugar en el que se superponen Europa y América».
Concebido por la actriz franco chilena Celine Raymond y el músico Cristóbal Montes, Kali Mutsa es un proyecto musical de fusiones, a cuya génesis sonora acuden una multiplicidad de fuentes y estéticas: tradiciones gitanas y elementos de la imaginería sonora bollywoodense, junto con componentes electrónicos, influencias andinas, canciones con letras en romaní y un especial cuidado en la danza y la puesta en escena. Kali Mutsa es el nombre musical de la propia Raymond, mientras que Montes se presentó como Sandoje Catiri. En su relato, la historia de ficción se remonta a 1920, cuando Kali Mutsa nació en el Valle de Pachacuti, quedó huérfana de sus padres gitanos y fue criada por un cacique aymara. De ahí el encuentro de mundos representado en su música. Por su parte, Sandoje Catiri, un director de cine amazónico, descubre a esta joven bailarina del vientre y juntos emprenden su ruta. Muchos años después, Kali Mutsa renace en el cuerpo de la actriz y cantante Celine Reymond. En 2011 publicó su primer EP, titulado Ambrolina, que fue el ariete de Kali Mutsa en la escena de su época. En 2014 inició un trabajo con el productor y cineasta chileno holandés Erasmo de la Parra para desarrollar la idea del que sería el LP Souvenance. El enfoque musical se amplió desde la música balcánica y sus primeras influencias, a una propuesta que integraba sonidos sudamericanos e indios. Con el tiempo, Kali Mutsa se fue relacionando cada vez más como el nombre de la Raymond solista en desmedro del proyecto conjunto.
Super_Collider ha sido uno de los muchos dúos que ha ocupado al productor, compositor y DJ chileno-británico Cristián Vogel, pero constituye hasta ahora el más exitoso de todos. Desde su formación, en Londres, y por algo así como siete años asoció a Vogel con el músico y productor británico Jamie Lidell, quien le aportó a sus grabaciones su experiencia en creación de secuencias y programación así como su peculiar estilo de canto. La suma le regaló al dúo una calificación curiosa: tecno-soul.
Llamado con frecuencia "británico de origen chileno", Cristian Vogel es el más importante productor de música electrónica internacional nacido en Chile. Tras décadas de residencia en Brighton y en Barcelona, es una figura principal del tecno en Europa, si bien su música es experimental y ajena a los cánones más comerciales de ese estilo.
Nombres artísticos con leves variaciones (ha sido DJ Bitman, Latin Bitman o Bitman, a secas) ha utilizado durante su trayectoria el músico, productor y gestor José Antonio Toto Bravo, nombre fundamental para la música hecha con máquinas en Chile, desde el año 2000 en adelante. Integró el dúo Bitman & Roban antes de volcarse a un trabajo como productor de música funcional, remezclador de hits y, al fin, creador solista, con vistosas colaboraciones en el camino y notoriedad en el mercado musical de Estados Unidos. Nombre habitual en festivales como Lollapalooza-Chile, su trabajo figura tanto en discos como en videojuegos, series de televisión y publicidad. Sus cruces en estudio y en vivo extienden una lista que incluye a Ana Tijoux, Jimmy Fernández y Los Tetas, entre muchos grandes nombres locales.
El nombre de Uwe Schmidt excede con creces la escena chilena, y sus múltiples seudónimos deben pesquisarse no sólo en su natal Alemania, sino en cada foco significativo para la música electrónica global; de Tokio a Nueva York, de Buenos Aires a Goa. Pero el hecho de que Schmidt haya fijado por varios años residencia en Santiago de Chile (desde 1997, y en parte por el nacimiento de su hija junto a la tecladista chilena Cecilia Aguayo) lo convierte en un referente cercano, que además no ha cesado de establecer vínculos de trabajo con músicos y gestores locales. Su discografía es un mapa extendido (probablemente imposible de fijar al detalle), de fronteras móviles y disposición siempre dinámica.
Periodista, fotógrafo, músico y productor, Rafael Cheuquelaf Bradasic es conocido por su larga participación en el proyecto de electrónica camerística experimental de Lluvia Ácida, que ha llevado junto adelante junto a Héctor Aguilar desde mediados de los años '90 en Magallanes. A través de una discografía abundante ha propuesto una investigación histórica, territorial y política a partir de una música electrónica en constante transformación. Como músico independiente ha publicado una serie de álbumes de distintas dimensiones, siempre sostenidos en el uso de los teclados análogos.
Jazzimodo fue uno de los proyectos musicales de lo que en la época se denominó jazz electrónico. La experiencia predecesora de los grupos Cyberjazz (1998) y Alüzinati (2003) impulsaron a una nueva oleada de músicos a volcarse al jazz elaborado sobre bases electrónicas e improvisación a través de grooves parientes del funk. Puntualmente, Jazzimodo fue la primera plataforma para el despegue de la carrera como solista de la cantante y compositora Paz Court.