Electrónica
Desde los experimentos en laboratorios de sonido por compositores venidos de la academia en los años '50 hasta la extendida escena de DJs y músicos que trabajan en diversas vertientes en nuestros días, la música electrónica ha sido uno de los campos más múltiples de las últimas décadas. Alojada primero en los círculos doctos pasó a la música popular con el empleo de los primeros sintetizadores análogos aplicados a la música pop y rock en los años '70, y luego ha viajado a través de los grupos "tecno" o "tecnopop" de los '80, las precursoras fiestas con DJs de fines de esa década y un horizonte de músicos y productores que desde los años '90 en adelante han multiplicado sus posibilidades. Entre la música más bailable y la más experimental, la electrónica se ha visto reforzada con el inicio de los sellos en Internet o netlabels que desde 2003 se han identificado sobre todo con esta música.
Una aproximación desprejuiciada al pop y la electrónica ha definido la trayectoria de Chicarica, una de las muchas bandas nacidas a mediados de la década de 2010 en Santiago. Sus integrantes, además, se han caracterizado por desarrollar proyectos en paralelo y colaborar con otros grupos y solistas.
Pese a que su debut, cuando tenía veinte años, la puso en el mapa de una electrónica independiente, en el transcurso de su primera época creativa Florencia Lira se instaló en otro planisferio musical, como compositora, autora, cantante, experimentadora e incluso educadora, con la experiencia que tuvo con niños en etapa preescolar y sobre todo con el descubrimiento de la poesía de una maestra como Gabriela Mistral. Florencia Lira llevó esas vivencias al aplaudido disco La caminante (2016), que vino a cerrar un ciclo personal.
Inicialmente como productor, luego como parte de sociedades (Redulce, The Plugin, DíaCero), y al fin como solista, Ignacio Redard ha sido un intérprete y conceptualizador de reciente pop electrónico chileno. En proyectos personales, y como compositor y colaborador de otros músicos, nacionales y extranjeros, ha demostrado dotes singulares de versatilidad y radar sonoro global.
Después de seis años de tocar rock en diAblo, tres integrantes de ese grupo se unieron en paralelo en una nueva formación para dedicarse a experimentar a partir del dub, música jamaicana originada en la expansión sónica de las bases del reggae remezcladas y procesadas. Desde su inicio en 2006, el grupo se ha presentado en Chile y Perú y ha configurado una discografía hecha de compilaciones, remezclas, registros en vivo y grabaciones compartidas con otros músicos.
Un proyecto personal era lo que tenía en mente el productor y sonidista Mariano Pavez en 2001, cuando bajo el seudónimo de EM 3,14 formó este grupo, su primer emprendimiento individual en una carrera dedicada a la producción para otros músicos. Primero un dúo con invitados y después una banda de cinco hombres, EM 3,14 estuvo activo por cinco años y grabó dos discos antes de disolverse en 2005.
Como una dupla de producción al servicio de músicos chilenos puede definirse mejor la identidad de De Janeiros, aunque el trabajo del dúo ha mostrado también composiciones y grabaciones propias, así como realizaciones audiovisuales. Además, sus dos integrantes, Pablo Muñoz ($990) y Milton Mahan (Dënver), han desarrollado colaboraciones y proyectos por su cuenta. En tal sentido, es justo concederlo al dúo una presentación más amplia, como íntegra dupla creativa,
Felipe Schuster integró Hic Sunt Leones, banda de la segunda mitad de la década de los 2000, con la que elaboró un sonido pop que si bien no alcanzó ecos masivos, fue ampliamente reconocido por su factura. Hacia fines del 2011, cuando ya el proyecto no existía, Schuster comenzó a desarrollar un trabajo solista que el 2012 presentó en vivo, y en el disco Atiempo (2013). Con sonidos similares a su banda de antaño, un tributo al tema "Campos verdes" de Eduardo Gatti, que grabó junto al propio cantautor y la producción de Pablo Stipicic. Al tiempo que alterna su oficio musical con su profesión de abogado, ha seguido componiendo canciones y su segundo trabajo fue La montaña (2015), y desde entonce sigue lanzando singles en sociedad con el compositor Javier Barría.
Músico, diseñador y fundador del prolífico netlabel de "música chilena de raíz electrónica" Pueblo Nuevo, Hugo Espinosa Chellew ha trabajado desde 2004 bajo el alias de Mika Martini, aunque más tarde asumió otro alterego como Franz Benkho, para abrir la vía a sus proyectos creativos. Su música generó improbables cruces entre electrónica experimental y sonidos e historias de pueblos originarios de Chile.
Carolina Paz Vallejos se había iniciado como corista en el pop chileno, por ejemplo en la agrupación de Javiera Mena, cuando tomó una identidad musical propia. Hacia 2010 comenzó a mostrarse con el alias de Mamacita en los ambientes de las fiestas y la música electrónica. Su cualidad como DJ y productora le concedieron otros atributos y entonces Mamacita tomó un papel protagónico en esa escena del club chileno, con canciones pegadoras en el campo del house y las pistas. "No eres tú" es una vía de acceso directa a la música de quien terminaría siendo presentada en el medio como "la diva del house del hemisferio sur", en referencia a las fabulosas voces que han dominado la música house en las fiestas, sobre todo en los '90: desde Donna Summer a Madonna. Varias colaboraciones mano a mano con músicos, productores y DJs (Diegors, Dadalú, Fredi Michel, Makaroni, Andrea Paz, QuieroStar, Fakuta, Caterina Purdy) marcaron la década de 2010, con discos EP y otras publicaciones, además de presencia en pistas y clubes de Latinoamérica y Europa. En 2022 publicó el largaduración Antología del drama.
Pronunciado fonéticamente como "ioi", el dúo IIOII fue una primera plataforma para la composición de música electrónica de escucha y narrativa de Gio Foschino y Nicolás Alvarado, quienes luego desarrollarían sus propias vetas como compositores en el campo del ambient. IIOII fue también un espacio de proyección de esta variante de música. Creado en 2013 por ambos músicos y gestores, tuvo además un rol central en la puesta en marcha del sello Isla, que llegó a editar abundantes trabajos de esta línea y estética a lo largo de una década. IIOII se presentó en festivales como Fauna Primavera, El Rito, LeRockFest y Bosque Libre, estuvo entre las nominaciones de los premios Pulsar y publicó una serie de trabajos en formato EP, como 8 8 (2015) y LP, como Hacia dónde va el agua (2019), Donde sale la luna ilumina la noche (2020) y Mora (2023). Tras el lanzamiento de este último, Foschino y Alvarado continuaron por separado con sus propios proyectos desde Punta Arenas y Pucón, respectivamente, suspendiendo de paso la operación del sello Isla. Foschino publicó el disco Fin del mundo (2025) con el sello Eolo, y Alvarado, que se había pertenecido a Fármacos, el álbum Aana Hajimari (2024), con Paisaje del Sur.
Son campos creativos excepcionalmente amplios los que Sokio (Mauricio Gallardo) ha cruzado desde los años 90 en adelante. Geográfica, estilística y profesionalmente. Deben pesquisarse en Santiago y en Nueva York (a donde el chileno se mudó hacia 2013), en los campos del rock, la electrónica, la música para audiovisuales y la ópera, en los cuales el músico ha ejercido como compositor, intérprete, remixer y/o productor. Sokio es, además, gestor de un colectivo cultural independiente (New Latin Wave). Estudios de teatro y la militancia en la banda Polaroid (junto a Denisse Malebrán) son señas de sus inicios, ampliados más tarde en la alianza con nombres como Panico y Dadalú (entre muchos otros) y una discografía solista propia. Desde 1998 (con Patria), el músico se ocupa además en la composición y producción de óperas de tipo experimental, las que han tenido exhibiciones en Santiago y en recintos prestigiosos de Nueva York, tales como National Sawdust. Sus temas son la cultura latina y las dificultades de la inmigración, como demuestran ya sus cinco estrenos hasta ahora. Para 2026, Sokio ha anunciado el estreno en Chile y Estados Unidos de una ópera inspirada en la vida del artista Gordon Matta-Clark.
No es que la entrada a sus conciertos o el disco cuesten nuevenoventa, sino que el dúo formado por Ana Norambuena y Pablo Muñoz lleva ese nombre, tan familiar para los buscadores de ofertas. Como son sólo dos, se van intercambiando los instrumentos: teclado, sintetizador, guitarra, bajo, batería programada. Es la voz de Ana la que prende un puñado de lúgubres y grises canciones sobre la vida en Santiago bien delineadas por el pop, aunque con algo de herencia pospunk.
Daniel Jeffs Munizaga es el nombre completo de Djef, uno de los artífices junto a Mika Martini del prolífico sello de música chilena de raíz electrónica Pueblo Nuevo iniciado en 2005. También junto a Martini formó en 2004 el dúo Chiste, y por su cuenta ha editado los discos Arroz California (2002) y Live at Trianon Club (2005) y los EPs Soft white (2005) y Love (2006). Además ha participado de las compilaciones Oscilación (2004), Memorias de un calabozo (2006), Pueblo Nuevo primer aniversario (2006) y Música chilena de raíz electrónica (2007), en todos los cuales se ha caracterizado por una aproximación minimalista y experimental al sonido. En 2010 inició un nuevo trabajo de colaboraciones junto a la compositora y cantante Renata Anaya, llamado Aoraquï.
Compositor con trabajos en vivo y en estudio para múltiples búsquedas sonoras, Sebastián Vergara desarrolla una obra de diverso enfoque, piezas orquestales y camerísticas, además de trabajos en la electrónica de ambientes y secuencias, música para medios y propuestas de tipo experimental. En sus palabras, su trabajo musical busca "explorar la experiencia de escucha y producción de obra; trabajando la tensión entre el movimiento y lo estático, la contención y la liberación expresiva. También la visualidad y una narrativa implícita". Además de diversos encargos para imagen y arreglos para otros nombres en la música, Vergara se ocupa como docente. Tiene estudios de pregrado y posgrado en el área de la composición, los arreglos musicales, la estética y la filosofía.
Maco es el seudónimo con el que Pablo Mellado (Bipolar) ha desarrollado la veta solista de su trabajo musical, tanto en Santiago como en Europa. El compositor tuvo estudios formales de música durante su infancia, con clases en el Conservatorio de la Universidad Católica de Chile. Durante su juventud, sin embargo, se concentró en el rock, participando de diferentes bandas eléctricas e independientes (como Piedra Líquida; también con Miguel Hiza, de Parkinson). Su composición solista adulta guarda relación con lo que él describe como la crónica «de un universo a la vez doméstico, excéntrico y centrado en una poética de lo auditivo». Sus presentaciones en vivo muestran un trabajo que comparte esfuerzos entre las programaciones en un laptop, máquinas de efectos y una guitarra eléctrica. Ha participado en espectáculos de características peculiares, como el festival Patagónica (febrero 2004) o el ciclo de música y cine "Oktubre rojo" (cine Normandie, octubre del 2004), en el que musicalizó en vivo la película chilena El húsar de la muerte. Su producción discográfica ha mostrado cierto giro de crítica social, como lo demuestra el título de su álbum La abstracción y la lujuria son el perro de guardia de las clases altas (2004).
Skipsapiens fue una sociedad de vida breve conformada por los músicos electrónicos chilenos Pier Bucci y Daniel Nieto, ambos con diversos proyectos en paralelo, y un trabajo más frecuente y conocido en otras bandas o alias (en el caso de Bucci, Mambotur; en el de Nieto, ADN y Danieto). La dupla definió su unión como algo espontáneo, que surgió para satisfacer su búsqueda en la investigación tecno a partir de patrones clásicos, y a través de novedosas texturas y ambientaciones. Luego de un tiempo de trabajo en el que también incorporaron a César Nieto, Oscar Burotto (ex LEM) y Pablo Sepúlveda, su primer disco, Skipsapiens (2001), apareció bajo etiqueta belga U-Cover. El dúo lo sucedió dos años más tarde con Eco, un álbum presentado por el sello del festival Mutek, a cuya versión 2005 (en Montreal, Canadá) Skipsapiens fue invitado poco después.
Los nombres de sus dos integrantes determinaron en partes iguales el bautismo del dúo que en 1997 formaron Martín Schopf y Jorge González; dos chilenos más conocidos en la música electrónica y en el rock como Dandy Jack y como el cantante de Los Prisioneros respectivamente. Ese grupo se llama Gonzalo Martínez, apareció en Santiago de Chile y se mantuvo activo apenas un año, pero su único disco bastó para adelantarse a la moda y ser el primero en experimentar con la mezcla entre música tropical y electrónica que años más tarde se volvería tendencia mundial.
Marciano nació como la derivación de un proyecto electrónico previo que ocupó a Sergio Lagos y Rodrigo Castro (antes en Tec Machine) bajo el nombre Musikalibre. De las largas improvisaciones semisicodélicas que inspiraban a ese proyecto, Marciano marcó a partir de 1998 un giro hacia algo más acotado y de anclaje firme en el espectáculo en vivo.
La leyenda de un lactante porteño abandonado que escupía llamas como un dragón inspiró a los hermanos Felipe y André Baradit para bautizar el proyecto que a partir de 2001 mantuvieron en Valparaíso junto a Miguel Jáuregui. Los tres músicos han desarrollado un extenso trabajo en paralelo como solistas, respectivamente bajo los seudónimos Baradit, Jack_plug y Basstk; pero son, además, socios en el sello Epa Sonidos, prolífico y pionero netlabel. De modo intermitente, el trío fue desarrollando un sonido levantado a partir de secuencias, samplers, efectos para bajo y guitarra, y micrófonos ambientales («lo que tengamos a mano», explican). La presentación de su música en el marco de una exposición del fotógrafo Jorge Molina constituyó su debut en vivo, en la sala SCD de Santiago. Sus publicaciones están disponibles para descarga gratuita desde el sitio de Epa Sonidos.
Aunque para 2024 su nombre nunca había circulado en los medios chilenos, fue el influyente crítico e historiador musical estadounidense Ted Gioia quien, a inicios de ese año, escogió un disco del chillanejo Oscilan entre sus favoritos de la temporada. El aplauso justificó el trabajo metódico pero en extremo personal que ha venido llevando a cabo un músico joven y con pocas pistas biográficas disponibles, que en su Bandcamp se define, simplemente, como un compositor, cantante y productor, «que intenta ser siempre creativo y único». Acaso lo más distintivo del sonido de discos suyos como Madre Tierra (2024) sea el meticuloso trabajo con voces, que le permite levantar canciones completas a capella, pero en un complejo urdido de capas.