1980

80

La Banda del Gnomo

Una puesta en escena innovadora en la música chilena de los años '80 fue la desarrollada por La Banda del Gnomo, un grupo con una mayoría de integrantes de formación académica y que aventuró una cruza de géneros que abarcó desde el hard-rock al rock progresivo. La imposibilidad de darle cauce a una carrera discográfico frustró su trayecto entonces, pero el grupo, desde el 2007, se encuentra actualmente en etapa de rearticulación y edición. Dos discos (una reedición y uno inédito) han sido el testimonio de la última etapa.

La Sonora de Tommy Rey

La más popular agrupación de cumbias de Chile es la Sonora de Tommy Rey, responsable también de la enorme penetración que este ritmo ha tenido en la juventud desde finales de los '90. Nacidos en 1982, cuando cinco músicos salieron de La Sonora Palacios, tuvieron un primer hit ese mismo año: "Daniela". Parte de la activa escena de conjuntos de cumbia chilenos, en los '90 se destacaron de las demás bandas, luego de que nombres como Los Tres, Joe Vasconcellos, Chancho en Piedra o LaFloripondio comenzaran a tributar y valorar su música. La reconocida voz de Tommy Rey, la calidad de sus arreglos y la intensa actividad en vivo son su sello, y lo que los mantiene como la principal agrupación del género en Chile.

Miguelo

Miguelo es uno de los nombres más recordados de la abundante oferta musical de la televisión de los '80. En esa escena, poco diversa en general, el cantante se distinguió por una menor formalidad y el uso de baile y sensualidad en sus presentaciones en vivo. Su gran hit fue "Filo contigo", una canción con una escasa rima, pero donde el uso de una expresión juvenil de moda ("dar filo") la convirtió en un fenómeno pop. El año 1985 Miguelo sonó en radios y estuvo en televisión , y en 1986 llegó al Festival de Viña del Mar. Entrados los años 90, convertido en empresario nocturno,  se alejó de la primera línea de la música, pero nunca del todo, porque aun se mantiene activo. Su nombre musical, en todo caso, es mayormente recordado por su primera época. Es que al margen de juicios estéticos, las canciones de Miguelo son esenciales para describir y comprender la música chilena de la década del '80.

Arnoldo Madariaga Encina

Arnoldo Madariaga Encina es el patriarca de una familia dedicada al canto, la poesía popular y la paya en Chile, al mismo tiempo que gestor de uno de los más importantes encuentros nacionales de payadores en su natal ciudad de Casablanca y un activo participante en el ámbito del canto a lo divino.

María Eugenia Silva

Indudablemente los propósitos creativos de un compositor como Raúl de Ramón no hubieran alcanzado tal impacto en la música popular chilena de no haber sido por la presencia de María Eugenia Silva. Gracias a su participación como intérprete, la obra de de Ramón llegó a convertirse en un referente de la música de raíz latinoamericana de la época. Cantante carismática y recordada anfitriona en reuniones de música, Silva fue además parte del grupo de primeras mujeres que tomaron el folclor centrino y lo llevaron a escenarios de la ciudad.

Claudio Arrau

El pianista más importante nacido en Chile adquiere relevancia histórica en el recuento de los más destacados intérpretes del mundo en el siglo XX, y por eso su biografía es la de una figura de relieves únicos en el recorrido cultural de nuestro país. Aunque su formación la tuvo en Alemania y gran parte de su trayectoria la desarrolló en  Europa y Estados Unidos, Arrau mantuvo siempre un vínculo atento con su país natal, con viajes esporádicos para ofrecer recitales (el último de ellos, en 1984, cuando recibió el Premio Nacional de Artes) y el apoyo a diversas iniciativas de apoyo a pianistas locales. Por voluntad propia su tumba está hoy en Chillán, donde además gran parte de sus pertenencias pueden conocerse en el Museo Claudio Arrau, inaugurado en 2005 en el lugar que acogió su casa de infancia.

Emilio García

Emilio García es uno de los solistas de la guitarra eléctrica mejor dotados y más virtuosos en el campo del jazz-rock. Alcanzó prestigio e identidad como líder desde mediados de los '90, a la cabeza de poderosos tríos que lo llevaron a ser el heredero de una atlética guitarra de fuerza rockera y aventura jazzística detrás de sus antecesores, Alejandro Escobar (líder de Quilín), Edgardo Riquelme (de Cometa y Alsur), John Clark  (de Kameréctrica), Eduardo Orestes (de Ensamble) y Vladimir Groppas (de La Red).

Pedro Rodríguez

Pedro Rodríguez es uno de los mayores nombres de la guitarra eléctrica desde los tiempos de la transición, un referente entre la generación de jazzistas de los años '90 y uno de los fundadores y líderes del grupo de blues rock La Banda del Capitán Corneta, que bien representó esa época. Su profundo conocimiento de la música, sus estudios en Estados Unidos y Alemania, y su habitual despliegue como solista en terrenos del blues, el rock y sobre todo el jazz le han dado jerarquía en el mapa de la música popular. Rodríguez forma parte de una tríada de guitarristas de esos tiempos, junto a Álvaro Bello y Ángel Parra , el más popular de ellos.

Quilapayún

Quilapayún es la expresión más comprometida y política de la música en Chile, y al mismo tiempo un poderoso proyecto artístico. El grupo fue el mayor emblema de la Nueva Canción Chilena, el más identificado con el gobierno de la Unidad Popular,  y su repertorio fue el que mejor representó, antes y después del Golpe Militar de 1973, a la izquierda política del país y de otras partes del mundo. En 1973, nombrados "embajadores culturales" por Salvador Allende, estaban en París el 11 de septiembre y allí comenzó su exilio. Los años siguientes tuvieron una intensa actividad de solidaridad con Chile y un proceso de renovación artística. El fin de la dictadura en 1988 significó la salida de algunos integrantes y un período de menor actividad. Tras algunas crisis, y la existencia de dos grupos que reclamaban el nombre Quilapayún, hoy continúan su historia, con músicos en Chile y Francia, y consagrados como una de las agrupaciones más importantes de la historia de la música popular chilena.