2010
La actriz Patricia Díaz Vilches y la pianista Claudia Belén Mena Cáceres formaron El Parcito, un dúo de repertorios tradicionales y folclóricos centrinos, que fueron parte de la oleada de conjuntos de cueca femenina que tuvieron intensa actividad a lo largo de la década de los 2000. Con el tiempo su trabajo se amplió a la interpretación de tonadas, valses, polkas y otros ritmos, luego de que ambas cultoras iniciaran un estudio directo con los folcloristas e investigadores Margot Loyola y Osvaldo Cádiz.
Margot Loyola es, junto a Violeta Parra, una de las dos grandes maestras del folclor chileno. Dedicada a la investigación y la enseñanza, contribuyó a renovar esa música al impulsar el trabajo de campo en los grupos de proyección folclórica de los años '50, difundió y estudió estas tradiciones en Europa y América y es la única folclorista que ha ganado el Premio Nacional de Arte, reconocimiento que recibió en 1994. Falleció en agosto de 2015, a la edad de 96 años, dejando un legado de estudios de campo, recopilación y canto de más ocho décadas. Desde 2016, cada 15 de septiembre, el día de su natalicio, se celebra el Día Nacional de la Cultura Tradicional y Popular Chilena.
Productor, rapero y DJ, Diego Vergara forma parte de una generación de músicos conectados a internet que sólo necesitan de un computador casero para existir. Bajo el nombre de Tonossepia, desde 2000 realizó composiciones en las que mezcló jazz, soul y rap con bases electrónicas, al mismo tiempo que explota su faceta de MC. Más tarde, como Prospegto Arkano (o Arkano a secas) fue uno de los cinco maestros de ceremonia de la banda de hip-hop Colectivo Etéreo, donde despliega además sus rimas. En 2019, debutó como Sentinela del Norte con un disco de efectiva crítica social: Parte del paisaje.
Compositora, cantante y poeta, Tita Munita nació en Santiago y es hija de la también poeta Marta Zañartu. Luego de cursar dos años de arquitectura en la Universidad Católica de Valparaíso optó por un cambio, y continuó estudios en la Escuela Moderna de Música (guitarra), la escuela Antilhue y el Taller 666 (teoría), histórico reducto de resistencia cultural en los primeros años de dictadura. Ha alternado la docencia de la música con la conducción de talleres de guitarra, el trabajo solista y la participación en el conjunto musical para niños Agualuna.
Medio Hermano nació de las cenizas de La Reina Morsa. Luego de su separación a fines de 2013, Juan Fernando Mico Rubilar y Ricardo Herrera comenzaron a dar forma a un nuevo proyecto que rescataba parte de la estética de su banda anterior, pero con un sonido más crudo y despojado. Con la incorporación de Leo Saavedra (de Primavera de Praga) en batería, conformaron un trío para tocar canciones guitarreras, de melodías frescas y también nostálgicas.
Las primeras creaciones de Tomás del Real superaron los límites de la trova latinoamericana sanguínea para introducirse en el territorio del folk europeo, con influencias celtas y balcánicas. Esa fusión de dos tradiciones quedó registrada en Tomando forma (2014), el primer disco del cantautor, que lanzó a los veinte años tras la experiencia de un viaje de seis meses solo junto a su guitarra por ciudades de Bélgica, Escocia, Bulgaria y Eslovenia. A lo largo de su historia, Del Real ha transitado un camino de encuentros entre esas vertienes musicales de su tierra y las pertenecientes a las músicas del Viejo Mundo, hasta llegar al dúo folk Don’t Chase the Lizard, que en 2022 formó junto a la violinista, cantante y compositora estonia Lee Taul.
Mitad autodidacta y mitad formado por el cubano Juan Chiriño, Tomás Krumm pertenece a la generación de pianistas que aparecieron en la segunda mitad de la década de 2000 (Américo Olivari, Orión Morales, Jorge Vera, Antoine Alvear y un poco más tarde Rodolfo Chodil), con frentes variables de expresión musical y un avanzado adiestramiento: en el caso de Krumm, el post bop y el jazz de raíz afrolatina.
Con incursiones preliminares en el modelaje y la actuación, e incluso una breve participación en "Rojo, el color del talento" en 2018, la joven cajonina Verónica Muñoz Olave apareció como una cantautora pop utilizando la guitarra en una faceta solista. Con el nombre artístico de Verónica Dosangel, inició en 2019 ese recorrido como autoral con el disco EP Sueños y esperanza, titulado acorde a su primer paso en la música.
Confirmada la disolución de Pánico, la banda que lideraron durante más de dos décadas, Eduardo Henríquez y Carolina Chaspoul (Edi Pistolas y Carolina Tres Estrellas en su antigua agrupación), fundaron Nova Materia, un dúo con el que profundizaron sus exploraciones en torno a la música electrónica y la utilización de materiales diversos para la creación musical.
La cantante puntarenense Fernanda Zárate adaptó definitivamente el nombre de Fer Zárate cuando se estableció en Ciudad de México en 2014 y entonces lanzó su primer disco autoral, titulado Ocho del sol y con el que exploraba la canción pop y ciertas temáticas románticas. Sus inicios musicales se remontan a comienzos de la década de 2010, como estudiante de canto popular en Projazz y luego de piano, junto al pianista de jazz Lautaro Quevedo. Activa en el circuito, Fer Zárate se presentó con el grupo de Florcita Motuda en la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia, frente a 50 mil personas en 2010, y en 2013 actuó como cantante residente del hotel Plaza San Francisco durante toda esa temporada. En 2014 se mudó a México, donde terminó de producir su primer set de canciones junto al chileno Felipe Fidel.
La balada melódica de corte R&B y el pop-soul más rítmico son variantes que la cantante valdiviana Thamara Monrry ha desarrollado en su recorrido como solista desde que se inició a mediados de los años 2000, formando parte de una generación de voces femeninas que se instalaron en esta música de raíz negra: Loretto Canales, Celeste Shaw, K-réena, Vanessa Valdez o Constanza Despouy entre otras. Sus primeros discos, Manjar (2010) y Thamara (2015), dieron muestras de esos propósitos, en un acercamiento a la estrella mundial del R&B Alicia Keys.
Baladista de la generación del prototipo del programa de talentos de canto y baile "Rojo, fama contrafama". Ya antes de llegar a la mayoría de edad, Karin Lissette Cáceres López había tenido experiencia cantando frente a las cámaras en lugar de auditorios con público, en programas televisivos de todo tipo, desde "La mañana del 13" a primera hora del día hasta "Morandé con compañía" pasada la medianoche, pasando además por el estelar "De pé a pá" y el emblemático programa juvenil "Mekano". Su ruta como solista logró un estreno discográfico a sus 35 años: Lo que soy (2018).
Compositor pop, músico de rock, cantautor solista e investigador del rock latino con una prehistoria en el punk, Nicolás Rojo ha tenido una larga trayectoria musical como migrante, donde han transcurrido sus distintas etapas creativas. Hijo de Estación Central, Rojo recorrió Estados Unidos, Canadá, Cataluña, Cuba, Argentina, Brasil, Bolivia y México. Su posición autoral lo sitúa en un campo del rock con un profundo sentido de la reciente historia política de Chile, que ha dejado plasmada en canciones de álbumes como Chuchunco (2023), presentado en el contexto de los 50 años del Golpe de Estado.
El entusiasmo por el carnaval y los conjuntos de bronces nortinos que encendió la escena musical en las ciudades con bandas de rock y de música de teatro en Chile tiene un antecedente en La Bandalismo. Desde sus inicios, el grupo porteño se inspiró en las expresiones festivas del altiplano para desencadenar esa celebración en vivo, con experiencias que antecedieron en veinte años a la popular Banda Conmoción.
Desde que en 1996 apareciera en el primer quinteto de Cristián Cuturrufo, el jazz de esa década iba a tener la mirada muy encima del virtuoso nuevo bajista eléctrico llamado Christian Gálvez. Un talento de generación espontánea, puesto que nunca contó con estudios formales en su aproximación a las cuerdas amplificadas. Gálvez tomó el lugar de Felipe Chacón en la banda del trompeta coquimbano y luego despegó como solista hasta alturas que lo llevaron a ser uno de los más populares, respetados y polivalentes jazzistas chilenos, además de compositor, productor discográfico, educador y fundador del sello Pez.
Pedropiedra se instaló en el medio musical con una variación del concepto "hágalo usted mismo"; primero, como integrante (desde fines de los años '90) de los grupos Tropiflaite, Hermanos Brothers, CHC y Yaia, y luego en una trayectoria de cantautor solista propositiva e identificable. A sus discos se suman en estos años un sinfin de colaboraciones con otros músicos y en bandas sonoras. Debe pesquisarse su huella profesional tanto en Chile como en México.
Exponente de diversas corrientes que van desde el pop contemporáneo y la música para medios audiovisuales hasta la electrónica ambient, Nicolás Alvarado ha transitado por un camino que incluye trabajos como productor discográfico y sobre todo como diseñador de un sonido que obtuvo su principal plataforma a través del sello Isla. Desde allí también se publicaron trabajos de "electrónica intermedia" de Janeiro, Merci Merci, Lovshai y Moyano. Isla fue un proyecto editorial creado junto al también músico Gio Foschino, con quien además Alvarado integró el dúo electrónico IIOII. En sus intercambios musicales y colaboraciones ha sumado otras experiencias en este sentido en las que se exhibe con nitidez desde su participación más estable como bajista en el grupo Fármacos, hasta trabajos con bandas como Los Días Contados e Isla del Sol. Pero Alvarado también elaboró sus propios relatos en el campo del ambient a partir del encuentro con el compositor Juan Pablo Abalo y el premiado álbum bilateral Suono (2018), de piano, guitarra y electrónica, que se produjo a distancia y llegó a obtener un Pulsar. Junto con ello, Alvarado publicó una serie de piezas propias de electrónica atmosférica: A favor del viento (2021), música para la instalación de arquitectura de Domingo Arancibia titulada "El pabellón del viento"; Aana Hajimari (2024) y Madre nuestra (2025), banda sonora para un documental. En tiempos de pandemia Alvarado se regularizó como colaborador estable del proyecto Sombra.
Ítalo Pedrotti es uno de los charanguistas más importantes surgidos durante los ’90, que aprendió del propio Horacio Durán (de Inti-Illimani) las propiedades solísticas del instrumento andino en un contexto urbano y de fusión. En 2003, cuando Pedrotti aún pertenecía a la formación de Entrama, formó el ensamble progresivo Charanku para liderar un proyecto personal de música contemporánea de raíz folclórica y al mismo tiempo rockera, en una combinación que incluyó un triple frente de charangos y ronroco (charango mayor) junto con una base eléctrica con guitarra, bajo y batería.
El canto, la danza y el teatro han sido fuentes de inspiración y expresión para Carolina Stefanía Aguilera Cifuentes, más conocida en los ambientes del Biobío como La Canarito, cultora de diversas músicas de raíz que van desde el folclor profundo como la cueca hasta expresiones asimiladas en su uso como la música afrolatina y tropical. Escénicamente, Carolina Aguilera utiliza un elenco instrumental de medianas dimensiones que se presenta como La Canarito y su Bandada. Chorera de nacimiento y penquista por adopción, es parte de una pródiga generación de mujeres cantoras y cantautoras vinculadas al folclor de esa zona del sur, que incluye a Vasti Michel, Fabiola González, Claudia Melgarejo, Liliana Riquelme y Cecilia Gutiérrez, entre otras.