2010
«Preservar en la conservación histórica del repertorio popular bailable de todos los tiempos en Chile», es cómo esta orquesta define la orientación de su trabajo, y en esa definición hay pistas sobre los cauces de su sonido pero también sobre su conciencia al hacerlo circular. Rumberos del 900 se alista en la tradición de grandes orquestas de baile que han trabajado en Chile desde los años '40, y avanza en pleno siglo XXI en un pulso afrocaribeño, rigor interpretativo y repertorio que se conecta con ella, de la Orquesta Huambaly a la Ritmo y Juventud (entre sus influencias, también mencionan a combos extranjeros clásicos, como los de Pérez Prado y La Sonora Matancera).
Pedro Villagra fue uno de los primeros músicos en incorporar el saxofón a los ambientes de la fusión y la música latinoamericana, lo que expandió un sonido y una narrativa que venía tomando forma desde los años de exilio de los músicos de la Nueva Canción Chilena. Integrante de agrupaciones fundamentales en esta línea, como Huara, Santiago del Nuevo Extremo e incluso Inti-Illimani tras su vuelta a Chile, el peso de Villagra lo sitúa entre los nombres fundamentales de una generación de jóvenes universitarios creadores de los años '70 y '80 que se consolidaron en los tiempos modernos. Tras esas dos primeras décadas, el saxofonista, guitarrista, compositor y más adelante también cantautor, se inició en una ruta muy personal en el desarrollo de la fusión latinoamericana, y de paso contribuyó a acercar el jazz al mundo del folclor.
Sergio Sauvalle Echavarría, guitarrista, creador e investigador, es hijo de Sergio Sauvalle, integrante de Los Huasos Quincheros, pero en lugar de seguir la ruta musical de su padre, combina en su propuesta artística las tradiciones académica y oral chilenas, que ha investigado en terreno y en particular en los recursos de la guitarra.
Veró es el proyecto solista de Verónica Quezada, cantautora folk de la Quinta Región que ha desarrollado una propuesta acústica a partir del ukelele, luego expandido a un trabajo mayor con músicos de acompañamiento, alrededor de una voz poderosa. Nacida en Villa Alemana, también ha establecido sus espacios de trabajo en Quilpué, y entre sus colaboraciones figura una aparición en el disco debut de Daniela Serey, Ilusión (2018). Su primera publicación solista es el EP Rey planta (2016).
Pianista, tecladista y organista, Raúl Morales ha tenido participación en importantes proyectos de los '90, sobre todo con su presencia en el sonido vintage que el Ángel Parra Trío recogió a partir de 1998, después de su trilogía de discos estrictamente focalizada en el jazz straight ahead. Morales, también conocido como Súper Raúl, debido a la contundencia en el sonido Hammond, realizó grabaciones con Los Tres y con Santos Dumont en ese mismo período. En paralelo, mientras permanecía como miembro del trío de Ángel Parra, Roberto Lindl y Moncho Pérez, colideró con estos dos últimos otro conjunto de jazz que se presentó con el nombre de Súper Titae Moncho, y que recogió repertorio de swing, bop y soul. En sus múltiples intervenciones, Morales ha sido sidemen de músicos como Parquímetro Briceño y Cristián Cuturrufo, ha liderado sus propios tríos de jazz, e incluso ha dado conciertos de piano clásico en temporadas de música de cámara.
Capitalino por nacimiento pero chillanejo por adopción y espíritu, el guitarrista, cantante y compositor Alejandro Letelier ha establecido un sello musical en esa ciudad del sur como cultor del blues en sus formas acústica y eléctrica. Su trilogía de discos Jano Letelier & la Río Viejo (2009), Blues acústico (2010) y Sólo Dios sabe si vuelvo (2011) marca ese credo musical y lo ubican entre un cuerpo de bluseros locales, como el grupo El Cruce, en un formato más moderno; y el armonicista Gonzalo Araya y los guitarristas Johnny Blues y Tomás Gumucio, en una variante más tradicional.
Denisse Malebrán ingresó a Saiko como una cantante de cierta experiencia (a los 23 años ya contaba con clases de canto y participación en bandas independientes como Turbomente y Polaroid), pero el grupo la convirtió en una cantante popular, cuyos pasos dentro y fuera de la banda consiguen importante atención. Además de su trabajo junto a Saiko, como solista se ha afirmado en la autoría y en un estilo voluntariamente masivo, que no desdeña el pop y se aferra a la guía firme de la melodía vocal como su principal ventaja comparativa.
Malicia es un grupo de electropop formado a mediados de la década del 2010 en la sureña ciudad de Valdivia, desde donde han proyectado una carrera que se distingue por una cuidada propuesta escénica y visual.
En el nombre musical de Flowyn se combinan el nombre civil de Florencia Pössel con el concepto del "flow", vale decir la corriente que fluye naturalmente y es la esencia de la música urbana en todas sus formas. Si bien Flowyn apareció a fines de los años '10 como figura del reguetón, el neoperreo y el trap, ya acumulaba experiencia como cantante, rapera e improvisadora, parte de una escena hip-hop que ella luego abandonó. Su tránsito hacia la música urbana, con un enfoque feminista, le entregó protagonismo y un sello propio a través de esas primeras canciones de autodefensa de género como "Gárgolas".
Los propósitos creativos de un músico como Juan Pablo Cáceres iban a estar mucho más lejos que su paso por el rock experimental como el primer baterista del grupo Yonhosago, del que se retiró en 2003 tras grabar Album 1 (descuento). Como ingeniero estructural y compositor contemporáneo, Cáceres se convirtió en un continuista de la tradición electroacústica iniciada por ingenieros-compositores como Juan Amenábar y José Vicente Asuar. Desde esa plataforma llegó a formar parte de los nombres de la generación de los 2000 que trabajó con formas como la “computer music” y fondos como el “tiempo real”.
La distribución en línea y sus muchas bifurcaciones ordena el trabajo de Felipe Baradit Stevenson desde sus primeros proyectos en la música. El creador es uno de los gestores del prolífico sello Epa Sonidos, activo desde 2001 en Valparaíso, y asiento además una extensa y constante discografía con la etiqueta Pueblo Nuevo. Su música electrónica puede asociarse a la experimentación y a la exploración con máquinas (digitales y analógicas), y sistemas de sonido y registro. Sus primeras composiciones datan de 1999, cuando el viñamarino ya se interesaba en los discos de Nine Inch Nails y Aphex Twin, y «eran muy pocos los que conocían los computadores para componer».
Iniciada en el pop romántico con ciertos matices rockeros, Barbarah apareció como un nombre de la escena con el disco Es (2010), resultado de una primera época en la música. Tras un largo receso, regresó con canciones como "No pare" y "No vuelvas", donde se involucró de lleno con el pop dance, de la mano del compositor José Miguel Alfaro (Andrés de León, Kudai).
Guitarrista de jazz y compositor, Joaquín Bustamante ha sido un músico con predilección a la formación del trío y el cuarteto de clubes, mecanismos diseñados para tocar repertorios standards y originales en la lógica del momento irrepetible. Ello se puede apreciar ya desde sus tempranas grabaciones, efectuadas en directo en espacios reducidos, como ocurre con su primera sesión, titulada Joaquín Bustamante Trío en vivo desde Thelonious, lugar de jazz (2019). Allí el guitarrista alterna piezas propias con temas de diversas procedencias en el contexto jazzístico junto a Pablo Pizarro (bajo eléctrico) y Diego Letelier (batería).
Ser o Dúo es un proyecto de músicas creativas que combinan timbres acústicos de la guitarra clásica y latinoamericana frente a una diversa panorámica de aerófonos del mundo. Formado en Valparaíso, el dúo ha realizado una propuesta de música de cámara que cruza territorios, desde lo estético y creativo hasta lo geográfico. Tanto así que la declaración de la pandemia mundial en 2020 atrapó a sus integrantes en Katmandú, Nepal, durante la producción del documental Sonidos nómades, que mostraría sus viajes, conciertos, clínicas y diversos cruces y colaboraciones con músicos.
Una cueca de barrios y tradición es la que busca homenajear con su trabajo el grupo La Gallera, cuarteto de impecables músicos que entre otros proyectos musicales han conseguido levantar un trabajo constante, «itinerando y puliendo su fiato en el oficio de cantores», en sus palabras. Su nombre como conjunto rinde tributo a la bravura de esta cultura urbana chilena, y para probarlo citan un texto del investigador Fernando González Marabolí: «El gallo es la creatura más noble de la creación. Porque no puede doblar las rodillas, tiene la mirada del león, el cuello encerdado como las fieras y en las patas los cachos del toro. Como no es un animal carnicero ni un ave de rapiña, no mata por hambre sino jugándose la vida. Es el que simboliza la bravura…».
Orquesta ska, reggae, rocksteady y jazz latino formada por el saxofonista tenor Polo García en 2009, tras su regreso desde Argentina, donde prospera una amplia escena de música ska. El grupo tomó su nombre a partir de la intervención de la canción de Víctor Jara "Manifiesto", cuyo arreglo instrumental marcó el inicio de una historia en la escena del ska chileno. Integrado por músicos formados en la práctica orquestal y el jazz de big bands, realizó sus primeras presentaciones en una serie de conciertos centrados en la música de los jamaiquinos The Skatalites. Poco después de ese inicio, sus músicos comenzaron a preparar material original. Las canciones “Quizás quizás” y una versión de “La gotita”, que la entonces llamada Queen Talulah cantaba con su hermano Quique Neira, formaron el repertorio autoral del inicio. Más adelante, su álbum Manifiesto (2013) marcaría ese paso hacia una composición de repertorio ska local.
Como pareja musical y sentimental, Nicole L'Huillier (Cóndor Jet) y Juan Necochea (Picnic Kibun) formaron el dúo pop Breaking Forms. En 2015 editaron sus primeras canciones en el disco EP Uno.
Denise Sofía Rosenthal Schalchli es una de las figuras del pop chileno de la era digital. Apareció como adolescente actriz en los años 2000 y se proyectó con una identidad propia fuera de la televisión en la década siguiente. En su caso, a través del disco Cambio de piel (2017), que le propició un estatus musical de dimensiones amplias. Fue un paso decisivo para alcanzar madurez y popularidad en un tránsito desde ese pop juvenil de los inicios hasta posiciones de internacionalización a través del pop latino y una salvaje música urbana a la que ella accedió después.
Un poeta-músico o un músico-poeta es Mauricio Redolés dentro del arte contemporáneo chileno, dependiendo de a quién se le pregunte o qué formato se privilegie en el análisis. Hay libros y discos en el trayecto profesional de este hombre que ha pasado gran parte de su vida como vecino del capitalino barrio Yungay, aunque también canciones que se cruzan con poemas (y al revés) y que quizás sea mejor no clasificar del todo. El propio Redolés se ha definido, sencillamente, como «un poeta que tiene una gran admiración por el rock», y desde esa cruza ha inscrito observaciones inolvidables y agudas sobre la cultura popular chilena, de un caracter autoral distinguible y hasta ahora incisivo.
Desde inicios de la década de 2000 Diego Morales se mantiene activo como productor de música electrónica, discjockey y miembro de la banda de sicodelia latina Fredi Michel, además de desarrollar una discografía propia y ser parte de bandas de apoyo de músicos como la cantante Javiera Mena.