2010

2010

Los Vásquez

Han conseguido una difusión masiva de acuerdo a sus propios códigos de trabajo y promoción, demostrando así una gran autonomía. Los Vásquez prueban que también puede haber diversidad en el género de la balada hecha en Chile. Gracias a temas como "Enamorado", "Miénteme una vez" y "Tú me haces falta", los hermanos Enzo e Ítalo Vásquez se han convertido en la dupla de canto romántica más exitosa en lo que va del siglo XXI, con cifras récord de exposición radial y casi incesantes conciertos por el país. Pero se ha tratado de un ascenso trabajado a su modo, saltándose plataformas como la de la televisión, y acompañando su música de opiniones sociales hasta ahora inusuales en intérpretes del género.

Bárbara Muñoz

Bárbara Paz Muñoz Urzúa es una de las figuras más reconocidas entre la generación de estrellas del programa de talentos "Rojo, fama contrafama", y con un instrumento vocal sobresaliente fue exponente del R&B latino tanto en su época en Chile como en su período de consolidación en Estados Unidos. Entre los micrófonos de la fila de coristas de Luis Jara, donde ella se inició, hasta su triunfo en la competencia de "Gran rojo", Bárbara Muñoz pasó por una serie de altibajos buscando espacios en pubs y festivales. Su paso a la televisión la catapultó entonces a una carrera ascendente, que primero la llevó a México y luego a Los Angeles, California, en una escalada progresiva entre el pop latino, el R&B y la música urbana.

Nicole Nietzschmann

Los estudios académicos de canto, piano, composición y arreglos para música popular vienen a definir el perfil musical de Nicole Nietzschmann, formada principalmente en la Escuela Moderna de Música. Los resultados de todas esas experiencias aparecen en Ser ahí (2017), disco con que debutó en el circuito, presentando un repertorio de canciones sustentadas en la música latinoamericana como fondo, el jazz como tratamiento y el canto pop de matices soul como forma. Alumna de profesoras como Lorena Pualuan, Paula Herrera y Karen Rodenas, con estudios junto al pianista de jazz Moncho Romero, Nietzschmann fue voz del grupo Los Prana, en su última época, y como solista en 2015 trabajó en un primer repertorio para el disco No dejarlo pa' después. Sin embargo, su proyecto final se encaminó a Ser ahí, para el que se rodeó de músicos de jazz como Raimundo Barría (piano), Milton Russell (contrabajo) y Juan Pablo Jaramillo (batería), así como del compositor y arreglador Emilio Bascuñán, con quien trabajó parte del repertorio del álbum.

Maler

Conocida inicialmente como vocalista del grupo Nitra, que desde 2010 cultivó un rock autodenominado como "dark cabaret" y publicó en 2014 el disco Equilibro, Catalina Maler siguió desde 2016 pasos como nombre propio, concentrada alrededor del concepto de Maler y la propuesta de una música de densidades y oscuridades, que bordea el electro y el pop melodramático, además de una marcada estética visual, casi teatral. Con canciones como "Motivo", "Gris" y "La muerte", Maler dio su primer paso en 2018 con el álbum M, producido por Cristián Leyton, otro de los músicos de Nitra.

Patricio Fuentes

José Patricio Fuentes Sepúlveda es pianista, arreglador, compositor, director musical y profesor, un músico que ha observado el folclor, en especial la cueca, desde la perspectiva de lo que él denomina "posforma". Se trata de una propuesta personal de análisis, transformación, proyección —y también cierta "estilización"— de ese folclor, factible de expandir hacia a otros contextos musicales. Trabajos suyos a este respecto se pueden apreciar en el "Manual de Piano para la Interpretación de Cueca", que elaboró en su calidad de docente, y en discos propios como Revolución chilenera (2016) y La debacle (2019), que llegó a ser nominado al premio Pulsar.

Jorge Díaz

Músicos de generación espontánea y con una mente abiertamente musical aparecen muy de cuando en cuando. El guitarrista y profesor Jorge Díaz es posiblemente uno de ellos, pues sin más instrucción que sus propios trabajo y estudio, hizo sus armas como músico autodidacta llegando a transformarse en uno de los solistas mejor preparados y más dúctiles en el jazz desde mediados de los '90. Es parte de la generación de la transición, que incluye a referentes como Cristián Cuturrufo, Carlos Silva, Christian Gálvez, Rossana Saavedra o Felipe Chacón, los nombres que giraron alrededor del Club de Jazz en sus tiempos en Ñuñoa.

Akinetón Retard

Desde la simbología de la estrella verde que acompañó la portada de discos como 21 canapés (2003), Akinetón Retard definió el sentido de una obra única que no iba a hacer las cosas fáciles para quien se sometiera a sus dosis sónicas, la mayoría de las veces "sobredosis" sónicas. Para cuando este proyecto de guitarras eléctricas y saxofones histéricos alcanzó su primera década de vida, Akinetón Retard era mucho más que el nombre de un medicamento antiparkinsoniano.  Akinetón Retard fue un concepto en sí mismo: el más intenso y eficaz proyecto de una comunidad de músicos experimentales que abrieron sus discursos creativos en la era posterior a Agrupación Ciudadanos.

Javiera Tagle

El rasgo distintivo de una generación de voces formadas técnicamente en escuelas de canto popular, fue la versatilidad de los repertorios y Javiera Tagle dio una muestra de ello desde que apareció a mediados de la década de 2000 como una activa intérprete de pop, soul, funk, jazz, bossa nova y bolero. Junto con cantantes contemporáneas como Nicole Bunout, Karen Rodenas, Loretto Canales o Javiera Abufhele, Tagle compartió el gusto por todos esos ritmos y cancioneros diversos desde una formación en Projazz (donde muy pronto se convirtió en académica), pero ha sido más directamente la influencia soulera clásica de Aretha Franklin y luego voces neo soul como Erykah Badu o Jill Scott las que la han impulsado a ofrecer conciertos temáticos y a coliderar el grupo funk La Fuga junto al bajista Álvaro Aguirre. Como solista se ha presentado en espacios como el club El Perseguidor con su trío y en duetos de voz y piano junto a Diego Arístegui.

Cadenasso

Felipe Cadenasso es un guitarrista, cantante, compositor y productor vinculado al sello Cápsula Discos, responsable de una partida insigne de álbumes de la música independiente del siglo XXI. Ha sido integrante de los grupos Los Precarios, Fruto Prohibido (2000) y Matorral (2001), su más emblemático proyecto. Con este conjunto llegó a diseñar una música de sobresalientes abstracciones para el formato de canción, en los álbumes Remoto control (2013) y Gabriel (2015), que le valió una categoría mayor en la composición contemporánea de rock.

Aoraquï

Con la idea de la música creada en el aquí y el ahora, vale decir la creación en tiempo real, Aoraquï presentó una propuesta de improvisación a través de sus dos elementos, la cantante y compositora Renata Carrasco (también Renata Anaya como cantautora), y el músico electrónico Daniel Jeffs (Djef desde los tempranos años 2000, como cofundador del netlable Pueblo Nuevo). El proyecto expuso en su música la idea del encuentro entre los lo digital y lo natural, lo que ellos denominaron "electrónica orgánica".

Julio Piña

Nombre de cantor solista tiene este conjunto de siete integrantes y vocación colectiva. «Música para bailar, cantar, oír, llorar y vacilar», presenta la reseña en su sitio, y es difícil darle una proporción jerárquica a las invitaciones de cada verbo. Hay en su sonido ritmo de fiesta, pero también una carga melancólica que los emparenta por igual con viejos combos de cumbia como con cantores cebolla de boleros de puerto.

Dani Jatib

Un paisaje de imágenes surrealistas ha marcado la idea pop de Dani Jatib, compositora, cantante y productora que apareció en 2014 con canciones como "Historias" e "Inadaptados", la antesala de una saga de reflexivos álbumes conceptuales suyos: Arena lunar (2017) y Arena solar (2023). Allí ha expuesto una estética futurista y próxima al synth pop, en una propuesta que combina sonido, imagen y movimiento.

Romina Núñez

La cantautora, guitarrista y profesora de música Romina Núñez fue parte del florecimiento que el folclor experimentó en los primeros años del milenio, con una abundante y generación de cultores, folcloristas, intérpretes e investigadores que reimpulsaron el género desde distintos ángulos. A partir de experiencias en la cueca urbana fusionada de Las Torcazas y de la cueca campesina con el dúo Las Comaires, y hasta su propio proyecto de cantautoría, Romina Núñez fue una de las mujeres solistas que marcaron presencia: desde Fabiola González a Leslie Becerra, desde Natalia Contesse a Carola López y desde Andrea Andreu a Claudia Belencha Mena.

Lorena Oyarzún Vega

Cantora de rodeo y otras fiestas campesinas, Andrea Lorena Oyarzún Vega se introdujo en el mundo del folclor centrino desde su natal Arica, donde integró elencos de cantos y danzas siendo niña. Más adelante profesionalizó el oficio en Santiago y en San Vicente de Tagua Tagua. Cantora, guitarrera e intérprete de arpa ha publicado una saga del álbumes de música corralera, cuyas tonadas, cuecas, valses, habaneras y corridos, abordan la vida alrededor de la medialuna, potrillos, corrales, eras y campeonatos, aunque ella no elude la temática romántica que tiene lugar en esos mismos contextos rurales.

Los Mox!

Las letras de Los Mox! son como el relato de ese infaltable amigo que ve todos los desaguisados cometidos en un festejo de la noche anterior, y que luego vive para contar quién se enfrascó con quién en una discusión sin sentido, quién derramó el vaso de vino en el sillón blanco y quién pasó horas en el baño producto de la ingesta excesiva de alcohol o de la rancia crema chantilly de la torta cumpleañera.

Cachodecabra

La música y la gastronomía populares peruanas fueron parte de las inspiraciones del grupo Cachodecabra —también presentado como Cacho de Cabra—, organizado alrededor del bajista y compositor Francisco Campos como proyecto de fusiones que incorpora la raíz del landó y otros ritmos afroperuanos naturales, con la mirada contemporánea que también define el jazz.

Manuel Sánchez

En el campo de la poesía popular, en particular de la paya y del guitarrón, Manuel Sánchez es uno de los más adelantados herederos. Cantor a lo humano, poeta popular y payador, trajo desde sus inicios, a comienzos de los 90, el caudal de una voz joven para esas tradiciones. Está entre los inquietos cantores que mantienen vivos tales oficios en frecuentes encuentros nacionales de payadores y guitarroneros, pero además con publicaciones de discos y libros de su autoría, y talleres constantes desde la labora del divulgador. Más allá de la raíz pura del canto a lo poeta también es autor y compositor, y tanto en sus proyectos solistas como en colaboraciones con Fabiola González, Mauricio Redolés y el Ensamble Tradicional Chileno ha puesto su voz y el guitarrón al servicio de otras formas del folclor y de la canción popular.

Lluvia Ácida

Por más de treinta años, Lluvia Ácida ha desarrollado su trabajo con el objetivo de mostrar la identidad magallánica hacia el resto del mundo, por medio de obras  conceptuales y colaboraciones con escritores y cineastas. Han tomado la música electrónica como una especie de folclor universal, susceptible de ser adaptada a distintos contextos y bajo el lema «El sur es el futuro». Formado en 1995 por Héctor Aguilar (ex integrante del grupo grindcore Infidel) y Rafael Cheuquelaf (ex tecladista del grupo dark Mantiza) —ambos activos, también, en un trabajo solista por separado—, el dúo se reunió en torno a las audiciones de artistas pioneros del tecno e industrial, aunque con el paso del tiempo ampliaron sus influencias a la música dark, el trip-hop y el ambient. Todo con una visión netamente localista, al punto de declararse alguna vez como «la mezcla entre Kraftwerk y Francisco Coloane».

Delisse

Desarrollar en Chile un pop de tintes rockeros y pretensiones masivas era en los años noventa un desafío mayor al presente. En parte por eso, largas pausas separan las publicaciones discográficas de Delisse, un dúo que ha buscado desarrollar baladas de fuerza eléctrica inspiradas en la canción estadounidense contemporánea. Delisse ha estado formado por la pareja de Magdalena Atria (hija del matrimonio de Jaime Atria y la cantante Gloria Spoerer) y Cristián Moya, quienes se conocieron estudiando Comunicación Audiovisual, y a los que el tiempo convirtió en dupla creativa y matrimonio. En general, ha sido ella la letrista y él el compositor de canciones parcialmente inspiradas en las power-ballads estadounidenses, melodías de apariencia ruda pero fondo amable.