2010
Concepción 14 es un ensamble camerístico reunido alrededor del pianista, acordeonista, compositor y educador penquista Pablo Lara Donaire, un músico que ha sido tanto profesor de piano clásico como investigador y músico interesado en los folclores del Biobío. Esa misma dualidad musical se instaló entonces en Concepción 14, proyecto que tomó su nombre de la ciudad de donde provienen los integrantes del conjunto y su año de creación: 2014. En su primera época publicó los discos Concepción 14 (2015) y Orogénesis (2017), dos muestras del encuentro entre música académica, raíz folclórica, músicas del mundo y jazz contemporáneo.
Megapuesta es un grupo de cumbia romántica que en 2010 formaron varios músicos que salieron de Noche de Brujas, liderados por el director musical, el tecladista Jhonny Bartolo. A e llos se unieron a dos músicos que durante los '90 habían integrado Tropi-kal Sound, incluyendo al cantante Erick Berríos. A los pocos meses grabaron su primer disco, Borrón y cumbia nueva. Desde entonces han tenido varias canciones masivas en el género, como "Me engañaste" o "Quédate a ti", ambas originales, como casi todo su repertorio, en lo que es un sello distintivo en Megapuesta. Liderados por Berríos (Bartolo se fue al poco tiempo), el grupo es uno de los nombres más activos de la cumbia electrónica que, desde los años '90, se extendió por Chile y América Latina.
Artista sonora y exponente de la música experimental, Valentina Villarroel explora el sonido como el testimonio de la historia y de la geografía, y en ese sentido se ha planteado como paisajista sonora. Principalmente en recorridos por los territorios de la Región del Biobío, de donde proviene, y políticamente desde la puesta en relieve de los espacios de la naturaleza, la flora, la fauna y la geografía sureña, parte fundamental de los conflictos ecosociales. Los registros sonoros de Villarroel equivalen a auténtica composición musical. Cuantiosos trabajos suyos desarrollan este enfoque sobre el sonido como centro de las narraciones. Se puede apreciar en álbumes como Hechos en casa (2012), Pequeñas composiciones (2014), Paisajes sonoros I (2014), Confinacústico. Paisaje sonoro de Contulmo (2017), Paisajes urbanos (2018) y el registro del sonido del estallido social ocurrido en el Gran Concepción, en el serie 18 de octubre (Chile despertó) (2019). Ha participado en diversas instancias creativas y de investigación, como los festivales Tsonami de Valparaíso o las experiencias denominadas Caminatas de Escucha. Junto a la artista visual Camila Cijka es cofundadora de Aoir Laboratorio Sonoro, cuya propuesta interdisciplinaria rescata el sonido como marca fundamental.
Deskisabia es el nombre de guerra de la rapera y autora Ana Villablanca Campos, iniciada en la década de 2010 con tempranas piezas desarrolladas en estudios de grabación caseros. Resulado de ello fue su estreno con el disco Ondas cerebrales (2015). Descrita como creadora de rimas de trasfondo filosófico, siempre metafórica en sus líneas, en ese recorrido tuvo abundantes colaboradores del underground hip-hop en sus trabajos. Pero también ella incluyó a figuras reconocidas como Jimmy Fernández y Solo di Medina, héroes en La Pozze Latina, junto con el rapero estadounidense Charlie P, con quien grabó en Argentina la canción "Cold blood" para el EP Inmortal (2021). Argentina fue un destino habitual en el trabajo de Deskisabia, quien también grabó allí Sin piedad (2016), con ciertos acercamientos al soul, mixtape producido por Diego Mayorga ZKL. Fue la antesala de un estreno discográfico de mayor alcance en su elaboración con Frenesí (2017), una especie de manifiesto donde ella pone énfasis en sus años de fascinación por la lectura y la esritura, lo que la conectó directamente con su rol de profesora escolar de Lenguaje, Comunicación y Literatura.
Son distintas fuentes musicales las que acuden a Tizana, el grupo que debe su nombre a una bebida natural medicinal, que en sus canciones cruza la cueca, la cumbia y el rock, y que como sello cuenta con un marcado protagonismo de la percusión africana. Dos discos editados hasta 2012 marcan una historia que ha tenido distintos períodos de intensidad, pero que ha contado con un importante actividad en vivo y sencillos radiales, como "Daño".
Autor del himno generacional “Los momentos”, Eduardo Gatti ha representado, en diferentes momentos de su extensa carrera, el virtuosismo sobre la guitarra eléctrica, el rostro del primer hippismo chileno, la voz del Canto Nuevo y la solidez de la trova adulta. Sin embargo, su trabajo constante debe más bien instalarse dentro de una corriente de cantautoría sin más clasificaciones que su identidad personal. En ese género es uno de los nombres mayores en la historia musical chilena, con una lista bastante larga de canciones acuñadas en el gusto popular. En 2020, Eduardo Gatti recibió la distinción de Figura Fundamental de la Música Chilena, el mismo año en que la propia "Los momentos" cumplió medio siglo.
Aunque su inicial trabajo como fundador y líder de Teleradio Donoso lo enfrentó a promisorios comentarios sobre el futuro de su banda, Álex Anwandter en definitiva optó por consolidarse como cantautor y productor solista, y todo indica que fue una apuesta acertada. Luego de su decisión de pulir a solas su trabajo pop, en 2009, el músico consiguió casi inmediata atención internacional, y sus grabaciones han probado apelar a inquietudes universales de afirmación, identidad y afecto juvenil. Además de su trabajo en la música, Anwandter ha concretado su gusto por la realización audiovisual en la dirección de videoclips y cine (su filme Nunca vas a estar solo se estrenó en 2016), y en 2024 incluso publicó el libro de poesía Mil noches de Sudamérica. Como productor, su nombre está en los créditos de discos de varios nombres chilenos, y de figuras regionales como la argentina Juliana Gattas y la mexicana Julieta Venegas.
Tras su participación en la versión argentina del reality show "Gran hermano" en 2007, Mariela Montero se instaló en Chile para integrarse en 2009 al elenco de "Pelotón VIP" e iniciar de este modo una carrera en la industria del entretenimiento, como modelo y activa participante de programas de telerealidad. Esto la llevó a ganar un espacio en el circuito de celebridades durante esos años.
El encuentro entre las rimas del rap y las bases del reggae es el origen del dance hall, género cultivado por exponentes internacionales como el jamaicano Shabba Ranks, el panameño El General, los argentinos Pericos o el estadounidense Sean Paul. Es también la especialidad original de Shamanes, un grupo que se valió de ese ritmo para cimentar su gran popularidad con cuatro discos grabados entre 2003 y 2010. Además de éxitos probados en radios y en vivo como "Lejos de ti" y "No me dejes", en su cuarto trabajo, Reden-Zion (2010), Shamanes incluyeron colaboraciones con figuras como Zalo Reyes y el jamaicano Ky-Mani Marley, muestras de una ascendente carrera iniciada desde el underground y golpeada en 2013 por la inesperada muerte de uno de sus vocalistas, MC Browen.
Tres ex integrantes del grupo de rock experimental Yonhosago, disuelto en 2007, integran el grupo Klaine Trío, consecuencia lógica de esos primeros propósitos, aunque en transcurso de una década sus músicos también fueron adquiriendo protagonismo en variados proyectos de música de vanguardia. El bajista Santiago Astaburuaga también tocó en MediaBanda (2000-08). Por su parte, el baterista Christian Hirth, con estudios de percusión clásica en la Unviersidad Católica, alternó entre el camerístico Grupo de Percusión UC, la misma MediaBanda (2000) y el dúo de percusión improvisada Code (2005). El guitarrista Santiago Blanco fue el único músico que alternó además una carrera de ingeniería. Klaine Trío editó en 2012 su primer disco, Istiklal, primer título del sello CHT Müsik.
Casi como un alter-ego, Uruz es el proyecto del cantante, guitarrista y compositor Enzo Massardo, quien creó este grupo afianzado en estilos como el funk, el rock y el pop bailable en 2004, con músicos de la Escuela Moderna y mientras formaba parte del grupo Umano (otro virtual alter-ego del cantante y compositor Matías Saavedra Fierro). Uruz, cuyo nombre fue obtenido de la runa que representa al poder masculino y el valor en la lucha, transitó por distintas etapas y tuvo su primer gran hito hacia 2008, cuando ganó el concurso nacional "Garage Music" con una de sus canciones más contundentes, “Siento que me quemas”.
Habitual figura del creciente celetrity-system chileno, en 2008 la modelo argentina Bárbara Vos se integró a un circuito de cantantes de pop latino como Ximena Abarca, Laura Serrano, Katherine Muñoz, Lucy Helena, Tamy Sessarego, Mariela Montero o la popular Karen Paola. Bárbara Vos, que cantaba con sistematicidad en locales y discoteques (de hecho se encontraba actuando la madrugada del terremoto del 27 de febrero de 2010), obtuvo mayor figuración a partir de un controvertido vínculo con la cantante de "Rojo" Karen Amenábar, habitual fórmula de obtención de publicidad en la farándula televisiva.
Matilde Isabel Fuentes Pino, mucho más conocida como Chabelita Fuentes, es un nombre fundamental en el canto de la tonada centrina desde mediados del siglo XX. Fundadora de Las Morenitas en 1954 y con un paso preliminar por el conjunto de varones Los Provincianos, su traslado a San Vicente de Tagua Tagua la llevó a encarnar el espíritu de la cantora campesina. No solo en lo relativo a su rol como recopiladora e intérprete de guitarra, arpa y canto melodioso sino activa en múltiples oficios que la rodean: animar veladas, bordar, cocinar fabulosas preparaciones, criar niños, acoger amigos. Precedida por figuras como Ester Soré, Carmencita Ruiz y Silvia Infantas, Chabelita Fuentes obtuvo para sí el título de "primera dama de la tonada" en su época, que describió una trayectoria de siete décadas.
El cruce entre una formación particular como instrumentista, de compositor en academias y la colaboración con músicos pop encauza el particular camino creativo del cantautor Juan Pablo Abalo, quien diversifica su trabajo entre proyectos solistas —para disco y escenario—, la asociación con otros autores e intérpretes y también algunos años como comentarista musical para medios. Es una vocación amplia y diversificada, que el autor aborda sin ansiedad: «He pasado por muchas músicas, y modos de pensarla, y gustos y convicciones», explica. «Es un proceso legítimamente lento, pero enfrentado a un modo de escucha. En ese desfase, lo difícil es encontrar la voz propia».
Inspirado en el concepto de deconstrucción del folclor desarrollado por Violeta Parra a través de su investigación de la guitarra criolla, el músico Felipe Moreno puso en marcha sus propósitos como compositor contemporáneo y guitarrista a través de un ensamble al que denominó, justamente, Anticueca. Alrededor suyo, su enfoque y su catálogo de obras ha funcionado con la geometría del trío de guitarra traspuesta, saxofón y batería desde 2015 en adelante, pero también ha alcanzado rangos sonoros mucho mayores sobre el final de la década.
Cantora de rodeos iniciada en 2015 en medialunas, Tamara Yáñez es oriunda de Longaví, desde donde ha proyectado su repertorio de tonadas de la antigua música típica y la música corralera campesina, con guitarra, arpa y una voz engolada que remite al canto de figuras centrales en este oficio, como Mirtha Iturra. Sus álbumes son A los huasos de mi Chile (2016) y Entre canto y tradición (2021), y allí pone en distintas dimensiones la vida alrededor de la medialuna, con abundantes tonadas que narran las hazañas de los campeones en su zona.
Hasta la década de los '70, la música popular chilena había tenido interesantes puntos de intersección entre líneas de muy distinta procedencia. Quilapayún se había introducido en estructuras propias de la música docta al trabajar estrechamente con los compositores Luis Advis y Sergio Ortega, mientras Los Jaivas terminaron abordando el folclor con guitarra eléctrica y batería. Pero ninguna de ellas llegó a ser tan aventurada como el proyecto que impulsó el compositor y arreglador Jaime Soto León, quien en 1974 convocó a los primeros músicos del grupo que fue conocido como Barroco Andino. El nuevo horizonte de la música europea del período 1580-1760 interpretada ahora con instrumental, sonoridades y sensibilidades del mundo altiplánico y latinoamericano.
Jordan es una de las voces más importantes de la música tropical chilena del siglo XXI. Se inició en el contexto de la moda de la llamada “onda sound”, y formó parte de diversos conjuntos a fines de los '90 y comienzos de los 2000. El 2007 torció su carrera y se integró al programa "Rojo", de TVN, aunque ya en 2010 regresó a su espacio natural de música tropical, iniciando entonces su carrera solista con esa experiencia de haber sido frontman para cada uno de sus proyectos, y con una forjada experiencia en la producción y composición. Jordan mantiene una producción estable de canciones, discos y videoclips y ha alcanzado hitos de popularidad con temas como “¿Qué pasó?”, “Compañera de mi vida” o “Qué agonía”.
Con estudios de composición docta y guitarra clásica, la ruta de Nicolás Reyes en la música se fue acercando al jazz a medida que tuvo acceso a discos de referentes como Kurt Rosenwinkel o el israelí Gilad Hekselman, y también a adiestramiento clases con guitarristas chilenos clave como Jorge Díaz y Federico Dannemann. Sus composiciones modernas para trío de jazz y cello quedaron registradas en un primer disco, titulado Naturaleza abismal (2016), donde Reyes mostró sus conocimientos en el campo de la creación e interpretación, con un sonido expandido y una narrativa contemporánea.
Actriz de profesión, Verónica Soffia tiene en ese oficio su mayor figuración pública, con participación en telenovelas y un papel en la serie Los 80, pero su camino musical ha sido paralelo, con dos discos de canciones autorales. Luego de estudiar teatro, fue alumna de voz de Artlette Jequier, de Fulano, y el año 2010 comenzó a componer sus propias canciones. Tres años después grabó su primer disco, Hay que andar, donde articuló pop, folclor latinoamericano, rock y jazz, plasmado en un puñado de canciones que comenzó a mostrar en vivo a comienzos del 2014. Nano Stern y la propia Arlette Jequier colaboraron en ese trabajo. El 2016 lanzó un segundo disco con invitados como Javier Barría y Camilo Zicavo (voz de La Moral Distraída).