2010

2010

Pancho Valdivia Taucán

El de Pancho Valdivia Taucán es uno de los nombres de la diáspora de chilenos que han ejercido tanto en Chile como en otros países su trabajo en la fusión y las raíces latinoamericanas. Desde sus inicios en Chile ha tocado y grabado discos como solista y también con diversos grupos en Ecuador, Francia, Suiza y Argentina. Su trabajo de creación e investigación ha merecido el Premio Regional de Creación Artística (CNCA, 2013) y el Premio Aporte al Desarrollo del Arte y la Cultura Indígena (Conadi).

Carolina Molina - La Rancherita

Conocida inicialmente como “la princesa mexicana”, Carolina Molina se consagró en definitiva como «La Rancherita», título que le quitó de las manos a la propia María José Quintanilla, con quien compartió espacios de música mexicana en la tercera generación del programa de talentos “Rojo, fama contrafama”. Sus espectáculos en vivo en discoteques, restoranes y parrilladas populares y su permanente presencia en pantallas de televisión la convirtieron en una de las favoritas entre el público masivo del pop. A quince años de su estreno discográfico, y ya instalada en México, la cantante practicaba un giro musical que la ubicó como exponente de la música latina urbana, con aproximaciones a los ritmos del reguetón, la bachata, la cumbia y la kizomba, en un nuevo perfil como cantante.

Djef

Daniel Jeffs Munizaga es el nombre completo de Djef, uno de los artífices junto a Mika Martini del prolífico sello de música chilena de raíz electrónica Pueblo Nuevo iniciado en 2005. También junto a Martini formó en 2004 el dúo Chiste, y por su cuenta ha editado los discos Arroz California (2002) y Live at Trianon Club (2005) y los EPs Soft white (2005) y Love (2006). Además ha participado de las compilaciones Oscilación (2004), Memorias de un calabozo (2006), Pueblo Nuevo primer aniversario (2006) y Música chilena de raíz electrónica (2007), en todos los cuales se ha caracterizado por una aproximación minimalista y experimental al sonido. En 2010 inició un nuevo trabajo de colaboraciones junto a la compositora y cantante Renata Anaya, llamado Aoraquï.

Soledad Ulloa - La Pispireta

El adjetivo popular de «pispireta» define y designa a una persona astuta y risueña, y el es nombre musical que la cantautora sureña Marilin Soledad Ulloa Díaz escogió como identidad propia, en una tendencia que ha rebautizado a distintas exponentes del canto popular de la generación de los años '10, desde La Chinganera y La Andariega hasta La Canarito y La Charawilla. Cantora, poeta, guitarrista y acordeonista, las canciones de La Pispireta se nutren de la naturaleza de Villarrica, el lugar donde nació, se crió y vivió, el pulso de la tierra, la lluvia y los lagos, y muestran un estrecho vínculo con la cultura mapuche, todo lo cual se advierte en su primer disco, Niña tierra (2016).

Juana Rodríguez

Una vida musical de itinerancias tuvo la cantante de jazz Juana Rodríguez, iniciada muy joven en el circuito de la música popular chilena en los tempranos ’90, antes de convertirse en solista en lugares tan cosmopolitas como Barcelona (2000), donde grabó su primer disco de standards, Speak low (2006), y en Nueva York (2006), donde continuó con su trabajo de composición, arreglos y performance en el jazz vocal.

Aymara

La historia del grupo Aymara cruza los períodos de Nueva Canción Chilena y Canto Nuevo, aunque es en este último movimiento donde se encuentra su mayor identificación y más prolífico trabajo.

Rodrigo Santa María

Junto con músicos como Pedro Melo, Manuel Meriño, Elizabeth Morris y Alejandro Soto, el antofagastino Rodrigo Santa María pertenece a un destacado nuevo frente de autores y compositores de música latinoamericana moderna que tomaron autonomía en el cambio del siglo. Santa María canalizó sus propósitos creativos en esta línea surtiendo de material musical para artistas emergentes en la década de 2000, pero sobre todo a través del grupo Santa Mentira, del que fue su director musical y principal compositor. Una vez instalado en Alemania, su perfil se consolidó en una mirada muy personal, giras, colaboraciones y composiciones de variados enfoques, que llevó al disco en Sobras completas (2010) y Élitro (2012).

Mondomamba

Mondomamba es el nombre que cobijó a cuatro de los cinco integrantes de Niño Cohete, uno de los grupos más destacados nacidos en la década de 2010, luego de que el cantante Pablo Álvarez dejara la banda, en un alejamiento que el tiempo probaría temporal. El acercamiento a la electrónica, los ritmos bailables y ciertos tintes latinos distinguieron su trabajo, plasmado en un álbum (2021) y varios singles (destaca "Nido"), y caracterizado también por la colaboración con vocalistas diversos (Bronko Yotte, Dulce y Agraz, Vicente Cifuentes, Mora Lucay, Benjamín Walker y Natisú, entre otros), a la manera de una nómina de invitados.

Giovanni Gellona

El abrazo al pop más luminoso, bailable y gozoso guía a Giovanni Gellona en su trabajo musical. «No soy un músico docto ni estoy al nivel de los nuevos consagrados en la música nacional. Me siento más atraído por la genialidad de Cecilia Pantoja, la pelvis de Juan Antonio Labra y la energía de Raffaella Carrá», admite el cantante sobre su pauta de influencias y el alcance de sus canciones.

Renata Anaya

Experimentaciones acústicas, improvisaciones rítmicas, paisajismos sonoros y artes mixtas describen el trabajo de esta compositora que completó una formación docta en Francia tras su experiencia inicial en Chile, como cantante cercana a influencias que fueron desde el pop y el folk hasta el jazz. Renata Anaya (conocida también como Renata Carrasco) dio un giro radical en su aproximación a la música cuando regresó a Chile, ya convertida en compositora de una avanzada música electroacústica autoral, que dio curso a través de distintos proyectos, tanto solistas como colectivos.

Mi Concepto de Color

Canciones de vocación pop, guiadas por una voz de mujer y construidas a través de guitarras y sintetizadores conforman el catálogo de este grupo formado en la región de Valparaíso. Los integrantes del trío llegaron a la banda con estudios universitarios de música, desde ciudades como Villa Alemana, Quillota y la propia ciudad puerto. Luego de un EP homónimo en 2013, su primer álbum de larga duración, De lo orgánico a lo urbano (2014) amplió su formación en vivo a más instrumentos invitados. Las presentaciones se prolongaron hasta comienzos de 2016, cuando la banda entró en receso, debido a estudios de posgrado que Constanza Espinoza inició en España.

La Regia Orquesta

Cuando en diciembre de 1988 se estrenó en Santiago La Negra Ester se largaba no sólo uno de los fenómenos teatrales más significativos en la historia de las tablas en Chile, sino también se afirmaba la puesta en escena de música que llegaría a ser entrañable. En ese montaje del director Andrés Pérez para la narración en décimas de Roberto Parra, se desplegaba el trabajo de la compañía Gran Circo Teatro junto a la interpretación en vivo de un trío con nombre de gran ensamble: La Regia Orquesta era un conjunto comandado por Cuti Aste, y que en las primeras temporadas de la obra incluyó también a Álvaro Henríquez y al trompetista Jorge Lobos. El propio Roberto Parra acompañó la preparación de su trabajo musical, recorrido de folclor, jazz, bolero y tango bajo auténtica clave de jazz guachaca.

Bizikleta

Bizikleta es el proyecto de tres músicos chilenos que, por distintas razones, se encontraban viviendo en París a mediados de los 2000. Sebastián Seves integraba el grupo Cántaro, que se habían traslado en 2006 a a la capital francesa. Allí también estaba Simón González, hijo del director de Congreso, Sergio Tilo González, que llegó en 2004 a perfeccionarse en guitarra jazzística y guitarra clásica. Rodrigo González-Miqueles, en tanto, formaba parte de la facción de Quilapayún dirigida por Rodolfo Parada, y mantenía en París varios proyectos de música de fusión y música electrónica. Los tres formaron un activo grupo de fusión de sonidos y ritmos latinoamericanos, con el que se presentaron en una serie de escenarios de Francia y, en menor medida, en Chile. En 2010 grabaron su único disco, Serena revolución. El regreso a Chile de Seves en 2011 y de González en 2014 determinaron un natural receso del proyecto.

Sol Bustamante

Si bien ha debido lidiar con la estatura musical de su hermana Mon Laferte, Sol Bustamante recorrió caminos propios en la música, desmarcándose de aquella referencia tan inmediatista. Sus canciones, profundamente personales, combinan un imaginario pop de autor con oscuridades y luces, el enfoque de la música indie y sonidos que se mueven entre lo acústico y lo electro. Su álbum debut, Amoralíptico (2025), marcó el fin de una larga época para ella como imitadora de estrellas mundiales de la música y el inicio de su vida como cantautora.

Los Tricolores

Herederos de la tradición de cueca urbana encarnada por los legendarios Los Chileneros, Los Tricolores son parte del grupo de conjuntos nacidos en los años noventa que decidieron retomar esas lecciones para extenderlas entre nuevas audiencias y con parcial repertorio propio (tal como sus contemporáneos de Los Santiaguinos, Los Trukeros y los Porfiados de la Cueca, entre otros). El grupo muestra un gran respeto por las reglas arrabaleras de una cueca bien «gritá, añiñá y acarambolá», y sus integrantes —muchos de los cuales han destacado también por separado— lucen habilidades para las frases mélodicas. Además de la inconfundible voz de Carlos Martínez, con un timbre muy similar al del maestro Mario Catalán, destacó en su música durante varios años la capacidad innata para la composición de Luis Castillo.

Eduardo Valenzuela

La televisión convirtió a Eduardo Valenzuela en un conocido cantautor pop, pero la matriz de su trabajo musical estuvo durante décadas en un rock atrevido y hasta experimental. Durante más de diez años (1968 a 1980), fue el guitarrista y parcial compositor del popular grupo Los Trapos, la pionera banda chilena en importar al país los códigos del primer glam (no sin escándalo, por cierto). El músico fue a fines de los años '70 también parte del grupo Miel.

Karina Fuentes

Karina Fuentes es cantora de rodeos de la zona de Cauquenes, donde llegó a vivir después de 14 años en Chanco. En esa medialuna, en 2015 cantó en su primer rodeo, lo que marcó su ingreso definitivo al mundo de la música corralera. También funcionaria de la PDI, la vida musical de Karina Fuentes se había desenvuelto mayormente como cantante en festivales de la voz, hasta que la cueca y la tonada campesina se le aparecieron de pronto en festivales folclóricos. Una abundante discografía a partir de ese acontecimiento marcaría así su estatus como cultora.

Libra

Éste es uno de los grupos chilenos que más se han desmarcado de los límites del nuevo metal surgido en los años '90. Aunque tiene influencias iniciales de bandas de ese movimiento como Deftones y fue parte de los festivales Aggrofest que cohesionaron en Chile la escena metalera conocida como "aggro", Libra conecta guitarras eléctricas pesadas con atmósferas y sonidos electrónicos y no disimula su inclinación por la melodía ni su alejamiento de la estridencia. Libra se ha acercado además a grupos que a su vez escapan de las categorías musicales del metal o el punk, como Pacü y Humana, con quienes comparten escenarios y sello disquero.

Miopec

Fue en 2004 cuando apareció el último disco antes de la despedida con que el trío Tobías Alcayota puso fin a casi diez años de exploración, pero ya en ese momento uno de sus integrantes tenía definido el nombre para seguir explorando por su cuenta. Solo o con otros grupos, Marcelo Peña Cortés (no confundir con el percusionista de fusión Marcelo Peña) ha funcionado desde entonces como Miopec, abierto tanto al sonido como a las posibilidades audiovisuales de la música.

Thamara Monrroy

La balada melódica de corte R&B y el pop-soul más rítmico son variantes que la cantante valdiviana Thamara Monrry ha desarrollado en su recorrido como solista desde que se inició a mediados de los años 2000, formando parte de una generación de voces femeninas que se instalaron en esta música de raíz negra:  Loretto Canales, Celeste Shaw, K-réena, Vanessa Valdez o Constanza Despouy entre otras. Sus primeros discos, Manjar (2010) y Thamara (2015), dieron muestras de esos propósitos, en un acercamiento a la estrella mundial del R&B Alicia Keys.