2000
Detrás del pionero grupo Cyberjazz a fines de los '90, Alüzinati pasó a ser uno de los proyectos innovadores de lo que se entendió como jazz electrónico, acid jazz en su momento o nu jazz después. El proyecto fue piloteado desde 2003 por el pianista Ariel Pino y contó también con la presencia de la rapera Anita Tijoux, interesada entonces en otros bordes de la música más allá del hip-hop. Sin embargo, su salida entrampó los planes hasta que el grupo se recompuso para publicar, ahora como colectivo, su primer y único disco, Pirinola power (2007).
En mucho menos de lo duró que su larga estada en Chile, el cantautor bahiano Zeca Barreto terminó por incorporarse a la historia moderna de la música popular chilena como un punto de encuentro y proyección de una nueva música, la popular brasileña, desconocida en sus múltiples frentes. Junto a otras figuras como Joe Vasconcellos (fusión latinoamericana), Marinho Boffa (jazz) y Célio Oliveira (samba), Barreto ayudó a establecer un público emergente y una nueva comunidad de cultores.
Pionero de pop-punk en Chile con Pinochet Boys, Daniel Puente tiene una larga historia posterior a 1987, el año de disolución de esa banda. Tras un paso por la primera etapa de Parkinson (fue su primer vocalista, aunque no llegó a grabar discos), su música se ha desarrollado fundamentalmente fuera de Chile, desde Brasil a Holanda, y de Estados Unidos a Alemania. En esa trayectoria nómade, el músico forjó una identidad musical mestiza, alimentada por los sonidos negros y latinos con los que se familiarizó en Europa, y con el oficio conseguido en la sociedad multinacional de las bandas Niños con Bombas y Polvorosa. Hacia el final de la primera década del 2000 comenzó un camino estrictamente solista, como Daniel Puente Encina, y con una identidad sonora centrada en su guitarra. El disco Disparo, al que acuden todas las influencias de su historia —y que él define como «música latina»— fue el primer paso de esa nueva etapa aún en marcha, y con continuas grabaciones.
Inspirado en el fenómeno "High School Music", Amango fue el grupo de pop adjunto a la serie del mismo nombre, una especie de versión local de esa serie norteamericana sobre quinceañeros artistas. Producida por Canal 13, desde su emisión en 2007 consiguió gran éxito de sintonía juvenil, y de paso lanzó a la industria a nuevas estrellas de la música adolescente en el fin de la década: Denise Rosenthal, Augusto Schuster, Magdalena Müller y Gabriela Ernst, entre otras. La serie "Amango" narraba la historia de una academia de baile a la que asisten adolescentes, y que viven diversas aventuras, al estilo, también, de la ya clásica "Fama", de los '80. Con el apoyo de actores consagrados en el elenco, no tardó en convocar a la audiencia infantil, lo que generó todo un público nuevo que dio a los protagonistas gran popularidad.
Nacidos al interior de una familia común de Puerto Montt e inmersos en una tradición de canción romántica latina en la línea de Sin Bandera o Camila, el trío vocal La Otra Fe apareció en las radios de la capital en 2006, gracias a canciones de alta rotación como “El peor de todos”, “Dónde estás” y “Cuánto más”. Esta última fue la más escuchada ese año según un registro realizado por la Sociedad del Derecho de Autor y que puso al trío entre las voces chilenas de mayor impacto masivo junto al baladista Daniel Guerrero durante esa temporada.
La “fusión de raíz” fue el concepto acuñado por Valentina Rodríguez al llevar a efecto un proyecto autoral desde punto de encuentro de tres líneas: la música de ritmos folclóricos, la canción pop y el temperamento jazzístico. A fines de la década de 2000 esta cantante y autora egresada de la Escuela Moderna de Música unió su nombre al de otros compositores de fusión latinoamericana con autoridad: Daniela Conejero, Marcelo Vergara, Josefina Echenique y, algunos años antes, Rodrigo Santa María.
La televisión ha sido una gran vitrina para el talento del pianista y orquestador Valentín Trujillo Sánchez, aunque no del todo justa con la profundidad de su trabajo y el alcance de sus vastos conocimientos musicales. El casi eterno acompañante del animador Don Francisco, como director de orquesta en “Sábados Gigantes” es, también, uno de los arregladores fundamentales de la música popular chilena durane una era de oro para la industria fonográfica, tanto en discos como en grandes conciertos. Junto con ello, Trujillo fue proyector de nuevas figuras de la música a lo largo de las primeras décadas del siglo XXI. En 2024 su nombre marcó un hito más al convertirse en el primer intérprete de música popular en ser distinguido con el Premio Nacional de Música.
Baterista formado en Projazz. Se inició en el circuito en 2007 junto al cuarteto del pianista Moncho Romero (utilizando la plaza que dejó Andy Baeza) en el escenario del club Miles como cuartel general y desde allí se multiplicó en agrupaciones, como la banda de soporte de la cantante Astrid Veas, el cuarteto de Natacha Montory, o los tríos de los guitarristas Ankatu Alquinta, Diego Riedemann y Gonzalo Farías.
Pianista con estudios junto a Sergio Parra en la Universidad Austral de Valdivia, y de composición en Santiago con Alejandro Guarello, Jaime Barría Casanova es un compositor con perfeccionamiento en armonía y contrapunto, pero su currículo pesa, sobre todo, por su involucramiento con Bordemar, la agrupación de cámara que fundó en 1983 con el obejtivo de «rescatar, registrar y difundir el folclor de Chiloé», desde un foco contemporáneo.
Banda pop-punk surgida el 2005, que incluyó a la estrella televisiva adolescente Javier Javbo Castillo (BKN) como cantante. Sus singles "Por siempre" y "Canción para ella" tuvieron una significativa difusión entre ese público etáreo. Con estructura de guitarra, bajo y batería, muestran un pop de buena factura que crece al margen de los laboratorios de la televisión y de la industria. Solo publicaron el disco Quiero salir (2007).
Matías Oviedo es un actor formado en el teatro y consolidado como imagen a través de la televisión, que además comparte un vínculo con la música pop. En 2016 publicó su primer disco como solista, titulado Amores tuertos, pero ya desde una década previa venía trabajando en la música. En 2005 se integró al grupo rock y pop Bobo, donde también estaban los actores Elvira López y Felipe Hurtado. En 2007 realizó una importante colaboración en con el compositor y productor Sebastián Wallerstein en su proyecto Taulis y en 2009 formó el grupo Julio Pino, la última estación antes de esa escalada en solitario, con tres álbumes publicados: Julio Pino (2010), Idéntico al natural (2011) y De paseo (2013).
Quitrú es el grupo familiar del fagotista de la Orquesta Sinfónica de Chile Nelson Vinot, que junto a su esposa -la profesora de música María Soledad Opazo-, sus hijos y un cuñado, se constituyeron como grupo desde el año 2006, luego de trabajar informalmente durante un tiempo. El cruce de la música de raíz latinoamericana con elementos del jazz y de la música docta es el eje de su trabajo, que se ha plasmado en dos discos, y en un trabajo regular en vivo, incluso fuera de Chile. La dirección y la mayoría de las canciones son de Vinot, quien tomó el nombre de un seudónimo que le decían desde niño.
Una propuesta pop electrónica de vida breve pero pistas señeras en el circuito local fue la de Redulce, primera sociedad juvenil para Ignacio Redard, quien luego iba a destacar en infinidad de proyectos en la misma línea, a solas y en bandas. El trabajo desarrollado primero junto a Pablo Andulce sobre secuencias y melodías cristalizó con la ayuda de Gabriel Vigliensoni, primero en dos canciones ("Tween boy/girl" y "Car song"), aportadas a los compilados Un paisaje electrónico e Epop esencial (2006), y luego en el álbum Five minute love (2008). Los tracks de ese disco —"todos muy arriba", según Redard— colaban colaboraciones como las de la cantante Sofía Oportot (en una versión en castellano para el antiguo hit estadounidense "When the rain begins to fall") además de varios invitados extranjeros: Cosaquitos en Globo, DKDent, Mr. Pauli y Riviera F.
El primer antecedente concreto de heavy-metal chileno a inicios de la década de los '80 se encuentra en Feedback, el grupo fundado en 1982 por Néstor Leal después de una estada de siete años en Europa. La banda fue un referente para la primera generación de metaleros chilenos, y por su formación pasaron músicos vinculados con otros destacados proyectos de rock pesado, como Panzer, Arena Movediza y Teyker's. Se mantuvo a flote pese a las enormes dificultades del trabajo musical de los años de dictadura en Chile. No hubo registros oficiales en estudio de su música, hasta mucho después de su época más activa, cuando Leal reunió al grupo hacia 2008 para nuevas presentaciones y la presentación de un álbum.
Holandesa de origen, Isa Bornau ha hecho una parte de su carrera musical en sucesivas estadas en Chile, donde editó su disco Ser (2014). Con la influencia de la canción francesa muy presente, en su primera visita en 2000, para hacer trabajos voluntarios, conoció el folclor chileno y a Violeta Parra, lo que supuso un reenfoque de su perspectiva musical. Tiempo después, Bornau llegó a interpretar "La exiliada del sur" en una de las ediciones del concurso televisivo "The voice". Como solista ha actuado en los circuitos del jazz.
Contrabajista clásico y de jazz, Carlos Rossat fue un referente en la actividad musical de la Quinta Región, integrante de diversas orquestas y protagonista de la escena jazzística local desde fines de la década de 1980. Dentro de ese contexto local se le considera un puntal en la instalación del contrabajo en el jazz moderno, como un sucesor del porteño Luis Basaure. De perfil silencioso y austero, su pulso firme y su sonido amplio se escuchó en sucesivos y activos proyectos, tríos, cuartetos, quintetos y sextetos de jazz contemporáneo.
Mitcheaux es la identidad musical adoptada por Miguel Torreblanca para el proyecto solista de una etapa posterior a su inicio como músico de rock progresivo, rock fusión y jazz rock a comienzos de los años 2000. Su nombre civil, en cambio, se asocia al trío Kamken, del que fue bajista y compositor, pero su historia musical lo ha llevado a trabajar en ámbitos más diversos y una vez que tomó la personalidad musical de Mitcheaux en 2012, la música que compuso alcanzó incluso al pop electrónico como extensión.
Pianista, compositor, líder y productor musical, solo dos años efectivos de música en Chile se apuntan en la trayectoria del activo pianista de jazz nacional Pablo Paredes. Entre 1986 y 1988 perteneció al quinteto eléctrico dirigido por el violinista Roberto Lecaros bajo el nombre de Kameréctrica. Luego Paredes se instaló en la ciudad alemana de Colonia, para estudiar con una beca del gobierno alemán. Y desde ahí condujo una carrera de triple valencia como solista, compositor y sesionista, llegando a ser uno de los más comprometidos y fuertes cultores de la conexión entre el jazz y la raíz folclórica.
Una pregunta lanzada entre líneas apareció junto con la música del ensamble binacional Araukania Kuintet: ¿hasta dónde puede llegar la intervención de la raíz folclórica? Los músicos chilenos y cubanos que organizaron este conjunto en 2000 se salieron de toda norma estilística al momento de recuperar la obra de las dos figuras históricas en la música popular chilena de raíz folclórica: Violeta Parra y Víctor Jara. Desde la plataforma de la música de fusión y el mestizaje reconstruyeron y reinterpretaron libremente parte de sus creaciones.
La rotativa de solistas vocales nunca fue un impedimento para el acid-jazz que montó Júpiter Jack en un activo circuito de clubes capitalinos de espacio reducido. Óscar Sepúlveda, su productor, guitarrista y líder lo estableció así desde los mismos comienzos como núcleo en el home studio y hasta su conformación como ensamble de escenario, inspirado en los modelos de versátiles proyectos ingleses como Incognito o Brand New Heavies, y desarrollando una propuesta musical sobre funk, soul, R&B y jazz electrónico.