Rock

Con más de cinco décadas de vida cumplidas a escala mundial y con la guitarra eléctrica como su arma predilecta de sonido, el rock es casi igual de antiguo desde su primera adopción en Chile a mediados de los años '50, y ha descrito una de las evoluciones más múltiples de la música popular local. Imitado al comienzo, chilenizado en parte por la Nueva Ola, transformado en himno nacional para el Mundial de 1962, puesto al día por jóvenes airados a fines de los '60, revolucionado por toda una nueva generación hippie y telúrica a comienzos de los '70, aguerrido bajo la dictadura, agitado por la new wave a mediados de los '80 y abierto hacia formas como el punk, el metal, el reggae o el pop, la música rock se ha multiplicado en un sinnúmero de nombres y tendencias desde los años '90 hasta la actualidad.

Usuales

En cinco años de recorrido, y varios cambios de integrantes, Usuales consiguió afirmar un rock melódico y ligero que alcanzó a plasmarse en tres grabaciones (para el prestigioso sello Cazador). Habían largado como cuarteto (bajo el nombre Sátrapa), influenciados por la música del argentino Luis Alberto Spinetta. Pero en la sección de hípica de un diario encontraron luego a un pingo, Usual, que decidió su cambio de nombre, que a la vez coincidió con la decisión de una «nueva» propuesta, sostenida en las composiciones de Simón Cox, y atenuando la oscuridad inicial en favor de un sonido más pop y diáfano. Su primer EP, en 2007, no tuvo más de 150 copias, pero permitió afirmar el camino hacia el álbum El tiempo y la furia (2009). El fin del grupo, poco después, estuvo vinculado a las presentaciones solistas de Simón Cox. El EP Fuego, acción y decisión (2010) selló la despedida.

Banda 69

La falta de un hit radial auténticamente masivo pesó en el recuerdo que le dejó Banda 69 a los recuentos del llamado boom del pop chileno de los años ochenta. Pese a que su nombre suele relegarse en favor de otros combos tipo new wave más populares, el grupo fue una sociedad bien articulada y de muy interesante propuesta, cuyo primer disco puede considerarse entre lo mejor que se editó durante esa década en el país. Banda 69 tuvo un desarrollo breve que dejó apenas el registro de un álbum y dos temas de trascendencia: “Fantasías sexuales” y “La espía que no me amó”. Desde 2007, y de modo intermitente, la formación original de la banda ha estado ofreciendo conciertos en vivo, e incluso se aplicó en la grabación de un álbum con material nuevo.

The Apparition

En los albores del rock chileno, The Apparition tiene un cupo de referencia, sobre todo por haber sido la primera banda de Eduardo Gatti. Se trató de una agrupación conformada por escolares con un gusto autodidacta por el rock británico, y que durante sus dos años de trabajo desarrolló principalmente covers, y no llegó a grabar un LP.

Banda Metro

Salvo el baterista Eric Franklin, quien había sido integrante de Los Mac's entre 1966 y 1970, todos los músicos de la Banda Metro provenían de la última formación del grupo Miel, la banda liderada por Juan Carlos Duque durante los años '70. Eso hizo que su presencia dentro del llamado boom pop de la década de los '80 en Chile, fuese peculiar: sus integrantes eran músicos con oficio y de mayor altura musical que varios de los jóvenes debutantes del movimiento. Sin embargo, su legado quedó sintetizado tan sólo en un disco y en un tema recordado: "En el metro".

Silvestre

Antes de ser una banda, Silvestre fue el proyecto en solitario de Nicolás Torres, baterista fundador de Entreklles. Luego del fin de ese grupo, el músico se aplicó en la composicion y grabacion de un disco solista, editado de modo independiente el año 2000 bajo el título Silvestre. Su posterior trabajo junto a Pettinellis dejó ese camino interrumpido por tres años, aunque la banda se afirmó luego con nuevos integrantes y se mantiene hasta hoy como una propuesta de rock de clara raíz chilena (o «campestre», como han dicho sus integrantes). Definen su música de acuerdo al sentido de su nombre: Silvestre (no confundir con el proyecto de nombre similar de Archi Frugone) es una mala hierba que crece libremente y que, aunque la corten, vuelve a crecer en otro lugar.

Fármacos

Fármacos es un nombre que durante diversos periodos se ha asociado a una banda, pero en realidad identifica al cantante, compositor y productor Diego Ridolfi quien le ha dado forma desde finales de la primera década de los 2000, primero en Chile y luego en México. Han sido parte de su historia integrantes de grupos como Astro y Miss Garrison, además de Fran Straube (Rubio). Su sonido puede asociarse a la raíz eléctrica, la exploración electrónica y la vocación abarcadora del pop.

Luciano Hutinel

Son relatos urbanos en forma de canciones melodramáticas las que el autor, pintor y abogado Luciano Hutinel ha escrito y también ha interpretado en un circuito de música independiente en la ciudad de Viña del Mar y el puerto de Valparaíso. Fue en su primera adultez, recién a los 33 años, cuando Hutinel salió del trabajo oficial como abogado y se abocó ciento por ciento a la creación de pinturas y de canciones que luego editó en su primer disco solista, Hoteles olvidados (2007).

Guachupé

En el marco del liceo Lastarria a finales de los años '90 dio sus primeros pasos la banda Guachupé, que forma parte destacada de la escena de la música mestiza chilena de la primera década del 2000. Con referencias a sonidos ska y tropicales, y emparentada con bandas como Juana Fe o Villa Cariño, Guachupé completa discos que ellos llaman profesionales, grabados luego de dos demos que circularon de mano en mano a mediados de la década. Con una intensa agenda en vivo, y una leal comunidad de seguidores que se autodenomina como "La hinchada Guachupé", el grupo se ha presentado incluso en el festival trasandino Cosquín Rock. A comienzos del 2012 falleció en un accidente el guitarrista Luis Adriazola.

Ayllantú

«Fusión indígena con la fuerza del rock», es cómo definen su música los integrantes de Ayllantú, grupo chileno que a modo de influencias enumera: «mapuche, afro, Latin-jazz, fusión, Cuba, indígena y rock desde lo más profundo de nuestros sentimientos». Se fundaron en marzo de 1985, y en sus inicios cultivaron la música andina. Pero tras unos años de trabajo desarrollaron un repertorio latinoamericano también en sintonía con el rock, en nítida herencia de Los Jaivas. Así incorporaron guitarra eléctrica, batería y bajo, sin abandonar los colores musicales indígenas. En los años '90 Ayllantú se presentó en diversos festivales y programas de TV como "Tierra adentro". Su disco Sueños (2019), incluye una reobservación de "La partida", de Víctor Jara.

Barracos

Pese a la difusión radial de los temas "Las ballenas" y la balada "Todo",  la corta historia de Barracos no pudo ganarse un espacio en la escena del buen pop que alguna vez protagonizó Upa, la anterior banda de Pablo Ugarte). Dos años de vida, un disco y el teloneo a los Rolling Stones en Santiago fueron los principales hitos públicos de su existencia. Formada en 1993, la banda tuvo que vivir un período en el que la escena de pop y rock chileno aun no alcanzaba la solidez y diversidad que llegaría a tener. Barracos se acabó antes, y al final se convirtió en algo así como la prehistoria del proyecto siguiente de su núcleo fundador: El grupo Ex.

Edgardo Riquelme

El solo de guitarra eléctrica sobre “Gracias a la vida” ejecutado ante 70 mil personas en el Estadio Nacional en marzo de 1990 como saludo al regreso de la democracia, no sólo representa el último momento de Edgardo Riquelme en un escenario importante. Es también una tesis de grado para sus propios años de estudio sobre una nueva música chilena, que se remontan a 1974 en Concepción. Esa tarde Riquelme puso una rúbrica de lenguaje contemporáneo y sonido desafiante a la interpretación del himno de Violeta Parra realizado por la Orquesta Sinfónica de Chile. Edgardo Riquelme es uno de los primeros ejecutores del encuentro entre la modernidad con la raíz.

Claudio Valenzuela

El músico que más tiempo ha permanecido en Lucybell vivió junto a esa banda cambios, quiebres, viajes y una activa discografía antes de animarse a compartir su trabajo solista, la que hasta hoy mantiene en paralelo a su trabajo junto al grupo. El disco Gémini mostró en el año 2009 una veta de cantautoría asociable a un rock romántico y de base electrónica, que el propio Valenzuela definió como fruto de una «reinvención que está en la sonoridad que traté de darle al disco, trabajando con secuencias, teclados, guitarras. Es como la banda de un solo músico».

Esteban Sumar

Esteban Sumar es un guitarrista y compositor de jazz contemporáneo y de avanzada. Desde que llegó a Santiago proveniente de Boston en 2003, tomó posición en este espacio en una escena que estaba comenzando a delinearse a través de nuevos lenguajes y propuestas. Su obra tuvo una importante carga de música contemporánea, avant-garde e influencia del rock de grupos como Radiohead. Y su mirada a la guitarra lo acercó a aspectos de lo "pianístico", en términos de utilización de los recursos. Pero junto con la experiencia jazzística, Sumar también alcanzó otros espacios de la música, componiendo para ensambles de cámara, además de dirigir orquestas de música popular, producir discos, investigar la música mediterránea y desarrollar como solista el sonido del blues rock.

Cristián Heyne

Un trabajo extenso y sin interrupciones en proyectos musicales propios y ajenos ha convertido a Cristián Heyne en un compositor y productor respetado, con logros en géneros disímiles y una llamativa lista de encargos. Pese a su crédito en discos de nombres populares, Heyne no ha abandonado hasta ahora el desarrollo de un exigente rock eléctrico en su propio proyecto, Shogún. Y en su trabajo como productor y diseñador de sonido, ha dirigido los sellos independientes Luna y Música del Sur.

Catalina Telias

Una vida profesional dedicada a la traducción era la que había proyectado para sí misma Andrea Telias hasta que, a los 24 años, su destacada participación en la Escuela de Talentos de Alicia Puccio la decidió a profesionalizar su interés por el canto (y, de paso, cambiar su nombre). Telias se inició cantando de modo amateur en reuniones sociales, intentó una carrera musical que no prosperó junto a La Banda del Gnomo (1986-88), y finalmente encontró en la compositora Scottie Scott la alianza creativa que le permitió destacar como solista. Tras presentarse en el Festival de Viña del Mar en 1990, siguió presentándose en vivo, y en el año 2005 participó en el programa Rojo VIP, junto a una serie de cantantes de los '60 y los '80.

Shogún

Cristián Heyne se ocupaba como bajista y parcial compositor en el trío Christianes cuando comenzó a trabajar paralelamente junto a Shogún; inicialmente un dúo, también con Jaime Laso. Con el tiempo, Shogún se convertiría no sólo en su principal cauce creativo, sino también en su proyecto individual, con lanzamientos y presentaciones intermitentes a lo largo de más de dos décadas. Aunque mantiene su nombre de grupo y suele incorporar a algunos colaboradores, Shogún debe verse como un vehículo comandado únicamente por Heyne, quien ha ido granjeándose en paralelo gran prestigio como productor pop. Aunque cotizada, la discografía de Shogún es en extremo esquiva, y, a estas alturas, casi sólo puede encontrarse como descarga digital.

Buddy Richard

Buddy Richard es uno de los pocos solistas chilenos adscritos al movimiento de la Nueva Ola que logró trascender a ese movimiento con un repertorio propio y un estilo de marca personal que mezcla balada romántica y rock orquestal. Autor de composiciones que han cruzado las fronteras del país ("Mentira", "Tu cariño se me va", "Despídete con un beso") y que han sido recreadas por músicos de generaciones posteriores a la suya, el cantante es uno de los valores más reputados e incombustibles de la escena local, cuya actividad marcó un cierre en 2008 con una gira de despedida y su anuncio de retiro, aunque se ha mantenido con apariciones esporádicas en vivo.

OH

Las guitarras eléctricas y distorsionadas y las letras crípticas y oscuras que canta Fernando Lot, un ex integrante de Tío Lucho, conforman el repertorio de OH, una banda que en poco tiempo sumó experiencia no solo en escenarios de Santiago, sino también de otras ciudades de Chile.

Contrafaz

Como elenco de jóvenes iniciados en la música popular, el rock y el funk, Contrafaz comenzó en 2003 como quinteto de voz femenina tocando covers del rock clásico, pero pronto accedió a un trabajo de creación propia. Encabezados por la cantante Constanza Villalobos, la banda fue tomando un rumbo nuevo desde su formación inicial hasta que se incorporaron los guitarristas Italo Aguilera y Felipe Duhart, que contarían con instrucción jazzística. El núcleo se mantuvo en ese doble frente de guitarras y el bajista Roberto López, uno de sus fundadores. Contrafaz fue parte de una generación de bandas jóvenes vinculadas al funk y el soul en el inicio del siglo, desde Circus y Óvolo hasta Periferia y Meidinchile. En 2006, la banda publicó su primer y único disco, titulado Flotando.

Sien

Sien fue una banda activa en el tipo de rock eléctrico y delicado que diversas agrupaciones santiaguinas trabajaron a mediados de los años noventa. Tuvieron en el disco Uno (1997) la coronación a años de esfuerzo independiente, y desde esa condición desarrollaron un trabajo de considerable repercusión en vivo. Inspirada en el noise que por entonces exportaba al mundo el movimiento inglés conocido como shoegazing, la banda nació a principios de 1994 por iniciativa del guitarrista y compositor Rubén Riveros y en la que destacaba la cantante Daniella Rivera, estudiante de Arte con experiencia en canto lírico. La historia de la banda contiene una extensa pausa, reactivada en 2015 con nuevas presentaciones y grabaciones.