Rock

Con más de cinco décadas de vida cumplidas a escala mundial y con la guitarra eléctrica como su arma predilecta de sonido, el rock es casi igual de antiguo desde su primera adopción en Chile a mediados de los años '50, y ha descrito una de las evoluciones más múltiples de la música popular local. Imitado al comienzo, chilenizado en parte por la Nueva Ola, transformado en himno nacional para el Mundial de 1962, puesto al día por jóvenes airados a fines de los '60, revolucionado por toda una nueva generación hippie y telúrica a comienzos de los '70, aguerrido bajo la dictadura, agitado por la new wave a mediados de los '80 y abierto hacia formas como el punk, el metal, el reggae o el pop, la música rock se ha multiplicado en un sinnúmero de nombres y tendencias desde los años '90 hasta la actualidad.

Mitcheaux

Mitcheaux es la identidad musical adoptada por Miguel Torreblanca para el proyecto solista de una etapa posterior a su inicio como músico de rock progresivo, rock fusión y jazz rock a comienzos de los años 2000. Su nombre civil, en cambio, se asocia al trío Kamken, del que fue bajista y compositor, pero su historia musical lo ha llevado a trabajar en ámbitos más diversos y una vez que tomó la personalidad musical de Mitcheaux en 2012, la música que compuso alcanzó incluso al pop electrónico como extensión.

Ensamble

El quinteto jazz-rock y fusión de Valparaíso apareció a comienzos de los '80 para vigorizar la escena de bandas en la vanguardia del jazz eléctrico, con bandas como Kameréctrica (con el violinista eléctrico Roberto Lecaros), Quilín (con el guitarrista Alejandro Escobar), Cometa (con el baterista Pedro Greene), Alsur (con el guitarrista Edgardo Riquelme), y más adelante Trifusión (con el guitarrista Emilio García). Ensamble incluyó en sus filas al guitarrista Eduardo Orestes, al saxofonista Jaime Atenas, al tecladista Pablo Bruna, al bajista Carlos Martínez y al baterista Boris Gavilán. Realizó presentaciones en el entonces Teatro La Batuta en 1990, y en el centro Cultural San Martín de Buenos Aires en 1992. Editó el disco Sobre cordeles y bisagras (1990).

Kameréctrica

Kameréctrica es un quinteto de jazz fusión que alternó con varias agrupaciones afines en la década de 1980: Cometa, Ensamble, Alsur o Trifusión. Fue uno de los tantos conjuntos de jazz organizados por el músico Roberto Lecaros, quien había sido un importante impulsor en el Club de Jazz durante los años '70 en la sede de calle California, presentando diversos elencos para sostener su programación. Sin embargo, Kameréctrica se instaló como un proyecto más definido y decisivo, y fue resultado directo del tiempo en que el músico estuvo detenido durante la dictadura. En su recuerdo durante esos días de miedo e incertidumbre, la música del violinista de jazz fusión Jean-Luc Ponty resonó en su cabeza. En 1986 creó este grupo, con un nombre como juego de palabras entre la música de cámara y el jazz eléctrico que dominaba esos tiempos. Fue entonces una primera plataforma para Roberto Lecaros como líder y la posibilidad de tocar el violín eléctrico, y de paso se convirtió en un conjunto escuela. Si bien contó con músicos de trayectoria como el baterista Tilo González o el guitarrista John Clark, mostró en el escenario a nombres iniciados en la fusión, como el pianista Pablo Paredes, el baterista Juan Coderch o los bajistas Marcelo Aedo, Patricio Aravena e Igor Saavedra. No dejó grabaciones ni registros fotográficos que se conozcan.

Emociones Clandestinas

La época más significativa en el dilatado trabajo de Emociones Clandestinas está vinculada a uno de los discos fundamentales del rock hecho en Chile. En Abajo la costanera (1987) el grupo de Concepción combinó códigos de lo mejor del pop y rock británico entonces en boga con reflexiones sobre la vida en las urbes chilenas bajo dictadura, afirmado todo con la actitud de un carismático cantante. La banda fue lanzada a una fama inesperada a través del single "El nuevo baile", un tema que ha llegado a ser incluso más conocido que ellos mismos.

Cabezas Rojas

Es conocida la vocación multimilitante de Macha Asenjo, en el sentido de no contentarse con tan sólo una banda, y permitirse explorar sonidos y enfoques en muchos proyectos en paralelo. Uno de ellos fue el dúo que trabajó por casi una década junto a Claudio Pájaro Araya, destacado músico nortino con historia pasada sobre todo en Huara aunque también en múltiples colaboraciones, incluyendo en bandas del propio Macha, como LaFloripondio, El Bloque Depresivo y Chico Trujillo, hasta su fallecimiento de 2024.

Rocko de la Rosa

Actor, poeta y músico, Juan Carlos Salas es Rocko de la Rosa, el nombre de fantasía de un trovador urbano en un constante choque de contradicciones. Rocko, por la dureza de una gran piedra, y Rosa por la delicadeza de una flor. Proveniente de Agua Santa, en Viña del Mar, y establecido más tarde en Concón, Rocko de la Rosa ha sido uno de los cantores de los puertos y ciudades de la Quinta Región, a la zaga de la generación que impulsó Chinoy con guitarra y canto, y junto con otros aguerridos trovadores como Lautaro Rodríguez, Demian Rodríguez y Kaskivano. Sus canciones transitan entre la raíz del blues y arremeten en rumbos del rock y el reggae, pero siguen siendo piezas para guitarra y voz. “Es mejor vivir como un bandido que como un aburrido”, canta en "Oveja negra", una de las canciones de su primer disco, Rocko de la Rosa (2015), un brindis por los derrotados.

Lanza Internacional

Con estructura de clásico "power trío", y canciones que evocan a ratos el sonido de los años '80, Lanza Internacional es el nuevo grupo de los dos hermanos Durán, compositores del desaparecido grupo Los Bunkers, que el 2014 cerró su historia cuando ya llevaban varios años radicados en la capital mexicana.  Desde entonces, la dupla de músicos permaneció en esa ciudad, actuando como colaboradores y productores de nombres como el cantante mexicano Pepe Aguilar y Los Ángeles Negros, mientras trabajaban a puertas cerradas un nuevo proyecto con el músico mexicano Ricardo Najera en la batería. A mediados de 2017 lanzaron su primera canción, "Mala fama" y comenzaron a presentarse en vivo.

Diego Álvarez

Diego Álvarez llegó a la cantautoría solista luego del paso por Mecánica Popular (1999) y Bocallave (2005), sin que ambos planos entraran en conflicto entre sí. Su formación de algún modo auguraba su deseo de trabajar en solitario. Álvarez estudió en la Escuela Moderna de Música Composición y Arreglos en Música Popular para luego perfeccionarse en jazz con profesores como Jorge Díaz y el legendario Panchito Cabrera (con quien integró en 1999 la agrupación Santiago Hot Club). Pero fue su tiempo de trabajo junto a Mecánica Popular lo más definitorio en su formación de guitarrista.

Duna

Títulos de canciones como "Ahogado en un rincón", "Sueñor de dolor", "Miedo" o "Suicidio" y el juego de dos guitarras paralelas al modo de grupos como Pearl Jam son marcas dejadas por Duna, una banda rockera activa a mediados de los años 90 que imprimió en dos discos un sonido cercano al de Blu Toi entre otros grupos de la época en Chile. Autodefinidos como una banda de grunge terminaron su historia con la década, y luego varios de sus integrantes aparecieron en otros proyectos musicales, como Gatostar.

La Banda del Gnomo

Una puesta en escena innovadora para el estándar de la música chilena de los años ochenta fue la que desarrolló La Banda del Gnomo, un grupo con una mayoría de integrantes de formación académica y que aventuró una cruza de géneros que abarcó desde el hard-rock al rock progresivo. Su actividad se concentró sobre todo en vivo, y no tuvo discos en una primera etapa.

Amapola

En una época con poco pasando en el mundillo rockero local, Amapola era uno de los pocos exponentes musicales que luchaban —cual Quijotes contra los molinos de viento— para ganarse un espacio en la escena capitalina. Su descarga de rock con tintes progresivos, los ubica junto a nombres como Feedback, Turbo, Brain Damage y Arena Movediza. Su única publicación, Rock chileno (1987), dio cuenta de trabajados y complejos arreglos eléctricos.

Protistas

Melodías pegajosas y letras de cuidado poético son las guías que busca orientar con su música el cuarteto Protistas, activo en conciertos y festivales de Chile y el extranjero y con publicaciones regulares desde 2009. A pesar de los diversos cambios que ha sufrido su formación, han logrado dar con una identidad reconocible a lo largo de toda su discografía.

Keko Yoma

Popular colectivo rockero que tuvo su primera difusión a partir de las gubernamentales Escuelas de Rock en la primera década de los 2000. Su estilo lo han definido como “rock mestizo”, y conjuga punk, reggae, ska y sonidos étnicos, además de un poderoso trabajo en vivo. La fórmula ha tenido un inusitado eco internacional, y ha estado decenas de veces en  escenarios de Europa (y también en México). Keko Yoma se ha definido desde su origen como una banda en vivo (“la banda es una fiesta”), de enfoque muchas veces humorístico, y vistosas presentaciones, con elementos teatrales.

Esteban Sumar

Esteban Sumar es un guitarrista y compositor de jazz contemporáneo y de avanzada. Desde que llegó a Santiago proveniente de Boston en 2003, tomó posición en este espacio en una escena que estaba comenzando a delinearse a través de nuevos lenguajes y propuestas. Su obra tuvo una importante carga de música contemporánea, avant-garde e influencia del rock de grupos como Radiohead. Y su mirada a la guitarra lo acercó a aspectos de lo "pianístico", en términos de utilización de los recursos. Pero junto con la experiencia jazzística, Sumar también alcanzó otros espacios de la música, componiendo para ensambles de cámara, además de dirigir orquestas de música popular, producir discos, investigar la música mediterránea y desarrollar como solista el sonido del blues rock.

Alain Johannes

Tal como una escena musical puede acoger como locales a extranjeros asentados en un determinado momento en el país (le sucedió en Chile a cantantes tan diferentes entre sí como José Bohr, Lucho Barrios y Gervasio, por ejemplo), existen aquellos músicos de proyección internacional cuyo vínculo con nuestro país es apenas la línea de inicio de su biografía, casi como una casualidad o un muy breve cruce de circunstancias. Es el caso de Alain Johannes, nacido en Santiago pero criado y educado entre Europa y Estados Unidos, y cuyo desarrollo como guitarrista, baterista, cantante y compositor—relevante incluso para los altos estándares del rock californiano— se dio muy lejos del circuito de espectáculos local. El músico se ha vuelto sin embargo en los últimos años un nombre cada vez más cercano a Chile, en parte por el cariño y admiración de la audiencia hacia su trayectoria, y en parte por su propio interés en mantener de algún modo ese vínculo biográfico. Además de sus álbumes solista, Johannes ha mantenido diversas bandas a lo largo de su vida (la más importante de ellas, Eleven) y ha colaborado como instrumentista y productor con nombres de prestigio mundial: Dave Grohl, Chris Cornell, Queens of the Stone Age, PJ Harvey y Arctic Monkeys, entre otros.

Familea Miranda

El usual desinterés de los músicos por clasificar su obra es un lugar común que no corre con este grupo, iniciado como Familia Miranda y transformado luego en Familea (se pronuncia "Famílea") Miranda. En el ejercicio de definir su estilo, por ejemplo, caben términos autoacuñados como "Añejeida noiserock" y "Super sonic acid noize lo-fi". O "Rock millonario de Santiago de Chile", si hay que mostrar el pasaporte. Lo que hacen no tiene nombre: cada vez hay que inventarle uno nuevo, desde sus inicios en 1999 en Santiago de Chile hasta la expedición europea que sostienen desde 2006 a la fecha con sede en Barcelona. Así se escucha en sus discos Familia Miranda (2001), Ferguson (2003) y Ensayo ≠ error (2006). Es rock instrumental, propulsado por guitarras eléctricas, con actitud punk pero inquietud por experimentar y donde la imaginación no sólo sirve para inventar nombres: esta música suena fuerte, pero responde a una relojería fina y rigurosa.  

Los Valentina

Los Valentina son una banda que nace en torno a Valentina Martínez, cantante y guitarrista, que había estudiado Arquitectura en Osorno unos años, pero que dejó todo para regresar a Santiago en 2014. Fue entonces cuando le mostró algunas de sus canciones a Juan Fernando Rubilar (líder de Medio Hermano y ex La Reina Morsa), y con él le dio su forma final. En la misma sala de ensayo de Medio Hermano, entonces, se integró a la banda el bajista Roberto Sanhueza, (y Leo Saavedra en la producción) y con esas canciones editaron un EP el 2016, con el sello Piloto, e iniciaron presentaciones en vivo.

Celibatos

A principios del año 2010, con el núcleo de dos amigos, nació Celibatos en Villa Alemana. El guitarrista y cantante Arturo González y el baterista Mauricio Calisto fueron el germen del grupo, en el que fueron rotando integrantes hasta el año 2013, se consolidó una primera formación. Así editaron el disco debut: Tú lavas y yo seco con abiertas influencias del rock inglés y un sonido que ellos llamaron “pop hipócrita” (“somos una banda de rock pop, que trata de hacer pop”). El 2015 participaron en las Escuelas de Rock del Consejo de la Cultura, y tras ganar en el proceso final, llegaron a más escenarios y grabaron su segundo disco, ahora en formato profesional. El 2017, con la producción  del prestigioso Mowat presentaron su tercera placa: Logística imperial.

Igor Saavedra

Igor Saavedra tenía 22 años cuando tomó por primera vez un bajo eléctrico y antes de cumplir los 23 ya alineaba en el ensamble jazz-rock y fusión del violinista Roberto Lecaros llamado Kameréctrica. Un supergrupo al que Saavedra llegó en 1988 para sustituir al sideman original, Marcelo Aedo, y convertirse de esa forma en el primero de los bajistas eléctricos de fusión de la generación inmediatamente posterior a Jorge Campos, Pablo Lecaros y el propio Aedo.

Monobongo

La banda de Joe Vasconcellos fue el punto de partida de este grupo de vida breve pero vínculos significativos. Músicos activos ahí, venidos también de la experiencia junto a bandas como De Kiruza, Barracos y Resistencia, combinaron desde 2002 su común inquietud por desarrollar un repertorio chileno de reggae, funk y raíces afro y latinas. Coloridos atuendos, coreografías y pseudónimos de personajes de historieta marcaron la llamativa puesta en escena del grupo, que cerró su historia habiendo publicado dos álbumes: Tiraparriba (2003) y Bongo 1 (2004).  Una de las marcas de su historia es haber acogido en diferentes momentos a los hermanos Ítalo y Enzo Vásquez, más tarde populares en el exitoso dúo romántico Los Vásquez.