Los Tetas

Los Tetas ha sido cuna no sólo de una apuesta poderosa de funk hecho en Chile, sino también de trayectorias musicales que han aportado a la música local también en otras bandas y proyectos. Gran parte de la historia del grupo se ha escrito fuera del país. Desde que su éxito los hizo considerar la posibilidad cierta de mirar al extranjero, la banda se trasladó por un tiempo a Estados Unidos (en 1999) y desarrolló un circuito de presentaciones también por Perú, Bolivia, Argentina y México. El esfuerzo, que ya hubiese sido llamativo en un grupo multinacional, resultaba doblemente atípico pues gran parte de la trayectoria de Los Tetas fue autogestionada.

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Años

Santiago, 1994 - 2004
Reunidos en 2011

Décadas

1990 |2000 |2010 |

Géneros

Los Tetas

Integrantes

Cee-Funk (Cristián Moraga), voz y guitarra (1994 – 2004 / 2011 – •).
Tea-Time (Camilo Castaldi), voz y scratches (1994 – 2004 / 2011 – •).
Rulo (David Eidelstein), bajo (1994 – 1998 / 2011 – •).
Pepino (Francisco González), batería (1994 – 1999 / 2011 – •).
Toly Ramírez (hijo), bajo (1998 – 2004).
Tata (Luis Bigorra), batería y percusión (1999 – 2004).

Alejandra Lazo / Marisol García

La historia de la banda marca dos etapas, divididas por un largo período de separación y recriminaciones entre sus integrantes. El grupo se reactivó en 2011, aunque no existe aún claridad si la reunión entregará nuevo material grabado.

La formación
Hacia 1993, Cristián Moraga (C-Funk), hijo del cantautor Hugo Moraga, se unió al bajista David Eidelstein (Rulo) con el fin de desarrollar en conjunto composiciones que encauzaran su mutuo gusto por el funk y los experimentos eléctricos de Jimi Hendrix. Bautizaron a su dúo Dr. Funkestein, y alcanzaron a tocar en algunos pubs de Bellavista. A principios de 1994, se les sumaron Camilo Castaldi (Tea-Time), un joven recién llegado de años de residencia en Alemania Oriental, y el baterista Francisco González (Pepino). Ya afirmados como cuarteto anunciaron a sus amigos la elección de un nombre inolvidable: Los Tetas.

Su paso por los talleres del centro cultural Balmaceda 1215 les permitió grabar sus primeros demos. Estos llegaron a manos de Carlos Fonseca, quien sin dudar decidió integrarlos al “Proyecto de Rock Nacional” que a la sazón gestionaba desde su cargo en EMI-Chile. El debut del grupo fue el único de real espíritu negro de toda esa nueva cosecha de contratos, gracias a un disco, Mama funk (1995), de cuidada combinación entre soul, funk, rock y versos juveniles. El tema “Corazón de sandía” comenzó a ser destacado rápidamente en radios y les aseguró ventas récord. En menos de un año, Los Tetas ya tenían una invitación para tocar en el festival colombiano Rock al Parque, y a Argentina, junto a los populares Illya Kuryaki & the Valderramas. La edición del disco en el extranjero motivó luego viajes a México, Ecuador y Perú.

Ciertas indefiniciones internas demoraron la salida de un segundo álbum —apareció entre uno y otro el EP Cha, cha, cha—, el cual fue publicado finalmente en 1998 bajo el título La medicina. Siguió un período de buenos comentarios pero confusión al interior del grupo, que terminó con Pepino y Rulo fuera de la banda. Los Tetas decidieron integrar como baterista estable a Luis Tata Bigorra (quien hasta entonces los había apoyado en percusiones) y a Toly Ramírez (hijo del prestigiado orquestador Toly Ramírez) como bajista. Sin embargo, un nuevo golpe los obligó a reafirmar su compromiso, cuando el grupo debió finiquitar su contrato con EMI antes de haber completado el compromiso original de tres álbumes.

Independientes
Por eso, el trabajo de 1999 en adelante debe ser visto como un esfuerzo independiente. Así lo dice el título de su tercer disco, el primero autogestionado: Independiente (1999). El grupo miró hacia el extranjero y se abocó a un esfuerzo osado. Partieron ese año a Estados Unidos para dos meses de presentaciones en clubes de Nueva York, y luego evaluaron establecerse en México como centro de operaciones extranjeras.

Así, a partir del año 2000, Los Tetas se ocuparon en una agenda de presentaciones con conciertos por Estados Unidos, México, Paraguay y otros países de Sudamérica. Las salidas difundieron los respectivos talentos de los músicos y, por ejemplo, Tea-Time terminó grabando voces para discos de Gustavo Cerati y Paulina Rubio (poco antes había hecho lo propio en el estupendo Hurtos, de Bitman & Roban). Poco se informó en Chile de tan exitosa empresa internacional.

El siguiente logro fue conseguir que un integrante de los populares Control Machete, el mexicano Toy Hernández, les produjera el próximo álbum. El resultado, Tómala! (2002), terminaría siendo el último disco de Los Tetas antes de su separación. Cuando el grupo se concentraba en su publicación en Estados Unidos —seis meses del año 2003 se les fueron en presentaciones por Perú, Venezuela, Ecuador y México— y cosechaba una gran difusión para el single “I like” (recordable por un video que incluía a los actores Liliana Ross, Álvaro Escobar y Benjamín Vicuña), Cristián Moraga anunció su decisión de trabajar de modo solista. Su última presentación importante con sus compañeros fue el 23 de abril de 2004 en La Batuta. La última grabación conjunta del cuarteto fue para el disco colectivo Generaciones (2003), en el cual incluyeron una interpretación de “Cómo quisiera decirte” junto al cantante original de Los Ángeles Negros, Germaín de la Fuente.

Separación y conflictos legales
La noticia de la salida de Moraga fue oficializada en mayo del 2004, primero a través de una muy civilizada conferencia de prensa. No había aparentes tensiones cuando Tea-Time explicaba que «es lógico que una persona así de talentosa quiera hacer lo suyo. Cristián quería ampliarse, simplemente, y nos parece fantástico. De mala onda, nada».

Sin embargo, ya para agosto las declaraciones públicas habían subido de temperatura. En entrevista con la revista Rolling Stone, Camilo acusaba problemas de ego y ambición en su ex compañero como base del conflicto. Cee-Funk, en tanto, reflexionaba: «Si falta un integrante, ya no son Los Tetas». La pelea llegó incluso a nivel judicial, cuando Moraga interpuso una demanda para que sus ex compañeros no siguieran usando el nombre del grupo. Así, la banda de Tea-Time, Tata y Toly —para entonces se les había sumado el guitarrista Pancho Guitarra González— debió comenzar a presentarse como T-Funk.

Desde entonces, los proyectos de los músicos siguieron caminos paralelos y confusos. Se anunció para el 2004 un primer disco solista de Cee-Funk que no se editó sino hasta principios de 2006 (Joya), bajo un nombre que ya alteraba la ortografía para marcar la diferencia: C-Funk. Por mientras, el guitarrista se ocupó en colaboraciones para discos de Makiza, Bitman & Roban, y hasta el disco colectivo en homenaje a la beatificación del jesuita Alberto Hurtado.

Toly Ramírez y Tata Bigorra, en tanto, prepararon varias de las bases para el primer disco solista de una de las ex cantantes de Mamma Soul, Jeannette Pualuan (Salvamialma, 2004). Entre las más sorprendentes colaboraciones de Tea-Time está la que grabó junto a Myriam Hernández para su tema “El amor de mi vida”, que ambos interpretaron varias veces en vivo. El propio Castaldi, después del conflicto que lo enfrentó con su compañero de banda por la pertenencia de la marca del grupo, reunió a sus ex compañeros, Rulo, Toly, Tata y Guitarra, para producir la continuidad del proyecto y conducir el ataque con un nuevo ensamble funk al que llamó Funk Attack: todos Los Tetas sin Cee-Funk.

Lo inimaginable llegó a fines de 2011 con un concierto de reunión en el Teatro Caupolicán el 21 de diciembre. Los Tetas lograban dejar atrás los años de recriminaciones, y aseguraban querer reactivar su agenda, composición y grabación conjunta. Sobre el escenario estaban de nuevo los cuatro integrantes fundadores de la banda, convencidos de que su historia merecía la rearticulación. «El grupo nos superó a nosotros mismos», dijeron.

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