Rock progresivo

Una edad mediana del rock, acostumbrado al riff, el ritmo cuadrado y la extensión de tres minutos en sus canciones, experimenta hacia fines de los '60 un paso más. Es un “progreso” en la cronología y de ahí también proviene el concepto que se ajusta al rock progresivo, principalmente en Inglaterra, con el advenimiento de variantes como el rock sinfónico (con referentes como Yes) el art rock (con Genesis), el propio rock progresivo (con Emerson, Lake and Palmer o King Crimson), el rock canterburiano (con Soft Machine) o el rock en oposición (con Henry Cow). A partir de entonces el adquiere credibilidad artística con la integración de elementos formales que sobrepasan el límite de una simple canción. Las composiciones son extensas y cuentan ahora con partituras y grandes orquestaciones, se caracterizan por el uso de movimientos como en la música clásica y muchas veces los discos pasan a ser “conceptuales”. Pero sobre todo una marca más está en el virtuosismo de sus intérpretes y la aprobación de los fanáticos, que buscan en cada banda a un “Mozart moderno”.

Homínido

Trío eléctrico de rock fusión formado por ex integrantes del grupo de rock experimental valdiviano La Desooorden, disuelto en 2012: el bajista Francisco Martin y el baterista Rodrigo González, se unieron al joven el guitarrista Pablo Cárcamo para formar el núcleo base de un proyecto que creció en timbres en el primer transcurso de su historia hasta desembocar en el disco Estirpe lítica (2014). Homínido debutó en 2013 en el Festivalternativo de México, compartiendo escenario con agrupaciones de jazz fusión y rock de ese país como Banda Elástica. Poco después, el grupo valdiviano actuo como local en el Festival Taiel de música independiente. En 2016 lanzaron un segundo trabajo, titulado Alados, donde la banda observó la poética de once aves chilenas de la selva valdiviana.

Tryo

En la referencia al grupo porteño-viñamarino Tryo, indefectiblemente se entra en el terreno de aquellas bandas que, más allá del impacto en el gran público, de la presencia mediática o de las afinidades estilísticas que comparta o no la audiencia, han producido aportes fundamentales a la conformación de un corpus musical chileno. Tryo está a la altura de otras bandas consulares de la década como Fulano, Electrodomésticos, Sol y Medianoche o Agrupación Ciudadanos.

La Banda del Gnomo

Una puesta en escena innovadora en la música chilena de los años '80 fue la desarrollada por La Banda del Gnomo, un grupo con una mayoría de integrantes de formación académica y que aventuró una cruza de géneros que abarcó desde el hard-rock al rock progresivo. La imposibilidad de darle cauce a una carrera discográfico frustró su trayecto entonces, pero el grupo, desde el 2007, se encuentra actualmente en etapa de rearticulación y edición. Dos discos (una reedición y uno inédito) han sido el testimonio de la última etapa.

Bandhada

Los integrantes de Bandhada se conocieron en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, donde el baterista Juan Coderch y el bajista Alfonso Feeley estudiaban percusión e ingeniería en sonido. En 1983, el guitarrista Carlos Chung (también estudiante allí) los reunió para comenzar a funcionar con la primera formación del grupo. Influenciados por el guitarrista estadounidense Pat Metheny, y la música sinfónica y de fusión de los años setenta, Bandhada se convirtió en una banda pionera del rock progresivo y el jazz-rock hecho en Chile (junto a nombres como Cometa y Quilín), pese a que en los recuerdos suele asociársela a la camada del llamado «boom pop» chileno de esa década.

Ananda

Afín al lenguaje de la fusión, Ananda es un grupo basado en el trío rockero, con guitarra, bajo y batería. Sus shows se efectuaron principalmente en pubs de la Quinta Región, hasta que editó su primer álbum, Mater (2003).

Octopus

Octopus fue una banda de rock progresivo instrumental, nacida en el seno de la escuela de música Projazz, en Santiago. Su trabajo se basó en composiciones propias, interpretadas desde una plataforma de amplia experiencia y estudios de todos sus miembros. Ellos definieron su música como «basada en juegos rítmico-melódicos, contrapuntos y cambios de cifras junto con otras situaciones musicales, que junto con la potencia de cada integrante, dan como resultado un sello propio y característico». Su primera grabación fue un EP registrado en vivo en apenas un día. Lo sucedió en el 2004 un álbum de estudio, Octopus, grabado en Farellones. El disco Bonsai (2006) sustentó su más amplio trabajo de promoción en vivo, incluyendo presentaciones en los festivales Crescendo, en Saint Palais (Francia), y Baja Prog, en Mexicali (México). Durante su existencia, Octopus fue una banda de seria dedicación para sus integrantes, aunque todos ellos mantuvieron proyectos musicales paralelos —como Cristóbal Orozco en el trío de jazz moderno M.O.E. y Braulio Aspé, en Australis—, y en los cuales hasta hoy se ocupan.

Crisálida

La dupla de Rodrigo Sánchez y su pareja Cinthia Santibáñez son el pilar fundamental de este grupo nacido en 1997, que articula rock progresivo con elementos de fusión y temáticas relativas a los paisajes, la conservación de la naturaleza y las culturas nativas de Chile. La perseverancia y la disciplina han sido un sello de la banda, que ha grabado varios discos, con los que ha forjado una importante circuito de seguidores.

Ajimsa

El rock fusión y la llamada música del mundo han guiado el trabajo de este grupo franco-chileno, que nació del encuentro entre el guitarrista y compositor chileno Cristián Torres y la cantante y tecladista francesa Julie Gaye. Con letras en inglés, francés y español, el enfoque musical atraviesa desde la música sudamericana a la medioriental, con aproximaciones al folclor arábigo, céltico y gitano.