Rock progresivo

Una edad mediana del rock, acostumbrado al riff, el ritmo cuadrado y la extensión de tres minutos en sus canciones, experimenta hacia fines de los ’60 un paso más. Es un “progreso” en la cronología y de ahí también proviene el concepto que se ajusta al rock progresivo, principalmente en Inglaterra, con el advenimiento de variantes como el rock sinfónico (con referentes como Yes) el art rock (con Genesis), el propio rock progresivo (con Emerson, Lake and Palmer o King Crimson), el rock canterburiano (con Soft Machine) o el rock en oposición (con Henry Cow). A partir de entonces el adquiere credibilidad artística con la integración de elementos formales que sobrepasan el límite de una simple canción. Las composiciones son extensas y cuentan ahora con partituras y grandes orquestaciones, se caracterizan por el uso de movimientos como en la música clásica y muchas veces los discos pasan a ser “conceptuales”. Pero sobre todo una marca más está en el virtuosismo de sus intérpretes y la aprobación de los fanáticos, que buscan en cada banda a un “Mozart moderno”.

Ajimsa

Proyecto franco-chileno de rock fusión y world music que nació del encuentro del guitarrista y compositor chileno Cristián Torres y la cantante y tecladista francesa Julie Gaye, a quienes más tarde se les unieron músicos que configuraron su perfil de banda: Rodrigo Fuentealba (violín), Matías Bustos (bajo) y Samuel Álvarez (batería). En sus orígenes el grupo también contó con las colaboraciones de las violinistas Lolita Ponce (de Bordelestino) y Danka Villanueva (de La Mano Ajena). Ajimsa tomó su nombre de la palabra "ahimsa", voz sánscrita que se relaciona con ideas como el respeto a la vida. Con letras en inglés, francés y español, el enfoque musical atraviesa desde la música sudamericana a la medioriental, con aproximaciones al folclor arábigo, céltico y gitano. Tras un período de intenso trabajo, Ajimsa editó el disco Cosmovisión (2016). Ese año llegaron a actuar con el grupo danés Himmerland.

Dorso

Si hubiese que elegir candidatos para un Salón de la Fama del Rock Chileno, lo más probable es que Rodrigo Pera Cuadra, creador y de Dorso, debiera ocupar un sitial importante en ese podio. Desde que inicio su camino en 1984, Dorso ha sido una de las pocas agrupaciones con continuidad ininterrumpida, con siete registros discográficos oficiales y 25 años de trayectoria.

Evolución

El grupo Evolución puede ser considerado el mito del rock progresivo chileno. Ha sido la única banda en esta línea que funcionaba plenamente en los ’80 y que luego regresó, en la década de los 2000, para insertarse en un circuito activo y renovado por grupos vinculados al sello Mylodón Records. Su presencia en los escenarios conectó a Evolución, junto otras agrupaciones surgidas a fines de los ‘90 (Entrance, Akinetón Retard, Cangrejo), con la olvidada escena de los '70 y '80.

Zeptelar

Ensamble de origen porteño que fusiona un rock de tintes experimentales y progresivos con jazz contemporáneo y ciertas influencias de la raíz latinoamericana.  Zeptelar perteneció a la abundante escena de la música instrumental en esta línea en la Quinta Región, junto con agrupaciones de distinto enfoque como Flotante, Cazuela de Cóndor, Uñas Negras y Kafod.

Miel

Uno de los capítulos más enigmáticos del rock chileno durante la década de los '70 está representado por la existencia de Miel. La banda se inició en 1974 con músicos provenientes de grupos previos como Sacros y Escombros, se mantuvo durante todo el resto de la década y fue la primera instancia en la que actuó Juan Carlos Duque, que tras el fin de la agrupación inició su carrera como cantante solista y productor.

Patricio Aravena

Desde diversos ángulos musicales, Patricio Aravena fue uno de los más grandes exponentes del bajo eléctrico y uno de los primeros en el uso del modelo destrastado durante la era de la fusión que se consolidó en la década de 1980. Su música tanto como solista como acompañante ha descifrado claves de esos mestizajes, desde el rock a la música latinoamericana y desde el jazz al funk. Aravena comparte simulitudes musicales y generacionales con bajistas de fusión como Isidro Alfaro, Jorge Campos o Marcelo Aedo, todos descendientes del pionero Ernesto Holman, que fue, por cierto, su primer y único maestro.

Ananda

Afín al lenguaje de la fusión, Ananda es un grupo basado en el trío rockero, con guitarra, bajo y batería. Sus shows se efectuaron principalmente en pubs de la Quinta Región, hasta que editó su primer álbum, Mater (2003).