Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
La aparición de una Gabriela Ernst de 12 años en el grupo pop vocal Amango a través de las pantallas de Canal 13 ni siquiera es el punto de inicio para de una de las artistas más precoces de las últimas décadas. La cantante y bailarina nacida en 1993 ya contaba con participaciones en discos y en conciertos antes de integrarse al staff de la serie “Amango”, que produjo en 2007 una partida completa de nuevas estrellas juveniles como Augusto Schuster, Magdalena Müller o Denise Rosenthal.
La presentación de su disco Tagadá —en diciembre de 2016, en el capitalino Teatro El Puente— fue también el debut en vivo de País Violento, dúo de música sostenida en secuencias y programaciones formado por los hermanos Damián y Diego Noguera, de vida breve y aporte diverso al recorrido de la música chilena hecha con máquinas. Su vocación experimental nunca se alejó por completo de los cauces pop, aunque tuvo también un cariz opinante.
Aunque con estudios académicos de canto lírico en la Universidad de Chile y de estilos de canto popular en Projazz, Jennifer Boldt alcanzó mayor repercusión a partir de sus trabajos como cantante de pop y animé, que desarrolló para un amplio público juvenil que siguió series animadas en televisión. La cantante, además, sumó popularidad durante 2011 a través de su participación en el programa juvenil "Calle 7", de TVN, donde incluso llegó a realizar un dúo vocal con el tenor Tito Beltrán.
Yeti fue una banda formada casi en su totalidad por músicos sureños radicados en Santiago, que compusieron canciones pop-rock y trabajaron en conjunto por ocho años. Próximo en sus inicios a De Saloon o Alamedas, por las filas del grupo pasaron músicos luego destacados en otros proyectos, como Cristián Espiñeira y Arturo Rodríguez. El cuarteto original debutó en 2004, en torno a un extenso repertorio de canciones en constante cambio: «Muchas veces tocábamos en El Living, a la semana siguiente en La Batuta, y cambiábamos los catorce temas». Su álbum debut, Yeti (2008), llegó a ser distribuido en España. Fue sucedido dos años más tarde por Años luz, pero ya con escaso tiempo de promoción, antes del fin de la banda a mediados de 2011..
Voz atrevida de un pop propositivo y a veces impúdico, (me llamo) Sebastián se convirtió desde sus primeras grabaciones en un cantautor distinguible en un estilo propio, franco y melódico, que él ha querido ir compartiendo desde una dinámica de trabajo de gran cercanía con sus seguidores, y exponiendo sus propias tribulaciones en el proceso de llegar a ser un músico de largo alcance. Se cruzan en sus letras declaraciones de anhelo amoroso e inseguridades físicas, ansiedad sexual y aspiraciones de gloria, exponiendo así su propia personalidad como material creativo. Sus dificultades son las de muchos, cree.
Aunque difundieron su propuesta de pop folk de nítidos bordes románticos como Pantashiro, a medio recorrido de sus primeros tiempos el dúo que forman las cantantes e instrumentistas Francisca Acuña y Karin Altman (ex integrante de Los Prana) decidió hacer un cambio radical en la historia y adoptar el nombre de Actitud Franka. Pantashiro era uno de los apodos que en el colegio había recibido de sus amigas Francisca Acuña, y con ese nombre el dúo incluso publicó sus primeras canciones, donde "Epicentro" marcó la ruta estética. Pero luego la unión de los nombres de pila de las integrantes quedó representada en una sola palabra: Franka. Se han presentado en espacios del circuito alternativo de locales y bares con el dúo ampliado a una banda de apoyo y con un repertorio centrado en historias de amor, pérdidas y la defensa de las minorías sexuales.
Marez es el nombre musical de Marcela Espoz, cantautora pertenenciente a la generación de solistas de la década de 2010, que inició su camino con la canción "Nacer". Es la melodía que tituló finalmente su primer disco, el EP Nacer (2013). También profesora de Música y con una vida en la localidad de Talagante, Marez se abrió paso en los ambientes capitalinos de la música independiente desde la guitarra sola como trovadora o desde la banda eléctrica. Su propuesta autoral fusiona principalmente el pop con el folk, y vislumbra influencias que van desde Fabiana Cantilo y Fito Páez, hasta los españoles Presuntos Implicados. En su cancionero destacan piezas como "Confesión", "Hojas" y "Viento". En 2017 estuvo en el programa del festival femenino Sonora, impulsado en Chile por la cantautora Claudia Manzo, donde compartió cartel en los conciertos talagantinos con Paz Mera, Sofía Villarroel, Natalí Nez y Valentina Inostroza. En 2018 estrenó el disco Vesania.
Un nombre propio es la denominación que el actor Matías Oviedo dio a su proyecto musical, que siempre fue un trabajo colectivo, pero que solo lo tuvo a él como integrante permanente en un rasgo que, incluso, los hizo recibir la denominación de "banda solista". Con elementos de pop de rock y sonidos bailables, Julio Pino grabó tres hasta el 2015. Oviedo comenzó con Julio Pino luego de su paso como bajista y compositor de Bobo, y como parte del proyecto Taulis del compositor Sebastián Wallerstein. El 2016 presentó un disco como solista, poniendo en entredicho la continuidad de la banda.
Con una variedad amplia en influencias, las escuelas del sonido de Mamma Soul beben del soul, el hip-hop, el reggae, el blues y la música latinoamericana. A lo largo de su extensa historia, y pese a varios cambios de formación, se han mantenido como un conjunto integrado sólo por mujeres. En general, se ha tratado de intérpretes con proyectos previos y también en paralelo al grupo, algunos de los cuales los han hecho destacar como solistas (como en el caso de Moyenei Valdés, su vocalista principal en tiempos del disco Fe, de 2001). Tras un tiempo de receso, Mamma Soul es hoy un grupo activo, con antiguas y nuevas integrantes a bordo.
Es el cantante que mejor resume las características del nuevo pop consolidado desde 2010 en Chile. Gepe se inició en la década previa en el circuito independiente y desde esa base ha evolucionado hasta hacer llegar su música a un público amplio, con éxitos sucesivos y creciente presencia internacional. Así como fueron muy variadas las músicas que escuchó antes de ponerse a tocar, también han sido diversas las opciones de Gepe para hacer sus canciones, y se ha valido de ellas para aparecer como uno de los cantantes y autores distintivos de su generación. Desde su inicio como solista en 2004, Gepe ha pasado por los instrumentos acústicos, el pop electrónico, una exitosa inclinación por los ritmos andinos, la tonada y tradición campesina, e incluso elementos del reguetón y la bachata en su búsqueda sostenida.
Hija del fundador de Quilapayún, Eduardo Carrasco, Manuela Carrasco debutó el año 2010 con el disco Contando estrellas, con canciones que van de la trova latinoamericana a los aires y nuevos ritmos del reguetón, mezclando letras originales de su padre con música del compositor Quirino Ríos, y que contó con la colaboración de importantes músicos locales.
Como rótulo, Octopus King responde al nombre del compositor y teclista Cristóbal Pulpo Rey (n. 1978). Es el responsable de la gestación de esta banda que lleva su propio nombre, pero que más que una agrupación estable se configuró como un "sistema de sonido" tal como lo plantearon otros proyectos afines como Júpiter Jack o Alüzinati. La esencia musical de Octopus King fue la rotativa de caracteres para las composiciones de Rey, una banda inamovible como respaldo y la convocatoria abierta de solistas vocales muy distintos.
La facilidad para transitar entre géneros como el trap, el reguetón y el pop caracteriza el trabajo que el cantante y productor Young Cister ha desarrollado desde mediados de la década de 2010. Numerosas grabaciones propias y colaboraciones, entre las que destaca su vínculo con Polimá Westcoast, lo alzaron a fines de esa década como un nombre indispensable de lo que entonces se identificó como una ola de música urbana.
Consolidada como actriz de doblajes de voz, Jessica Toledo fue una de las primeras cantantes chilenas que abordaron el subgénero conocido como "anison" (acrónimo de "animación" y "canción"), es decir el repertorio de canciones de animé japonés, que durante la década del 2000 alcanzó gran impacto entre los públicos infantiles y juveniles, y que de este modo promovió nuevas figuras locales del j-pop. Desde 2001, cuando comenzó a interpretar canciones temáticas de inicios y cierres (openings y endings) de series japonesas de animación, Toledo se convirtió en una destacada "fanduber" (artista del doblaje de animé, manga o cómic).
«Uno sale… completamente irresponsable. Es una etapa de la vida… de locura, en la que uno te manejas solamente con sueños», recuerda Sebastián Santa María en un registro de archivo de una entrevista suya en el programa televisivo "Más Música". Se refiere así a su partida a Europa a los 17 años, motivado por la idea —incierta todavía— de que podría allí desarrollarse como músico. Se trató, en su caso, de una irresponsabilidad bendita, que al poco tiempo lo tenía trabajando en sus condiciones soñadas en cuanto a colaboraciones, lecciones y libertad creativa. Aunque Santa María está en la memoria masivo por un single pop de gran difusión radial en 1987, "Keep on singing", su trayectoria lo ubica como una figura de peso en terrenos de exploración jazz-rock, y exigente autoría y coordinación de equipos. Su formación musical sobre el piano no le impidió luego mostrarse también como cantante y productor. Fue valorado como tal entre figuras de relieve internacional, todas las cuales lamentaron públicamente su muerte temprana, a los 37 años de edad.
Una música que alterna la canción R&B, el pop dance, los ritmos de reguetón y sus coreográficas presentaciones en vivo marcan la propuesta del personaje de fantasía Lirah (que se pronuncia "Laira"). Ella es de Martina Olivares, cantante nacida en Calama y criada en Santiago que pertenece a la masiva oleada de nombres en el movimiento urbano de la generación Z y la música de la pospandemia, con voces y productores que coparon los espacios. Siendo adolescente ella participó en el programa de talentos musicales "Yo soy", de Chilevisión, interpretando a Dua Lipa, y luego comenzó a formarse como cantante y compositora dentro de los márgenes del pop. Sus primeras canciones fueron "Desacato", "Solo contigo", "Feliz Navidad" y "Castigo", que grabó junto al productor Joshvatunes. Este set precedió al EP debut de Lirah, titulado Red lips (2025), publicado cuando ella tenía 19 años y donde comenzó a esbozar un sonido.
Nombre de la balada de los años 2000, Álvaro Véliz ha debido lidiar con las dificultades que tuvo el género en esa década —que vio el derrumbe de la industria discográfica y la invasión de baladistas televisivos—, y por ello ha tenido momentos profesionales de intensidad variable, aunque ha sabido diversificar su oficio con otros caminos de la música, como la publicidad y la composición por encargo.
Cantautora moderna que se inspira en la raíz folclórica, Paula Herrera comenzó actuando con el pseudónimo de Amarantha para no ser confundida con la "hermana menor" de uno de sus padrinos musicales, Pablo Herrera. Pero al comenzar la década de 2010 recuperó su identidad, dejó atrás el pop y la balada de sus discos Sueño de vida (2008) y Once (2009), y tomó definitivamente el camino de la canción de autor expuesta en un álbum que marcaría ese quiebre decisivo: Verde y celeste (2011).
Aunque es un renombrado músico en la escena de la cueca, Lucho Castillo tiene un lado pop plasmado por primera vez en un EP el año 2012, Música Simple para un mundo complejo, y luego en el largaduración de 2018, Algo fundamental, donde se acercó definitivamente al rock. Lo dice en el primer tema del disco: “No estoy en contra en su totalidad / de la influencia internacional / Ojo con lo que es fundamental”. Castillo ha sido cantante, acordeonista y compositor de Los Tricolores, Los Vinelis y Los Piolas del Lote. Mantiene hasta ahora trabajo constante en vivo y de grabaciones, siempre en colaboración con bandas acompañantes.
A principios del año 2010, con el núcleo de dos amigos, nació Celibatos en Villa Alemana. El guitarrista y cantante Arturo González y el baterista Mauricio Calisto fueron el germen del grupo, en el que fueron rotando integrantes hasta el año 2013, se consolidó una primera formación. Así editaron el disco debut: Tú lavas y yo seco con abiertas influencias del rock inglés y un sonido que ellos llamaron “pop hipócrita” (“somos una banda de rock pop, que trata de hacer pop”). El 2015 participaron en las Escuelas de Rock del Consejo de la Cultura, y tras ganar en el proceso final, llegaron a más escenarios y grabaron su segundo disco, ahora en formato profesional. El 2017, con la producción del prestigioso Mowat presentaron su tercera placa: Logística imperial.