Ricardo Arancibia

La guitarra de Ricardo Arancibia fue una de las más poderosas y directas en los ámbitos del jazz fusión, el smooth jazz y las raíces del blues y el funk, siempre inmerso en la generación de músicos blancos norteamericanos que se desarrollaron a partir de la década de 1980. Pese a nacer en Viña del Mar, a los diez años Arancibia ya vivía fuera del país y desde los 17 comenzó a formarse íntegramente en Estados Unidos como guitarrista. Con esos parámetros musicales regresaba a Chile a fines de los ’90 para participar del jazz chileno y ser, tanto más tanto menos, una alternativa a sus contemporános de la guitarra Alejandro Escobar o Eduardo Orestes. Su suicidio en julio de 2008 impactó al círculo jazzístico chileno.

Fechas

Viña del Mar - 12 de octubre de 1956
Santiago - 31 de julio de 2008

Décadas

1980 |1990 |2000 |

Géneros

Ricardo Arancibia

Iñigo Díaz

Su incursión en la música se produjo de manera tardía aún cuando su padre, el multi-intrumentista popular Ricardo Arancibia del Canto actuaba noches tras noche en el Teatro Bim Bam Bum (era llamado “el fantasista” o “el hombre-orquesta”) y en su casa estaban a la mano todo tipo de instrumentos de cuerdas (violín, arpa, mandolina, balalaika, bouzuki, cello y guitarra).

En 1973, Ricardo Arancibia se instalaba en Stanford y comenzaba estudios de guitarra e improvisación, impulsado por una grabación reveladora de “Just friends”, por el que fue luego su primera influencia en el jazz: Pat Martino. A los 22 años se lanzaba a participar de jam sessions en New Haven y a probar suerte en Nueva York. Mientras alternaba sus participaciones en bandas pop americanas, latin jazz y rock (Close Call y David Sppiner and The Citizens), en los ’80 conoció a su gran ídolo Pat Metheny y en los ’90 a Mike Stern, a quien llegó a talonear en Santiago en 1999 y con quien grabaría piezas para su álbum Jazz friends (2005).

Arancibia desarrolló su propio método de improvisación, llamado Think less, play more (Piensa menos, toca más), fue productor musical, asesor del Festival Providencia Jazz y como activo guitarrista, desde su regreso a Chile (con el álbum These times, 2000) organizó tríos eléctricos y acústicos para tocar y grabar música smooth y fusión original. Utilizó a los bajistas Igor Saavedra, Christian Gálvez, René Sandoval, Roberto Carlos Lecaros, Jaime Ferrada y Samuel Concha; y a los bateristas Daniel Rodríguez, Félix Lecaros y Ramón Plaza.

En 2005 se apuntó con tres discos de una sola vez: Jazz friends (en homenaje a la pieza iniciática interpretada por Martino), One day (con piezas standards) y Reencuentro (junto a su padre homónimo). Esos fueron los últimos momentos de acción de un músico que sobre el final de la década se encontraba desencantado y con una considerable inestabilidad emocional. Arancibia se suicidó el jueves 31 de julio de 2008.

Beto está de vuelta

El cantante ofrece un concierto este jueves 13 en el Movistar Arena, para comenzar a celebrar sus 30 años de carrera. Éxitos de La Ley y nuevas composiciones, como el single “Rosas en el lodo” junto a los colombianos Monsieur Periné, serán parte del repertorio. El sábado 15 repite en el Espacio Marina de Concepción.

Padre e hijo
Le-Bert

Dos discos se presentan este viernes en El Sindicato (Maipú 424, Barrio Yungay). El primero solista de Camilo Le-Bert, voz del grupo de rock y fusión Fósil, y el cuarto solista  de Luis Le-Bert, donde revisa, solo con guitarra y voz, canciones de Santiago del Nuevo Extremo.