Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Valentina Sepúlveda

Valentina Sepúlveda inició una década triunfal entre las cantantes chilenas que participaron entonces en la competencia folclórica del Festival de Viña del Mar. A los 19 años, en 2011, la sureña se adjudicó la Gaviota de Plata con la canción "De Pascua Lama", del autor Patricio Manns, a quien ella había conocido como integrante del jurado de otro festival local de la canción que también ganó. Lebulense de nacimiento y penquista por adopción, su nombre ha sido frecuente desde entonces en diversos escenarios del Biobío, donde desarrolló su oficio como solista y también con bandas de apoyo.

Francesca Santoro

Luego de ser parte del grupo Wentru, la cantante y compositora Francesca Santoro inició un camino como solista, construido con canciones que transitan por delicados arreglos pop, letras reflexivas, melodías nostálgicas y pasajes oscuros y eléctricos.

Liz

Tamara Larraín es la mujer detrás de Liz, cultora de una música colorida que se nutre de ritmos latinoamericanos, tanto del folclor sureño como de una música tropical más festiva y bailable. Tuvo experiencia como cantante adjunta a un elenco de jazz latinoamericano encabezado por el pianista Roberto Toti Monsalve, y como solista tomó su segundo nombre, Liz, para diseñar una propuesta identitaria. Así se volcó al pop desde ese enfoque latino, con el disco Hierbabuena (2015), que presentó canciones como "Miedo de querer" y la propia "Hierbabuena".

Natalino

Natalino es una de las expresiones más exitosas de la música romántica hecha en Chile en la primera década del 2000. Formado por dos hermanos y un amigo, que ya tenían un década trabajando en conjunto con el nombre de La Pé, el trío desarrolló una balada-pop, con claras referencias a la canción italiana, y sus canciones han gozado de una extraordinaria difusión mediática, dentro y fuera de Chile. Su participación en bandas sonoras de teleseries, su presentación en el Festival de Viña del Mar del 2009 y sus ventas superiores a 30 mil copias, en plenos tiempos de crisis discográfica, ratificaron el ascendente camino de Natalino, que desde entonces se ha mantenido, con un importante trabajo internacional.

Les Ondes Martenot

Una multitud de nueve músicos premunidos de guitarras, bajo y batería, pero también de trompeta, cello, violín y teclados es la exclusiva formación con que Les Ondes Martenot se inició en 2004 como una pequeña orquesta para tocar pop ingenuo y melodioso. Equivalente local de grupos afines como Camera Obscura y Belle & Sebastian –ambos a su vez con una cuna afín en Glasgow, Escocia–, el grupo tomó el nombre del precursor instrumento electrónico creado en 1917 por Maurice Martenot y con todas esas fuentes dispuso en su disco debut, Les Ondes Martenot (2004), una serie de canciones luminosas y optimistas con las que ganaron el concurso de nuevos grupos del sitio Super 45 y abrieron el festival de música independiente Pulso en junio del mismo año.

Camilo Cintolesi

Productor, compositor y multiinstrumentista, Camilo Cintolesi desarrolló durante años su labor musical vinculándose a otras bandas, principalmente Tiro De Gracia (de la cual fue parte durante dos años). Acumula hasta ahora dos álbumes solistas (en 2005 y 2010), así como una experiencia breve como gestor de un sello independiente (Maravilla Records). Hijo del músico Vittorio Cintolesi, vivió parte de su niñez en París, y se inició en tempranas clases de piano y guitarra eléctrica. Formó sus primeras bandas cuando aún era estudiante escolar, de entre las cuales la más destacada fue Roma (con la cual publicó Vagomundo, en 1990; y, más tarde, el EP Rock chileno). Cintolesi tiene el título de ingeniero de ejecución en sonido, y como tal asesoró puntuales etapas de las bandas Bambú, Weichafe, Rojo Latino e Índice. Desde 2016 su vehículo de trabajo musical es la Camilo Cintolesi Band.

Anita Veas

La baladista e intérprete de pop latino Anita Francisca Veas se ubica entre una partida de figuras que han hecho del espectáculo temático una disciplina propia: Mónica Victoriano, Ingrid García, Patricia Manríquez y Tatiana Zambrano, entre otras cantantes de una generación altamente preparada para el espectáculo y la búsqueda del éxito.

A & P Dúo

Inspirados en la canción melodramática del grupo argentino Pimpinela, a fines de 2009 Ayleen Sánchez y Pablo Carrasco formaron este dúo vocal romántico. A & P son las iniciales de los nombres de pila de sus cantantes, que orientaron el proyecto a un formato de sonido con una propuesta electropop. Sus primeros singles en rotación fueron “Ya no soy la misma”, original del compositor José Miguel Alfaro (quien además produjo algunos trabajos de Andrés de León y Kudai), y una versión de “Me enamoro de ti", de Ricos y Pobres.

Jessica Toledo

Consolidada como actriz de doblajes de voz, Jessica Toledo fue una de las primeras cantantes chilenas que abordaron el subgénero conocido como "anison" (acrónimo de "animación" y "canción"), es decir el repertorio de canciones de animé japonés, que durante la década del 2000 alcanzó gran impacto entre los públicos infantiles y juveniles, y que de este modo promovió nuevas figuras locales del j-pop. Desde 2001, cuando comenzó a interpretar canciones temáticas de inicios y cierres (openings y endings) de series japonesas de animación, Toledo se convirtió en una destacada "fanduber" (artista del doblaje de animé, manga o cómic).

Fonosida

La disyuntiva del "sad pop", o pop melancólico, se aprecia en las canciones del grupo Fonosida, ejemplar de esa aparente contradicción: la música pop es festiva por definición aunque es posible incorporarle elementos narrativos, textuales, melódicos, armónicos y sobredramatizados como Fonosida lo hizo en álbumes como Dorama (2019). La vida y los dilemas de una adolescencia extendida más allá de esa edad subsiste en el repertorio de Fonosida ("Laberinto", "Tiremos", "Findesemana"), nombre recogido de esas mismas generaciones de quinceañeros que se enfrentaron a la amenaza de este virus y a un intento del Estado por educarla sexualmente.

Lucía Covarrubias

Baladista, cantante pop, integrante original del grupo Sum, y con incursiones en la música urbana, la cumbia y el reguetón como solista, Lucía Covarrubias fue ganadora de la Gaviota en la competencia internacional del Festival de Viña del Mar de 2016, con la canción "Te quiero", que presentó junto a su hermano, Cristián Covarrubias. Fue una antesala a la publicación de su primer disco, que incluyó la canción "¿A quién no le gusta el reggaetón?", una defensa del estilo en boga durante esa década y un ensayo de ritmo y texto.

Karen Paola

No pudo existir una declaración de principios más directa que la juvenil expresión "¡viva la noche!" para una figura pop como lo fue Karen Paola (Karen Liecelotte Bejarano Flores). Su primer álbum llevó el título de Viva la noche (2004), y fue editado a través de Mega, la estación televisiva que contó con el popular rostro de una joven que catapultó al estrellato. Un disco de paso que vino a describir a la eufórica generación adolescente de los 2000 a través de baile, karaoke, búsqueda de la fama y muchas horas de televisión en tiempos anteriores a las redes sociales. Karen Paola fue definida por los medios como "la diva del pueblo".

Verónica Dosangel

Con incursiones preliminares en el modelaje y la actuación, e incluso una breve participación en "Rojo, el color del talento" en 2018, la joven cajonina Verónica Muñoz Olave apareció como una cantautora pop utilizando la guitarra en una faceta solista. Con el nombre artístico de Verónica Dosangel, inició en 2019 ese recorrido como autoral con el disco EP Sueños y esperanza, titulado acorde a su primer paso en la música.

María Illanes

El soul latino y la balada R&B fueron las primeras vías de expresión de la cantante, compositora y profesora de música serenense María Illanes, vinculada entonces a un frente de voces cultoras de esta raíz negra del pop, como Carito Plaza, Martina Lecaros, K-réena y Celeste Shaw, intérpretes capitalinas que nutrieron esa nueva escena. Aunque su evolución musical, una vez que se mudó a España, tomó elementos de la canción acústica folk que le dio categoría de cantautora.

La Rue Morgue

Destacados por el aire blusero de su sonido, temáticas de amor y dos hiperdifundidos singles radiales, La Rue Morgue fue una de las bandas con mayor resonancia en el prolífico rock chileno de la segunda mitad de los '90. El cuarteto, sin embargo, no pudo sobreponerse a la baja respuesta de su segundo disco, y se desperdigó al poco tiempo después, en una baja de actividad que coincidió con la crisis discográfica chilena. El receso de tres años se interrumpió a comienzos del 2000, cuando con un cambio de integrantes, la banda regresó a los estudios con el fuerte apoyo de una multinacional, en una aventura que luego posibilitó esporádicas reapariciones, que se fue apagando paulatinamente avanzada la década. Desde 2017 a 2022 su líder Francisco Valenzuela se presentó con el nombre del grupo, hasta su fallecimiento a los 53 años.

De Lein

Aline González es De Lein, cantante de poderosa voz y diseñadora de un proyecto pop de teclados, a veces bailable y a veces oscuro por influencia del rock, un resultado de su trabajo junto a Rodrigo de la Rivera, guitarrista de Miss Garrison. En 2019, De Lein despuntó como solista con el EP Otras ciudades, siendo parte del elenco femenino de figuras del pop independiente que iniciaron el proyecto editorial del sello T3MPLUM.

Keko Yunge

Keko Yunge debutó en 1984 como cantante en Sábados Gigantes, en un oficio que él ejercía en pubs, alternando covers - el repertorio habitual de esos espacios- con temas propios. El sello RCA le ofreció entonces grabar un disco, sus canciones ingresaron a las radios y así, un poco de golpe y cuando tenía 22 años , inició una carrera profesional como músico, fundamentalmente con canciones de amor, pero también con temas sociales y reflexiones generacionales. En 1994 presentó el que tal vez es mayor hit de su historia, “Pensando en ti”, parte la banda sonora de una teleserie de TVN, y al año siguiente actuó en el Festival de Viña del Mar por primera vez. Su actividad musical ha pasado por distintos periodos de intensidad, pero sigue siendo un músico activo, que desde los años 2000 se acercó a temáticas ecológicas y a otros géneros musicales.

Aticoy

Si bien inicialmente apareció como una agrupación, parte de los proyectos promovidos por el Sello Azul en su generación de 2015, Aticoy es definitiva la identidad musical de la cantante Natalie Orellana. De hecho, ese fue el apodo que ella misma recibió en su infancia y el nombre con el que se organizó ese primer núcleo musical para el disco Brotar, una propuesta pop desde la perspectiva de la música de raíz. Más adelante, Natalie Orellana adoptó un estatus solista rodeada de esos mismos músicos colaboradores, y se mantuvo publicando canciones y discos bajo su identidad de Aticoy.

Zalo Reyes

Fue un baño de lágrimas el origen de la carrera de Zalo Reyes, el hombre que a partir de los éxitos "Una lágrima y un recuerdo" (1978) y "Con una lágrima en la garganta" (1979) ganó el favor popular chileno, encarnó un fenómeno de masas en 1982 y 1983, y llegó a ser uno de los cantantes más exitosos de esa década, con los impactos radiales "Motivo y razón" (1982), "Amor sin trampas" (1985), "Un ramito de violetas" (1985), "Mi prisionera" (1988) y "María Teresa y Danilo" (1988). Es un heredero de la genealogía de cantantes populares chilenos que empieza con los boleros de los años '60, hermanados con la llamada "canción cebolla", y que sigue con los conjuntos melódicos de la edad de Los Ángeles Negros, Los Galos y Los Golpes. Esa sintonía con el gusto popular le permitió además mantenerse activo y acceder al reconocimiento generacional de un público joven en el nuevo siglo, donde consolidó su categoría de nombre principal de la música popular chilena. Afectado por distintos problemas de salud, en agosto de 2022 falleció a los 69 años. Miles de personas llegaron a su funeral.

Lua de Morais

La cantante y autora chileno-brasileña Lua de Morais llegó al país con 19 años en 1999, pero su figura y voz se hicieron conocidas como concursante de “Rojo internacional” en 2005, la primera competencia de “Rojo, fama contrafama” que incluyó a solistas extranjeros (el cubano Sandier Ante, la venezolana Simoney Romero o el ganador de esa versión Orlando Oliva). Lua de Morais no obtuvo mayor figuración en ese apartado aunque así pudo comenzar una carrera en TV y luego publicar en Chile discos en los que reduciría finalmente su nombre artístico al de Lua.