Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Autodefinido como un grupo de música “no experimental”, VariosArtistas ha confundido al auditor a través de un nombre tan genérico que puede llegar a entorpecer los sistemas digitales de reproducción musical. Con canciones de títulos llamativos y adhesivos y letras intrincadas, han editado una serie de grabaciones por el sello Uva Robot, siempre apoyadas en una reconocible propuesta visual.
Una propuesta pop electrónica de vida breve pero pistas señeras en el circuito local fue la de Redulce, primera sociedad juvenil para Ignacio Redard, quien luego iba a destacar en infinidad de proyectos en la misma línea, a solas y en bandas. El trabajo desarrollado primero junto a Pablo Andulce sobre secuencias y melodías cristalizó con la ayuda de Gabriel Vigliensoni, primero en dos canciones ("Tween boy/girl" y "Car song"), aportadas a los compilados Un paisaje electrónico e Epop esencial (2006), y luego en el álbum Five minute love (2008). Los tracks de ese disco —"todos muy arriba", según Redard— colaban colaboraciones como las de la cantante Sofía Oportot (en una versión en castellano para el antiguo hit estadounidense "When the rain begins to fall") además de varios invitados extranjeros: Cosaquitos en Globo, DKDent, Mr. Pauli y Riviera F.
Si bien la matriz de su música se ha sostenido en la creación y los experimentos con teclados y computadores realizados por el ex músico de Christianes Juan Carlos Oyarzún, la fisonomía de Souvlaki terminó por completarse con el color vocal de la cantante Carolina Mora. Iniciado entonces como proyecto solista en 2005, Souvlaki tomó su nombre de uno de los discos fundamentales del shoegaze británico —Souvlaki (1993), del grupo Slowdive—, y un año después ya se había configurado como un dúo. La propuesta musical se ha proyectado desde la llamada electrónica "de dormitorio", en combinación con aspectos del folk, del ambient y del ruido declarado. Souvlaki ha compartido espacios con solistas como Nutria y El Sueño de la Casa Propia, y de paso se anotaron como número de telón de la banda francesa Nouvelle Vague en su visita a Chile en 2007. Han aparecido en discos compilatorios internacionales, mientras sus autoediciones consideran una recopilación de material diverso, tanto de piezas sin letra como de canciones propiamente tales. Sus dos discos son Uno. Instrumentales 2005-2009 (2012) y Dos. Canciones 2006-2009 (2013).
Un extenso período de estudio de piano clásico desembocó en la identitaria propuesta de María Francisca Pérez cuando ella pasó a tomar el nombre artístico de María Francisca —a secas— y emprender un proyecto pop como solista, fundamentado en su instrumento sanguíneo. Desde 2011 sus canciones pianísticas tomaron forma y significado, y así la cantautora entregó un primer repertorio en el autobiográfico disco Mis regalos.
Samuel Maluenda, también conocido como Samy Maluenda, es un bajista de versátil disposición en la música popular y el jazz, donde ha encontrado un espacio para proyectarse como nombre propio desde los ángulos de la composición, la organización de agrupaciones y la experimentación con el instrumento. Sus bajos de seis y hasta siete cuerdas están presentes como sonido central en álbumes de jazz fusión que ha producido, con música para cuarteto, octeto e incluso trabajos de dinámica solista como Luna (2021), el más experimental de su trayectoria.
Ciro Vega es uno de los guitarristas más representativos de la vanguardia musical vigente durante el apagón de los años '70 y '80, junto con otros nombres contemporáneos como Alejandro Escobar, John Clark y Vladimir Groppas. Un músico del jazz-rock naciente, aunque también de gran versatilidad estilística como músico de sesión en el estudio y escenario y permanente guitarra de las orquestas de televisión.
Si se considera su trabajo simultáneo en al menos tres bandas sumado a sus discos solistas, Cristóbal Briceño merece el título del más prolífico de los cantautores de su generación. Su plataforma más vistosa es la que desde 2011 mantiene en el grupo Ases Falsos, pero sus canciones se han repartido también en trabajos de Fother Muckers, Los Mil Jinetes, Cristóbal Briceño y La Estrella Solitaria, Las Chaquetas Amarillas y Dúo Niágara. Y hay más. Hábil en la conducción melódica sobre guitarra, su estilo como letrista incluye la doble observación social y sentimental de su entorno.
Oxa es la banda encabezada por la cantautora Monserrat Sembler, una figura muy múltiple en las músicas independientes de fines de los años '10, y a la vez una plataforma que le posibilitó a ella incursionar en el campo del pop, en paralelo a sus trabajos como flautista de formación clásica y en el jazz latino, o como músico acompañante de otros nombres, como Denise Rosenthal y Benjamín Walker.
Iniciada en el pop romántico con ciertos matices rockeros, Barbarah apareció como un nombre de la escena con el disco Es (2010), resultado de una primera época en la música. Tras un largo receso, regresó con canciones como "No pare" y "No vuelvas", donde se involucró de lleno con el pop dance, de la mano del compositor José Miguel Alfaro (Andrés de León, Kudai).
Lolein es un dúo formado por Priscila Flores y Eileen Díaz, también integrantes del grupo rock Fata Morgana en Concepción, que se instaló como puntal en la escena de un pop en constante trasformación en el Biobío desde mediados de la década de 2010. En partes iguales desde la música aguerrida y la imagen de sus puestas en escena y videoclips, Lolein fue mutando desde el pop bailable hacia los amplios aspectos y atributos de la música urbana. Su álbum Zorra latina (2024), sobre la vida en la sociedad patriarcal y su dominación de la mujer, marcó ese proceso en su primera época musical.
La camada de baladistas salidas desde programas y concursos televisivos tuvo su contraparte en la universidad y Paola Guerrero es una de las voces que nivelaron la balanza entre el TV pop y el pop de academia, junto con solistas como Consuelo Schuster, Paula Herrera o Carla Flanagan en la Escuela Moderna de Música, una de estas factorías de cantantes.
Liderados por el futuro humorista Jorge Cruz, Los Dreamers eran un grupo vocal cuya base rítmica estaba integrada por el teclado de Jorge González, futuro músico de Los Ángeles Negros. Con canciones en castellano, fueron parte de la prolífica escena musical que se desencadenó tras el fenómeno de la Nueva Ola. Comenzaron su historia como un grupo de aficionados en San Miguel, que luego se convirtió en un elenco profesional, que tuvo varias grabaciones.
Actriz y cantante, Natalie Yunis expone un pop romántico guiado por la guitarra acústica y calibrados arreglos musicales. Es hija del astro del rock and roll y la Nueva Ola, Peter Rock, a quien dedicó su primer trabajo autoral, Paso a paso (2015), con singles como "Quiero amarte", "Melodía", "La espera" y "Para qué".
Aunque en un comienzo la tarjeta de presentación de Camilo Salinas estaba precedida por el antecedente de ser el hijo de Horacio Salinas, el director de Inti-Illimani, su multifacético trabajo individual y colectivo forjaron una historia propia. De formación clásica, Camilo Salinas es sobre todo un eximio pianista, pero desde los '90 fue volcando paulatinamente a la música popular. Pettinellis, Chico Trujillo, el grupo Los Bipolares, e Inti Illimani Histórico son algunos de los conjuntos de los que ha sido parte, pero también su nombre figura en decenas de bandas sonoras de películas, series de televisión y obras de teatro. En 2017 presentó Solo piano, su primer disco estrictamente solista.
A la zaga de las cantantes de jazz más reconocidas de la década de 1990, como Rossana Saavedra y Claudia Acuña, una joven Muriel Valle comenzó a aparecer en un circuito alternativo al epicentro del Club de Jazz. Sin embargo fue ella la que primero editó un trabajo de canciones norteamericanas, como voz iniciada en este campo: en 1999 autoprodujo y publicó el disco Standard jazz y blues, a dúo con el guitarrista Christopher Fox. Casi como un "eslabón perdido" del canto jazzístico, Muriel Valle conectó a dos generaciones de cantantes: la de los años '90 y la que surgió en los tempranos años 2000 con Myriam Olivares y Alexandra Inzunza.
Jorge Caraccioli es al jazz vocal masculino lo que Rossana Saavedra al femenino: una figura difícilmente alcanzable en términos de swing adquirido en el ADN, manejo de lenguaje y técnica sobresaliente, y que no tuvo más maestros que su propio instinto. Pero durante mucho tiempo Jorge Caraccioli vivió entre las cuatro paredes del estudio de grabación, en el negocio de la música publicitaria y sin salir a los escenarios reales.
Las funciones de intérprete, compositor y productor han ocupado por más de veinte años a Andrés de León, baladista chileno que añade a su oficio de cantante la capacidad autoral que le ha permitido poner temas suyos en discos de estrellas extranjeras como Yuri. Ha grabado, también, con Toni Braxton y Sin Bandera. "Mi loco amor de verano" (1993) se instala como su canción más conocida. Se suman los hits “A la luz del mar” y “Anclada a mi corazón”. En los años noventa, el músico mantuvo períodos de trabajo en Estados Unidos, con énfasis en la asesoría de intérpretes más jóvenes y de orientación pop. Su presente es el de un trabajador de la música «centrado en ser cantante», según sus propias palabras.
«Quise ser tan humano, quise saber sentir. Creo que a veces me ahoga saber lo que hay dentro de mí», es una frase en la estrofa de "Tal vez", una canción del trío que se hace llamar tal como la mítica figura creada por el escritor austríaco Gustav Meyrink y recogida en el Manual de zoología fantástica por Jorge Luis Borges: Golem. Inclinado a la melodía, este grupo también fue una criatura rara en la escena chilena, que avanzó en una discografía interesante y fiel a su disposición a un tipo de pop íntimo, marcado por la melancolía, el remordimiento y los recuerdos, y que emparentó al trío con grupos británicos como Radiohead, Doves o The Verve.
Pablo Rivas es parte de una generación de autores contemporáneos que durante la década de los 2000 utilizaron la guitarra eléctrica, el software computacional y el home studio para construir canciones y discos intimistas revalidando la figura del cantautor chileno, mucho más allá de la trova clásica y la canción acústica: Rodrigo Jarque, Javier Barría, Marcelo Vergara.