María Colores

Con un sonido pop que proviene de un dilatado trabajo musical independiente, María Magdalena Ortiz debutó como María Colores (con un seudónimo creado por su hermano menor) el año 2011 a instancias del Sello Azul. Su disco Llamadas perdidas fue parte de los lanzamientos de ese año de la compañía editora de la SCD y se convirtió en uno de los más difundidos, fundamentalmente gracias a la canción que da nombre al disco, éxito radial del año 2011. Su trabajo posterior ha seguido alcanzando una alta difusión, y un creciente circuito en vivo.

Fechas

Santiago - 28 de agosto de 1981

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Pop
María Colores

Con estudios de composición en la Escuela Moderna de Música y de piano junto al jazzista Lautaro Quevedo, y colaboraciones preliminares con gente como Paz Quintana, Ortiz sumó un largo historial de viajes por Estados Unidos, donde comenzó a mostrar sus dotes como instrumentista y compositora de canciones. Así sumó horas de canto en escenarios de micrófono abierto en ese país, donde tuvo espacio para escribir y estrenar su prolífico primer cancionero.

A su regreso a Chile, en el verano de 2010, la cantautora adoptó el nombre de María Colores y e hizo una temporada de presentaciones ciudadanas con sorpresivas apariciones al aire libre y a horarios inusuales en lugares como la Plaza de Armas, Plaza Italia y esquinas de la comuna de Providencia. A esa experiencia añadió un determinante encuentro con Chinoy en Valparaíso, que la llevó a emprender al año siguiente una gira sureña en conjunto. Su natural estilo de composición de canciones al piano (con que en un primer momento se le asoció a Regina Spektor), se desdobló hacia la guitarra acústica.

María Colores reunió una serie de grabaciones en inglés y castellano para dar forma a su disco debut, producido por Mauricio Dell (ex integrante de los grupos Ábrete Gandul y Chongo Mongo). Editado a comienzos del 2011, un año en que el Sello Azul lanzó a una serie de cantautoras (Natalia Contesse, Carolina Nissen, Evelyn Cornejo), Llamadas perdidas tuvo un significativo ritmo de presentaciones en vivo (que incluyeron la clausura de la Teletón en el Estadio Nacional), y que presentó ese cancionero inicial, nutrido por títulos como "Celebrar", "Paraíso", "Llamadas perdidas" y su versión en inglés "Missed calls".

Después de un receso tras convertirse en madre, María Colores lanzó en 2013 su segundo trabajo, titulado Me gusta la vida, con canciones en las que estaba muy presente su maternidad, y donde mantuvo ese sello optimista y alegre que distinguió su primer trabajo. Con etiqueta Plaza Independencia, Me gusta la vida, alcanzó también una importante presencia radial con canciones como "Todo se da" o "Me gusta la vida", tema que incluso fue parte de la publicidad de un producto lácteo.

En el año 2015 presentó un nuevo disco Dejemos ir, marcado por canciones más tristes, en un tono que también alcanzó una alta difusión, sobre todo con el primer sencillo, la balada "Un lugar". La participación del aniversario 20 del disco Unplugged de Los Tres, su colaboración en bandas sonoras y la grabación de un tema con Américo han sido algunos de los pasos seguidos desde entonces, en una historia que María Colores sigue escribiendo.

De la Sorbonne a la Picá de la Yasna

La academia que lleva su nombre recuperó las cintas con la presentación que dio en París a fines de 1956. Con guitarra traspuesta o kultrún, aparece en 18 tonadas, cuecas, refalosas, canciones mapuches y rapanuís, parte del valiosísimo documento Margot Loyola en La Sorbonne, que se lanzó en el escenario de Pedro Aguirre Cerda.

A 20 años del debut

Denisse Malebrán, Luciano Rojas y Coti Aboitiz, con el baterista Mauricio Clavería como invitado, recuerdan la publicación de Informe Saiko, que contiene canciones como "Cuando miro en tus ojos" y "Happy hour". Se presentan este sábado 14 en la Blondie.