Pop
Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.
Un pop colorido, aunque también con predominancia de las tonalidades grises en sus melodías, describe la música de Rosario Gatica, una cantautora que puso su nombre entre la oleada de mujeres autoras de la década de 2020, como Fran Quintero, María Simón, Olivia García, Camila Bañados, Idea Blanco y Cata Teuber, entre otras. Con miras a una participación en un concurso de composición femenina, llegada desde Villarrica, en 2021 escribió "La vida nos premia". Ello le permitió abrirse al campo de la autoría y producción de canciones, aunque poco después su encuentro con el cantautor pop Diego Peralta sería determinante. Juntos dieron forma a un repertorio que Rosario Gatica venía desarrollando desde una mirada reflexiva al amor sin resolver, centrada ahora en la estética del indie pop, el pop de sintetizadores y con la utilización de ciertos elementos rockeros en la música. "Pop nostálgico" fue el epígrafe con que ella describió ese cuerpo de canciones de intención radial ("La luz del sol", "Latir", "Un día a la vez", "El sur me llama", "Atrapados"), románticas y al mismo tiempo melancólicas, reunidas en ese disco debut producido por Peralta: Fondo (2024).
Experimentación, ruidismo, pop, exploraciones eléctricas y puentes con la poesía se pueden encontrar en el repertorio de Maifersoni, el proyecto liderado desde fines de la década del 2000 por el músico Enrique Elgueta. En solitario o guiando a una banda, ha hecho presentaciones en varias ciudades de Chile y en países como Argentina y México.
Vocalista y principal autor de canciones para la banda Engrupo, Andrés Vargas —músico autodidacta que compró su primera guitarra eléctrica a los 12 años de edad— fue lo más cercano a un ídolo adolescente de la escena del pop chileno en los '80, con histeria en sus presentaciones y clubes de fans fascinadas con su rubia displicencia sobre el escenario. Tras el fin de su grupo, ya ocupado en estudios de Ingeniería Comercial en la Universidad de Chile, su idea de trabajar en un disco solista se truncó por un complicado asalto que lo dejó herido de bala por delincuentes. Más tarde, poco antes de titularse, Vargas decidió mudarse a España, donde se radicó por más de una década y estableció diversos contactos para volver a sostenerse como músico.
El ritmo de la música dance latina conduce las canciones de Tyanna, figura de la escena del pop que compartió espacios con nombres como Denise Rosenthal, la más bailable Daniela Castillo, Karen Paola y Catalina Palacios. No es casualidad que Tatiana Zambrano —la cantante tras ese pseudónimo— haya sido además una reconocida doble de Jennifer López. De hecho compitió en "Mi nombre es", de Canal 13, interpretando a la diva latina, y esa experiencia derivó directamente en la propuesta de su disco debut como Tyanna, Give me your love (2014).
Catalina Alarcón es La Catalina, una voz valdiviana en cuyas canciones se aprecian diversos elementos provenientes de las raíces folclóricas sudamericanas pero que al mismo tiempo cuentan con un marcado enfoque de pop autoral, melancólicamente sureño, con sonidos de cuerdas, maderas, pianos y el uso de la voz desde el espacio reflexivo y reducido. Su primer disco es Golondrina (2024), un álbum de exquisita elaboración, que tiene la inspiración del paisaje valdiviano.
Más de una década antes de la reconciliación entre cantautores chilenos y pop cosmopolita, Nicole buscaba trabajar por fuera del cauce de baladista en el terreno amplio y exigente de la canción para radios. Experimentó así en los años noventa las retribuciones pero también los obstáculos de quien buscaba aventurarse en terrenos masivos pero a la vez personales. Sus años de estudio, su experiencia en el extranjero y sus bien facturados discos fueron pruebas de un profesionalismo único entre las intérpretes pop de su generación.
Aunque esta banda es reconocida sobre todo por un peculiar cover para un tema de la colombiana Karol G ("Bichota", que en versión de los chilenos toma el apellido "post-punk"), las inquietudes de FrioLento tienen raíces indie-rock y una evidente vocación pop. Muy rápidamente, el trabajo apasionado pero estratégico de esta agrupación fundada en 2018 ha logrado posicionarlos con relevancia incluso más allá de su ciudad de origen, Concepción.
El mayo del año 2011, Francia Valdés alcanzó el segundo lugar en el programa "Mi nombre es", de Canal 13, como la “doble” de Amy Winehouse, y como tal ha mantenido una carrera musical, que la ha llevado a teatros, pequeños escenarios y programas de televisión, incluso fuera de Chile. Cantante desde pequeña, Francia Valdés estudió canto en la academia de Luis Jara y Licenciatura en Música en la Universidad de las Américas. En el 2013 presentó un disco solista con el Sello Azul, que incluía un cover de Amy Winehouse ("Back to black”), pero donde reveló su faceta como compositora. Así lo dijo al diario La Segunda: “Mi prioridad siempre fue hacer mi música, ser reconocida como Francia... Me gusta mucho imitar a Amy, porque fue un empuje para generar los recursos para hacer mi disco. Pero somos completamente distintas”.
La música electrónica ha sido el principal campo desde el que Andy ha proyectado su creatividad como compositor, productor e incluso gestor del sello discográfico 11:11. Más allá de esa labor, desde mediados de la década de 2000 su trabajo puede rastrearse también en bandas, colaboraciones junto a artistas como Kinética y Rubio y como autor de obras contemporáneas y música incidental para artes escénicas.
Fármacos es un nombre que durante diversos periodos se ha asociado a una banda, pero en realidad identifica al cantante, compositor y productor Diego Ridolfi quien le ha dado forma desde finales de la primera década de los 2000, primero en Chile y luego en México. Han sido parte de su historia integrantes de grupos como Astro y Miss Garrison, además de Fran Straube (Rubio). Su sonido puede asociarse a la raíz eléctrica, la exploración electrónica y la vocación abarcadora del pop.
Loretto Canales es una de las más técnicas y poderosas voces de la década de 2000, categoría que quedó expuesta mucho antes de editar su debut, Loretto (2012). Fue en el lapso que va de 2002 a 2009, cuando apareció como corista en diversos proyectos: desde el pop latino y la balada romántica hasta la música tropical, pero sobre todo a partir de su llegada a una nueva partida de artistas de soul y R&B, con un caudal vocal propio de alto alcance y potencia.
Luego de ser parte del grupo Wentru, la cantante y compositora Francesca Santoro inició un camino como solista, construido con canciones que transitan por delicados arreglos pop, letras reflexivas, melodías nostálgicas y pasajes oscuros y eléctricos.
Karen Franjola es una cantautora cuya música se mueve entre la tradición del pop y la influencia de las raíces folclóricas latinoamericanas. Tiene formación en la Escuela Moderna de Música y ha trabajado con solistas como Francisco Gana y Delia Valdebenito, la cantante Maricarmen Segovia y músicos integrantes de la banda Buena Memoria. En 2016 publicó un álbum que daba cuenta de ese primer período de composición de canciones: Karen Franjola.
Audiosuite partió como un proyecto alejado del escenario para después convertirse en una banda como tal, con el paso de varios integrantes por sus filas —incluyendo a Esteban Espinosa, Octavio Bascuñán (Upa) y Christian Cosgrove, de Luna in Caelo— e Iván Quiroz y Cristián Opazo como ejes fijos desde su fundación. Su sonido melódico los emparenta con el ruido y lo etéreo del noise y el dream pop, y siempre estuvo dirigido en voz por cantantes mujeres.
A comienzos de la década de 2010, Pablo Álvarez Railton, vocalista y principal compositor de Niño Cohete, emprendió un camino solista paralelo, que a la larga terminaría con una extendida —aunque temporal— separación de esa banda. Desde entonces y hasta ahora, mantiene el proyecto Arranquemos del Invierno con recitales y grabaciones persistentes. Con el paso del tiempo, sus canciones melódicas y melancólicas, siempre pobladas por referencias a la naturaleza, han mutado desde una sonoridad acústica y despojada hacia otra que incorpora diversos timbres electrónicos.
Una aproximación desprejuiciada al pop y la electrónica ha definido la trayectoria de Chicarica, una de las muchas bandas nacidas a mediados de la década de 2010 en Santiago. Sus integrantes, además, se han caracterizado por desarrollar proyectos en paralelo y colaborar con otros grupos y solistas.
Phono partió con un grupo de amigos y estudiantes de Sonido, dispuestos a pasar de los covers en uno que otro pub a un espacio en escenarios profesionales, apoyado en su momento por la filial chilena de EMI. Su estética, deudora del new-wave británico y el pop latino, fue forjando un repertorio de canciones propias, radiables y pegajosas. Tuvieron un inicio de rápido impulso: un año después de su debut en vivo (2002, discoteque Laberinto), ya tenían un primer EP. Su álbum Phono (2004) se caracterizó por el rock suave de las guitarras eléctricas y letras que viajaban entre el desamor y el orgullo, además de la exposición de bajones personales (como en "Ya no creo en mí": "Inseguro para enfrentar lo que viene y va / sin disimular que estoy podrido por dentro"). Del disco Humana tentación (2008), El Mercurio destacó que «entre tanto compositor folk y viudos de los Beatles venidos de regiones, a veces necesitamos urgencia, rabia y pasión. Y acá hay varias canciones así». En 2012 adelantaron el sencillo "Eres así", que sería la primera carta de un tercer disco que al final no llegó a término. Paulatinamente la actividad del grupo se fue apagando, e incluso su cantante Ricardo Callealta presentó ese tema, con otras canciones, como un trabajo solista, en un camino que pareció interrumpirse el año 2015, cuando junto al baterista de la banda y el productor Mariano Pavez en el bajo presentó un nuevo grupo: Phardó.
Cuatro quinceañeros de la Quinta Región cumplieron en los años sesenta el sueño de convertirse en ídolos juveniles: discos, entrevistas y hasta un propio programa de televisión se ganaron Los Sicodélicos con su música beat cantada en inglés. Pero el grupo es referencia no sólo por esa conquista sino también por ser antecedente del fundamental grupo de fusión latinoamericana Congreso. Sicodelirium (1968) fue su único LP, una propuesta que hoy puede considerarse el primer acercamiento chileno entre rock y folclor, si bien de manera más superficial que la que los músicos trabajarían más adelante.
Si Monserrat Bustamante fue en su minuto “la chica de Rojo”, los fanáticos que empujaron en favor de Carolina Soto entonces la llamaron “la diva de Rojo”. Fue una competencia frontal entre dos de las baladistas más fuertes del medio musical vinculado a los estudios de televisión. Entre las estrellas de mucho más popularidad, luces y aplausos dentro del concurso de talentos vocales de TVN (“Rojo, fama contrafama”), Carolina Soto se abrió paso desde posiciones secundarias hasta alcanzar el máximo reconocimiento y adjudicarse las finales (“Gran Rojo”) con una recordada performance sobre la canción romántica. En la perspectiva de los tiempos, Carolina Soto fue un eslabón central en la larga tradición de la balada chilena durante el nuevo milenio.