1960
Los Ángeles Salvajes fue un cuarteto beat progresivo-psicodélico de San Bernardo de vida breve y discografía limitada a dos singles para el sello Odeon. Nació como la continuación de Las Sombras, que ellos integraban hasta la salida de su cantante Nano Vinés, en 1966. El grupo avanzó hacia un sonido más rockero, en la medida de su exploración del sonido, las armonías vocales, los ritmos y las letras, que lo acercaron a una performance vanguardista para aquella época, evidenciada en sus singles "Sicodélico" / “Las escaleras del palacio del rey Guillermo” (1967) y “Nadie ha cambiado” / “Carnet 363” (1968).
Varias décadas de trabajo en la música de raíz latinoamericana, con fuertes influencias de Europa y del folclor más profundo de Chile, hacen de Inti-Illimani una escuela de sonido y ética para la cultura nacional. Si bien el conjunto se formó en 1967 para dar vida a un repertorio de orientación andina, su larga trayectoria, su paso por el exilio en Europa y las incesantes búsquedas de sus músicos lo han convertido en un espacio de creación y evolución sonora de las más trascendentes. La presente ficha biográfica se concentra en la historia de sus inicios y desarrollo hasta la división del conjunto en dos facciones, ambas activas en un regular y saludable trabajo musical, aunque paralelo: Inti-Illimani ® e Inti-Illimani Histórico.
Aunque porteño de nacimiento, Luis Bahamonde es el más huaso de los compositores de música típica chilena. ‘‘Fiesta linda’’, ‘‘Ende que te vi’’ (1940), ‘‘Viva Chile’’ y ‘‘Qué bonita es mi tierra’’ (1968) son sólo cuatro de las más célebres tonadas en las que el autor exalta por igual el amor por su país y el perfil del huaso a caballo como personaje característico. Su trabajo se encauzó en solitario, en comosiciones para otros intérpretes, y, sobre todo a través del conjunto Fiesta Linda, cuya voz principal, Carmen Ruiz, selló un molde de excelencia para la interpretación de tonadas.
Segundo Efraín Navarro Úbeda nació en Chépica en el año 1918. Su nombre comenzó a aparecer desde hace ya muchas décadas en los créditos de muchas cuecas, pero a pesar de ser profusamente cantadas y grabadas por una gran variedad de conjuntos, , como “Lárgueme la manga” o “Pelearon por quince lucas”, es casi nula la información que se tiene de este autor nacional.
Mucho más que un baterista aficionado, Roberto Barahona llegó al jazz chileno como un agente de multiplicación de esta música por más de tres décadas. Primero, sentado a la batería. Luego como estudioso del jazz, después como auditor avezado en el lugar de los hechos (vivió por 40 años en las dos costas norteamericanas), y finalmente como productor de grabaciones y discjockey radial. Como todos los que se interesaron por la batería jazzística desde los años '60, Barahona encontró en Lucho Córdova a su gran mentor dentro del swing. Pero bastó que su compañero de ruta Orlando Avendaño alcanzara su madurez como músico bop para que las miradas del medio y, ciertamente de Barahona, quedaran dirigidas hacia el nuevo hombre tras la batería.
Conjunto melódico con grabaciones clásicas de boleros y valses peruanos en nuestro país, así como en el acompañamiento de importantes voces chilenas desde los años cincuenta y durante varias décadas. En sucesivas formaciones se anclaron temporalmente en Los Chamacos figuras del canto y la guitarra, tales como Juan Angelito Silva, Pepe Fuentes y Luis Alberto Martínez.
Premio Nacional de Arte en 1986, este compositor y pianista produjo un aporte notable al quehacer cultural chileno, ejerciendo la docencia y la crítica musical por más de tres décadas.
Anfitrión por naturaleza además de cantor, Benito Núñez Zárate es el dueño de casa en La Isla de la Fantasía, el elenco de cantores y músicos porteños que funciona desde los años '80 en su casa empinada en el cerro San Juan de Dios, en Valparaíso, y que ha dado al público tres discos grabados entre 2001 y 2009. Crecido bajo el influjo musical popular del puerto, Benito Núñez se presentó en lugares legendarios como el Nunca Se Supo y también actuó en Santiago a comienzos de los años '50, junto al guitarrista Humberto Campos y en la Radio del Pacífico. Figura aglutinadora de La Isla de la Fantasía, Benito Núñez ha grabado cuecas y valses en los discos del conjunto, entre ellos la sentida versión para el vals "El mirlo" que hay en el segundo disco del elenco, A cueca limpia (2007).
Músico nuevaolero (de nombre Juan Carlos Abara), que brilló en la segunda mitad de los años 60 con sus temas "El Modesto" y "Los perdidos". Originario de Pucón. llegó a Santiago en 1964 y comenzó a trabajar en programas radiales hasta que grabó el primero de sus tres discos, a instancias de los últimos estertores de la Nueva Ola. Su popularidad fue fugaz, pero le permitió trasladarse a México en 1968, donde comenzó a desarrollarse como compositor para otros artistas. En 1975 creó un televisivo personaje infantil, "El duende Bubulín", que lo tuvo en pantalla hasta entrada la década del 80. Desde entonces trabajó en Televisa, participó en la composición del Himno del Mundial de México 86 y actualmente tiene un estudio de grabación. El 2010, Sinergia grabó una difundida versión de de "El modesto"
Nelly Sanders pudo haber sido una estrella de la canción como ocurrió con los nombres más significativos de la Nueva Ola. Pero ella simplemente fue la última de las grandes lady crooners de la música popular, una de las más completas y capaces, más allá de la figuración masiva entre el gran público, de la grabación de discos y del beneplácito medial. Alcanzaría de todas formas la categoría de "figura pop", con algo que en las figuras pop siempre escaseó: la ductibilidad. Si la canción era bolero, tango, swing o bossa nova, detrás estaría la voz pastosa, afinada y melódica de Nelly Sanders.
Los Minimás es un nombre pionero en cultivar el sonido del funk y del soul en Chile. Cuando esos géneros negros estaban en pleno desarrollo en Estados Unidos, a fines de los años '60, la banda registró un disco Larga Duración sólo con temas de ese estilo, en circunstancias que apenas se conocían esos ritmos en este lado del mundo, y solo se habían asomado aisladamente en canciones de algunos nuevaoleros, como Gloria Aguirre. Si bien su repertorio solo eran covers de temas norteamericanos, y su existencia se restringió solo al disco (no hicieron giras ni presentaciones en vivo) el conjunto es fundacional en la música negra hecha en Chile.
Ubicados en el mapa de la canción chilena en el sector de pioneros del rock, Los Beat 4 comenzaron hacia la segunda mitad de los años sesenta como la sociedad de cuatro amigos de infancia: los hermanos Mario y Willy Benítez, Johnny Paniagua y Reinaldo Rhino González. Bajo la influencia de los Beatles, los Kinks y los Animals formaron Los Electrones, conjunto con el cual se dedicaron a tocar en fiestas de colegios y diversos encuentros, siguiendo el estilo de la Nueva Ola. Luego de la explosión de nuevos ritmos que supuso el fenómeno de los Beatles, decidieron cambiar su nombre por Beat 4 y cantar en castellano.
Formada como pianista y clavecinista, Elena Waiss fue una de las primeras integrantes de la Orquesta Sinfónica de Chile y es parte de una familia de músicos que incluye a su marido, el violista Zoltan Fischer, y sus dos hijos: la pianista Edith Fischer y el cellista Edgar Fischer. Su mayor impacto, sin embargo, estuvo en el ámbito de la enseñanza: desde mediados del siglo XX y hasta su muerte, fue la principal impulsora de la Escuela Moderna de Música.
Junto a Los Mac's y Los Vidrios Quebrados, Los Jockers conforman el grupo de formaciones del beat chileno, movimiento breve en el tiempo pero del mismo modo aquel que identifica a la primera experiencia de un rock hecho en Chile más allá de las figuras pop de la Nueva Ola. Su molde principal fueron siempre los Rolling Stones, y su trabajo hizo avanzar bastante la cultura rockera local a través de una producción visual nunca antes vista en el país. El quinteto comenzó llamándose Los Tigers, inspirados primero por lo que veían en revistas y discos importados de Inglaterra, llenas de fotos de los Shadows, los Yardbirds y los Rolling Stones.
Entre los hijos de Clara Sandoval y Nicanor Parra brilló el talento no sólo de Nicanor, Roberto, Eduardo y Violeta. Hilda Parra, la mayor de las mujeres, destacó también como folclorista, primero como parte de grupos que formó junto a sus hermanos y luego de modo solista. Socia de Violeta en el dúo Las Hermanas Parra y luego de sus hijos Nano y María Elena en el Trío Los Parra, Hilda Parra es recordada por la potencia de su voz y el encanto de una simpatía peculiar y extrovertida, que aglutinó con gracia a parientes y amigos durante toda su vida. «Con tu presencia la pena se aleja de nuestra acera», le escribió en unas décimas su hermano Lautaro.
Su enigmática figura será siempre un misterio sin resolver del todo. José Vicente Asuar es uno de los creadores fundamentales en el campo de la música electroacústica en Chile y en Latinoamérica, reconocido ampliamente en Europa. De su obra referencial, "Variaciones espectrales" (1959), los investigadores han señalado que se trata de primera creada ciento por ciento a través de dispositivos electrónicos. Pero eso no es todo. El temprano espacio de discusión e investigación del que fue protagonista en 1958 en la Universidad Católica, y sobre todo la construcción del famoso Comdasuar (1978), el primer computador diseñado de manera independiente para la creación de música, lo definieron en distintos sentidos como un pionero absoluto. Su muerte a los 83 años en 2017, vino a poner punto final a una era de creación.
Médico cirujano, director de la Onemi entre 1994 y 2006, gestor cultural, productor de discos, divulgador musical a través de programas radiales e impulsor del recordado Festival de Jazz de Tongoy que tuvo lugar en esa localidad durante más de una década, además de la serie de ciclos itinerantes bajo el nombre de Jazz al Atardecer. Alberto Maturana ha sido además uno de los más activos músicos aficionados de jazz, toda una escuela fundadora. Conocido en el medio como Doctor Jazz, Maturana es guitarrista, saxofonista y clarinetista. En los años '60 fue uno de los primeros músicos que comenzó a tocar bossa nova. En los años '80 formó el grupo New Hampton Six, con Carlos Vera Pinto (vibráfono) y Sergio Miquel (clarinete), en memoria del legendario Lionel Hampton. Y en los '90 reunió a un elenco de figuras bajo el sombre de Jazz and Company, junto a Giovanni Cultrera (piano) y Waldo Cáceres (batería), con quienes publicó el disco Light jazz (0% colesterol) (2002).
Surgida en 1955 luego de una disputa al interior de la exitosa Orquesta Los Peniques, la Orquesta Ritmo y Juventud fue básicamente la misma Los Peniques sin su baterista original, Silvio Ceballos, reemplazado ahí por un joven baterista proveniente de la orquesta de Vicente Bianchi en Radio Cooperativa, llamado Arturo Giolito. Durante toda la década de los sesenta, y ante las indecisiones de la Orquesta Huambaly de seguir unida después de su gira europea, la nueva orquesta se perfiló como la más caliente de todas esas agrupaciones, con una rotativa de cantantes que muy pronto iba a desembocar en la aparición de uno de los más carismáticos y emblemáticos solistas vocales de la música tropical en Chile: Juan Chocolate Rodríguez.
El éxito, popularidad y espectacularidad de la Orquesta Cubanacán atraviesa la línea cronológica de la música tropical desde mediados de los años '50, de la mano de un puñado de jóvenes encandilados con los nuevos ritmos del mambo y el chachachá provenientes desde Cuba y el resto del Caribe, y fundamentalmente por la figura del cantante Roberto Fonseca, conocido popularmente como Pachuco.
Por años el guitarrón más antiguo de Pirque estuvo en buenas manos. Fue el que tocó hasta el final Manuel Saavedra, cantor y poeta popular de esa ciudad de la región metropolitana que es, a su vez, la cuna de ese instrumento tradicional chileno. Fallecido en 2013 a los noventa años, Saavedra dedicó buena parte de su vida al guitarrón y el canto y fue el más veterano cultor de esas tradiciones ya entrado el nuevo siglo.