2000

00

Antonio Contreras – El Torito de Collipulli

Antonio Contreras, El Torito de Collipulli, es uno de los hombres en los que confluyen los múltiples oficios del canto a lo poeta. Cantor a lo humano y lo divino, poeta popular y payador, también es gestor del Encuentro Nacional de Payadores de Portezuelo, en Chillán, y además de participar en grabaciones compartidas con otros payadores tiene en Poeta, guitarra y canto (2002) un disco propio hecho de canto a lo humano y lo divino.

Sonia y Myriam

Antes que Los Ángeles Negros, que Los Hermanos Arriagada y que Lucho Gatica incluso, entre otras figuras de celebridad internacional, fueron dos mujeres las que se adelantaron a exportar música chilena a América Latina: Sonia y Myriam. Y antes que Christell, María José Quintanilla y Gloria Benavides incluso, fueron dos niñas chicas las que también inauguraron la figura de la cantante infantil en la industria musical local: Sonia y Myriam.

Mitchel Urrutia

Mitchel Urrutia ha sido uno de los saxofonistas de jazz con mayor conocimiento en el trabajo de bloque y el lenguaje del swing orquestal. Pertenece a la generación de la década de 2000, aunque se inició a fines de los ’90 como un nóvel hombre de la primera de sus orquestas, la Los Andes Big Band (1999), dirigida por el trompetista Santiago Cerda. Desde esa fila, en la que llegó a convertirse en el primer saxo alto, su instrumento principal, Urrutia se diversificó en big bands de todas las líneas y en registros del saxofón que incluyen el soprano y el tenor.

Marco Aurelio

Aunque Marco Aurelio se inició como cantante en un sencillo liceo de Santiago, el tiempo lo convirtió en uno de los principales intérpretes de los años '60 en Chile, vinculado a los comienzos del Festival de Viña, el auge de la Nueva Ola, y a una de las baladas más famosas de nuestro cancionero: "Amor por ti", que este intérprete compuso en 1969 y que llegó a ser grabada dentro y fuera de Chile en los años siguientes.

Chamal

En un punto intermedio entre los maestros de la proyección folclórica chilota y las nuevas generaciones dedicadas a esa música está Chamal. Fundado en 1968 bajo la influencia de recopiladores como Héctor Pavez, Gabriela Pizarro y Millaray, desde 1975 el conjunto mostró una presencia principal en la música folclórica que estuvo en la base del Canto Nuevo, y de hecho su primer LP, Tierra de alerces (1976), fue también el primero de la historia del sello Alerce, principal promotor disquero de ese movimiento. Con seis discos publicados entre 1976 y 2006 y frecuentes giras al extranjero desde 1988, Chamal mantiene vigente la proyección de los cantos y las danzas de Chiloé después de cuatro décadas de trabajo.

Patricio Anabalón

De la generación de cantautores surgidos a fines de los años '90, Patricio Anabalón es quizás uno de los con menos presencia en los medios, aunque, al mismo tiempo, de los más prolíficos e internacionales. El músico, que tiene a su haber estudios de guitarra clásica, se ha hecho cargo de la definición de trovador en su sentido más original. "Su trabajo trovadoresco mantiene una directriz claramente definida hacia la búsqueda de la identidad propia del trovador, atemporal en su estirpe y condición, pero lúcido de los procesos sociales contingentes", describe el propio Anabalón sobre su proyecto artístico.

Afarentis

Afarentis fue el grupo que Moyenei Valdés formó y lideró luego de su compleja y controversial salida de Mamma Soul en 2002. La cantante de soul latino comenzó a trabajar con este proyecto en 2003, con la colaboración de Panty, en una convocatoria de nueve músicos provenientes del R&B, el funk, el jazz y la música afrolatina. En consecuencia, según la propia Moyenei Valdés, Afarentis se convirtió en una sucesión de las ideas musicales que desarrolló mientras estuvo en Mamma Soul. Afarentis, sin embargo, no logró instalarse en la escena musical y salvo algunos conciertos entre 2003 y 2004, el grupo fue perdiendo presencia, en paralelo a la aspiración de Moyenei Valdés de iniciar una experiencia completamente en solitario. El grupo alcanzó a escribir una docena de canciones para el disco Evolución, que nunca fue publicado. Entre ellas aparecen “Cuando digan la verdad”, “Corruptos”, “Educación” y “Sabor tibio”, con temáticas de protesta política histórica y contingente. Hacia 2006, Moyenei Valdés se radicó en México para continuar su ruta solista con el disco Estreya morena.

Polter

Canciones de vocación radiable fueron las que construyó este cuarteto nacido en Ovalle y luego residente en Santiago. El grupo alcanzó a publicar dos álbumes en poco más de una década de trabajo. La banda fue parte de una escena naciente en el nuevo siglo y de los que quince años después llegaría a ser conocido como «pop de guitarras».

Pablo Lecaros

Miembro de un clan histórico, Pablo Lecaros surgió en el jazz chileno y la música popular como uno de los primeros solistas del bajo eléctrico en la era de la fusión, junto al peruano radicado en Chile Enrique Luna. Lecaros fue desde mediados de los '70 un ejemplar inédito, formado con las claves del jazz, las armas del rock y las raíces de la música popular chilena. Un punto de confluencia de tres líneas que queda bien representado en su composición "Tonada para la pachamama", una de las más fundamentales en este campo, que el músico grabó con grupo La Marraqueta.