Vladimir Groppas

Un itinerario que va desde el rock hippie setentero al jazz fusión académico los años 2000 ha marcado el avance de Vladimir Groppas. Es el guitarrista eléctrico a quien se le acredita el estudio inicial sobre la técnica de la guitarra clásica aplicada al rock y cuyo nombre fue conocido como integrante del grupo de rock pesado Mandrácula en los ’90, aunque su historia y punto más alto creativo se detecta en el liderazgo del grupo-escuela La Red a partir de 1987.

Fechas

Santiago - 18 de mayo de 1954

Décadas

1970 |1980 |1990 |2000 |2010 |

Géneros

Grupos

Vladimir Groppas

Iñigo Díaz

Sin instrucción formal hizo su primer estudio sobre audiciones de discos de Jimi Hendrix hasta que en 1975 ingresó al Conservatorio Nacional para estudiar guitarra clásica con Carmen Olivares (discípula directa de la señora Liliana Pérez Corey). Groppas no dejó el rock en su vida paralela y además de escuchar discos y tocar covers de Hendrix y Santana con su grupo Los Puentes Cortados en la localidad de Peñaflor, fue metódico asistente a conciertos rockeros de los ’70 de Los Trapos, Destrucción Mac’s, Escombros, Embrujo o Tumulto.

En 1976 se integró por unos seis meses a Arena Movediza y en 1977 también tocaría en la banda prototipo del grupo Evolución. Ahí conoció la música del guitarrista inglés John McLaughlin y así Groppas dio un nuevo giro hacia la improvisación de carácter jazzística y electrizante. En 1979 integró el grupo de rock fusión Llaima, que incluía guitarra eléctrica y charango, y con ellos giró por Brasil cantando la canción “Luna llena”, que según Groppas figura como original de esta banda (registros más detallados asignan su autoría a Nelson Araya, perteneciente, entonces, al grupo Agua). A su regreso comenzó a crear su propia escuela a través de alumnos de guitarra eléctrica a quienes impartió lecciones del método de ataque de la guitarra clásica sobre la lógica del rock.

En 1987 se incorporó a un cuarteto de taller que desarrollaba música de Chick Corea y con su ingreso éste varió de forma y fondo. El grupo se presentó en la Sala Isidora Zegers, reservada a la música de cámara, para tocar jazz-rock y fusión, con composiciones de gran exigencia técnica y virtuosismo instrumental escritas por Groppas (“Perverso polimorfo”, “Amigos exiliados” y “Blues de las yeguas locas”). La banda finalmente tomó el nombre de La Red, fue dirigida por Groppas y alternó a músicos como los bajistas Nelson Arriagada y Miguel Pérez y bateristas como Boris Gavilán, Juan CoderchCristóbal Rojas o Andy Baeza. El grupo fue una factoría académica de figuras.

Del rock a la fusión criolla
En 1995 Groppas se unió al grupo de rock pesado Mandrácula (con tres músicos de la recién desaparecida Banda del Capitán Corneta) y ahí consiguió mayores audiencias. Se retiró tras grabar el disco Mandrácula (1998) y dar paso a una serie de reemplazantes, como el estelar Alejandro Silva.

Desde 1992 fue académico de la Escuela Moderna de Música, donde rearmó sus grupos bajo el nombre de Menú del Día junto a académicos de esa casa como el bajista Pablo Lecaros o el baterista Daniel Cheul, en las primeras formaciones. Utilizando principalmente la guitarra electroacústica, puso atención a una música mestiza que reunía jazz, rock, improvisación y raíz folclórica, en la línea de la “fusión criolla”, concepto acuñado originalmente por el grupo La Marraqueta, afín a la estética de Menú del Día.

Entre sus siguientes sidemen figuraron el baterista Juan Coderch (hombre de la Orquesta Sinfónica del Chile), el bajista Miguel Torreblanca (Kamken, Lamatraca) y voces como las de Gloria Pérez, Consuelo Schuster y Constanza Ortiz. Vladimir Groppas ha sido un héroe de la guitarra eléctrica, sobresaliente entre dos generaciones de solistas donde figuran Alejandro Escobar, John Clark, Eduardo Orestes, Ciro Vega y Fernando González Bravo.

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