Tropical

Pocas influencias extranjeras han tenido una presencia tan sostenida y variada en el tiempo como los diversos géneros musicales venidos del Caribe, adoptados por el público chileno como parte de los gustos bailables y la fiesta nacional. Son generaciones de ritmos y de audiencias las que han disfrutado de esta música tropical, desde los años ’30 con la guaracha, el cha cha cha y el mambo de las orquestas de los ’40 en adelante, y con la explosión en cumbias de los años ’60, incluidas todas las transformaciones que ese ritmo colombiano ha experimentado entre sonoras, combos, orquestas y conjuntos, hasta llegar a modas más recientes como la del sound, la música axé, la cumbia villera y el reggaetón. La música tropical ha moldeado la fiesta popular y el baile nacionales por décadas.

José ‘Pepe’ Vergara

A pesar de que nunca desarrolló una trayectoria como líder, José Pepe Vergara es uno de los trompetistas más múltiples en diversas escenas musicales desde comienzos de los ’90. Un nombre recurrente en sesiones, grabaciones, orquestaciones y series en vivo como soporte de artistas e integrante de una camada de trompetas funcionales que van desde las orquestas televisivas y big bands swing y latin jazz, hasta pequeños grupos pop y funk: Gustavo Bosch, Cristián Muñoz, Patricio Pailamilla y el jazzista Sebastián Jordán entre sus nombres más comunes.

Sieg Über Die Sonne

El más duradero grupo formado en Alemania por el músico chileno Martín Schopf es Sieg Über Die Sonne, dúo en el que Schopf y su colega alemán, el ingeniero de sonido Tobías Freund, actúan bajo los nombres de Dandy Jack y Pink Elln. Iniciados en la música electrónica, han incorporado también componentes latinos a su estilo, y han publicado cuatro discos en diez años, en dos de los cuales participa el cantante de Los Prisioneros, Jorge González.

Gonzalo Martínez

Los nombres de sus dos integrantes determinaron en partes iguales el bautismo del dúo que en 1997 formaron Martín Schopf y Jorge González; dos chilenos más conocidos en la música electrónica y en el rock como Dandy Jack y como el cantante de Los Prisioneros respectivamente. Ese grupo se llama Gonzalo Martínez, apareció en Santiago de Chile y se mantuvo activo apenas entre 1997 y 1998, pero bastó para adelantarse a la moda y ser el primero en experimentar con la mezcla entre música tropical y electrónica que años más tarde se volvería tendencia mundial.

Alegría

En más de una docena de discos este grupo ha popularizado en vivo y en radios los éxitos "Mujeres y cerveza", "Siqui-siqui", "Salta, salta" y "Súper ladrón", entre otros, y ha difundido su música hasta en la región sureña de Perú. Alegría tiene entre sus pergaminos también el haber contado con dos connotados cantantes nortinos de cumbia, Paskual Ramírez y Américo, quienes a partir de aquí han dado a su vez origen a los grupos Paskual y su Alegría y Américo y la Nueva Alegría.

Fernando Trujillo

Uno de los precursores del éxito de la música mexicana en Chile es Fernando Trujillo. Contemporáneo del éxito de cantantes internacionales como Pedro Vargas y Pedro Infante, tiene edad suficiente para haber empezado al mismo tiempo que los adelantados locales de Los Queretanos o Los Huastecos del Sur, de los que formó parte entre 1953 y 1963, y convive hoy con los dúos y cuartetos de corridos y con los cantantes mariachis en frecuentes festivales rancheros como Lupita Aguilar, Los Hermanos Bustos, Los Llaneros de la Frontera o Eliseo Guevara. No sólo la música mexicana es su especialidad. Fernando Trujillo popularizó además el éxito "Antofagasta dormida", vals de Gamaliel Guerra.

Golosa la Orquesta

La búsqueda y recuperación de un repertorio basado en ritmos de la nostalgia es parte de la propuesta musical de Golosa la Orquesta, proyecto colectivo llevado a cabo por músicos jóvenes en los inicios de la década de 2010. Bolero, tango, vals, chachachá, swing e incluso jazz gitano forman parte de la paleta estilística del grupo que desde 2014 tiene a Geraldine Thenoux como voz solista, y cuya identidad musical también está subrayada por la violinista Danka Villanueva (de La Mano Ajena). El grupo fue parte activa de la consolidación de un circuito de baile de swing que se instaló a mediados de esa década en lugares públicos de Santiago. Su primer disco es La vida enloquece (2014), que, sin embargo, fue grabado con la cantante original del grupo, Irma Llancaman.