Punk
Tres acordes de guitarra eléctrica y un disgusto pueden ser suficientes para sostener una canción punk, género obtenido del rock que desdeña la técnica instrumental y la metáfora poética en favor de un mensaje directo y una entrega que enarbola la precariedad de sus intérpretes como prueba de honestidad. El punk surgió a mediados de los años '70 en Estados Unidos como derivación del llamado garage-rock, y se masificó más tarde en Inglaterra a través del trabajo de bandas emblemáticas, como Sex Pistols y The Clash. Ampliado con los años a un concepto de actitud antisistémica y antisolemnidad artística, el punk sigue sosteniendo una cultura musical vigente, tanto en su estado puro y en derivados del tipo del hardcore, el oi! y el anarcopunk, como en la combinación con parientes cercanos, entre ellos el ska, el reggae o el power-pop.
Siempre en la escala más underground del rock chileno de mediados de los años '90, el fenómeno que produjo Silencio Absoluto es innegable. En torno a esta banda y a Disturbio Menor creció una escena de música hardcore bien establecida en principios socio-políticos anticapitalistas y quedó un legado que, transcurrida más de una década, todavía repercute en una importante escena ligada a esa línea de evolución del movimiento punk.
El comienzo de la lucha se llama la primera grabación de este grupo, un inicio catalogado como político y directo con el que los cuatro integrantes de Sin Perdón salieron a los escenarios punk de Santiago en 1998. Pero según la misma banda la historia tomó luego un rumbo nuevo en otro disco, esta vez con un título sobre lágrimas y desconsuelos, y en el que las letras evolucionaron hacia temas personales y las canciones hacia el punk melódico, una tendencia en la que Sin Perdón ha sido precursor, entre otros, en Chile.
Su inolvidable nombre, persistente autogestión y avanzado espíritu subversivo convirtieron a Pinochet Boys en una de las bandas más importantes del punk chileno —según muchos, la primera de todas—, pese a su corta vida y a que por décadas no existió registro alguno de su trabajo. El grupo mantuvo siempre una misma formación, y decidió su separación durante un viaje a Brasil. Todos sus integrantes se destacaron luego en diversos proyectos musicales en Chile y el extranjero. Pinochet Boys es ineludible en la revisión de los márgenes de la cultura santiaguina bajo dictadura; un logro que la banda jamás llegó siquiera a imaginar.
Pop y punk melódico han nutrido el trabajo y discografía de Peor Es Nada (PEN), un conjunto de vocación masiva y radial que ha conseguido durante su trayectoria ubicar algunos temas (como "Detén el tiempo" y "Mañana") desde Chile a Colombia y México. Anclado en letras sentimentales y empáticas, el sitio Pousta los calificó una vez como «banda ícono de los skater-adolescentes-enamorados». Además de emprender junto a SIA dos giras por el país, el grupo fue invitado a abrir dos importantes conciertos de punk estadounidense en Chile: MxPx (noviembre 2004) y Kris Roe (abril 2008). Apoyados por los mexicanos Panda, Peor es Nada tuvo actuaciones reiteradas en circuitos independientes de México, donde incluso llegaron a radicarse por un tiempo.
Encapuchados, barricadas, policías, el Papa y el mismo Satán son motivos y protagonistas frecuentes que entre otros aparecen por las canciones de Anarkía Tropikal, el más caótico de los grupos de cumbia de su época. Encapuchados ellos también, sus integrantes salieron a la luz en 2006 incorporando a la fiesta sus letras contra la iglesia, la ley y el orden, al son de ritmos que van del sound y la cumbia villera hasta el rock y el metal. «Kreemos en ke la músika y el arte en general es una herramienta de lucha en kontra del kapital, el estado, la religión institucionalizada, el fascismo mental y polítiko y tantas otras basuras ke nos impone este sistema neoliberal», es sólo el comienzo de su público manifiesto.
A mediados de la primera década de los 2000, Inestable trabajó un punk-pop sintonizado a los sentimientos temperamentales que acompañan a la adolescencia y la primera critica social que se motiva en la adultez. Los títulos de sus canciones ("Aburrimiento sin fin", "Penas en alcohol", "No sé por qué", por ejemplo) y un club de fans llamado Clan Perdedor eran coherentes en el tono y la propuesta de su sonido. La banda nacida en Maipú debutó discográficamente en 2003 con un disco autoeditado, y cerró su trayectoria con un segundo álbum, en el que incorporaron una particular versión para el clásico del uruguayo Gervasio, "Con una pala y un sombrero".
El panteón de bandas punk chilenas reserva un espacio destacado para BBs Paranoicos, grupo activo a lo largo de varias décadas (aunque con interrupciones) y que ostenta una prolífica discografía vinculada al hardcore melódico y la crítica social.
La palabra "pachanga" aparece seguido en los carteles callejeros de las actuaciones de este grupo. Pero si el término muchas veces tiene que ver con la cumbia, el sello personal que Rezaka del Norte imprime a la fiesta es sobre todo el sonido norteño de la ranchera mexicana, cuajado en la mezcla que identifica a la banda: "ranchera con actitud punk".
Uno de las pocas bandas chilenas que desde los márgenes de la industria ha tendido puentes entre décadas ha sido Fiskales Ad-Hok. Muchos nombres asociados al punk surgidos en medio del interesante momento creativo que motivó la resistencia a la dictadura fueron quedando en el camino o se vieron agotados una vez que Chile entró en la transición democrática. Pero Fiskales Ad-Hok ha ido encontrando con los años nuevos blancos de denuncia, ampliando su grito hasta asegurarse de que a nadie le sea fácil evadirlo. Su discografía, su trayectoria, y sus decisiones de autogestión la convierten en un grupo de referencia para el punk, la canción de denuncia y el rock independiente en nuestro país. Late en sus discos un mismo pulso de arrojo y disconformidad, capaz de convertir sus canciones en dardos veloces contra autoridades, promesas vacías y, a veces, hasta contra ellos mismos. Su sistema de trabajo autogestionado ha resultado de gran influencia para varias bandas formadas a la luz de su ejemplo, y demuestra que incluso un grupo de punks chilenos está capacitado para manejar su propia empresa (el sello C.F.A.), organizar giras a Europa, y agitar los escenarios locales sin más ayuda que la de sus fans. «Antifascistas, antisexistas y a favor de la autogestión», según propia definición, Fiskales Ad-Hok es, además, un grupo de características únicas en la historia de nuestro rock, con vaivenes en su historia y formaciones pero un trabajo activo por más de cuatro décadas. En febrero de 2025, la banda anunció una pausa que se hizo efectiva de inmediato.
Animado por la instantaneidad y alcance de internet, este grupo publicó en 2008 su primer trabajo en forma gratuita, bajo licencia Creative Commons. El EP, titulado Johnny Yen, consiste en quince megas de punk rock simple y efectivo, grabados en el estudio de Pablo Giadach (guitarrista de Casino y The Ganjas), y recoge las influencias primordiales que ellos mismos citan: The Stooges, Nirvana, The White Stripes y Sex Pistols, entre otros.
Era el sueño adolescente de Rosemarie Vargas tener un grupo rock y llegar a un sello discográfico, y en ese impulso juvenil reside el origen de Venus, probablemente la primera banda chilena de rock conformada sólo por mujeres. Algunos sencillos radiales y varios cambios de estilo y de integrantes marcaron sus siete años de historia, que en los años 2000 tuvieron una fugaz resurrección.
En la fuerza del primer punk de resistencia nacido en Chile se inscribe la historia de Políticos Muertos, banda activa desde fines de los años ochenta, y que en un cruce intermitente de tres décadas, ha mantenido en el recorrido un inalterado y firme mensaje pensante sobre la convivencia en Chile. Políticos Muertos concentra su legado en un cassette (Políticos Muertos, 1997) y un CD (Todas las tumbas, 2015), además de un libro con su historia y sus letras, titulado este último con la definición que mejor se les ajustó durante su historia: «Rock paria».
"Durango 95" es una canción de The Ramones que dura menos de un minuto, una precisa melodía que reitera la esencia simple del punk. De ahí tomó el nombre esta banda que, con un disco y casi siete años de trabajo, consiguió avanzar por entre el circuito hardcore juvenil chileno de principios de este milenio. En el conjunto militaron un ex integrante de Insuficiencia Radial (Sebastián Etcheverry) y Mierdaster (David Cáceres). Después de grabar una canción en el compilado Pateandorama (2000) —editado por la tienda de discos de igual nombre— lanzaron su único álbum, Durango 95 (2002), bajo etiqueta Big Sur. Llegaron hasta MTV Latino los videos para sus temas "Diversión" y "Cementerio".
El nacimiento de Tiro al Aire coincide con el momento en que el punk chileno adquiere cualidades emotivas o intimistas en las letras, pero que en este grupo santiaguino iniciado en 1995 tiene que ver además con la desenvoltura de una canción como "Te quiero ver muerta", su mayor éxito. Cercano al medio audiovisual, Tiro al Aire grabó canciones para cortometrajes y largometrajes (Ángel negro, Promedio rojo) y fue la escuela preparatoria del baterista y futuro director y animador de TV Eduardo Bertrán. Su primer cassette lo publicaron en 1995 (Debut) y llegaron a compartir escenario con BBs Paranoicos, Fiskales Ad Hok y Nos Independencia. Un único álbum homónimo (Tiro al Aire, 2003) es el mejor registro de su legado sonoro.
Las melodías dramáticas sobre guitarras de esta banda penquista han forjado una trayectoria de más de una década y varias publicaciones, que ha logrado crecer desde el under a una audiencia transversal.
Nombre importante para el hardcore chileno de los años noventa, gracias a su continuidad histórica e ideológica, de visos e ideario que los acercaron al metalcore y el vegan straight edge, Asunto es también una banda admirada e influyente en su circuito. Además de la persistente autogestión en Santiago, la banda ha podido, en sus más de dos década de historia, mostrar su trabajo a través de compilados extranjeros, realizando también presentaciones en Europa, México, Argentina, Perú, Colombia y Brasil.
Un tipo de punk acelerado y adolescente —«pijama party style», en palabras de sus integrantes, que así titularon su único álbum conjunto— trabajó el cuarteto femenino Niña Con Frenillos durante cuatro años. Su música se desarrolló como un juego entre amigas, largado entre precariedades técnicas y escasas lecciones musicales, pero creció hasta mantener una agenda en vivo regular en Santiago y legar un álbum. Destacaba en ellas su actitud, carisma y complicidad. Para sus integrantes, hacer canciones y mostrarlas nunca dejó de ser un goce. Winnie, su vocalista, intentó más tarde una carrera solista, y publicó el disco The plot thikens.
El vínculo social que caracteriza la composición punk queda más que reflejado en Pegotes, una banda de origen penquista, de letras críticas y referencias barriales plasmadas en varios discos desde su formación, en los años '90. El grupo ha sabido recorrer un camino desde la independencia y la autogestión por casi tres décadas, logrando posicionarse en la primera línea del punk rock chileno.
Las letras de Los Mox! son como el relato de ese infaltable amigo que ve todos los desaguisados cometidos en un festejo de la noche anterior, y que luego vive para contar quién se enfrascó con quién en una discusión sin sentido, quién derramó el vaso de vino en el sillón blanco y quién pasó horas en el baño producto de la ingesta excesiva de alcohol o de la rancia crema chantilly de la torta cumpleañera.
Pese a su sonido crudo, usualmente asociado a la generación del primer punk chileno, había en Índice de Desempleo un cuidado armónico y un compromiso pensante hacia la turbulencia sociopolítica durante la cual le tocó trabajar. Con un rock denso, garage, la banda —que en su formación más estable mantiene a bordo al primer guitarrista de Panico— rozó por momentos lo más oscuro de la new-wave desplegada en el país en la segunda mitad de los años ochenta. Sin registros profesionales por décadas, el grupo ha tenido post 2010 rearticulaciones distanciadas en el tiempo para mostrar discos y nuevos recitales.