Electrónica
Desde los experimentos en laboratorios de sonido por compositores venidos de la academia en los años '50 hasta la extendida escena de DJs y músicos que trabajan en diversas vertientes en nuestros días, la música electrónica ha sido uno de los campos más múltiples de las últimas décadas. Alojada primero en los círculos doctos pasó a la música popular con el empleo de los primeros sintetizadores análogos aplicados a la música pop y rock en los años '70, y luego ha viajado a través de los grupos "tecno" o "tecnopop" de los '80, las precursoras fiestas con DJs de fines de esa década y un horizonte de músicos y productores que desde los años '90 en adelante han multiplicado sus posibilidades. Entre la música más bailable y la más experimental, la electrónica se ha visto reforzada con el inicio de los sellos en Internet o netlabels que desde 2003 se han identificado sobre todo con esta música.
Como muchos en su gremio, los DJs, productores y músicos electrónicos Ricardo Villalobos y Lucien Nicolet han elegido varios seudónimos para ir publicando los diversos discos, remezclas y singles que pueblan sus respectivas discografías. Sense Club es uno más de esos nombres, uno que en la práctica identifica las ediciones y presentaciones en vivo que ambos vienen desarrollando desde 1998, poco después de conocerse en Santiago de Chile.
Los propósitos creativos de un músico como Juan Pablo Cáceres iban a estar mucho más lejos que su paso por el rock experimental como el primer baterista del grupo Yonhosago, del que se retiró en 2003 tras grabar Album 1 (descuento). Como ingeniero estructural y compositor contemporáneo, Cáceres se convirtió en un continuista de la tradición electroacústica iniciada por ingenieros-compositores como Juan Amenábar y José Vicente Asuar. Desde esa plataforma llegó a formar parte de los nombres de la generación de los 2000 que trabajó con formas como la “computer music” y fondos como el “tiempo real”.
Miembro de una generación hiperconectada y atenta a los cambios en la industria musical, Cristóbal Korenblit, alias Blit, mantiene desde 2004 un constante trabajo como músico electrónico y remezclador. Integró la banda de pop y hip-hop Picnic Kibun en su primera época, y en 2010 fundó el netlabel orientado al dubstep Lodo.
Inicialmente conocida como integrante del dúo Dënver, que en la década de los 2000 se unió a una estética nueva en el pop independiente, Mariana Montenegro tomó un camino como nombre propio poco después de su separación musical de Milton Mahan en 2018. Cantante, compositora, tecladista y productora, se encaminó de manera determinante hacia el pop dance como resultado directo de sus incursiones como DJ especializada en electro, house y disco hacia 2015. Su primer disco solista como nombre en el pop es La mar (2020). Sus primeras canciones señalaron entonces ese rumbo de estética retroelectro: "Suave", "Música", "Reprimiendo" y "Sólo vine a bailar" son algunas de las composiciones que luego aparecerían en ese debutante La mar (2020), producido por Alejandro Paz y estrenado días antes de la declaración global de pandemia. Como DJ ha aparecido en hitos como Recreo Festival, Fiebre Fiesta, Holograma y Mapocho Bailable, y como artista pop, su puesta en escena de fantasía de discoteque presentó cuerpos de baile, coreografías y luces.
El nombre de Uwe Schmidt excede con creces la escena chilena, y sus múltiples seudónimos deben pesquisarse no sólo en su natal Alemania, sino en cada foco significativo para la música electrónica global; de Tokio a Nueva York, de Buenos Aires a Goa. Pero el hecho de que Schmidt haya fijado por varios años residencia en Santiago de Chile (desde 1997, y en parte por el nacimiento de su hija junto a la tecladista chilena Cecilia Aguayo) lo convierte en un referente cercano, que además no ha cesado de establecer vínculos de trabajo con músicos y gestores locales. Su discografía es un mapa extendido (probablemente imposible de fijar al detalle), de fronteras móviles y disposición siempre dinámica.
Pablo Flores es cultor de una electrónica narrativa, auditiva, experimental y cargada de un discurso político, que en su caso comenzó a gestarse en los años 2000 y que derivó en su álbum inicial, Namm (2004). Es fundador del colectivo y netlabel de música experimental Jacobino Discos, que editó ese mismo primer trabajo, además de miembro de proyectos de distinto alcance y enfoque como Aves de Chile, Indio y C/VVV. En su recorrido, Flores ha tomado distintos seudónimos musicales, como Aysén y Namm, el más importante de ellos. También ha alterado esa ortografía para presentarse como Nnnaaammm, y es conocido por integrar la primera formación de músicos que acompañó al cantautor Gepe.
La distribución en línea y sus muchas bifurcaciones ordena el trabajo de Felipe Baradit Stevenson desde sus primeros proyectos en la música. El creador es uno de los gestores del prolífico sello Epa Sonidos, activo desde 2001 en Valparaíso, y asiento además una extensa y constante discografía con la etiqueta Pueblo Nuevo. Su música electrónica puede asociarse a la experimentación y a la exploración con máquinas (digitales y analógicas), y sistemas de sonido y registro. Sus primeras composiciones datan de 1999, cuando el viñamarino ya se interesaba en los discos de Nine Inch Nails y Aphex Twin, y «eran muy pocos los que conocían los computadores para componer».
Melodías, coreografías y bases electrónicas fueron los tres componentes que sumaron Francisca Villela y Javiera Mena en este dúo de pop apropiado para bailar, cantar y escuchar, y que fue una de las primeras plataformas que expusieron a la futura estrella del pop independiente, cuando ella por entonces merodeaba sus 20 años. Cuando empezaron el dúo en 2003 con el nombre de Tele-Visa, Javiera ya actuaba como solista y Francisca provenía de los grupos Canción de Amor Desea Verle y Exfiesta. En 2006 grabaron su disco debut, Ni tú ni yo, y también figuran en las compilaciones Futuro esplendor (2005) y Electric melodies: Música para una vida feliz (2005). La actuación con la que estrenaron el nombre de Prissa, en septiembre de 2006 en el subsuelo de un club céntrico santiaguino, fue también la última antes de que el dúo se disolviera por la partida de Francisca Villela a Alemania, donde tiempo después formó un conjunto pop de chilenos en ese país, llamado Samanta.
Trío de vocación experimental, vinculado en diferentes momentos de su histori a bandas como diAblo y Colectivo No. Su dirección sonora ha sido el dub, música jamaicana originada en la expansión sónica de las bases del reggae remezcladas y procesadas. Con presentaciones en Santiago, Valparaíso, Lima y hasta Londres, logró configurar una discografía hecha de compilaciones, remezclas, registros en vivo y grabaciones compartidas con otros músicos. Fueron, también, parte habitual de diversos encuentros de música experimental en Chile, tales como Fobia y La Experimental Experience, antes del cierre de la primera década de los 2000.
Aunque forjó su identidad musical como baterista y fundador de los populares Lucybell, con los años Francisco González fue adquiriendo la habilidad y entusiasmo suficientes para tentarse también con el trabajo solista. Consciente de que el nuevo cauce de su búsqueda era incompatible con la dirección de Lucybell, González renunció a la banda en mayo de 2005, luego de editar un primer álbum sin el grupo, Óvalo, y tras catorce años de lealtad. Desde entonces, su discografía solista refleja los avances de un autor pop que busca una identidad distintiva y que se acomoda sin problemas en el canto.
Inicialmente llamado Reptilian Beats, el proyecto de Reptila apareció en escena hacia 2018 con una propuesta musical de fusión contemporánea, amplia y electroacústica llevada adelante por la cantante Andrea Zárate y la percusionista y baterista Maite Rojas. Dentro de su idea acerca de lo musical y la visualidad el sonido, el ritmo y la imagen escénica aparecen dispuestas en proporciones iguales. Reptila recoge distintas fuentes de sonido, los tambores orgánicos africanos y afrolatinos, los beats sintéticos de la electrónica y un sentido del pop sin fronteras ni etiquetas. El resultado ha sido una música situada en el espacio del world beat, con libertad de pensamiento y acción. Repitla logró una importante presencia en este sentido durante su actuación en el Festival Womad de 2022, que le dio visibilidad entre las músicas del mundo, y una posterior gira de conciertos en Europa. Andrea Zárate era la cantante del grupo multicultural LaSmala de Valparaíso, mientras que Rojas ha sido colaboradora de Javiera Mena, entre otros nombres. Más adelante el proyecto incorporó a la tecladista Dominga Corral, que también había tenido un paso por el folclor como acordeonista, por ejemplo en un dúo con Belencha Mena. Entre sus colaboraciones aparecen grabaciones junto a Michéle Espinoza (Mamma Soul), Fran Riquelme (Newen Afrobeat), Juanito Ayala, Sarazul y Paulopulus.
El uso extensivo del sampler, el gusto permanente por las melodías y una sutil lectura social son claves a través de las cuales se puede escuchar la música que el productor porteño José Manuel Cerda desarrolló durante cerca de una década bajo el alias El Sueño de la Casa Propia, que luego cambió por Bruxista.
Monne Automne fue el trío que durante un tiempo ocupó a tres destacados músicos del mundo electrónico, aunque no de modo exclusivo. Pier Bucci y el venezolano Argenis Brito se habían asociado ya en Mambotur, un dúo con sede en Berlín pero el oído puesto en el trópico. Lucien Nicolet (o Luciano), en tanto, es un cotizado DJ, remezclador y compositor tecno, que ha continuado con constantes presentaciones internacionales el destino impuesto desde su infancia como suizo con madre chilena. Juntos trabajaron hacia el año 2000 en un álbum que recién pudo editarse cuatro años más tarde, en Alemania. Entusiastas comentarios ubicaron a Introducing light & sound (2004) como una producción de avanzada entre lo que ciertos medios especializados habían comenzado a llamar para entonces el movimiento «Latino-tronic», en alusión también a otros músicos cercanos a Chile, como Dandy Jack y Ricardo Villalobos. Según la revista Earplug, los once tracks de ese álbum sonaban a «tecno de Detroit modulado a través del filtro posgeográfico del siglo XXI, alcanzando un extraño nuevo lugar en el que se superponen Europa y América».
Presentada como "la princesa del pop galáctico", las diversas facetas creativas de la franco-chilena Alex June la han situado en una vanguardia musical desde cierto underground, que comenzó a tener mayor visibilidad sobre la última parte de la década de 2010. Cantante, compositora, productora, DJ y dibujante, ha desarrollado una propuesta musical en paralelo a una visual, para una música pop de diversos matices: desde el dream pop y el electropop hasta el canto lírico. Alex June plantea una idea que crea universos estéticos muy propios, llenos de misticismo, que ella ha denominado "pink-dark-world".
Inad es el proyecto creativo iniciado en 2016 por Daniela Ibarra, fonoaudióloga de profesión, además de cantante, autora, productora, investigadora y militante de una propuesta que supera los solos márgenes del pop y la experimentación musical de los sintetizadores y la electrónica, y se sitúa en un espacios de lo poético, filosófico y científico. También vinculada al arte sonoro con el proyecto Cepams & Co, sus canciones ahondan en aspectos autobiográficos, a la vez que revisitan las raíces de la música flamenca y arábiga, debido a su ascendencia siria materna. Fue ella uno de los primeros nombres del colectivo de artistas femeninas que formaron el sello T3MPLUM (Martina Petric, Dindi Jane, De Lein, Ana Sofía), en publicar un EP bajo esta etiqueta, Medium (2020).
En capitales de la música electrónica como Londres, Berlín o Ibiza, la fecha que Ricardo Villalobos eligió para lanzar su primer disco es como cualquier otra: un 18 de septiembre. Pero para él fue un guiño. Aunque establecido en Alemania desde 1973, Villalobos es chileno e integra la comunidad de músicos que, nacidos o iniciados en este país, han ganado el reconocimiento de la audiencia internacional. Como es habitual en su gremio, debe buscársele en discos con su nombre pero también bajo seudónimos como Bajo Tierra, y en dúos de desarrollo intermitente, como Ric y Martin (también con el chileno Martín Schopf), Sense Club (con Lucian Nicolet), Gucci (con Tobi Neumann) y Hombre Ojo (con Markus Nicolai), entre otros. Con el alemán Tobias Menguser, Villalobos ha publicado discos bajo los nombres Bispeed Black, Quartz Driver y Chirurgie Boutique.
Daniel Jeffs Munizaga es el nombre completo de Djef, uno de los artífices junto a Mika Martini del prolífico sello de música chilena de raíz electrónica Pueblo Nuevo iniciado en 2005. También junto a Martini formó en 2004 el dúo Chiste, y por su cuenta ha editado los discos Arroz California (2002) y Live at Trianon Club (2005) y los EPs Soft white (2005) y Love (2006). Además ha participado de las compilaciones Oscilación (2004), Memorias de un calabozo (2006), Pueblo Nuevo primer aniversario (2006) y Música chilena de raíz electrónica (2007), en todos los cuales se ha caracterizado por una aproximación minimalista y experimental al sonido. En 2010 inició un nuevo trabajo de colaboraciones junto a la compositora y cantante Renata Anaya, llamado Aoraquï.
La doble militancia entre ser productor y músico solista no es frecuente en el panorama chileno, pero Mowat la ha llevado adelante sin interrupciones ni tropiezos por más de una década. Estudiante de Música de la Universidad de Chile, perfeccionó su formación en Berlín, donde sumó nuevas lecciones en composición y dirección de orquesta, y además se abrió a los primeros encargos de producción con músicos extranjeros. Han sido, sin embargo, la canción y la creación chilena los cauces más gruesos para su trabajo.
Integrante del dúo de electrónica magallánica Lluvia Ácida y parte del colectivo Alpha Experimental Breaks, Héctor Aguilar utiliza el nombre de Polar en su ruta personal como creador. En ese línea paralela a la electrónica experimental y la investigación, ha explorado sonoridades del hip-hop, y corrientes rítmica del downtempo y breakbeat.
Aunque su inicial trabajo como fundador y líder de Teleradio Donoso lo enfrentó a promisorios comentarios sobre el futuro de su banda, Álex Anwandter en definitiva optó por consolidarse como cantautor y productor solista, y todo indica que fue una apuesta acertada. Luego de su decisión de pulir a solas su trabajo pop, en 2009, el músico consiguió casi inmediata atención internacional, y sus grabaciones han probado apelar a inquietudes universales de afirmación, identidad y afecto juvenil. Además de su trabajo en la música, Anwandter ha concretado su gusto por la realización audiovisual en la dirección de videoclips y cine (su filme Nunca vas a estar solo se estrenó en 2016), y en 2024 incluso publicó el libro de poesía Mil noches de Sudamérica. Como productor, su nombre está en los créditos de discos de varios nombres chilenos, y de figuras regionales como la argentina Juliana Gattas y la mexicana Julieta Venegas.