Electrónica
Desde los experimentos en laboratorios de sonido por compositores venidos de la academia en los años '50 hasta la extendida escena de DJs y músicos que trabajan en diversas vertientes en nuestros días, la música electrónica ha sido uno de los campos más múltiples de las últimas décadas. Alojada primero en los círculos doctos pasó a la música popular con el empleo de los primeros sintetizadores análogos aplicados a la música pop y rock en los años '70, y luego ha viajado a través de los grupos "tecno" o "tecnopop" de los '80, las precursoras fiestas con DJs de fines de esa década y un horizonte de músicos y productores que desde los años '90 en adelante han multiplicado sus posibilidades. Entre la música más bailable y la más experimental, la electrónica se ha visto reforzada con el inicio de los sellos en Internet o netlabels que desde 2003 se han identificado sobre todo con esta música.
No es que la entrada a sus conciertos o el disco cuesten nuevenoventa, sino que el dúo formado por Ana Norambuena y Pablo Muñoz lleva ese nombre, tan familiar para los buscadores de ofertas. Como son sólo dos, se van intercambiando los instrumentos: teclado, sintetizador, guitarra, bajo, batería programada. Es la voz de Ana la que prende un puñado de lúgubres y grises canciones sobre la vida en Santiago bien delineadas por el pop, aunque con algo de herencia pospunk. Luego de darse cuenta de su común interés musical, ambos integrantes empezaron hacia 2003 a componer temas en una línea amplia, con la guía de Sonic Youth, Velvet Underground y Los Prisioneros como citas recurrentes.
Tunacola es el grupo de electro pop que creó Richi Tunacola –seudónimo de Ricardo Luna- a partir de una serie de canciones preliminares que trabajó individualmente y que más adelante montó junto a DJ Caso y la cantante Paz Court. La puesta en vivo de ese repertorio llevó a estos tres músicos a constituirse como una agrupación más numerosa que, aunque tuvo varias modificaciones de formación, conformó una leal comunidad de seguidores, y alcanzó eco fuera de Chile, sobre todo en México. Canciones como "Guachita" y "Danky" son algunos de los temas más difundidos en ese plan de pop bailable y divertido.
La distribución en línea y sus muchas bifurcaciones ordena el trabajo de Felipe Baradit Stevenson desde sus primeros proyectos en la música. El creador es uno de los gestores del prolífico sello Epa Sonidos, activo desde 2001 en Valparaíso, y asiento además una extensa y constante discografía con la etiqueta Pueblo Nuevo. Su música electrónica puede asociarse a la experimentación y a la exploración con máquinas (digitales y analógicas), y sistemas de sonido y registro. Sus primeras composiciones datan de 1999, cuando el viñamarino ya se interesaba en los discos de Nine Inch Nails y Aphex Twin, y «eran muy pocos los que conocían los computadores para componer».
A unos pasos del cerro Santa Lucía, en Santiago de Chile, el número 256 de la calle Huérfanos es la dirección de la histórica galería de arte "Bucci", fundada en 1973 y recordada como uno de los bastiones culturales de los últimos años de la dictadura, abierto por igual a pintores de vanguardia y a músicos emergentes del punk y la new wave de los años 80. En la misma época, ese fue además un hogar para Juan Pablo, Pier y Andrés Bucci, hijos del galerista Enrico Bucci, que trabajaron allí impulsados por su padre. Durante las siguientes décadas serían músicos activos sobre todo en la escena electrónica, bajo los nombres individuales de Skip o Chord, o en colaboraciones y grupos como Plan V, Mambotur y Detalles, a menudo editados por sellos alemanes.
Jazzimodo fue uno de los proyectos musicales de lo que en la época se denominó jazz electrónico. La experiencia predecesora de los grupos Cyberjazz (1998) y Alüzinati (2003) impulsaron a una nueva oleada de músicos a volcarse al jazz elaborado sobre bases electrónicas e improvisación a través de grooves parientes del funk. Puntualmente, Jazzimodo fue la primera plataforma para el despegue de la carrera como solista de la cantante y compositora Paz Court.
Van, del verbo ir, es el trío que formaron en febrero de 2007 tres músicos tan diversos como ocupados: Nea Ducci, integrante de CHC, Yaia y Los Mono entre otros grupos; Juan de Dios Barraco Parra, guitarrista de bandas activas y previas entre The Gutiérrez Experience, Los Trompos, Tanax y los Churi Churi de Lalo Parra; y Marcelo Peña, más conocido como Miopec y ex integrante de Tobías Alcayota. Tras debutar como Los Floristas al cierre de la exposición Eye hear en marzo de 2007, grabaron pronto su primer disco, Fractales (2007) y el mismo año telonearon la gira que el músico francés Wax Tailor cumplió por Chile. Van se transformó en un punto en común para volcar canciones de los tres integrantes, entre las voces de Nea y Miopec en melodías pop, programaciones, timbres de teclados, la guitarra eléctrica de Parra y un saxofonista como Francisco Bosco, invitado en el fragor de la gran cantidad de actuaciones que el grupo empezó a dar desde su inicio.
En paralelo a su trabajo junto a Los Jaivas, hacia el año 2010 el guitarrista Ankatu Alquinta comenzó a trabajar en varios proyectos vinculados al jazz. Todos ellos, al final, derivaron en Chilatin Beats, camino de fusión electrónica y sonidos latinoamericanos que, hacia el comienzo del año 2011, se consolidó con la sociedad del músico electrónico Dorian Chávez, DJ de dilatada trayectoria.
Exponente de diversas corrientes que van desde el pop contemporáneo y la música para medios audiovisuales hasta la electrónica ambient, Nicolás Alvarado ha transitado por un camino que incluye trabajos como productor discográfico y sobre todo como diseñador de un sonido que obtuvo su principal plataforma a través del sello Isla. Desde allí también se publicaron trabajos de "electrónica intermedia" de Janeiro, Merci Merci, Lovshai y Moyano. Isla fue un proyecto editorial creado junto al también músico Gio Foschino, con quien además Alvarado integró el dúo electrónico IIOII. En sus intercambios musicales y colaboraciones ha sumado otras experiencias en este sentido en las que se exhibe con nitidez desde su participación más estable como bajista en el grupo Fármacos, hasta trabajos con bandas como Los Días Contados e Isla del Sol. Pero Alvarado también elaboró sus propios relatos en el campo del ambient a partir del encuentro con el compositor Juan Pablo Abalo y el premiado álbum bilateral Suono (2018), de piano, guitarra y electrónica, que se produjo a distancia y llegó a obtener un Pulsar. Junto con ello, Alvarado publicó una serie de piezas propias de electrónica atmosférica: A favor del viento (2021), música para la instalación de arquitectura de Domingo Arancibia titulada "El pabellón del viento"; Aana Hajimari (2024) y Madre nuestra (2025), banda sonora para un documental. En tiempos de pandemia Alvarado se regularizó como colaborador estable del proyecto Sombra.
Discos y proyectos digitales certifican el paso de Dr. Q por la composición electrónica chilena. El seudónimo fue elegido hacia 1998 por el diseñador Francisco Fábrega, profesional vinculado por años a la producción audiovisual, y que en conjunto con el DJ Fat Pablo decidió entonces dejar registro de su avanzada técnica sobre la programación y el manejo de samplers. Dr. Q (2000) fue el nombre de ese primer álbum, sucedido cinco años más tarde por Litoral, trabajado en esa ocasión como un proyecto solista de Fábrega. Además de un clima envolvente y de suave electrónica, del álbum destacó una lista de créditos que incluyó la colaboración de gente como Carlos Cabezas, Arlette Jequier y Rosario Mena. Sus voces se encajaron a las programaciones instrumentales ya compuestas por Fábrega, quien prefiere verse a sí mismo como un «ambientador sonoro», para el cual música e imagen surgen como parte de un mismo concepto. Dentro de su trabajo musical deben también contarse el disco Orquídea (2004), a dúo entre Fábrega y Miguel Tutera, y la musicalización de las obras teatrales Jesús se subió al metro (2002) y La señorita Julia (2003). Es suyo, además, el videoclip para "Lo mejor de ti", uno de los singles del aplaudido debut solista de Carlos Cabezas. En período de pandemia, subió a plataformas y una web propia un proyecto en permanente desarrollo: Bandas Sonoras para Películas Inexistentes es definido por el creador como «un estudio de luz, tiempo y sonido, basado en la contemplación de las cosas que ocurren a nuestro alrededor inmediato, en un lapso de tiempo, y su repetición a modo de mantra meditativo, visual y sonoro».
La doble personalidad de Luis Herrera, tecladista de Medio Hermano e integrante a la vez del experimental grupo Sri Lanka 100, lo sitúa en el terreno de una música electrónica ecléctica con el alter ego de Premium Banana. La suya es una propuesta de música melódica bailable sostenida en beats, inspirada —en sus propias palabras— en la estilos de la electrónica británica de los '90 y cierto revisionismo del pop de sintetizadores de los '80. Iniciado como proyecto en solitario en 2009, la música de Luis Herrera comenzó a evolucionar con el EP Lapsus calami (2016) hasta alcanzar una fisonomía sónica muy depurada con el disco Réplica perfecta (2018).
Detalles fue el dúo que, de modo intermitente, asoció al chileno Andrés Bucci y la estadounidense Kate Simko, compositora y pianista que llegó a Chile en 2001 para conocer mejor la escena musical local. En un período de cuatro años, la dupla publicó dos álbumes y un EP con composiciones propias, además de trabajar en Santiago una serie de otras grabaciones que fueron apareciendo en distintos compilados o permanecen inéditas (algunas de ellas, con trabajo de mezcla a cargo de Atom Heart). La distancia geográfica dificultó más adelante la rearticulación del dúo.
El más prolífico de los integrantes del trío pop Hombre Nuclear no tardó un año luego de la disolución de ese grupo en debutar como solista. Con sus discos Warm milk (2007) y Boo boo (2009), el cantante e instrumentista profundizó en los revestimientos electrónicos, pero no en función de una música abstracta, sino aplicados a canciones pop, pulsos bailables y melodías instrumentales o cantadas. Su fómulta ha trascendido: Su disco Boo Boo se acerca a las 200 mil descargas locales, lo que es toda una marca en el género. El 2016 editó Retarded, con un sonido mucho más bailable. Los tres discos forman parte del catálogo en línea del sello Pueblo Nuevo, y en todos desfilan un diverso y vasto listado de colaboradores, que van desde Javier Barría a Fakuta.
Rafael Pérez (DJ Raff) y José Antonio Bravo (Latin Bitman), con activas trayectorias en los ambientes de la música electrónica y el hip-hop, unieron fuerzas en 2013 para experimentar en un nuevo proyecto de esta naturaleza. RVSB, es el acrónimo de la expresión «Raff versus Bitman», que desde entonces ha identificado sus grabaciones y presentaciones conjuntas, siempre en paralelo a las activas agendas solistas de ambos.
Gestora de proyectos, DJ y creadora musical, Jessica Campos de la Paz ha sido, bajo el seudónimo Alisú, nombre persistente en el panorama de la electrónica chilena. Nacida en Viña del Mar, iniciada en la música con el trío Manziping, la también diseñadora gráfica coordina hoy desde Valparaíso proyectos personales y colectivos, entre los que se incluyen sus propios discos y los de su sello, Modismo. Define su sonido como «el retrato de sonidos ambient orgánicos producidos con sintetizadores digitales y análogos, grabaciones de campo, grooves rítmicos adherentes y una voz procesada por efectos». Se ha presentado en festivales como Earthdance (2002 y 2004) y Mutek (2004 y 2006), además de la gira a México que emprendió en 2007 junto a Danieto y Mika Martini. Cofundadora, junto con Adine Frost y Paula Burgos, del colectivo Woman in Power (WIP).
Ejemplares de lo que alguna vez llegó a denominarse "electrónica orgánica", Rock Hudson le dieron a la banda una categoría propia a partir de una música hecha con las propias manos por sobre los sonidos digitales, los beats y las muestras cut-and-paste. La banda fue una plataforma musical para el notero de TV Fernando Lasalvia y llegó a publicar dos álbumes en esa primera época de actividad, suspendida luego durante dos décadas y que desembocó en un regreso a los escenarios y al disco.
Involucrada por muchos años como baterista estable de bandas de rock (Fármacos, Picnic Kibun y, sobre todo, Miss Garrison, donde además fue cantante), Francisca Straube terminó con el tiempo por asentarse como solista, bajo el seudónimo de Rubio y a cargo de un sonido de mayor experimentación y búsqueda que el que había transitado hasta entonces. En Rubio, la músico santiaguina ha explorado sobre todo en máquinas, secuencias y su propia voz, articulando una propuesta amplia que también le otorga importancia a su envoltorio visual. Parte de su historia al respecto la ha desarrollado como inmigrante, en España y en México.
La creación y la gestión se han conjugado en el trabajo de Andrea Paz, uno de los nombres recurrentes en el circuito de música electrónica a partir de la primera década del siglo XXI, quien marcó un hito en 2019 al editar su primer disco, Cruz dimensional.
Ingeniero en informática, DJ y músico son las tres especialidades de Hans Carstens, un músico que forma parte de los catálogos de sellos chilenos en línea como Impar, Epasonidos y Pueblo Nuevo. Tras una infancia transcurrida en Ilford, Londres —en torno a diversas influencias como el rock, el jazz y la música electrónica—, en 2003 empezó en Valparaíso a producir su propia música, volcada a la fecha en LPs, EPs y remixes para etiquetas chilenas y europeas.
Integrantes de inquietudes musicales diversas dieron forma a Picnic Kibun, un grupo que durante más de una década de vida llevó adelante un pop explorativo, bien recibido en el ambiente indie de Santiago, descrito por una nota de prensa como «música hecha de bases electrónicas bailables, rimas, ritmos de reggaetón y letras desinhibidas, entre otros ingredientes». Algunos hitos de su historia incluyen haber ganado en 2007 el concurso "Nuevos Sonidos" organizado por el sitio Super 45, la publicación de un álbum y varios EP, la musicalización de una serie para televisión (Transantiaguinos) y la creación de un sello propio, ENDMK. El grupo mostró diferentes formaciones (de cuarteto, trío y dúo), por las cuales se asomaron músicos luego destacados en otros proyectos, como Rubio y Blit. Hubo una breve rearticulación del proyecto hacia 2021, cuando Tatsu Jones, desde Londres (Inglaterra), y Juan Necochea, en Boston (EE. UU.), trabajaron nuevos singles, aunque a gran distancia geográfica uno del otro y de Chile.
Un proyecto personal era lo que tenía en mente el productor y sonidista Mariano Pavez en 2001, cuando bajo el seudónimo de EM 3,14 formó este grupo, su primer emprendimiento individual en una carrera dedicada a la producción para otros músicos. Primero un dúo con invitados y después una banda de cinco hombres, EM 3,14 estuvo activo por cinco años y grabó dos discos antes de disolverse en 2005.