Canto y trova

Poemas y canciones de amor, de humor o de política fueron parte del oficio del trovador histórico, personaje nacido ya en épocas medievales y que mil años después regresó a la música popular con el mismo sentido. Su figura renació en los años '60, cuando en América Latina y Europa surgieron autores cuyas canciones –interpretadas con la sola compañía de una guitarra- hablaban de sentimientos personales y temas sociales. Canto y trova son formas modernas de expresión del trovador, quien a falta de despliegue instrumental centra el poder de su música en las letras y en su virtuosismo como ejecutante de esa pequeña orquesta de seis cuerdas. Desde Francia a Estados Unidos y desde Cuba a Chile, los cantautores reaparecieron en la década de los grandes cambios. En nuestro país se activó en el marco de la Nueva Canción Chilena y luego siguió con el movimiento joven del Canto Nuevo, pero su oficio es ahora tan genérico que ha superado todas las etiquetas.

Mora Lucay

Natalia Vásquez es Mora Lucay, cantautora porteña que comenzó a aparecer a mediados de los 2010 en un proyecto pop reunido primero como dúo y luego como cuarteto en Valparaíso que se dio a conocer con ese nombre. Su música ha articulado distintas influencias y vertientes, desde una aproximación a la trova latinoamericana hasta la saya y la cumbia en un aspecto más festivo. La mezcla fue definida en sus primeros tiempos como "dramatic pachanga", debido a sus canciones de corte dramático pero al mismo tiempo bailables y coloridas.

Javier Labbé

La vida musical del cantautor Javier Labbé es rica y sincrética, tal cual su música y su poesía, fiel reflejo de los diversos espacios donde aprendió este arte que se cultiva entre vivencias comunes. Una colección inmensa de vinilos y altas torres de casetes y CDs de los más variados ritmos y estilos; la guitarra y la voz de su padre, el piano de su  abuela y tardes de estudio frente a ese instrumento fueron los primeros indicios de una fuerte afición musical que se despertaría con todo el ímpetu de la adolescencia.

Niña Tormenta

Tiare Galaz adoptó el nombre de Niña Tormenta paulatinamente. Primero como un apodo íntimo, luego como un perfil en redes sociales y finalmente como su nombre artístico. Letras sencillas, protagonismo del ukelele, tenues percusiones y una voz suave pero firme caracterizan su cancionero, salpicado por constantes colaboraciones con otros músicos. A esa labor ha sumado, en distintas etapas, una rol como gestora cultural en el sello Uva Robot y en la agencia Capitán Cobalto.

Naara Andariega

Cantora magallánica, poeta y viajera, Naara Andrea González Iglesias tomó de su abuela materna el adjetivo de "andariega" para bautizarse en la música popular y emprender con ese rasgo un espíritu de trashumante que la ha llevado a distintos confines del continente, desde el último borde de Punta Arenas, donde nació, hasta la ciudad de Buenos Aires, donde ha realizado gran parte de su vida como Naara Andariega. Su primer disco autoral y conceptual llegaría casi una década más tarde de esos primeros recorridos: Cardinal (2021).

Sebastián Arancibia

La canción de autor y la fusión latinoamericana son ámbitos en los cuales ha desarrollado su trabajo Sebastián Arancibia, nombre joven asociado a la música de raíz, que en su primer disco tuvo colaboraciones de músicos relevantes de la escena local, como Paz Mera, Ema Pinto y Andrés Pérez, entre otros. Era todavía un estudiante de enseñanza Media cuando contactó, a través de MySpace, a Magdalena Matthey, quien luego se convirtió en una suerte de mentora para su carrera musical. Fue ella quien lo indujo a hacer estudios de música en la escuela Projazz y quien lo presentó en su primer concierto, en el bar La Barcaza de avenida Santa Isabel, en Santiago. En adelante, cultivó un repertorio que fue registrado en un primer disco titulado VerdeSelva y canela, publicado gracias a un proyecto de financiamiento colectivo. Ese álbum, que fue presentado en mayo de 2015 en la Sala Master, contenía canciones inspiradas por la raíz latinoamericana, con timbres acústicos, delicados arreglos y letras reflexivas. El bar Thelonius, el Teatro Projazz, la Casa de la Cultura de La Cisterna y La Tienda Nacional son espacios que han acogido actuaciones de Sebastián Arancibia, quien ha combinado su carrera con el trabajo con compañías de teatro y su labor como profesor. 

Javier Farías

Cantautor independiente de Santiago. El año 2001 ganó el Festival de Todas las Artes Víctor Jara y el 2010 compuso una serie de canciones a partir de poemas de Armando Uribe, que volcó en el disco Que fue todo esto.

Hugo Moraga

Debutó en 1974, comenzó a grabar en 1979, en sus inicios fue parte del movimiento cultural contrario a la dictadura de Pinochet, y esas coordenadas históricas pudieron moldear algunos de los rasgos musicales de este cantautor: un inconformismo a toda prueba, la virtud de no ser explícito en sus versos y la capacidad de desplegar las posibilidades de una guitarra acústica. Pero en el fondo su música no tiene edad. Hasta hoy Moraga tiene un pie en la bossa nova y otro en el funk, y en sus composiciones circulan el rock, el jazz, Antonio Carlos Jobim, Frank Zappa, Miles Davis, Spinetta, la Mahavishnu Orchestra y la Nueva Canción Chilena. Con todas estas fuentes, y aún al margen del negocio discográfico como una condición constante, el autor tiene escritas dos composiciones esenciales de la música popular chilena como "La vida en ti" y "Romance en tango", y su cancionero es un inventario de inquietud musical tan extenso como valioso. Entre 2006 y 2009 residió en París.

Tito Fernández

Tito Fernández decía que no sabía escribir ni cantar particularmente bien, y que el escenario fue «una suerte de tortura necesaria: gracias a él puedo vivir, porque no sé hacer otra cosa». Sin embargo, convivió con logros únicos en el desarrollo de la música popular chilena, de entre los cuales la popularidad de canciones como "Me gusta el vino" y "La casa nueva" son los más inmediatos de reconocer. El Temucano fue un cantor capaz de cruzar audiencias, incluso en los períodos más divisorios de nuestra historia social reciente, tomando de la tradición folclórica aquella esencia narrativa que explicó su original razón de ser, y que supo combinar con los códigos de géneros populares, como el bolero. Las canciones de Fernández son historias para escuchar con atención, y si bien nunca buscaron redundar en los tópicos amorosos de la balada, transmitían un afecto entrañable por aquello que podríamos llamar nuestra identidad: el paisaje, la familia, la charla entre amigos, los brindis, la nostalgia.

Evelyn Cornejo

Compositora oriunda de Caliboro, en los campos del Maule, que aprendió el oficio musical por su familia, y que desde adolescente recibió, además de los referentes folclóricos de su zona, la importante influencia de la  música  popular chilena, desde Violeta Parra a Los Prisioneros. Con letras que abordan historias del campo y severas críticas políticas, Evelyn Cornejo se ha convertido en una de las creadoras más importantes de la generación de 2010.

Martín Pescador

Ostentando su plumaje azul grisáceo, corona negra y elegante cuello blanco, el Martín Pescador se reparte en Chile desde Concepción al extremo sur. A los de su especie —aves de la familia Alcedinidae— se les encuentra usualmente inmóviles posados en ramas o troncos cercanos al agua, esperando que un pez se acerque a la superficie para lanzarse sobre él y tragarlo casi de una vez. Es un pájaro particular que le inspira al cantautor Ariel Acosta ideas de naturaleza y supervivencia lo suficientemente atrayentes para identificarse con ese nombre sobre el escenario y en discos.

Rodrigo Santa María

Junto con músicos como Pedro Melo, Manuel Meriño, Elizabeth Morris y Alejandro Soto, el antofagastino Rodrigo Santa María pertenece a un destacado nuevo frente de autores y compositores de música latinoamericana moderna que tomaron autonomía en el cambio del siglo. Santa María canalizó sus propósitos creativos en esta línea surtiendo de material musical para artistas emergentes en la década de 2000, pero sobre todo a través del grupo Santa Mentira, del que fue su director musical y principal compositor. Una vez instalado en Alemania, su perfil se consolidó en una mirada muy personal, giras, colaboraciones y composiciones de variados enfoques, que llevó al disco en Sobras completas (2010) y Élitro (2012).

Tere González

Teresa González Arancibia es compositora, autora, cantante y guitarrista. Pertenece a una comunidad de cultores de la música latinoamericana contemporánea que ha sido permeada por la composición académica, el jazz, la música popular y el folclor. Nacida en Viña del Mar, criada en Curimón, entre San Felipe y Los Andes, con estudios musicales en Valparaíso y con una posterior vida en Mendoza, Tere González ha recorrido largamente ese eje latitudinal entre Chile y Argentina: un tránsito terminó por definirla como cantautora en plena forma, sobre todo con el disco Sabias (2020).

Desiderio Arenas

Novelista, biógrafo, redactor por encargo, guionista de teatro y cine, Desiderio Chere Arenas fue músico como uno más de sus múltiples oficios. Se mantuvo cercano a autores y conjuntos durante toda su vida (repartida entre Chile y el exilio en Francia), y consiguió que grupos tan importantes como Los Ángeles Negros y Quilapayún grabasen composiciones suyas.

Patricio Manns

Patricio Manns es una figura fundamental de la música popular chilena. Su nombre está asociado al nacimiento de la cantautoría en Chile y fue clave en el desarrollo de movimientos como el Neofolklore y la Nueva Canción Chilena. Interpretadas por sí mismo o por otros músicos, en su larga historia como autor impuso piezas que pasaron a ser clásicos del cancionero popular, como "Arriba en la cordillera", "El cautivo de Til Til" y "La exiliada del sur". Manns desarrolló además una prolífica carrera como novelista, ensayista y poeta, y luego de vivir en Francia y Suiza su exilio y residir allí por casi 30 años regresó a Chile, donde continuó escribiendo canciones y libros. Murió en septiembre de 2021, a los 84 años, como uno de los nombres centrales para entender la música chilena.

Carayass

Cantautora, guitarrista y cajonera, Yáscara León Contreras —nombre de probable raíz húngara— se rebautizó artísticamente como Carayass para presentarse como una exponente de la fusión de raíz folclórica latinoamericana. Así ha tenido una marcada aproximación a los ritmos afrolatinos, las percusiones y los sonidos de las músicas caribeña y brasileña. Radicada en Rapa Nui desde 2008, su disco debut, Semblanza (2019), se gestó como un registro en directo realizado en la isla.

Demian Rodríguez

El bolero de puerto es un tipo de género musical cargado no sólo por sus señas formales sino también por el involucramiento biográfico que muchos de sus mejores cultores tienen con él. Aunque nació en los años ochenta, Demian Rodríguez está enlazado a esa larga tradición que en Valparaíso y San Antonio marcaron antes de él cantores como Jorge Farías, Ramón Aguilera y Rosamel Araya, y conjuntos como Los Chuchos. Su música es por un lado un homenaje a esa línea de música sentimental y bohemia, pero también la prueba de sus propias dotes de cantautor. Ha elegido insertarse en una historia que le resulta cercana, aportando a ella con nuevas ideas, versos y melodías.

Bárbara Paz

Una cantautoría conectada con la tierra propone Bárbara Paz Muñoz Morales (no confudir con la cantante pop y baladista Bárbara Paz Muñoz), utilizando materiales de sonido acústico y una poesía a menudo autobiográfica. También sicóloga de profesión, fue cultora del canto y la música desde la adolescencia, principalmente conectada con voces de mujeres desde el folclor de la argentina Mercedes Sosa a las cantantes de la tradición R&B como Aretha Franklin y Sade. Ha tenido vínculos con nombres como Paulo Rojas y Jaime Muñoz durante su primer período en la música. En los tiempos de la pandemia se trasladó a vivir a la sureña Palena, y desde allí completó el repertorio de un disco autoral que marcó otro momento en la cronología. Renacer (2021) presentó un cancionero sostenido principalmente en el ukelele y las percusiones.

Vasti Michel

Con ramas familiares que provienen de La Araucanía en su linaje paterno y desde el Biobío en el materno, Vasti Eunice Michel Castillo se ha definido en el oficio musical como "heredera de cantora campesina".  Como cantautora contemporánea ha tomado el folclor sureño, pero la ha reconvertido en una música de fusiones, lo que quedó expuesto sobre todo en su primer disco: De tierras y asfaltos (2009), donde en sus canciones Vasti Michel habla de ambos mundos.

Daniel Campos

Por el arraigo de canciones suyas que circulan como un secreto entre conocedores, Daniel Campos ha sido calificado como «casi un mito» entre los cantautores de su generación. Pero la suya es más bien una historia persistente y personal, anclada a su natal Concepción, y a dinámicas de difusión acotadas a audiencias y espacios propios del circuito universitario de los años 80, fuera de los cuales las pistas de su carrera son difíciles de pesquisar. Su voz y estilo autoral son recordadas en canciones de culto, como "Siempre tú serás" y "Dolor", ambas incluidas en un cassette autoeditado de 1980. La suya ha sido una trayectoria extensa en la música, con estudios y cátedras como docente, gran oficio sobre la guitarra, y con grabaciones de composiciones propias cronológicamente distantes entre sí.