Balada

Enamoramiento, encuentro, ruptura y despecho, las sucesivas fases de la relación de pareja, sostienen la temática esencial de esa canción llamada balada. Su intérprete, conocido como baladista, apuesta a una empatía cuya identificación masiva determinará su éxito o fracaso. Por eso en la balada son importantes la redundancia y el impacto melódico de un coro que se adhiera con facilidad al oído. Hacia los años ‘60 se desprendió de ramas urbanas como el bolero o el tango apostando a una categórica difusión radial y presencia en las listas de venta. En esa primera época utilizó el sonido de secciones de cuerdas en sus arreglos y más tarde cedió a las facilidades de los sintetizadores y guitarras. La balada exime a sus intérpretes de una obligación autoral, dejando la composición en manos de expertos mientras que del baladista se esperan otros atributos: que tenga una imagen recordable pues se trata de una estrella moderna de la canción, una capacidad vocal a la altura de los estribillos de ambición épica y una identidad pública que se acomode a los estereotipos del eterno enamorado. La expresión “balada romántica”, como se ve, es una redundancia.

Mapa musical

María Jimena Pereyra

La ganadora de la primera generación del programa televisivo "Rojo, fama contrafama" fue, en el año 2003, María Jimena Pereyra. El triunfo la llevó a convertirse en punta de lanza del fenómeno mediático y discográfico que generó ese espacio de TVN. Junto a ella, Leandro Martínez, María José Quintanilla, Daniela Castillo y otros jóvenes intérpretes saltaron del anonimato al estrellato en pocos meses, convirtiéndose en artistas súperventas que fueron acogidos con entusiasmo por una industria en crisis. Tras tres discos, a fines del 2006 salió del programa, y aunque nunca se ha desligado e la televisión -ha sido conductora o panelista en varios espacios- nunca ha dejado de presentarse en vivo y de editar discos.

Antonella Sigala

De una cualidad sobresaliente en la voz solista, Antonella Sigala ha encaminado sus rumbos como cantante y autora en la música pop, desde donde ella se proyecta como un nombre propio, en simultáneo a su presencia en espacios del jazz clásico, donde ha desmostrado su valía interpretativa. Sus primeros discos solista, sobre todo Cine noir (2024), la mostraron como una figura en la escena de la década de 2020.

Paula Monsalve

New-age y folk son dos etiquetas que no incomodan a Paula Monsalve para ubicar el lugar de su música, si bien en la difusión de su trabajo esta cantante y autora con largos períodos de residencia en el extranjero ha buscado permitirse el cruce con cauces diversos y amplios, también personales. Su motivo es, en sus palabras, «la música de tu tierra, de tu gente, la música que crece dentro tuyo: ésa es tu música propia». Madrid y Fairmount (Indiana, Estados Unidos) han sido hasta ahora las capitales para su trabajo, anclado desde un inicio a la matriz latinoamericana.

Augusto Schuster

Innegable galán adolescente del Bicentenario, Augusto José Schuster Picó marcó un punto de referencia en el teen pop chileno a partir de sus apariciones en las series televisivas “Amango”, “Química, el juego del amor”, “Corazón rebelde”, emitidas entre 2007 y 2010 por Canal 13, y que lo convirtieron primero en un demandado actor y luego en un popular cantante. Se estrenó como cantante con el disco Bonsai, (2017), y al año siguiente fue una de las figuras más aplaudidas en el programa del Festival de Viña del Mar.

Mara Sedini

Mara Sedini contaba con un pasado como periodista y cantante. Tres canciones marcaron en 2018 su rumbo musical: "Regresa a mí", "Sin vuelta atrás" y "1.000 pedazos" fueron la antesala de su disco debut, titulado Ser, que le redituaría exposición en el medio. Cantante melódica con estudios en el conservatorio de artes escénicas The American Musical and Dramatic Academy de Nueva York, se vinculó con proyectos de grandes dimensiones, relacionados con teatro, cine y musicales. En 2014 regresó a Chile y se integró al elenco de coristas de Myriam Hernández. Junto con el productor Rodrigo Hurtado, elaboró un repertorio de canciones en el estilo pop romántico, que derivaron en ese disco debut como solista. Más adelante pasó a integrar paneles de actualidad política en televisión, formó parte de la campaña presidencial del candidato de derechas José Antonio Kast y en 2026 llegó a ser ministra de ese gobierno.

Los Dreamers

Liderados por el futuro humorista Jorge Cruz, Los Dreamers eran un grupo vocal cuya base rítmica estaba integrada por el teclado de Jorge González, futuro músico de Los Ángeles Negros. Con canciones en castellano, fueron parte de la prolífica escena musical que se desencadenó tras el fenómeno de la Nueva Ola. Comenzaron su historia como un grupo de aficionados en San Miguel, que luego se convirtió en un elenco profesional, que tuvo varias grabaciones.

Edra Silva

Cantante de jazz, pop y fusiones, la primera aparición de Edra Silva estuvo vinculada al programa “Rojo”, de TVN, que dominó las audiencias juveniles de mediatarde. Ella apareció en 2004, con 18 años, entre ese nutrido contingente de aspirantes como intérprete de repertorio de pop y baladas en sus modalidades latina y anglo. En su adultez como cantante, exploró campos del jazz contemporáneo y en 2018 publicó el disco EP Intro, junto al pianista Raimundo Barría.

Cami

Con un poderío vocal e interpretativo, Cami (Camila Gallardo Montalva) apareció como el primer gran fenómeno musical televisivo de la era digital. Su participación en el espacio "The voice" de Canal 13, el año 2015, le brindó una enorme plataforma de popularidad, tal como ocurrió con otros cantantes a partir de estelares en los ‘80 o los ‘90, o los programas de talento y reality shows musicales de los 2000. Pero en su caso, la difusión se reforzó a través de YouTube y las redes sociales. En 2016, su entrenador en "The voice", el portorriqueño Luis Fonsi, le entregó la canción “Más de la mitad” y al poco tiempo grabó “Abrázame”, que resultó ser la canción chilena más escuchada en Spotify ese año. Convertida en artista del sello Universal, lanzó varios singles de balada pop, participó en festivales y espacios de televisión, y presentó su primer disco, Rosa (2018).

Eric

Dos líneas de balada se expusieron en 2009 a través de los discos de Germán Espinosa (La batalla urbana) y de Eric (Te busco). La primera incorporó toques de trova con guitarra, con Alberto Plaza como referente, y la otra buscó en el pop latino para seguir un camino trazado antes por Álvaro Véliz. El autor de la famosa canción “Mía” fue quien produjo ese primer disco de Eric Phillips, simplemente Eric al micrófono, editado por el Sello Azul como continuidad en la balada de sus primeros nombres: Katty Ravlic, Patricio Herranz, Guz, Claudio Carrizo o Johanna Rezzio.

Carlos Grilli

Baladista con la autogestión como su carta de presentación. Huérfano y con parte de su infancia en hogares, Carlos Grilli aprendió solo a tocar guitarra y piano, y desde el 2007 comenzó un regular trabajo con el sello Escarabajo Records a partir de sus propias canciones. Finalmente, en el segundo semestre del 2010, terminó su disco debut con la producción del ingeniero Mauricio Guerrero (ex Aparato Raro), con grabaciones en Chile y Los Angeles. Palabras se llama ese trabajo que tiene un par de sencillos radiales, uno de ellos con un videoclip protagonizado por la estrella de realities Janis Pope.

Ximena Abarca

Una auténtica "Jennifer López chilena" vio el público la noche en que Ximena Abarca se presentó en el escenario de la Quinta Vergara, en el Festival de Viña del Mar de 2004. A menos de un año desde que el primer reality show producido por Canal 13 lanzara a una inocente Catalina Bono, Ximena Abarca daba un giro hacia el atrevimiento y el erotismo de una performance encendida. Fue una de las más recordadas cantantes de toda la generación del pop televisivo de los 2000.

Catalina Palacios

Inicialmente conocida como figura en el programa juvenil “Mekano” (Mega) y luego "Yingo" (Chilevisión), Catalina Palacios sobrepasó esas fronteras de la tarde bailable para convertirse luego en rostro de la estación privada. Pero a su primer perfil de bailarina, la «chica angelical», como la llamó la prensa, pasó a ser animadora, actriz y finalmente una cantante audaz. Incursionó en el pop adolescente y la balada, mostrando arrojo en las canciones bailables y puesta en escena, y utilizando el nombre de Kata Palacios. Tres discos marcaron esa época musical en la que ella tuvo acceso a las pantallas. Fue presentadora de programas televisivos y celebridad en la época, aunque más adelante abandonó esa industria e inició estudios en el campo de la sicología y las terapias alternativas.

María Ela

Cantante pop y autora, Mariela Muñoz dejó de ser definitivamente Mariela Muñoz cuando debutó en el disco en 2002 con Voy a cantar. Antes de convertirse en María Ela solista, ella había sido modelo, bailarina y corista. Y tal como ocurrió con Daniela Aleuy, su compañera en los comienzos televisivos, fue su activa presencia en el programa “Pase lo que pase” la que la catapultó a la música como la última figura de la generación de la TV antes de la irrupción de los artistas fabricados en concursos de talentos y reality shows que dominaron las dos décadas siguientes.

Vito Rodríguez

Víctor Rodríguez es un cantante que va y viene desde la balada tradicional y la denominada "canción cebolla". De ambas escuelas recoge elementos que imprime en sus creaciones e interpretaciones. Nacido en Vallenar, ya durante la preadolescencia comenzó a escribir sus primeras canciones. Se inició en la música como Víctor, nombre con el que en 2011 publicó el álbum El amor simplemente, con producción y arreglos de René Calderón. Más tarde, como Vito Rodríguez, este publicó el álbum Generaciones, donde realizó dúos junto a voces de diversas épocas, como el astro Luis Alberto Martínez, además de Jorge Rigó, Cristóbal, Pancho Puelma, Alexis Venegas y Bastián Herrera. Este trabajo llegó a estar nominado a los premio Pulsar en 2019.

Ramón Farías

Ramón Farías protagonizó una fugaz carrera musical en 1985, cuando estaba a punto de cumplir 30 años y había sido el actor galán de varias teleseries de Canal 13. Don Francisco, ha contado él varias veces, tras comprobar su interés y su experiencia en el canto, lo contactó con el sello RCA, que por entonces se reinstalaba en Chile. Con temas encargados y covers (como “Agua caliente”, antes  popularizada por el cantante colombiano Fausto), editó el disco Cuerpo y alma, cuyo sencillo “Tímida”, una balada adaptada por Marcelo García y Alberto Plaza, se convirtió en algo así como un hit.

Scottie Scott

Importantes composiciones del cancionero popular chileno llevan el nombre de Scottie Scott en sus créditos, pues fue desde el área silenciosa de la autoría que esta descendiente de escoceces aportó más constantemente a la música local. Temas suyos fueron intérpretados por gente como Gloria Simonetti, Los Ángeles Negros, Las Cuatro Brujas y Andrea Tessa; muchas veces en el marco de competencias de festivales. Antes de su prematuro fallecimiento, en 1996, Scottie Scott alcanzó también a coordinar las bandas sonoras de algunas de las más importantes teleseries chilenas, desde la famosa "La madrastra", en adelante.

Camila Méndez

Tempranas eliminaciones en concursos televisivos de talentos de canto marcaron los primeros pasos de Camila Méndez en la música. Pero sí logró luego una figuración mucho más concluyente al obtener la Gaviota en la competencia folclórica del Festival de Viña del Mar de 2005 con la canción de Isabel Parra “Cuecas al sol”, que luego triunfaría en 2009, durante la versión de los 50 años de estos certámenes.

Lua de Morais

La cantante y autora chileno-brasileña Lua de Morais llegó al país con 19 años en 1999, pero su figura y voz se hicieron conocidas como concursante de “Rojo internacional” en 2005, la primera competencia de “Rojo, fama contrafama” que incluyó a solistas extranjeros (el cubano Sandier Ante, la venezolana Simoney Romero o el ganador de esa versión Orlando Oliva). Lua de Morais no obtuvo mayor figuración en ese apartado aunque así pudo comenzar una carrera en TV y luego publicar en Chile discos en los que reduciría finalmente su nombre artístico al de Lua.

Katty Ravlic

Cantante romántica y cultora de música latina y pop, Katherine Nineth Ravlic Elal se ha mantenido en la ciudad nortina de Copiapó realizando una serie de presentaciones con diversos repertorios. En 2002 fue seleccionada por el Sello Azul y con esta disquera editó su único álbum, Otro día más. Su carrera ha transcurrido localmente en escenarios del norte.