2000

00

Lizette

Apenas dos canciones grabadas en el verano de 2004, "Qué tontería" y el cover de Jeannette "Comiénzame a vivir", cosechó a favor la joven cantante Lizette Díaz, una de las figuras lanzadas a través de la pantalla en el reality show de 2003 “Protagonistas de la música” de Canal 13. Fue la extensión de un primer ensayo llamado “Protagonistas de la fama”, al aire ese mismo año, una serie que generó gran audiencia, inició la moda de los concursos de talentos y llevó al disco a una desconocida viñamarina llamada Catalina Bono.

Juan Pou

Es uno de los guitarristas y cantantes de la agrupación musical porteña La Isla de la Fantasía, reconocido a través de más de cinco décadas de dedicación a la música en Valparaíso como uno de los "viejos cracks" de la escena musical en el puerto.

Jacinto

Cantor y poeta de subsuelo, periferia, puerto y ciudad, Jorge Rubio ha abrazado una estética de trova que se nutre de diferentes corrientes musicales, desde la tradición del rock progresivo europeo hasta los ritmos de las raíces sureñas, pasando por la sicodelia, la música experimental y la baja fidelidad, lo que ha desembocado en lo que él denomina «folclor lisérgico». Una experiencia como estudiante universitario en Valparaíso y los años que tocó la guitarra en el grupo Cazuela de Cóndor, fueron determinantes en la música solista que comenzó a elaborar en la década de 2010, primero con el nombre de Jacinto Turbio y luego definitivamente como Jacinto.

Marco Antonio Fernández

Su nombre es Marco Antonio Baeza, pero en los escenarios es presentado con el mismo apellido artístico de su padre, Tito Fernández, El Temucano. Con él comparte además su origen en esa ciudad sureña, su dedicación al canto y un timbre vocal similar que ha registrado en varios discos y en una carrera activa desde comienzos de los '80.

Juan Antonio Sánchez

Juan Antonio Chicoria Sánchez es un puntal en la fusión latinoamericana que desde la década de 1990 vino a completar la línea iniciada por la Nueva Canción Chilena. Como solista de la guitarra contemporánea, de cámara y fusión fue parte de una tríada donde también se pueden identificar a Antonio Restucci y Alberto Cumplido. Chicoria participó de varios mundos musicales, el folclor en primera instancia pero también las corrientes modernas de la música erudita brasileña, el flamenco y la guitarra clásica latinoamericana, dejando una serie de partituras como compositor, sobre todo sus reconocidas tonadas de cámara. A ello, en una etapa posterior de su creación, se incorporó también al mundo de la música para la infancia.

Eva

Nacida como Judith de Lourdes Díaz, antes de llegar al electropop y al electropunk bajo la identidad de Eva, esta compositora y cantante produjo dos discos de laboratorio de electrónica experimental. Aeroembolia (2004) y Disco explorador (2005) fueron los pasos que dio antes de reubicarse en ese proyecto definitivo de Eva.

Silvestres

Silvestre fue el grupo que fundó Archie Frugone luego del fin de Anachena y de su decisión de emigrar a Los Ángeles, California, en 1996. La banda cotinuó la larga sociedad musical entre él y Francisco Koch, iniciada en sus tiempos escolares, y afianzada luego en Viena y Anachena. Se concibió desde un principio como un grupo de marca internacional, integrándose a la activa escena de músicos inmigrantes en California. Sus canciones de versos bilingües integraron códigos tomados del pop, el rock y el tecno. A raíz de su primera visita promocional a Chile, en 2006, el grupo decidió agregar una 's' a su nombre, para no confundirse con la banda rock del mismo nombre que ya existía aquí.

Alberto Plaza

Pocos músicos en Chile pueden mostrar las cifras de venta de Alberto Plaza. Sus marcas comerciales son aún más impresionantes si se considera que las ha conseguido muchas veces tan sólo con una guitarra acústica, el instrumento clave de sus canciones y de una carrera musical que, aunque con los años derivó parcialmente hacia ritmos y colores tropicales, está construida sobre la base de históricas baladas de amor y de himnos de consideración humanista.

Pablo Herrera

A sus 19 años, Pablo Herrera abrió con su primer disco la historia de uno de los solistas chilenos exitosos de la música local. Rubricado primero como trovador o cantautor, se movió en escenarios alternativos hasta comienzos de los años noventa, cuando por propia opción decidió acercarse a la balada y desvió su rumbo hacia nuevas audiencias y alcances. "Alto al fuego", "Entre dos paredes", "Tú eres mía" y "Amor, amor", son algunas de sus canciones ancladas en la memoria colectiva local de las últimas décadas.

Octopus

Octopus fue una banda de rock progresivo instrumental, nacida en el seno de la escuela de música Projazz, en Santiago. Su trabajo se basó en composiciones propias, interpretadas desde una plataforma de amplia experiencia y estudios de todos sus miembros. Ellos definieron su música como «basada en juegos rítmico-melódicos, contrapuntos y cambios de cifras junto con otras situaciones musicales, que junto con la potencia de cada integrante, dan como resultado un sello propio y característico».

Pedro Frugone

El guitarrista Pedro Frugone asumió la música como vocación temprana, y ha sido hasta hoy persistente en su trabajo y leal a ese llamado. De entre las muchas bandas de las que ha formado parte, las más importantes han sido Anachena, Viena y sobre todo La Ley, con quienes tocó por casi veinte años. Ha colaborado con diversos músicos locales, y en 2007 publicó un álbum solista.

Audiosuite

Audiosuite partió como un proyecto alejado del escenario para después convertirse en una banda como tal, con el paso de varios integrantes por sus filas —incluyendo a Esteban Espinosa, Octavio Bascuñán (Upa) y Christian Cosgrove, de Luna in Caelo— e Iván Quiroz y Cristián Opazo como ejes fijos desde su fundación. Su sonido melódico los emparenta con el ruido y lo etéreo del noise y el dream pop, y siempre estuvo dirigido en voz por cantantes mujeres.

Alexandra Inzunza

Lo más cercano a la figura de la radiante lady crooner practicando swing en hoteles de lujo, en Chile tuvo nombre y apellido durante los 2000: Alexandra Inzunza. Una de las cantantes de jazz que nutrieron la escena con glamour, sentido de la puesta en escena, conocimiento acabado del repertorio clásico de los standards tradicionales del género y un manejo del inglés superior (dado por los primeros años junto a su familia en Sidney).

Libra

Éste es uno de los grupos chilenos que más se han desmarcado de los límites del nuevo metal surgido en los años '90. Aunque tiene influencias iniciales de bandas de ese movimiento como Deftones y fue parte de los festivales Aggrofest que cohesionaron en Chile la escena metalera conocida como "aggro", Libra conecta guitarras eléctricas pesadas con atmósferas y sonidos electrónicos y no disimula su inclinación por la melodía ni su alejamiento de la estridencia. Libra se ha acercado además a grupos que a su vez escapan de las categorías musicales del metal o el punk, como Pacü y Humana, con quienes comparten escenarios y sello disquero.

Mowat

La doble militancia entre ser productor y músico solista no es frecuente en el panorama chileno, pero Mowat la ha llevado adelante sin interrupciones ni tropiezos por más de una década. Estudiante de Música de la Universidad de Chile, perfeccionó su formación en Berlín, donde sumó nuevas lecciones en composición y dirección de orquesta, y además se abrió a los primeros encargos de producción con músicos extranjeros. Han sido, sin embargo, la canción y la creación chilena los cauces más gruesos para su trabajo.

René Inostroza

René Inostroza es una de las más auténticas expresiones de la música campesina chilena. Nacido en Villarrica, pero con vida en Temuco, su llegada a la música se produjo tardíamente, cuando en un evento campesino al que acudió como periodista lo llevó casualmente al escenario. Su habilidad como guitarrista y el expresivo desarrollo de ritmos bailables como la guaracha lo llevaron naturalmente a desarrollar una carrera artística, que en los '80 lo llevó a ser uno de los artistas más vendidos de Chile. Hoy se mantiene en plena actividad como músico, y como un destacado estudioso y académico del folclor.

Pepe Hosiasson

Una de las personalidades más activas y múltiples de la historia del jazz chileno desde comienzos de la década de 1950 fue el pianista, gestor cultural y difusor Pepe Hosiasson. Su figura recorre las décadas transversalmente y abierta a todas las filosofías jazzísticas. En su cronología como músico aficionado no sólo aparece la fundación de conjuntos hot jazz históricos, sino además una fuerte presencia como productor de conciertos, discjockey radial y crítico en medios escritos (incluso la mítica revista Downbeat). Hosiasson fue en sí mismo un “punto de encuentro” del jazz.

Índice

Pop, rock y letras cotidianas fueron las características de Índice, banda santiaguina con trabajo concentrado en la primera década de los 2000, asociada en su momento a propuestas como las de Phono, Betty Boy o Yeti; un rock-pop melódico de influencias chilenas, tales como Los Prisioneros. Su único álbum contó con producción de Marcelo Aldunate, y fue bautizado con un título que iba a acumular inesperadas anécdotas: Hágalo usted mismo (2006). "BANDA NUEVA PONE EN JAQUE EL REGRESO DE LOS TRES" tituló pronto El Mercurio cuando se supo que uno de los LP de la conocida banda iba a llevar el mismo nombre. Aunque el segundo álbum de Índice contaba con colaboraciones de los hermanos López, de Los Bunkers, nunca llegó a editarse. El single "Pregúntale a Dylan" quedó como su despedida.

Leonel Castro

Del pueblo de Huépil, capital de la comuna de Tucapel en la región del Bío Bío, es el payador Leonel Guillermo Castro Rojas, uno de los nombres recientes en los escenarios de la paya en Chile. Nacido en 1964 y agricultor de profesión, se inició en el verso improvisado a fines de los años '90 y desde entonces ha actuado en lugares como la Feria Campesina de Yumbel y los festivales de Laja, Arauco y Chillán, donde obtuvo el tercer lugar. Suele presentarse junto al dúo de canto campesino Quelentaro, y en diversos encuentros de payadores se ha destacado entre poetas emergentes como Víctor Quintana, de Quilleco, y los hermanos Gabriel y Rodrigo Torres, de Puente Alto.

Los Huasos de Algarrobal

La troncal de los cuartetos vocales de huasos urbanos tiene a este conjunto como nombre principal en una tercera rama de la genealogía. Los Huasos de Algarrobal son “nietos” de Los Cuatro Huasos (1927) e “hijos” de Los Huasos Quincheros (1937) y durante más de cuatro décadas desarrollaron un estilo propio basado en la tradición de ambas agrupaciones, pero proyectado hacia una canción dinámica y versátil.