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Alejandro Lazo

Cantautor de trayectoria extendida, tanto en el tiempo como en el mapa y los referentes, Alejandro Lazo ha emparentado parcialmente su música con el Canto Nuevo y la canción de exilio, aunque también se ha mantenido activo fuera de esos bordes. «Mi generación es la generación del sandwich», ha definido.

Puerto Varas Big Band

Casi una década después de que la Conchalí Big Band se lanzara en la aventura del modelo de una orquesta jazzística compuesta únicamente por adolescentes, a orillas del lago Llanquihue iba a nacer una segunda agrupación con estas características. El saxofonista Carlos Ralil, quien tocaba jazz en los pequeños circuitos portomonttinos y portovarinos se puso en contacto con el trompetista Gerhard Morhninweg para adelantarle los bocetos del proyecto de la big band.

Jaime de Aguirre

Conocido mucho más en su rol como ejecutivo de televisión, Jaime de Aguirre fue durante los años setenta y ochenta un nombre de inequívoca asociación a la música chilena. Como ingeniero, productor y compositor se involucró entonces en decenas de producciones locales, si bien nunca en un crédito protagónico. "Chile, la alegría ya viene", el canto que simbolizó la campaña del No a Pinochet es su composición más famosa e importante. Treinta y cinco años después, y tras su paso por la televisión, De Aguirre llegó a ser ministro de las Culturas del gobierno de Gabriel Boric durante un período en 2023.

Antonio Gaete

Pese a su condición de músico aficionado, el baterista Antonio Gaete cuenta con un historial sorprendente de gestiones y militancias en grupos de la raigambre tradicional. No sólo perteneció a los dos conjuntos más importantes de esta línea –la Retaguardia Jazz Band y los Santiago Stompers- sino que en su hoja de vida se certifica un recordado debut como joven baterista en el también histórico grupo South Pacific Jazz Band en 1974, donde compartió escenario con el legendario trompetista Luis Huaso Aránguiz en su última época.

González y Los Asistentes

El encuentro de poesía chilena y rock encuentra numerosos ejemplos desde los años setenta, pero la forma que a ese cruce eligió darle González y Los Asistentes es única e inconfundible, considerando además la estabilidad de su formación y el buen nivel de sus grabaciones. El grupo se ha mantenido desde sus inicios con los mismos integrantes, e incluso impuesto algo parecido a un hit con "¡¿Qué pachó?!".

Angelo Pierattini

Vocalista fundador del trío de rock Weichafe, otrora guitarrista de la banda de rock latino Bambú y parte del disuelto proyecto Hueso, Angelo Pierattini tiene un amplio terreno recorrido previo al emprendimiento de su carrera en solitario, iniciada de manera formal en 2008 con su primer disco, y que lo mantuvo muy activo hasta el reencuentro de Weichafe el año 2014. Su camino solista dejó varias canciones que sonaron en radios, bandas sonoras y pequeños escenarios a lo largo de Chile.

Kafod

Proyecto de rock folk progresivo formado en la ciudad de Quilpué y liderado por el guitarrista, bajista, cantante y compositor Carlos Cruz. Inspirado en épicas fantásticas, poéticas existencialistas, temáticas ecológicas y críticas sociales, su música ha transitado desde el rock de largo aliento a la canción acústica. La base del grupo la completa la tecladista Paula Demarco y en su primera década de vida, el grupo ha tenido distintas formaciones, desde dúo a quinteto, pasando por el cuarteto que grabó el disco Nuevo pulso (2010), que incluyó al baterista de Tryo, Félix Carbone. La pareja musical Cruz-Demarco es además pareja sentimental y su pequeño hijo Juan Salvador Cruz Demarco se integró al grupo como baterista a los cinco años en 2014, y quien aparecería en la música del disco Ciclos (2023).

Luisín Landáez

Aunque venezolano de nacimiento, Luisín Landáez fue  un personaje clave para la música chilena, y uno de los responsables de la penetración de la cumbia en este lado del mundo. Iniciado como cantante de orquestas, llegó a Chile en 1962, y se quedó quince años. Desde mediados de la década de los '70 alternó su residencia entre Chile y Venezuela, y cumpliendo escasas, aunque regulares, presentaciones en vivo, en las que recreó el inmortal repertorio que popularizó en Chile entonces, y que tuvo en sus versiones para los temas "Macondo" y "La piragua" sus más grandes contribuciones.

Ribo

Dos etapas muestra la carrera de esta banda viñamarina, que comenzó en 2000 a mezclar estilos como el pop rock y el trip-hop con lo que se conoce como nü metal o nuevo metal, la escuela que en los años '90 ganó espacio al fusionar elementos como el rap y las influencias metaleras. En su primera fase, el grupo consiguió participar de Ajiputaparió (2002), un disco tributo argentino a Red Hot Chili Peppers, y, lo más importante, grabar su primer disco, Equilibrio (2003). Pero en 2004 la salida de tres de los cuatro integrantes obligó a Nicolás Díaz a reformular al grupo. Con nuevos músicos a bordo, y la disposición a acoger nuevas influencias —agrupables a lo que entonces se entendía como rock «alternativo»—, comenzó una fase lanzada con el disco El poder del tiempo (2006), y que muestra presentaciones y grabaciones continuas hasta hoy.

Rossana Saavedra

“El jazz estaba con de ella antes de que lo supiera”, fue la única lógica que el baterista Alejandro Espinosa encontró para explicar la aparición de una cantante como Rossana Saavedra, sin tener ningún tipo de adiestramiento técnico. Una voz de generación espontánea de aquéllas que se dan sólo de cuando en cuando y que en definitiva la transformó en la solista vocal más adelantada de los '90.

Mauricia Saavedra

Poeta, cantora campesina, divulgadora del folclor centrino y activista de la Región del Maule, aplicada a la tradición desde sus 12 años de edad. Ha cultivado la guitarra traspuesta y el canto a lo humano, participando de festivales (entre ellos, el Festival del Huaso de Olmué) y encuentros que la han llevado por gran parte del país. Se ha autodefinido como una «mujer guerrera», que ha podido sanar múltiples dificultades a través del canto. Además de grabar cassettes y discos, en 2022 llevó a cabo el proyecto Fondart «Al encuentro de las cantoras campesinas del Maule», en el que recorrió la región realizando un catastro y reconocimiento de exponentes del canto campesino en la zona. Parte de su historia personal y en confluencia con otras cantoras quedó registrada  en el documental Yo no canto por cantar, que fue premiado como el mejor documental nacional en el Festival IN-EDIT de 2024.

Joe Vasconcellos

Quizás por haber vivido su infancia y juventud en países tan distintos y distantes como Chile, Japón, Italia y Brasil, Vasconcellos creó un tipo de canción que ha buscado el arraigo en sonidos originarios, especialmente de América Latina, de donde son también sus orígenes sanguíneos. Su fórmula finalmente dio con canciones alegres, festivas y con explícita conciencia social y cultural. Desde su salida del grupo Congreso, en 1983, el músico se desarrolla de modo solista, y con altas cumbres de popularidad en esa área.  Su influencia en toda una generación de músicos, la masividad de sus canciones y su intensa y poderosa actividad en vivo lo convierten en una figura vigente y fundamental de la música de fusión desarrollada en nuestro país.

Ignacio Torres

Mixturas que balancean melodías del R&B, soporte rítmico del hip-hop, atmósfera de la electrónica chill-out e ingredientes sonoros del jazz aparecen en la música de Ignacio Torres, cantante, compositor y multi-instrumentista de la joven generación del neosoul chileno que despuntó durante la década del 2000 y en su caso a los 20 años sobre el fin de esa nueva época para la música de raíz negra. En ese ambiente ha compartido espacios con nombres mayores del circuito, como colaborador de Pedro Foncea y de Matahari, banda que en 2011 teleoneó a Jamiroquai con Torres en los micrófonos del coro, además de Go y Carito Plaza como primeras figuras de un recambio generacional. Pero Torres también es parte de la oleada de voces y autores del soul que integran figuras como Martina Lecaros, Daniel Donoso, K-réena y más adelante Francisca Riquelme. Su discografía incluye títulos a lo largo de todos los años 2010: Ahora es cuando (2012), Unplugged (2016) y Esencial (2020).

Los Morton

Iniciados en una fusión de música de base hardcore que también interesaba a bandas como Los Miserables o LaFloripondio), Los Morton fueron derivando con el tiempo hacia algo más negro, funk y percutivo. La historia del grupo marca dos etapas, separadas por lo que se creía sería una disolución definitiva, pero que sólo los alejó entre 1998 y 2004. Además de sus riffs furiosos, el grupo se caracteriza por versos que suelen atacar las más conservadores costumbres e instituciones chilenas. Su discografía se encuentra inactiva desde los años noventa.

Chico Trujillo

La cumbia ha sido la razón y sustento de Chico Trujillo, un grupo con varios integrantes venidos del rock, pero que a partir del 2000 abrió camino para la fusión tropical por la que luego continuaron una serie de bandas más jóvenes. Su historia ha sido esencialmente cosmopolita —su inicial formación y desarrollo se dio en Alemania, en paralelo al trabajo de varios de sus integrantes en LaFloripondio, conjunto al que con el tiempo terminarían por opacar en fama— pero su arraigo en Chile es innegable, como lo confirma la excepcional masividad de su difusión en vivo y radios. Una discografía de publicaciones más bien distanciadas entre sí sólo confirma que el eje central del trabajo del grupo es el de los conciertos. A Chico Trujillo se le entiende —y disfruta— mucho mejor en vivo.

Los Indomables

Inscritos en la vertiente de «cumbia ranchera» de tanto arraigo en ciertas regiones del país, Los Indomables —también conocidos como Los Indomables del Sur— son un conjunto chilote de vocación festiva y popular, adscrito en sus palabras «a la cultura que identifica al pueblo trabajador del sur de Chile». Cuentan entre sus influencias a Los Reales del Valle y Los Hermanos Bustos, pero avanzan hacia ideas más ajustadas a su tiempo, el del siglo XXI. Además de composiciones y la publicación de discos, su actividad se ha centrado hasta ahora en numerosos festivales.

Orquesta Cubanacán

El éxito, popularidad y espectacularidad de la Orquesta Cubanacán atraviesa la línea cronológica de la música tropical desde mediados de los años '50, de la mano de un puñado de jóvenes encandilados con los nuevos ritmos del mambo y el chachachá provenientes desde Cuba y el resto del Caribe, y fundamentalmente por la figura del cantante Roberto Fonseca, conocido popularmente como Pachuco.

Code

La del dúo Code es una de las experiencias más peculiares de la música improvisada chilena. Demasiado experimentales para el mundo popular, y demasiado libres para la academia, Enrique Siqués y Christian Hirth han abrazado el manido concepto de música experimental como una brújula abierta al permanente asombro. Su sonido debe abordarse, así, como una aventura, que excede por mucho el alcance de un par de parlantes y puede adentrarse, por ejemplo, en el paisaje o la arquitectura. Su trabajo es una permanente confirmación de su confianza en que «la música está en todas partes». Se trata de una sociedad de trabajo intermitente entre Hirth, también baterista de los grupos MediaBanda y Yonhosago, y Siqués, quien ha desarrollado una carrera como fotógrafo.

Dolores Fiuler

Cuarteto de cámara experimental y activo movilizador de una música de protesta. Pero no en el en el campo de la antigua canción política sino sobre lo que ellos llamaron "rigidez y congelamiento" de las instituciones musicales. Surgieron desde el Instituto de Música de la Universidad Católica como una vía sónica de enfrentamiento a estas doctrinas, y se convirtieron en uno de los ensambles representativos del período, en los inicios de los años 2000.

Las Capitalinas

Las Capitalinas son parte del resurgimiento de la cueca urbana que tuvo lugar a fines de los '90, pero en mayor medida a su vez fueron pioneras entre los conjuntos exclusivamente femeninos de cueca, junto a las también sambernardinas Las Torcazas. Si bien Las Capitalinas comenzaron a elaborar una música inspirada en la tradición chilenera, fueron finalmente un claro exponente de las transformaciones de la cueca, llevando la música hacia una "cueca fusión" con otros ritmos populares, desde el vals y el bolero, al foxtrot, el swing y el blues.