La Banda del Gnomo

Una puesta en escena innovadora para el estándar de la música chilena de los años ochenta fue la que desarrolló La Banda del Gnomo, un grupo con una mayoría de integrantes de formación académica y que aventuró una cruza de géneros que abarcó desde el hard-rock al rock progresivo. Su actividad se concentró sobre todo en vivo, y no tuvo discos en una primera etapa.

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Años

Santiago, 1982 - 1988
reunidos en 2007

Décadas

1980 |2000 |

Géneros

Integrantes

Ignacio Elordi, voz, guitarra y bajo (1982 - 1988 / 2007 - •)
Pablo del Real, flauta traversa y saxo (1982 - 1988 / 2007 - •)
Enrique Olmedo, bajo (1982 - 1984)
Juan Luis Costamaier, batería (1982 - 1983)
Eduardo Salas, voz (1983)
Ulises Guendelman, batería (1983)
Rafael Guíñez, viola (1984 - 1986)
Andrés Morgan, bajo (1984 - 1986)
Arturo Herrera, batería (1984 - 1986)
Sebastián Tan Levine, batería (1985)
Catalina Telias, voz (1986 - 1988)
Óscar Ratón Pérez, guitarra (1986 - 1988)
Marcelo Meneses, guitarra (1986 - 1988)
Luis Varas, batería (1986 - 1988)
Marco Luco, guitarra (2007 - •)
Gonzalo Carvajal, saxo (2007 - •)
Antonio Silva, batería (2007 - •)

Ernesto Bustos B.

Varias etapas caracterizaron su formación. El grupo fue fundado por el guitarrista Ignacio Elordi y el flautista y saxofonista Pablo del Real (cuya versatilidad y barba inspiraron el nombre, gracias a su parecido físico con Ian Anderson). Otros integrantes de esa primera etapa fueron Rafael Guíñez —violista con estudios clásicos que posteriormente cobraría mayor notoriedad en Parkinson, Sebastián Levine y Enrique Olmedo. Su primer disco, El canto del ángel (1984), no logró ser terminado y quedó sin editar.

La muerte de Olmedo, en 1986, fue un gran golpe para la continuidad del grupo. La Banda del Gnomo se rearmó con la llegada de Catalina Telias, como vocalista, y nuevos instrumentistas. Crecieron su reconocimiento y los contactos con televisión, con un mayor acercamiento al pop, pero el grupo decidió terminar su trayecto luego de la salida de Telias, en 1988.

Veinte años más tarde, el año 2008, Mylodon Records anunció una edición formal para El canto del ángel, acompañada de una reunión del grupo por cuenta de tres integrantes antiguos (Telias, Elordi y Pérez) y tres nuevos músicos. Es el resurgimiento de grupo que siempre marcó diferencias importantes con sus contemporáneos, por sus composiciones y puesta en escena más elaboradas. La reedición de ese disco y un nuevo registro son los legados de esa posterior época.

Tomás del Real: cantar para cosechar

Sembrar de nuevo es el álbum que cierra el primer tríptico de grabaciones del joven trovador viñamarino, una breve serie de canciones de naturaleza acústica que surgieron al fragor del estallido de octubre y que viven una segunda edad en la dubitativa realidad de la pandemia. La edición ilustra su cubierta con una escultura en madera del artista visual Cristian Garrido.

Conversaciones con el Grupo de Los Diez

El pianista de jazz que vive desde 1999 en esa ciudad dialoga con Alfonso Leng, Alberto García Guerrero y Pedro Humberto Allende a través de sus partituras, que aborda desde la improvisación. Su nuevo disco considera cuarteto de jazz y cuarteto de cuerdas.