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Pablo Rivas

Pablo Rivas es parte de una generación de autores contemporáneos que durante la década de los 2000 utilizaron la guitarra eléctrica, el software computacional y el home studio para construir canciones y discos intimistas revalidando la figura del cantautor chileno, mucho más allá de la trova clásica y la canción acústica: Rodrigo Jarque, Javier Barría, Marcelo Vergara.

Panteras Negras

Surgido entre los blocks y pasajes de la población Huamachuco de Renca, el grupo Panteras Negras constituye uno de los pilares del hip-hop chileno y uno de los primeros nombres capaces de convertir la versión local del género en una expresión de amplio alcance. Pese a la difusión de su trabajo, el grupo nunca dejó de sentir como una responsabilidad representar el mundo desfavorecido en el que se formaron, colaborando así también al desarrollo de la música joven consciente y de alcances políticos, y el registro de la cultura callejera. El 2005 anunciaron su final, y tras trabajos solistas de Lalo Meneses, regresaron el 2011.

Daniel Puente Encina

Pionero de pop-punk en Chile con Pinochet Boys, Daniel Puente tiene una larga historia posterior a 1987, el año de disolución de esa banda. Tras un paso por la primera etapa de Parkinson (fue su primer vocalista, aunque no llegó a grabar discos), su música se ha desarrollado fundamentalmente fuera de Chile, desde Brasil a Holanda, y de Estados Unidos a Alemania. En esa trayectoria nómade, el músico forjó una identidad musical mestiza, alimentada por los sonidos negros y latinos con los que se familiarizó en Europa, y con el oficio conseguido en la sociedad multinacional de las bandas Niños con Bombas y Polvorosa. Hacia el final de la primera década del 2000 comenzó un camino estrictamente solista, como Daniel Puente Encina, y con una identidad sonora centrada en su guitarra. El disco Disparo, al que acuden todas las influencias de su historia —y que él define como «música latina»— fue el primer paso de esa nueva etapa aún en marcha, y con continuas grabaciones.

Sonámbulo

El reencuentro de dos músicos del desaparecido grupo pop-rock La Bicicleta posibilitó la aparición de un nuevo ensamble en la música de fusión de los años 2000, inspirada tanto en el folclor latinoamericano, como en la world music y el jazz. Sonámbulo se ubicó así junto a agrupaciones como los capitalinos Fractal o los porteños Sala del Espejo, con música de cuidados arreglos, su apertura de la paleta de colores y su repaso de ritmos e instrumentación de latitudes lejanas unas de otras.

Eva

Nacida como Judith de Lourdes Díaz, antes de llegar al electropop y al electropunk bajo la identidad de Eva, esta compositora y cantante produjo dos discos de laboratorio de electrónica experimental. Aeroembolia (2004) y Disco explorador (2005) fueron los pasos que dio antes de reubicarse en ese proyecto definitivo de Eva.

Ensamble Tradicional Chileno

El Ensamble Tradicional Chile es un conjunto de tres nombres, tres instrumentos y tres sensibilidades alrededor del folclor: el investigador de los finares de guitarra campesina y guitarrista clásico Sergio Sauvalle Echavarría, el guitarronero y payador Manuel Sánchez y el rabelista José Cabello cierran este círculo alrededor de las cuerdas de una profunda tradición folclórica. La suya aparece como una propuesta de reobservación de las sonoridades y los lenguajes que les competen, junto con la idea de proyección de un folclor nunca estático.

Paquita Rivera

Diestra cantante y pianista, compositora, autora de canciones, maestra de canto, académica universitaria, fonoaudióloga, solista y acompañante, la vida musical de Francisca Paquita Rivera ha transcurrido en diversos frentes del oficio. Desde inicios de los '90, marca presencias y participaciones en los campos de la bossa nova, el tango, el bolero, la canción romántica y folclórica, el pop y el jazz. Pero esa posición aparentemente secundaria quedó desplazada cuando en 2013 llegó a Fulano, tras la salida de Arlette Jequier.

Giolito y su Combo

Parte de la segunda generación de orquestas de cumbia en Chile, luego de la creación de La Sonora Palacios, este conjunto nació luego de que José Arturo Giolito permaneciera en Estados Unidos a fines de los '60 donde conoció el concepto de "combo", obtenido de la voz anglo combination. Un grupo menos numeroso que la Sonora, con una importante presencia de la percusión, fueron el sello de este grupo, liderado siempre por el baterista Giolito, que antes había tenido ese mismo rol en la Orquesta Ritmo y Juventud. Conocidos sobre todo por el rol de baterista de su líder en programas de televisión, el grupo es responsable de varios hits de cumbia en Chile, y hoy mantiene una intensa actividad en vivo, con un repertorio que trasciende ese género, y que incluye rock, folclor chileno y temas de moda. El 24 de noviembre de 2008, víctima de un cáncer, el líder de la banda dejó de existir, pero tanto sus hijos como los demás integrantes resolvieron seguir adelante con el conjunto.

Iñaki Muñoz

Artista visual y sonoro, además de investigador de medios y tecnologías, experimentador en los campos del collage, el dibujo, la pintura y el video, Iñaki Muñoz ha canalizado sus motivaciones musicales bajo los pseudónimos de Universo Error de Ahorcarte, Terciopelo de Esquizoofrenia y más determinantemente con el de La Bella Violencia. Su prolífico catálogo presenta una serie de discos propios de electrónica ambient y música experimental, con varios sellos independientes y netlabels, como Jacobino Discos, Pueblo Nuevo, Dilema Industria y Michita Rex, además de sonorizaciones para distintos proyectos de artes visuales.

Tapia Rabia Jackson

«Juego callejero» llamaron a su música los primeros integrantes de Tapia Rabia Jackson (o Tapia Rabia), uno de los pocos grupos chilenos de hip-hop suburbano que alcanzó a trabajar dentro de la dinámica corporativa antes del auge de internet. El grupo tuvo en Zaturno a su líder y principal foco de atención, pues fue quien armó el conjunto luego de trabajar durante cinco años y dos álbumes junto a los exitosos Tiro de Gracia.

CHC

Con su imaginativa y luminosa aproximación al hip-hop, CHC se ganó el derecho a proclamarse inventores de una corriente musical nueva. «Hippy-hop» es como le acomodó al grupo santiaguino definir su música, sostenida en un principio sobre las bases secuenciadas de Pedro Subercaseux y agitada por el rapeo cálido de Gabriel Díaz, Sebastián Silva e invitados que entraban y salían de su formación esencialmente dinámica. El trabajo del grupo fue la plataforma creativa para músicos que al poco andar destacaron en proyectos personales, tanto en la música como en la televisión y el cine. La importancia que éstos adquirieron en paralelo alejó de modo natural sus presentaciones en vivo, hasta detenerlas por completo.

Antonio Gaete

Pese a su condición de músico aficionado, el baterista Antonio Gaete cuenta con un historial sorprendente de gestiones y militancias en grupos de la raigambre tradicional. No sólo perteneció a los dos conjuntos más importantes de esta línea –la Retaguardia Jazz Band y los Santiago Stompers- sino que en su hoja de vida se certifica un recordado debut como joven baterista en el también histórico grupo South Pacific Jazz Band en 1974, donde compartió escenario con el legendario trompetista Luis Huaso Aránguiz en su última época.

No me Acuerdo

Una de las nuevas apuestas del pop de los 2000 fue No me Acuerdo, banda surgida en los pasillos de un liceo de clase media, con el apoyo de un sello multinacional y códigos sonoros que bebían del pop chileno y argentino de la década anterior. Su sonido no alcanzó a ser masivo, pero su correcta factura le brindó a su música una significativa difusión radial. Su historia se cortó durante la grabación de un segundo álbum, que a la larga terminó convirtiéndose en el debut solista de su líder, Gonzalo Yáñez.

Italo Pedrotti

Desde un histórico debut en 1992 como intérprete de la obra “Dúo concertante para charango y guitarra” (1991), del compositor Celso Garrido-Lecca que estrenó junto al conciertista Mauricio Valdebenito, el charanguista Ítalo Pedrotti ha sido un referente de la música de fusión chilena desde diversos frentes. Música andina, raíz latinoamericana y rock fusión han completado el abanico de Pedrotti y su charango, como integrante fundador de Entrama (1997) y compositor y director de Charanku (2003).

Cecilia Echenique

Entre las intérpretes chilenas, Cecilia Echenique muestra un repertorio versátil y de extendida vigencia. Su carrera, marcada por sus diez años como integrante del grupo de música infantil Mazapán, ha sabido buscar caminos de desarrollo en ámbitos casi opuestos; desde la música de inspiración religiosa, hasta un sensual registro con clásicos de Brasil. Músicos como Eduardo Peralta, Mario Rojas y Alberto Plaza se han contado entre sus socios.

Ruch

Ruch fue presentado en 2006 como un nuevo proyecto «de los cerebros de La Ley», pues tras su conceptualización de guitarras eléctricas, profuso maquillaje y caracterizaciones estuvieron Rodrigo Coti Aboitz y Alejandro Sanfuentes, respectivos ex tecladista y manager de ese grupo pop. El grupo fue originalmente un cuarteto, pero al poco andar derivó en un dúo, y no pudo sostener demasiado tiempo ese quiebre. La banda legó un único disco, aunque varias de sus integrantes siguieron vinculadas luego de otro modo a la música.

Danieto

Danieto es el seudónimo del santiaguino Daniel Nieto, músico de electrónica experimental que trabajó hasta el año 2000 bajo el nombre ADN y también formó parte del dúo Skipsapiens (junto a Pier Bucci). Es fundador del netlabel Impar, donde pueden encontrarse todas sus grabaciones. Ha tenido un involucramiento constante con iniciativas independientes de Chile y el extranjero.

Delisse

Desarrollar en Chile un pop de tintes rockeros y pretensiones masivas era en los años noventa un desafío mayor al presente. En parte por eso, largas pausas separan las publicaciones discográficas de Delisse, un dúo que ha buscado desarrollar baladas de fuerza eléctrica inspiradas en la canción estadounidense contemporánea. Delisse ha estado formado por la pareja de Magdalena Atria (hija del matrimonio de Jaime Atria y la cantante Gloria Spoerer) y Cristián Moya, quienes se conocieron estudiando Comunicación Audiovisual, y a los que el tiempo convirtió en dupla creativa y matrimonio. En general, ha sido ella la letrista y él el compositor de canciones parcialmente inspiradas en las power-ballads estadounidenses, melodías de apariencia ruda pero fondo amable.

Newen

Los patios y salas del antiguo Pedagógico en Santiago fueron el lugar de origen de Newen, definido como un conjunto femenino de música latinoamericana e integrado por estudiantes de pedagogía (inicialmente, bajo dirección de Carola Contreras). El conjunto ya completa tres décadas de vida, ocupadas con grabaciones, giras y presentaciones constantes, siempre con mujeres como integrantes. Su discografía muestra la evolución desde la recreación de ritmos tradicionales (festejo, vals peruano, bolero, huayno, zamba, saya-huaylas) con composiciones propias.