Música urbana
La denominación de música urbana se acuñó en los años '70 y '80 en Estados Unidos para referirse a las músicas nacidas en las calles de las grandes ciudades, particularmente el hip-hop. En el siglo XXI el concepto creció con la penetración de ritmos latinos y otras fórmulas musicales en esos mismos contextos. El reguetón, originario de Centroamérica, y el trap, vertiente del rap nacida en Atlanta y vinculada al narcotráfico, se extendieron por Estados Unidos y el mundo en una avasalladora moda mundial, y en algunos países —como Chile— también fue etiquetada entonces como música urbana. Los músicos, los medios de comunicación y la industria han utilizado el concepto cotidianamente, aunque su definición es discutida y aún no es del todo precisa.
"Desde que no estás", otra canción acerca del empoderamiento de la mujer, producida por un equipo que había trabajado previamente con Paloma Mami, puso a la antofagastina Luna Cordero en la órbita de la música urbana multiplicada a fines de la década de 2010. Con el nombre musical de Luna, la cantante entonces dio un giro en su proyecto solista, que antes había tenido rumbos muy distintos. Así se sumó a una oleada de nombres del trap y el reguetón femenino que durante esa época tomaron los espacios. Luna Cordero, sin embargo, se había iniciado en el canto melódico y romántico, como baladista e intérprete de diversos repertorios populares. Fue corista de Douglas y compartió micrófonos en vivo con Mario Guerrero. Además, tuvo participaciones en programas de talentos y concursos, como "Las regiones cantan" (2014), de la que se convirtió en su primera ganadora, y luego en breve paso por "The voice" (2015). Poco después lanzaría la canción "Loca pero fiel", como anticipación a su llegada al trap en 2020.
Como afuerina en el sentido más profundo dada su calidad de sureña llegada de golpe a la capital, Leonora Tonini Cáceres se abrió paso en el ambiente de la música urbana siempre en una constante transformación. Con una propuesta de varios bordes, que recoge elementos del rap de sus orígenes, el trap que se impuso en su tiempo, el pop y la electrónica, ella apareció a lo menos con dos alteregos musicales y rumbos casi opuestos: como Kuina mostró una música desbordante en ritmo, sonido y ruido, descrita en el EP Konejo di plata (2022), y como Leonora Laffont presentó una música más accesible a la escucha, poética y sensible.
Desde el inicio del interés masivo por el trap y sus protagonistas, Ceaese fue uno de los nombres con más atención sobre sí. La ha justificado con versos, entrevistas y publicaciones de inteligente propuesta, y su disco Utopía (2018) ha sido ineludible para comprender el fenómeno en Chile. En poco tiempo, la trayectoria del joven criado en Ñuñoa se ha caracterizado entre otras cosas por su material incesante, de una extensa discografía y permanentes colaboraciones: DrefQuila, Gianluca, Polimá Westcoast, Jonas Sanche, Young Cister, Seo2, Jonas Sanche y Bronko Yotte; además del cruce puntual con bandas de otros estilos, como Moral Distraída y Planeta No.
SienteOlvida no solo es la conexión de dos verbos en una sola palabra, sino una suerte de manifiesto existencial de Marcela Carrasco, la mujer detrás de esta cantante urbana, una identidad que ella utilizó en su cuenta de Instagram y que vino a describir una perspectiva de la vida y su propia relación con el amor. Desde esa base, SienteOlvida fue tomando forma como exponente musical en el reguetón y otras derivaciones del género urbano, en paralelo a las actividades que Marcela Carrasco ha llevado adelante como pintora, diseñadora de vestuario, modelo, productora e influencer.
Lolein es un dúo formado por Priscila Flores y Eileen Díaz, también integrantes del grupo rock Fata Morgana en Concepción, que se instaló como puntal en la escena de un pop en constante trasformación en el Biobío desde mediados de la década de 2010. En partes iguales desde la música aguerrida y la imagen de sus puestas en escena y videoclips, Lolein fue mutando desde el pop bailable hacia los amplios aspectos y atributos de la música urbana. Su álbum Zorra latina (2024), sobre la vida en la sociedad patriarcal y su dominación de la mujer, marcó ese proceso en su primera época musical.
Su voz en la canción "Mi tío Snoop", del rapero mexicano Alemán y con la participación del mismísimo Snoop Dog, definió en 2020 la presencia de la quilpueína Gabriela Meriño en la música urbana con el nombre de Bela. Auditora de hip-hop, en especial la ola del rap de la costa oeste estadounidense, instaló un relato desde el R&B, el hip-hop y el trap, que desembocó en una serie de canciones preliminares, como "Facetime", aquella que la puso en órbita. Su primer disco, un trabajo pospandémico, es 00 (2023).
Conocida primeramente en la industria del espectáculo, Camila Sepúlveda tuvo una aparición en el programa televisivo "Masterchef" de 2015. Estudiante de Nutricionismo, militante del vegetarianismo y de la alimentación con tecnologías alternativas, dio el paso al mundo cibernético de las redes sociales y las plataformas de contenidos, convirtiéndose en influencer. Radicada en Los Angeles, Estados Unidos, ella dio el paso al campo de la música popular con el alias de Mjla, fonéticamente un diminutivo y una contracción de su nombre de pila. En 2022 apareció como cantante de una ecléctica música en el género urbano con el disco Probando, producido por el estadounidense Tommy y con canciones arietes como "Lo tengo atao".
Aunque primeramente asociada a la armada femenina de la música urbana en la década de 2020 (Aura Bae, Vania Joplin, Amikiraa), la cantante y compositora Florencia Cruz Sotomayor exhibe nítidos bordes pop en sus canciones, lo que la define en un campo más amplio en la música y la composición. En sus inicios se hizo seguidora de figuras globales como Rihanna y Ariana Grande en ese lado del pop que se filtra hacia el R&B, una zona en donde ella se mueve con soltura vocal. Su debut discográfico quedó marcado en 2023 con el EP 4:44. Antes de convertirse en Lua Lacruz, Florencia Cruz fue finalista en el Concurso de Composición Luis Advis de 2019, en parte resultado de sus estudios de Música en la U. Católica. En 2022 tomó contacto con Latin Bitman, quién sería clave en la llegada de Lua Lacruz al sello Universal Music México. "Di que sí" y "Waterfalls", sus primeras canciones, esbozaron ese punto de encuentro entre el pop radial y el trap y los ritmos urbanos más duros. Ambas canciones llegaron al citado disco 4:44, la antesala de su participación en Lollapalooza de 2024.
Como parte de la oleada de cantantes, autoras, compositoras y productoras de la pospandemia, María de la Luz Faunes ha atravesado espacios musicales y ha generado conexiones entre el pop ciento por ciento mainstream y algunas facetas del pop experimental, underground o alternativo. Su nombre musical viene de su época escolar y es resultado de un error de tipeo en el apodo de Malú que terminó siendo Maw, una marca propia en la música. Maw cuenta con estudios de canto en la Escuela Moderna de Música y también en España, pero luego de ese intensivo que se inició cuando tenía siete años, al finalizar la adolescencia ella se inició en la composición. El grupo de canciones suyas, una etapa que va desde 2022, cuando publicó "Te pinté" y "Llámame", producida por Guz (Kudai, Sum, María Jimena Pereyra, MDM), hasta la salida de su EP Prisma (2025), que produjo Nicolás Chávez, se movieron por distintos estilos: desde el antiguo soul de los años '70 hasta aproximaciones al hyperpop, el R&B contemporáneo, el k-pop y la música urbana. Maw ha realizado colaboraciones con cantantes como Anto Bosman y Bela ("Magnética"), y otros nombres de la escena urbana underground de época como Judini Trulov ("Historias contigo"), Paus3 ("Dame luz").
El año 2013, Claudio Montaño era un reconocido nombre del free style en el rap, se apodaba Dref Killah, y participó en varias competencias internacionales del género. Paulatinamente desde 2015 se concentró en el trap, y desde allí ha dejado marcas en esa historia: sus canciones fueron las primeras en superar el millón de visitas en las plataformas de streaming y fue el primer nombre del género contratado por un sello multinacional, Warner Music, que hacía diez años no reclutaba a un músico chileno: “Él se cree un maleante, con sicarios y gangsters / y que tiene pistolas pa'l drama. / Yo no soy nada de eso, mami, yo soy cantante”, declama en “Olvida el miedo”, alejándose de los parámetros líricos de su género. Con colaboraciones dentro y fuera de Chile, y presente Lollapalooza el año 2019, DrefQuila inscribió su nombre entre los fundadores del trap chileno. Junto con figuras de la época, Young Cister, Easykid y Kidd Voodoo, formó el elenco Los 4F.
Un relato paralelo al que la cantante Amaia de Arteagabeitía expuso en la escena del folclor de época como integrante del Dúo Pajarito, toma forma, cuerpo, sonido y voz a través de Hiru. Es el proyecto solista con el que ha construido una estética propia a partir de elementos que proceden desde distintas músicas: lírica y prosa influenciadas por la rima del hip-hop, tratamiento del sonido de la música urbana, y aspectos armónicos del jazz para una propuesta que coexiste con el R&B y el pop. Siempre abierta y atenta a influencias valiosas, Amaia de Arteagabeitía apareció entonces como Hiru en 2025 con el disco La esencia. Hiru es una voz euskera que significa "tres" y que ella resignificó como "la fuerza de tres", pero al mismo tiempo significa "día" en japonés. Con esa identidad musical, De Arteagabeitía comenzó a escribir letras influenciada por nombres como Hiatus Kaiyote y raperos chilenos Ana Tijoux, Makiza y Bronko Yotte, quien sería uno de los colaboradores en su primer álbum. Además, asimiló elementos visuales de artistas de su propio tiempo y generación, como Rosalía, Kali Uchis, Nathy Peluso y Paco Amoroso. La esencia fue producido por el pianista de jazz Camilo Aliaga, Andrés Landon, Oushet, Didgo, y puso a Hiru en una escena independiente de la pospandemia.
Laura Ortiz surge desde comunas metropolitanas del norte, como Recoleta y Conchalí, con el nombre de guerra de Cheskv Liz (que se pronuncia Cheska Liz). Cantante, autora de letras, rapera e improvisadora, es reconocida dentro de la escena de la música urbana por su estilo rebelde y confrontacional, sus temáticas sobre vida en los márgenes, mirada feminista y relatos autobiográficos, pero sobre todo por el alcance que ha tenido como solista en el chanteo (declamación de un texto extenso en un limitado espacio de compases), que ha identificado su sello interpretativo. Su primer disco, 11:11 (2020), que lanzó a los 18 años, integra rimas, canto melódico R&B y un contundente sonido urbano de época.
Shirel es otra princesa del pop de la época pospandémica, con una música especialmente permeada por el trap y los ritmos urbanos que predominaron entre su generación. Desde la voz, la composición, la propuesta musical y la imaginería a su alrededor, ella marcó presencia a la par de otras figuras femeninas de esos tiempos, en especial los nombres de Soulfía y Kya, con quienes apareció en el reguetón de Denise Rosenthal "Faroles", una canción que la puso en circulación y visibilidad mayores. Su disco debut es Cristal (2022), que se gestó, se produjo y se publicó durante la crisis sanitaria mundial.
El cántico multitudinario "no es no", entonado en las movilizaciones feministas de 2018 marcaron el inicio de la hoja de ruta de Vania Joplin. También conocida entre sus seguidores como Bebesuki, era una joven de la comuna de Recoleta que de niña tocaba la batería. Ingresó al mundo digital como influencer y modelo, y luego como intérprete de ukelele, subiendo a las redes sociales una serie de covers. A partir de entonces pasó a la música, situándose inicialmente en un punto intermedio entre el pop para los grandes públicos y la música urbana dura, con el impacto del reguetón y la marca de la música gitana que a menudo se escucha en su estilo de canto.
Desde mediados de la década de 2010, Polimá Westcoast llamó la atención como una de las figuras más reconocibles entre la oleada de cantantes asociados al trap y otros géneros afines. Además de publicar sus canciones en numerosos EP y sencillos, se ha desplegado en una alianza con múltiples colaboraciones con pares chilenos y extranjeros. Tras varios hitos de popularidad registrados en 2021, amplió sus sonidos al reguetón y finalizó 2022 convertido en uno de los principales nombres chilenos del género urbano chileno, con una creciente repercusión internacional.
Kya es el nombre musical de Macarena Videla, una exponente de la explosiva escena de la música urbana que se impuso en el paso de los años '10 a los años '20. Sus primeros aprontes en tiempos pandémicos la situaron en ese mismo campo musical, donde el trap fue central, pero poco a poco fue mutando hacia otros estilos hasta transformarse más en una figura del pop que sólo de la música urbana, siempre permeada por las influencias de la música R&B y los pulsantes ritmos de pista de baile.
El dúo de reguetón Dash & Cangri fue el resultado de otro de los productos de telerealidad llevados a cabo por Cantal 13 una década después del boom de los reality shows. En el programa televisivo "Dash & Cangri. El precio de la fama", emitido en 2012, se mostraba la vida de dos jóvenes de extracción popular y las aventuras que encabezaron junto a un tropel de amistades y sus familias. Los protagonistas fueron dos maipucinos Maickol González Vega (Dash) y Sebastián Leiva Bravo (Cangri), quienes ya había aparecido en otro proyecto de esta naturaleza, en la misma estación, que lanzó a un estrellato breve a la joven gitana Perla Ilich. El dúo adquirió una explosiva popularidad y así, con un grupo de productores musicales liderados por Rodrigo Stambuk (Glup!) y Enzo Massardo (Uruz), el dúo de jóvenes actores por casualidad pasó a ser un dúo musical. En 2012 editaron su disco El precio de la fama. Luego de ese boom que generó la televisión, ambos integrantes del dúo continuaron vinculados a la industria del espectáculo. En el verano de 2019, Leiva fue encontrado muerto en extrañas cincunstancias en una localidad de Bolivia. Tenía 27 años.
Como las cantantes Anto Segovia y Katteyes, Dani B es otro nombre de la generación Z que hizo de las plataformas digitales y las redes sociales su vitrina de visibilización, proyección y construcción de una gigantesca audiencia, antes de pasar a la música pop. Con cientos de miles de seguidores en TikTok, Daniela Bustamante combinó su presencia en la cultura del entretenimiento y la creación de contenidos digitales con la composición de canciones, que desembocó en el disco Huellas (2022).
La canción "Antipatriarca", de Ana Tijoux, fue el germen del nombre musical y el concepto alrededor de Antipatriarka, la chapa que tomó Valentina Ascencio en su transformación decisiva en cantante pop y figura de la escena urbana en Concepción. Era una estudiante de Arquitectura, que en su adolescencia había escrito canciones como "Difícil", cuando el estallido social de 2019 elevó las ideas de activismo feminista y lucha social, a las que ella se sumó en el frente de la movilización. Ya como Antipatriarka, en el Festival Rec de 2023 en Concepción presentó material de su disco debut, Antídoto (2023), y realizó un homenaje a Rennatta Rozas, una joven cercana suya que había sido asesinada. Entre sus primeras colaboraciones musicales aparecen trabajos con el dúo penquista Lolein ("Sharingan"), el compositor, cantante y productor de Talcahuano Lino Q ("Siente") y la reguetonera de Concepción Carly ZC ("Zorras y gatas").
Nativa digital, Anto Segovia es un ejemplar de la era de las redes sociales. Como una adolescente chilena común alcanzó fama e impacto en su calidad de influencer a través de la plataforma de contenidos TikTok, y sus presentaciones masivas para audiencias de nicho en el Teatro Caupolicán, Movistar Arena o la Quinta Vergara de Viña del Mar. Ello la empujó a pasar a la música pop como expedicionaria en otro campo de la industria de la entretención. También bailarina, como cantante apareció a los 18 años con las canciones "Ya pasó", "Pa mí", "Lado B" y el reguetón "Mis nenas", y luego lanzó Mykosis (2023), un EP publicado por el sello Warner Music. Allí se entrelazaba la narrativa y producción de la música urbana con los beats de la electrónica bailable, una música que ella denominó experimental tech, y que contó con apariciones de figuras del género urbano como Ceaese, Easykid y Kidd Voodoo.