Canto y trova

Poemas y canciones de amor, de humor o de política fueron parte del oficio del trovador histórico, personaje nacido ya en épocas medievales y que mil años después regresó a la música popular con el mismo sentido. Su figura renació en los años '60, cuando en América Latina y Europa surgieron autores cuyas canciones –interpretadas con la sola compañía de una guitarra- hablaban de sentimientos personales y temas sociales. Canto y trova son formas modernas de expresión del trovador, quien a falta de despliegue instrumental centra el poder de su música en las letras y en su virtuosismo como ejecutante de esa pequeña orquesta de seis cuerdas. Desde Francia a Estados Unidos y desde Cuba a Chile, los cantautores reaparecieron en la década de los grandes cambios. En nuestro país se activó en el marco de la Nueva Canción Chilena y luego siguió con el movimiento joven del Canto Nuevo, pero su oficio es ahora tan genérico que ha superado todas las etiquetas.

Javiera Barreau

Autora, compositora y cantante, Javiera Barreau elaboró durante su carrera como solista un repertorio basado en la naturalidad de los timbres acústicos y en la exploración personal de géneros populares, que fueron desde el reggae de sus inicios (como parte de la banda Abya Yala) hasta referencias de la tradición, como la décima y ciertos ritmos del folclor. Publicó dos discos, Matriz (2013) y Unita (2017), y tuvo una muerte temprana, a los 34 años de edad.

Carla Casas-Cordero

Parte de una generación de cantautoras que retoman la inspiración en la tierra, las raíces y los folclores chilenos, donde figuran Giovanna Arce, Amapola Puz, Florencia Gallardo, Tamara Quijada, Daniela Millaleo o Nacha Haase, Carla Casas-Cordero se estrenó como voz y nombre propio en el disco El río de la vida (2017), resultado de sus primeros ensayos de creación de canciones y de sus viajes por Guatemala, Honduras y México. Viñamarina de nacimiento y fonoaudióloga de profesión, también realizó estudios de guitarra clásica en el Conservatorio de la U. Católica de Valparaíso, aunque terminó próxima al folclor y la música popular, con influencias que van desde Violeta Parra a Mazapán. A su conocimiento de esas guitarras clásica y folclórica, Casas-Cordero sumó la creación de material propio y así comenzó a escribir canciones que tuvieron, en su consideración, "la intención de sanar". Esa primera carpeta fue denominada "Canciones medicina".

La Rue Morgue

Destacados por el aire blusero de su sonido, temáticas de amor y dos hiperdifundidos singles radiales, La Rue Morgue fue una de las bandas con mayor resonancia en el prolífico rock chileno de la segunda mitad de los '90. El cuarteto, sin embargo, no pudo sobreponerse a la baja respuesta de su segundo disco, y se desperdigó al poco tiempo después, en una baja de actividad que coincidió con la crisis discográfica chilena. El receso de tres años se interrumpió a comienzos del 2000, cuando con un cambio de integrantes, la banda regresó a los estudios con el fuerte apoyo de una multinacional, en una aventura que luego posibilitó esporádicas reapariciones, que se fue apagando paulatinamente avanzada la década. Desde 2017 a 2022 su líder Francisco Valenzuela se presentó con el nombre del grupo, hasta su fallecimiento a los 53 años.

Pedro Yáñez

El canto, el guitarrón, la paya y la poesía popular son todos ingredientes de la tradición que se encuentran en Pedro Yáñez, uno de los más persistentes cultores del canto en Chile. Nacido en la ciudad sureña de Campanario, conoció desde esa cuna la raíz tradicional antes de llegar a Santiago, donde estuvo entre los fundadores de Inti-Illimani y del Dúo Coirón e inició su carrera entre movimientos tan principales como la Nueva Canción Chilena, el Canto Nuevo y el canto a lo poeta, del que ha sido uno de los mayores impulsores hasta hoy. Un nuevo hito en su camino fue el popular elenco de payadores que formó en 1980 junto a Santos Rubio, Jorge Yáñez y Benedicto Piojo Salinas, previo a su trabajo desarrollado desde entonces como abanderado de la paya en asociación con Eduardo Peralta y Cecilia Astorga, entre otros. En 1999 ganó el Premio Nacional de Música Presidente de la República.

Alejandro Lazo

Cantautor de trayectoria extendida, tanto en el tiempo como en el mapa y los referentes, Alejandro Lazo ha emparentado parcialmente su música con el Canto Nuevo y la canción de exilio, aunque también se ha mantenido activo fuera de esos bordes. «Mi generación es la generación del sandwich», ha definido.

Joe Vasconcellos

Quizás por haber vivido su infancia y juventud en países tan distintos y distantes como Chile, Japón, Italia y Brasil, Vasconcellos creó un tipo de canción que ha buscado el arraigo en sonidos originarios, especialmente de América Latina, de donde son también sus orígenes sanguíneos. Su fórmula finalmente dio con canciones alegres, festivas y con explícita conciencia social y cultural. Desde su salida del grupo Congreso, en 1983, el músico se desarrolla de modo solista, y con altas cumbres de popularidad en esa área.  Su influencia en toda una generación de músicos, la masividad de sus canciones y su intensa y poderosa actividad en vivo lo convierten en una figura vigente y fundamental de la música de fusión desarrollada en nuestro país.

Alexis Venegas

Para hablar del grupo de artistas reconocibles dentro de lo que alguna vez se conoció como «novísima canción chilena», el nombre de Alexis Venegas es ineludible. Activo en conexión con un público nostálgico de canciones acústicas, con parciales reminiscencias a la ética y al sonido de movimientos como la Nueva Trova Cubana y la Nueva Canción Chilena, aunque también de bien dispuesto cruce al pop. Y si se trata de autodefiniciones, Alexis Venegas prefiere un sustantivo sencillo: «cancionista».

Lautaro Rodríguez

Lautaro Rodríguez es uno de los cantores de principios del siglo en puertos y ciudades de la Quinta Región, una generación pródiga en nombres de aguerridos poetas y trovadores que cruzan el canto con guitarra de madera para alcanzar espacios del rock, el punk y la piscodelia, pero también en las inspiraciones del bolero y el vals de orilla. Nacido en Villa Alemana y activo en bandas rockeras como Niño Problema en sus primeros tiempos, Lautaro Rodríguez apareció como solista a fines de los años '00 con un disco titulado De la fuerza, grabado junto al productor Mowat, que lo llevó a integrar poco después el cartel del festival Rock Carnaza en Valparaíso. Activo él mismo como productor de discos como El lenguaje del sonido (2011), de Ramiroquijano, y Santos inéditos (2012), de Demian Rodríguez, también ha colaborado desde la mesa de sonido de estudios en grabaciones como el EP Narval (2012), del grupo shoegaze Adelaida, y el registro de sesiones en directo realizadas por Chinoy para el sello Música del Sur, del que el propio Lautaro Rodríguez es uno de sus nombres más visibles. En 2012 publicó el EP Las ovejas y los lobos.

Kaskivano

Tres años menor que Chinoy comparte el oficio con su hermano y varios de sus características como músico, como la energía en escena y una notable capacidad para componer canciones. Desde ahí las semejanzas son las que comparten buena parte de los cantautores de este tiempo: La autogestión, la libertad musical y la capacidad para meter en sus canciones temas de amor y temas sociales. Marcelo Castillo, que es como se llama Kaskivano, adoptó el seudónimo de una banda que tenía cuando adolescente, y su camino solista se reveló luego de que su hermano Chinoy alcanzara cierta celebridad. Aunque las comparaciones le molestaron en un comienzo, Kaskivano ya ha trazado su propio camino.

Fernando Ugarte

El trayecto de Fernando Ugarte como cantautor ha tenido interrupciones temporales importantes, pero ninguna de ellas ha resultado definitiva. Sus discos están separados por cuatro décadas de distancia, lo cual es una más de las muchas peculiares señas biográficas de este creador santiaguino residente hace décadas en Italia, a quien usualmente se le asocia a la Nueva Canción Chilena aunque su música está, sobre todo, firmemente anclada en el folclore campesino del Valle Central.

Sara Pozo

Una de las cantautoras independientes más interesantes surgidas en la década de 2010 es la portomontina Sara Pozo. Pianista, acordeonista, guitarrista, violonchelista y con un trabajo poético sobre temas existenciales pero también sociales y medioambientales, ha venido desarrollando una propuesta que mezcla influencias del folk, la música pop de sus tiempos y el folclor sureño que ella conoció siendo niña en la Península de Chayahué. Su primer disco es Atmósfera (2016), un caleidoscopio de esas coloridas líneas musicales que se entrecruzan en el movimiento.

Guillermo 'Bigote' Villalobos

En el campo de la poesía popular, el payador y cantor santiaguino Guillermo Bigote Villalobos tiene una de las mejores escuelas. Fue discípulo de Lázaro Salgado, legendario y ya desaparecido cantor y poeta errante, hijo y formador de cantores, y desde mediados de los años '80 mantiene una activa carrera como payador, poeta popular, autor y compositor, con seis discos editados y la experiencia en vivo de diversos encuentros de payadores nacionales.

Vicencio Navarro

Cantautor independiente que en 2002 comenzó a dar conciertos en distintos bares de Santiago, con canciones y relatos en primera persona. Su permanente trabajo en vivo le ha granjeado gran recepción entre los aficionados a la trova urbana. Vicencio Navarro articula su oficio de cantautor con el de producción de encuentros de canto y cantautoría, como el que creó con el nombre de "Dándole Cuerda". Además, ha compartido escenario con exponentes del género de todas las generaciones (desde Eduardo Gatti a Chinoy), ha grabado con cantantes como Sabina Odone. Los discos de su primera trilogía son Ese día (2009), Sincronías (2012) y Era de noche (2016), cuyas canciones hablan de amor y de vida cotidiana, y se despliegan tanto en el formato tradicional de la guitarra y voz, como en el de la pequeña orquesta de acompañamiento.

Mariela González

Un rin con nombre y ritmo chilotes pero compuesto en el entorno citadino de Santiago es un reflejo fiel y un punto de partida para la música de Mariela González. "Rin del jardín" es una de las primeras melodías de esta autora y cantante iniciada en el Canto Nuevo, de los '70, a partir de los cuales ha sostenido un repertorio registrado décadas más tarde en su disco En privado (2002), además de algunas canciones de Congreso que cuentan con su coautoría. Radicada en Francia desde 2005, continúa allí su trabajo entre el canto y la fusión latinoamericana.

Marcelo Jara

Marcelo Jara se ha desplazado indistintamente entre el canto trovadoresco y las agrupaciones instrumentales de mayores dimensiones, como cantautor y como compositor, en un proceso creativo que lo ha llevado a publicar los álbumes Busco (2012) y Despertar (2017). Son dos muestras de su presencia en la música de raíz folclórica latinoamericana fusionada con otras fuentes, en una línea que presenta a Marco Andreu, Alexis Venegas, Lalo del Campo o Marcelo Vergara como exponentes de diversa consideración.

Tita Parra

Los vínculos familiares han sido el principal ancla artística de Tita Parra, pero en ningún caso un fin en sí mismos. Cantautora, guitarrista y tecladista, la mayor de las hijas de Isabel Parra le ha dado forma a un cancionero de rasgos autorales, así como a un estilo de interpretación de raíz latinoamericana registrado tanto en sus propios álbumes como en los de otros músicos. Su discografía se distingue por una fusión que acomoda la raíz folclórica entre citas al jazz y a la música brasilera. Parte de su trabajo se ha dirigido por los derroteros exigentes de la electroacústica, con menciones escritas a problemáticas (identidad femenina, medio ambiente, meditación) de hasta entonces escasa reflexión en el cancionero chileno. Sus grabaciones y conciertos han contado con relevantes músicos de acompañamiento y apoyo, como, en diferentes momentos, Emilio García, Pedro Greene, Chicoria Sánchez y Manuel García.

Amapola Malahierba

El canto puro y despojado y la guitarra como única compañía son dos columnas sobre las que se sostiene la música de Amapola Cortés, cantautora chilena con una trayectoria iniciada en las escenas de la música independiente en Ciudad de México y que desde allí ha tenido un posterior eco en Chile. Sus canciones crean paisajes visuales y poéticos, y en ellas se pueden reconocer las raíces folk de la música acústica junto con una proximidad al sadcore. Es un imaginario propio de nostalgia, introspección, melancolía y profundidad, en el que ella va en busca de la belleza depositada en la tristeza.

Vittorio Cintolesi

Aunque su título profesional era de arquitecto, Vittorio Cintolesi participó en un sinfín de actividades creativas paralelas, vinculadas principalmente a la composición musical y la escritura. Su trabajo musical figura en varios álbumes, y se repartió entre obras de teatro, programas de televisión, comedias musicales y conciertos para orquesta. Nacido en Santiago y con un largo período de residencia en París, Cintolesi fue pianista, compositor y arreglador. Acaso su hito popular más significativo sea su condición de súperventas por sus composiciones para el programa infantil "Pinpón" así como la canción "Eres exquisita", una de las más conocidas de la Nueva Ola. Fallecido en 2015, desde 2018 la SCD estableció un concurso de composición de música para la infancia que lleva el nombre de Vittorio Cintolesi.

Desiderio Arenas

Novelista, biógrafo, redactor por encargo, guionista de teatro y cine, Desiderio Chere Arenas fue músico como uno más de sus múltiples oficios. Se mantuvo cercano a autores y conjuntos durante toda su vida (repartida entre Chile y el exilio en Francia), y consiguió que grupos tan importantes como Los Ángeles Negros y Quilapayún grabasen composiciones suyas.

Absolutos

La postergación de los proyectos solista de Ana María Morales y de Marco Antonio Castro, posibilitó el origen del dúo Absolutos, creado en 2012 con la unión de estas fuerzas y la combinación de sus influencias musicales, que alternaron folk, punk, música latinoamericana y también elementos del noise y la música de baja fidelidad. El primer experimento de creación colectiva, como una suma de canciones propuestas de manera individual, se tituló Árbol (2012), un EP que anticipó al definitivo disco largaduración Árbol (2013).