Manuel Sánchez

En el campo de la poesía popular, en particular de la paya y del guitarrón, Manuel Sánchez es uno de los más adelantados herederos. Cantor a lo humano, poeta popular y payador, trajo desde sus inicios a comienzos de los ’90 el caudal de una voz joven para esas tradiciones y está entre los inquietos cantores que mantienen vivos tales oficios en frecuentes encuentros nacionales de payadores y guitarroneros.

Fechas

Santiago - 06 de agosto de 1973

Décadas

1990 |2000 |2010 |

Géneros

Grupos

David Ponce

Más allá de la raíz pura del canto a lo poeta también es autor y compositor, y tanto en sus discos Verso libre (2000) y Guitarrón a lo poeta (2007) como en colaboraciones con Mauricio Redolés y el Ensamble Tradicional Chileno ha puesto su voz y el guitarrón al servicio de otras formas del folclor y de la canción popular.

Verso puro y verso libre
En el mapa chileno del canto a lo poeta, Manuel Sánchez es de Lo Barnechea. Fue en esa comuna capitalina donde pasó su juventud, aunque nació en Santiago y creció en la ciudad de Coihueco, región del Bío-Bío. En el sur Manuel Gonzalo Sánchez Sánchez conoció las tonadas, la guitarra traspuesta o afinada al modo campesino y el fuerte impacto de la música mexicana, y a los once años llegó al paisaje rural de Barnechea, con caballos, lecherías y caminos de tierra.

Pero no fue en esos lugares donde descubrió la paya ni el guitarrón, sino gracias al histórico elenco de Pedro Yáñez, Benedicto Piojo Salinas, Santos Rubio y Jorge Yáñez, los hombres que en 1980 revitalizaron el arte de la paya ante el gran público. En 1984 un Manuel Sánchez adolescente vio a los cuatro en un encuentro de payadores por un programa de TV, el mismo que al año siguiente le permitió conocer el rito de bautizo de un guitarrón e interesarse por esas tradiciones.

En 1990 empezó a aprender guitarra chilena con el músico Sergio Sauvalle Echavarría, y más tarde su maestro en el canto a lo poeta fue Francisco Astorga, cantor y payador que lo inició en las décimas, el guitarrón y las vigilias de canto a lo divino. El siguiente paso natural fue la paya, que empezó a practicar también en recorridos por pueblos campesinos cercanos a Santiago como Loica, El Huique, Pumanque o Paredones, en una ocupación que mantiene activa en encuentros nacionales de payadores de Casablanca (provincia de Valparaíso), Portezuelo (provincia de Ñuble) o Teno (provincia de Curicó).

Ya en 1995 Manuel Sánchez grabó una primera cassette junto al propio Francisco Astorga y un dúo de cantoras de Barnechea. Desde esa raíz purista pasó en cinco años al repertorio de su primer disco, Verso libre (2000), que contiene canciones originales, compuestas entre 1988 y 1998. En ellas el guitarrón y la décima conviven con instrumentos eléctricos como guitarra y bajo o con la percusión, y entre la cueca y la trova Sánchez rinde tributo a la escuela de Víctor Jara y a la del folclorista uruguayo Alfredo Zitarrosa, con la milonga «Si es que oyes sonar el río».

Su voz también se escucha en la banda sonora del programa de TVN «Tierra adentro» como parte del Ensamble Tradicional Chileno, el trío que Sergio Sauvalle (guitarras), José Cabello (rabel) y Manuel Sánchez iniciaron formalmente en 2004, y Sánchez amplía sus horizontes como invitado en los discos ¿Quién mató a Gaete? (1996), Bailables de Cueto road (1998) y En Shile (2001), del poeta y rockero Mauricio Redolés. Pero al mismo tiempo sigue participando de la paya, tanto en los escenarios como en los tres discos colectivos en los que ha grabado.

En Poetas populares de Chile y Perú (2000) deja el guitarrón para tomar la guitarra traspuesta y cantar con ella la tonada en décimas «Canto para no morir». Encuentro Internacional de Payadores (2003) es el registro en vivo de su actuación junto a Pedro Yáñez, Cecilia Astorga, Eduardo Peralta y el uruguayo José Curbelo efectado en 2002 en el aula magna del ñuñoíno Liceo Manuel de Salas. Y Payas por Víctor Jara (2003) es la grabación de un homenaje a Víctor Jara rendido en la capitalina Sala Isidora Zegers en septiembre de 1998, donde paya con Pedro Yáñez, Eduardo Peralta y Moisés Chaparro. Manuel Sánchez es además profesor de guitarrón de músicos como Myriam Arancibia y Omar Fortín, del grupo porteño Umbría en Kalafate, y él mismo ha instalado una cápsula a su guitarrón para amplificarlo, pero no pierde el contacto con la raíz pura.

Tras publicar su disco de canciones autorales y crónicas urbanas Perro callejero (2012), que vino a abrir un paréntesis en su trabajo como cantor a lo poeta, Sánchez se trasladó a Concepción. Allí realizó una serie de colaboraciones con la cantora penquista Fabiola González, que se vieron reflejados en apariciones en escenarios de todo el Biobío como dúo de canto, guitarra y guitarrón, y también en los discos Todas íbamos a ser Violeta (2014), de la propia González, y en Tenemos las mismas manos (2015), homenaje definitivo al cantor Rolando Alarcón donde ambos cantaron la «Cueca del amor».

Adiós a un Jocker

El guitarrista de Los Jockers Sergio del Río (con el paraguas en la foto) falleció ayer en Santiago. Era peluquero de profesión y dejó su nombre impreso en la historia del rock chileno. Fue parte de Aguaturbia y Destruction Mac’s y con Los Jockers batió el recordado récord de tocar por 53 horas el 29 de septiembre de 1967. Ocasionalmente volvía a los escenarios.

Roli Urzúa: «Fiskales me hace bien»

El bajista y compositor habla del venidero disco de Fiskales Ad-Hok, la banda que cofundó hace más de tres décadas.