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Las Hermanas Acuña - Las Caracolito

Amanda y Elsa Acuña fueron conocidas popular y ampliamente como Las Caracolito, un dúo de cantoras campesinas que se forjó en casamientos, rodeos, velorios o trillas, pero tal como ocurrió con muchas de estas cultoras desde fines del siglo XIX, sus escenarios se fueron extendiendo a las ciudades. Así fue como, tras su llegada a Santiago en 1935, fueron reclutadas por la industria discográfica, y hasta hoy existen fonogramas, grabaciones y títulos disponibles de Las Hermanas Acuña o Las Caracolito. En la historia discográfica chilena, Las Caracolito representan uno de los más genuinos patrimonios de esta centenaria tradición del folclor chileno.

Marisa

Una de las cantantes más populares de la Nueva Ola fue Marisol Ravanal, de nombre artístico Marisa, una mujer de ojos tristes que maquillaba de celeste para sus actuaciones de ese movimiento en los años sesenta, y que ha seguido integrando hasta nuestros días los elencos de cantantes nuevaoleros en conciertos y giras (también en la película Un concierto inolvidable, el tributo al movimiento estrenado en 2014). "Tu cambiarás" es el más importante tema grabado por Marisa, y tuvieron también repercusión importante "Llorando en el andén", "Luna lunera" y "Ruego". En 1971 fue la ganadora del Festival de la Canción de Viña del Mar con "Si me miran a los ojos".

Los Chileneros

Los Chileneros albergaron a una importante generación de cantores que inauguraron la nomenclatura de “cueca brava”, estilo cultivado popularmente durante el siglo XX en Santiago y Valparaíso. Eran hombres de registro vocal alto y con la tradición del “canto a la rueda” siempre viva. Bajo la figura del cantor, poeta popular y autor Hernán Núñez, Los Chileneros serán uno de los principales referentes estéticos e identitarios de las generaciones de cuequeros ubanos del siglo XXI.

Los Hermanos Barrientos

Los Hermanos Barrientos son parte de los abundantes conjuntos familiares que poblaron el folclor desde los años '20. Tito, en guitarra, y Marina y Carlos, en voces, eran los músicos de apellido Barrientos, quienes en escena se hacían acompañar por grupos de guitarras. Cantaban tonadas y cuecas, y se presentaban desde la segunda mitad de la década del '30 en Punta Arenas, donde vivían. En los años '40 se radicaron en Valparaíso y comenzaron a grabar discos para el sello Victor, estableciendo un circuito estable de  trabajo en locales nocturnos y auditorios radiales. En 1946 grabaron el vals de Eduardo Chilote Campos “Corazón de escarcha”, y desde entonces iniciaron una carrera internacional que se extendió hasta fines de los años '60.

Osvaldo Jeldres

Llegó a tener inscritas más de doscientas composiciones, varias de ellas éxitos nacionales sobre todo en los años '60 y '70 y una de las cuales alcanzó una circulación global y postmoderna. Osvaldo Jeldres es el autor y compositor de canciones como "Si me miran a los ojos", "Llorando en el andén", "Pero más vale el amor" y la reconocible "El rey y yo", cuya versión original fue grabada por Los Ángeles Negros y ganó celebridad extra cuando el trío neoyorquino de hip-hop Beastie Boys sampleó parte de la canción en 1998.

Patricio Manns

Patricio Manns es una figura fundamental de la música popular chilena. Su nombre está asociado al nacimiento de la cantautoría en Chile y fue clave en el desarrollo de movimientos como el Neofolklore y la Nueva Canción Chilena. Interpretadas por sí mismo o por otros músicos, en su larga historia como autor impuso piezas que pasaron a ser clásicos del cancionero popular, como "Arriba en la cordillera", "El cautivo de Til Til" y "La exiliada del sur". Manns desarrolló además una prolífica carrera como novelista, ensayista y poeta, y luego de vivir en Francia y Suiza su exilio y residir allí por casi 30 años regresó a Chile, donde continuó escribiendo canciones y libros. Murió en septiembre de 2021, a los 84 años, como uno de los nombres centrales para entender la música chilena.

Juan Azúa

En la figura de Juan Azúa se detecta uno de los puntos más representativos de la música popular de orquestas para espectáculos y televisión, en la línea de directores similares como Horacio Saavedra, Juan Salazar, Pancho Aranda y Rodrigo Miranda, entre otros. Desde los tiempos en que encabezó el montaje de El hombre de la Mancha en 1974, sus participaciones en sucesivas versiones de festivales OTI y de Viña del Mar, hasta el liderazgo conducción de la big band jazzística The Universal Orchestra, Azúa recorrió los tiempos como un espléndido conductor y arreglista orquestal.

Antonio Contreras - El Torito de Collipulli

Antonio Contreras, El Torito de Collipulli, es uno de los hombres en los que confluyen los múltiples oficios del canto a lo poeta. Cantor a lo humano y lo divino, poeta popular y payador, también es gestor del Encuentro Nacional de Payadores de Portezuelo, en Chillán, y además de participar en grabaciones compartidas con otros payadores tiene en Poeta, guitarra y canto (2002) un disco propio hecho de canto a lo humano y lo divino.

Isabel Parra

A través de una extensa carrera dirigida por su firme y a la vez dulce sello de autora, Isabel Parra se ha destacado como una de las más reconocibles voces de la música popular chilena, más allá de sus excepcionales vínculos familiares. La hija de Violeta, hermana de Ángel, sobrina de Roberto y madre de Tita —por nombrar sólo a algunos de sus parientes destacados en la canción— se caracteriza por una pluma delicada, pero de ácida observación cuando así lo dicta la contingencia; y es entre estos dos polos que se debaten sus más importantes composiciones. Es, entre otras cosas, la gran voz femenina de la Nueva Canción Chilena.

Blops

Surgida con los años '60, Blops fue una de las pocas bandas de la época que pudo trascender su inspiración anglosajona para dar paso a creaciones originales y de poderosa identidad propia. El resultado fue un rock inteligente, con una poesía y un suave sonido que se mantienen frescos hasta hoy. Tras su disolución, en 1973 , sus tres discos constituyeron un patrimonio perdido hasta que el esfuerzo personal de sus integrantes permitió su reedición, en el año 2001. Fue ése un acto de justicia con un nombre fundamental del rock chileno. Su historia incluye dos fugaces intentos de reagrupamiento, un clásico de la envergadura de "Los momentos" y un impacto que, si bien nunca fue masivo, caló hondo en un sector del público y en la comunidad musical chilena.

Monna Bell

Ante los ojos de miles, Monna Bell fue una cantante mexicana. En ese país coronó el éxito de su carrera —incluso fue actriz de cine—, y su estilo lleno de gracia y matices interpretativos cosechó los más sonoros elogios hasta su muerte, en Tijuana, en 2008. El mismísimo Juan Gabriel la describió como «la artista que más he admirado en mi vida», sabiendo, eso sí, que hablaba de una mujer chilena, nacida en Santiago como Ana Nora Escobar, y con un talento apenas reconocido entre sus compatriotas. La trayectoria de Monna Bell fue de grandes conquistas internacionales, con presentaciones en Nueva York, un triunfo en el primer Festival de Benidorm (1959) —con la luego clásica "Un telegrama"— y la asociación a grandes orquestas latinoamericanas de su tiempo, como las de Chucho Valdés y José Sabre Marroquín. También de su legado discográfico han existido varios hitos: en 1980, el cineasta español Pedro Almodóvar eligió su versión de "Estaba escrito" para musicalizar su primer largometraje (Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón) y  en el verano español del año 2020, en tiempos de confinamiento por la pandemia de Covid-19,  Televisión Española difundió un video con las playas vacías junto a una antigua canción alegre en voz de la chilena: "Cuando cuando".

Homero Caro

Homero Caro es uno de los exponentes que a comienzos de los años '70 conjugaron el canto comprometido con el interés por el folclor y el movimiento de la Nueva Canción Chilena, con la influencia directa y el apoyo de figuras mayores como las de Violeta Parra y Víctor Jara.

Enrique Planas

Enrique Planas es uno de los trompetistas de jazz tradicional de Nueva Orleans y Chicago, seguidores del maestro del hot jazz Luis Huaso Aránguiz. Con un estilo melódico, simple y lúdico, su mayor presencia la marcó en sus años de militancia en el grupo Retaguardia Jazz Band, a la que se unió en 1972 como su quinto trompetista, sustituyendo a Luis Castillo. Pero Planas había tenido su primera acción en el conjunto "rival", los Santiago Stompers, elenco en el que se inició en 1965 como un joven músico, y se retiró en 1971 para pasar entonces a la Retaguardia. Con más de cuatro décadas en este conjunto fundamental del Club de Jazz, el trompetista llegó a actuar en el mundialmente reconocido festival Jazz in Marciac, que se realiza en Francia.

Domingo Pontigo

Uno de los más importantes y prolíficos poetas del canto a lo divino es Domingo Pontigo Meléndez. Hijo de San Pedro de Melipilla, tierra que ha sido la cuna de cantores insignes como Atalicio Aguilar y Adiel Fuenzalida, Domingo Pontigo es agricultor, poeta popular y cantor a lo humano y lo divino desde 1947, y es reconocido como el poeta popular de mayor producción escrita en Chile.

Isaías Angulo - El Profeta

Poeta popular y destacado guitarronero, Isaías Angulo es uno de los quince cultores naturales del canto a lo poeta cuya sabiduría fue recogida por Violeta Parra. Conocido como El Profeta y contemporáneo de cantores como Emilio Lobos y Juan de Dios Reyes, el testimonio de su conversación, canto y versos consta en el libro Cantos folklóricos chilenos, recopilados por la artista y publicados por editorial Nascimento en 1979, trece años después de su muerte.

Los Rockets

Formados como una banda instrumental en 1961, Los Rockets se consolidaron como conjunto en 1964 cuando asumió su dirección el cantante y productor Carlos González y grabó con ellos su primer single, “Aún te quiero”. Formados por músicos seleccionados de auditorios radiales, entre ellos Horacio Saavedra que actuaba como bajista, el conjunto se hizo habitual banda de soporte de una buena parte de los músicos de la Nueva Ola. En 1965 grabaron su primer LP instrumental, Surf shake, donde mezclaron melodías del jazz con temas de origen pop, en una fórmula que luego reprodujeron en tres otros LPs, y que en 1970 sumó “Playa solitaria”, del grupo The Shadows, que llegó a las radios y se convirtió en su melodía más distintiva. Al poco tiempo, cuando ya estaba dirigidos por Horacio Saavedra ante la salida de Carlos González, la banda cesó su actividad, en un cierre determinado, en esencia, por las otras actividades de sus músicos.

Isabel Adams

Aunque su nombre suele quedar fuera de las periódicas revisiones en retrospectiva para la canción popular chilena de los años sesenta, pero Isabel Adams fue uno de los nombres femeninos destacados de su generación, y sus grabaciones marcan un estilo propio, definido por su interpretación intensa y los impecables arreglos orquestados junto a ella. Destacó en su discografía la versatilidad de un repertorio que combinó balada, twist, bolero y canción italiana. Dos de sus mayores éxitos fueron "Y por creer en ti" (ganadora del Festival de Viña 1966) y el bolero "Triunfamos".

Las Cuatro Brujas

Con la misma inspiración de Los Cuatro Cuartos, y su mismo director, Luis Chino Urquidi, en 1963 nacieron Las Cuatro Brujas. Arreglando temas folclóricos, este conjunto se convirtió en la expresión femenina del Neofolklore, y llevó sus canciones a los rankings de venta y parrillas radiales. Sus arreglos de "Parabienes al revés", de Violeta Parra, o "Adonde vas soldado", de Rolando Alarcón, representan las más brillantes muestras del desarrollo vocal y musical que alcanzó en los ’60 la música tradicional chilena a través del llamado Neofolklore. Entraron en receso a fines de esa década, pero en los años '80 se rearticularon con integrantes originales y nuevas cantantes, en una actividad esporádica que mantuvieron hasta avanzados los 2000.