Carlos Riesco
Foto: Revista Musical Chilena

Discos

Carlos Riesco

Premio Nacional de Arte en 2000, Carlos Riesco destacó como compositor y gestor, dirigiendo el Instituto de Extensión Musical de la Universidad de Chile y presidiendo la Academia Chilena de Bellas Artes. Inició su formación como compositor en 1943 con Pedro Humberto Allende en la Universidad de Chile. Desde 1947 hasta 1949 estuvo en Nueva York y tomó cursos con David Diamond, Aaron Copland y Olivier Messiaen. Tres años después volvió al extranjero, primero a México para estudiar con Rodolfo Halffter, y luego a Francia, para matricularse en la clase de Nadia Boulanger.

Fechas

Santiago - 23 de diciembre de 1925
Santiago - 20 de mayo de 2007

Décadas

1940 |1950 |1960 |1970 |1980 |1990 |2000 |

Géneros

Carlos Riesco

José Oplustil

Durante su residencia en Francia, Riesco trabaja en la Sociedad Internacional de Música Contemporánea (SIMC) y presenta obras como las “Cuatro danzas para orquesta” y el ballet “La Candelaria”. La primera se estrena en el festival de la SIMC en Haifa, bajo la dirección de Ferenc Fricsay, y la segunda es presentada en el Festival de Santander en España por el Ballet de France.

Riesco retornó a Chile en 1956 y desde entonces combinó la creación con la gestión, la crítica musical y la musicología. Fue director del Instituto de Extensión Musical (1966-1973) y organizó la descentralización de la Orquesta Sinfónica de Chile creando nuevos grupos instrumentales, un ballet y una ópera de cámara. Presidió la Academia Chilena de Bellas Artes en la década de 1980 y recibió el Premio Nacional de Arte en 2000.

Veinte composiciones
El catálogo de Riesco alcanza a solamente una veintena de obras y la mayoría fue estrenada por artistas chilenos: Óscar Gacitúa (“Semblanzas chilenas” en 1948 y “Concierto para piano” en 1966), Víctor Tevah (“Serenata para orquesta” en 1950), Enrique Iniesta (“Concierto para violín” en 1951), Elvira Savi (“Sonata para piano” en 1960) o Miryam Singer (“Mortal mantenimiento”, para voz y orquesta en 1991).

Sin embargo, existieron algunas creaciones que se estrenaron en el extranjero, sobre todo en los inicios de su carrera, como la versión para cuerdas de “Passacaglia y fuga” (dirigida por Luis Herrera de la Fuente en México en 1952), las mismas “Cuatro danzas para orquesta” (dirigidas por Ferenc Fricsay en Israel en 1954) o el ballet “La Candelaria” (producido en España en 1955).

Al igual que el “Concierto para violín”, “La Candelaria” y “Mortal mantenimiento”, una obra trascendente en el catálogo de Riesco fue la sinfonía “De Profundis”, de 1984. En ella, los elementos neoclásicos típicos autor dan paso a una estructura formal y un contenido expresivo muy distintos, donde la tensión y el drama de un primer movimiento fluyen al canto de esperanza presentado por el Salmo 129.

Clásicos: cine y música junto a Horacio Salinas

En 1996, el director de Inti Illimani Histórico creó una banda sonora para El húsar de la muerte, la película de Pedro Sienna en torno a Manuel Rodríguez. Este 27 de marzo y 3 de abril, a las 19 horas, se pone al frente de la Orquesta Clásica Usach para musicalizar en vivo el filme, en el Aula Magna de la institución.

Cumpleaños con Quilapayún

El programa El Zócalo Nacional, que se emite en Radio Universidad de Chile, cumple 20 años al aire y festeja con un concierto de Quilapayún. El jueves 21 de marzo, en la Sala Master (20:30 hrs.).