2010

2010

Ric y Martin

Las biografías de Martín Schopf y Ricardo Villalobos se topan en tantas coincidencias, que se volvió en algún momento un encuentro natural el que decidieran encauzar esas similitudes en un proyecto creativo conjunto. Ambos nacidos en Chile poco antes del Golpe de Estado, se instalaron en Europa a corta edad para acompañar el exilio de sus respectivas familias. Siguieron también entonces un rumbo similar: Francfort y Berlín fueron sus dos ciudades de residencia sucesiva dentro de Alemania, donde comenzaron a interesarse de modo creciente en la música electrónica y el trabajo con ella.

Amanda Irarrázabal

Contrabajista, compositora, improvisadora y experimentadora en varios frentes musicales, Amanda Irarrázabal ha sido un nombre de la música experimental, desde su formación como intérprete clásica, el jazz contemporáneo y la improvisación libre, hasta la autoría de canciones que plantean una discusión acerca de lo que convencionalmente se entiende por canción. Dicha propuesta quedó establecida en el tal vez más autoral de todos sus trabajos, un álbum grabado en México con el título de Caudal (2020). Antes de ello, desde luego, Amanda Irarrázabal dejó registrados una serie de discos colaborativos, sobre todo de improvisaciones con solistas en Europa, Sudamérica y mayormente Estados Unidos.

Patricio Aravena

Desde diversos ángulos musicales, Patricio Aravena fue uno de los más grandes exponentes del bajo eléctrico y uno de los primeros en el uso del modelo destrastado durante la era de la fusión que se consolidó en la década de 1980. Su música tanto como solista como acompañante ha descifrado claves de esos mestizajes, desde el rock a la música latinoamericana y desde el jazz al funk. Aravena comparte simulitudes musicales y generacionales con bajistas de fusión como Isidro Alfaro, Jorge Campos o Marcelo Aedo, todos descendientes del pionero Ernesto Holman, que fue, por cierto, su primer y único maestro.

Resostenido

Renata Espoz es Resostenido, un nombre musical simbolizado en el acorde de Re sostenido, fonéticamente relacionado con su nombre y simbólicamente expresado en la idea de "un paso más allá". Cantautora de la generación joven de fines de los años 2000 (Natalia Molina, Vilú, Florencia Lira, Francisca Meza, Javiera Barreau, Rocío Peña, EyMacarena), su creación fusiona la canción folk pop con ritmos, aires e inspiraciones de la música latinoamericana de raíz. Gran parte de su vida musical ha transcurrido desde Sao Paulo, donde conoció la riqueza de la música brasileña y donde ha multiplicado sus colaboraciones, alternadas con visitas a Chile. Resultado de esa experiencia es el álbum Nada é acaso, nada es casualidad (2016), parte de una serie de grabaciones de mediana y breve extensión donde ella escribe y canta acerca de la libertad, el amor, los viajes y distintas temáticas sociales. Además es profesora de música y entre sus trabajos en este campo aparecen proyectos como la compañía brasileña de música infantil CaMbaLhota MuSicaL y sus propuestas de música para la primera infancia.

Electrodomésticos

Electrodomésticos agitó la escena artística chilena de los años ochenta no sólo desde un punto de vista musical, sino también en lo visual y técnico. Sus inclasificables grabaciones mezclaron como nadie antes en el país instrumentos en vivo, new-wave británico y rock progresivo, ruidos callejeros, la voz grave de Carlos Cabezas y ciertos experimentos técnicos que constituyeron el primer uso sistemático de, por ejemplo, samplers como recurso de trabajo rockero. Todo ello lo convirtió en un referente ineludible de la creación de resistencia durante la dictadura, y en un nombre de gran influencia para las corrientes independientes por venir en el país. Su historia, dividida en dos etapas, aún se escribe, con un trabajo de grabaciones y presentaciones en vivo que esquivan el imperativo puramente nostálgico.

Josefina Echenique

Josefina Echenique fue la voz principal del grupo Cántaro, formado en la Facultad de Artes de la U. de Chile como resultado del Taller de Música Latinoamericana que impulsó allí el compositor, guitarrista y académico Claudio Acevedo. El ensamble representó el punto de partida para una renovación más de la música docta en su cruce con la música de raíz folclórica, y fue también semillero de compositores que tomaron peso durante los años 2000 y caminos musicales independientes en los 2010: Marcelo Vergara, Diana Rojas, Sebastián Seves, Mario Hurtado y la propia Josefina Echenique, con un proyecto solista tras su regreso de París, en 2014.

Rulo

Fue una sorpresa la que en 2016 dio Rulo (David Eidelstein) al presentar su primer disco como autor solista, y no porque resultase inesperado un trabajo por fuera de su popular grupo, Los Tetas. El músico ya había mostrado hasta entonces otros proyectos y colaboraciones (como en el dúo Esencia), pero de todos modos Vendaval lo largó por un camino nuevo como autor e intérprete. No era esta vez el funk ni el R&B la base de su sonido, sino la tradición del vals peruano, la bossanova y la cueca brava lo que guiaba la autoría de sus propias canciones. A los 38 años, Rulo, conocido hasta entonces sobre todo como bajista, se afirmaba así con orgullo como un cantautor latinoamericano, uno que añade influencias hoy como residente de Ciudad de México, donde se emplea como parte de la banda de Mon Laferte, sin abandonar sus proyectos solistas: «Es el resultado de una vuelta súper larga, y agradezco haberme dado el tiempo. Encontrar mi identidad como autor era un anhelo muy grande. Lo que más me interesa en la vida es ser compositor».

Zaturno

Vinculado desde muy joven a grupos como Tiro de Gracia y Tapia Rabia Jackson, y luego afirmado como músico y productor solista, Zaturno es uno de los más precoces maestros de ceremonia del hip-hop en Chile. Sus pasos musicales han tenido como objetivo, en sus palabras, «chilenizar el hip-hop», y en la cruzada ha sumado a invitados pop tan importantes como Jorge González y Gepe, y atravesado fronteras, de Chile a Suecia.

Enfermos Terminales

Enfermos Terminales fue uno de los importantes grupos del circuito hardcore de los años '90 en Chile. Por más de una década dieron vida a un colectivo singular, de inquietudes musicales viscerales y de lazos firmes con la escena alrededor suyo. De hecho, casi todos los integrantes de su formación fueron también parte de otras bandas, como Disturbio Menor, Niño Símbolo, Fracaso, Miedito, DTH (Death to Humanity), Silencio Absoluto, DonFango, Griz o Total Mosh.

Pablo Vergara

Si bien ingresó al jazz en sus años de vida en Santiago en la década de 1990, Pablo Vergara pertenece a esa estirpe de jazzistas que por décadas han surgido desde la ciudad fronteriza de Concepción. Su evolución como pianista le permitió desenvolverse indistintamente desde el jazz straight ahead y el latin jazz que cultivó sobre todo durante la primera época en Nueva York, hasta desembocar en un trabajo mucho más definido de composición de jazz contemporáneo y música de cámara. Ello se vio representado en su investigación sobre la obra de compositores chilenos como Alfonso Leng, Alberto García Guerrero y Pedro Humberto Allende, desde la óptica del jazz y la improvisación.

Vane Bravo

Originalmente cantante y guitarrista del grupo talquino de fusión y jazz All Jazzera, Vanesa Bravo emprendió un camino como solista y líder de sus propios proyectos, que se centran en ese punto intermedio entre la canción popular y el formato instrumental del trío jazzístico, incorporando a su música todo tipo de ingredientes externos, desde el folk al bolero y desde la esencia musical del swing a un marcado enfoque de humor y sarcasmo en sus canciones. En ese derrotero, Bravo organizó su primer trío maulino, donde pasó definitivamente al contrabajo en una exploración del canto y la ejecución del instrumento en simultáneo, junto a los músicos Lalo Garrido (piano) y Nicolás Soto (batería), otros compañeros en la misma All Jazzera. Su primer disco es Más o menos (2023).

Camilo Aliaga

Camilo Aliaga Roccatagliata pertenece a la generación del jazz de la post-pandemia, y como pianista y compositor ha seguido el camino y el discurso musical alrededor del piano trío, la molécula fundamental entre los ensambles jazzísticos. Prueba de ello es su estreno como joven compositor y líder, que representa el álbum Ciclos (2022), donde su mecanismo de tres partes se completa con los músicos Rodrigo Espinoza (contrabajo) y Juan Pablo Jaramillo (batería), y donde él investiga, procesa y proyecta los atributos de este formato, en cierta medida equivalente al cuarteto de cuerdas en la música de cámara.

David Yissi

David Felipe Díaz Yissi es David Yissi, uno de los cantautores en la partida de una nueva balada latina que entre 2008 y 2009 sustituyó a la de “Rojo, fama contrafama”, programa televisivo responsable de promover a un contingente de enamorados desde Leandro Martínez a Gabriel Suárez. Yissi pertenece a una generación independiente de sellos y estudios de TV, junto a nombres como Rodrigo Aray, Germán Espinosa, Eric, Momo Ferreira o el iquiqueño Rafael Ríoz, y su disco Entre las aguas de mis mares (2009) marca esa posición con ciertos toques latinoamericanos y de pop en las canciones.

IIOII

Pronunciado fonéticamente como "ioi", el dúo IIOII fue una primera plataforma para la composición de música electrónica de escucha y narrativa de Gio Foschino y Nicolás Alvarado, quienes luego desarrollarían sus propias vetas como compositores en el campo del ambient. IIOII fue también un espacio de proyección de esta variante de música. Creado en 2013 por ambos músicos y gestores, tuvo además un rol central en la puesta en marcha del sello Isla, que llegó a editar abundantes trabajos de esta línea y estética a lo largo de una década. IIOII se presentó en festivales como Fauna Primavera, El Rito, LeRockFest y Bosque Libre, estuvo entre las nominaciones de los premios Pulsar y publicó una serie de trabajos en formato EP, como 8 8 (2015) y LP, como Hacia dónde va el agua (2019), Donde sale la luna ilumina la noche (2020) y Mora (2023). Tras el lanzamiento de este último, Foschino y Alvarado continuaron por separado con sus propios proyectos desde Punta Arenas y Pucón, respectivamente, suspendiendo de paso la operación del sello Isla. Foschino publicó el disco Fin del mundo (2025) con el sello Eolo, y Alvarado, que se había pertenecido a Fármacos, el álbum Aana Hajimari (2024), con Paisaje del Sur.

Guiso

Entre el frente de grupos de rock surgido en Chile a fines de los años '90 coinciden pioneros como Yajaira y nuevos exploradores como Familia Miranda, pero un nombre está al centro de la escena: Guiso. Además de instalar el sello Algorecords, por el que han editado sus discos junto a los de varios otros grupos, este cuarteto actuó con persistencia en vivo, mostró su música en Argentina, Uruguay, Brasil y Colombia, e hizo perdurar por dos décadas que persistió en ganar nuevos espacios. Todos sus integrantes se mantienen hoy vinculados de algún u otro modo a la música, siendo el trayecto más constante el del dúo Perrosky.

(me llamo) Sebastián

Voz atrevida de un pop propositivo y a veces impúdico, (me llamo) Sebastián se convirtió desde sus primeras grabaciones en un cantautor distinguible en un estilo propio, franco y melódico, que él ha querido ir compartiendo desde una dinámica de trabajo de gran cercanía con sus seguidores, y exponiendo sus propias tribulaciones en el proceso de llegar a ser un músico de largo alcance. Se cruzan en sus letras declaraciones de anhelo amoroso e inseguridades físicas, ansiedad sexual y aspiraciones de gloria, exponiendo así su propia personalidad como material creativo. Sus dificultades son las de muchos, cree.

Alejandro Lazo

Cantautor de trayectoria extendida, tanto en el tiempo como en el mapa y los referentes, Alejandro Lazo ha emparentado parcialmente su música con el Canto Nuevo y la canción de exilio, aunque también se ha mantenido activo fuera de esos bordes. «Mi generación es la generación del sandwich», ha definido.

Transubhiriano

Más que como una banda atada a un género en particular, Transubhiriano prefirió definirse como «un viaje por las distintas culturas del mundo que utilizan el trance y la danza como medio de conexión y de celebración». Esa misma soltura ha sostenido su historia, que es la de exploración y asociaciones emprendidas principalmente por Subhira, autor conocido por su trabajo de larga data en la fusión étnica, electrónica y latinoamericana.

Carlos Fonseca

La regla es que la industria musical chilena casi no ha contado con mánagers profesionales; y Carlos Fonseca fue, de algún modo, la principal excepción que lo confirma. Nadie más en nuestro país se hizo cargo de representar a tantos músicos importantes ni generado tantas posibilidades ciertas de grabación para debutantes como este hombre criado entre Lima y Buenos Aires, y que se decidió adoptar el desarrollo rockero chileno como una suerte de misión apenas se instaló en Santiago, durante su juventud. En los años '80 fue suya la creación y gestión del sello Fusión, asociado a la tienda del mismo nombre. Desde entonces su consejo profesional cruzó de modo importante otras tres décadas de actividad musical.

Amanda Paz

Amanda Paz Fernández Cepeda es parte de una generación de acordeonistas contemporáneas que atravesaron la música y se sobrepusieron a los géneros populares donde el acordeón tiene tradición, como la cueca, el tango, la música tropical o la música mexicana, creando así una obra propia y libre. Ella tomó su posición como compositora, arregladora, cantante, autora de canciones e intérprete de diversos instrumentos, guitarra, piano y acordeón. Tras una estadía de diez años en Argentina, regresó a Chile y en 2023 publicó su primer trabajo autoral en el campo de la fusión de las músicas folclóricas con otras influencias modernas, el EP Templanza.