Chino Santana

Emilio Santana es Chino Santana, sociólogo de profesión pero a la vez un compositor, poeta y músico de rock que entró de lleno en el folclor tras sus expediciones por el Ñuble para descubrir, estudiar y proyectar la música de esas tierras. En ese período conoció también la leyenda del cantor Cabeza de Toro. Entonces recuperó la figura de ese chamán a través de la música del grupo Kabeza de Toro, una experiencia de aleación entre la cueca, la tonada, el corrido, la música beat y la sicodelia. Sus trabajos posteriores como solista confirmaron la idea de un folclor en permanente movimiento.

Fechas

Santiago - 06 de abril de 1990

Décadas

2010 |2020 |

Géneros

Grupos

Iñigo Díaz

En 2013, Santana inició el primero de sus viajes al Ñuble, enviado por el folclorista y juguetero Alejandro Hermosilla Vázquez, su principal maestro, en busca la música autóctona de Chillán, San Carlos y San Fabián de Alico. Se trataba de una tierra donde también habían vivido algunos de sus ancestros, como su abuelo paterno Emilio Santana, tejedor de mimbre y vendedor de pescado en el Mercado de Chillán, además de cantor. A partir de esa experiencia Santana escribió la tesis para optar al título de sociólogo “Ramas, troncos y raíces del canto juglaresco del Ñuble” (2015).

Fue el tiempo cuando el propio Hermosilla le habló de aquella leyenda del Cabeza de Toro, cantor ñublense que aparecía por campos y aldeas cantando con sonajeras en muñecas y tobillos y, sobre todo, con una cabeza de toro real como máscara. Cantores campesinos de la zona ha verificado la historia. También el poeta Nicanor Parra, a quien Santana visitó en Las Cruces poco antes de su muerte a los 103 años. La banda rock Kabeza de Toro consagra así esa historia con el disco El Kabeza de Toro soy yo (2017), para el que Santana escribió cuecas mutantes, corridos y tonadas permeadas por la sicodelia chilena: "Ay si sí", "A pata pelá", "Rompo todo", "Las princesas de kuneta".

La sorpresiva disolución del grupo lo encaminó en 2018 hacia un trabajo como solista. Con la colaboración de Alejandro Gómez, guitarrista de Perrosky, la cantora y locera Greta Cerda y otros músicos a su alrededor, Santana registró 40 canciones en antiguos equipos de grabación, reobservando el folclor desde esa experiencia de transformación y libertad. De ahí salieron los álbumes acústicos Senderito (2019) y Todos los días (2020). Ese mismo año, el músico llevaría al libro sus recopilaciones obtenidas a través de sucesivos viajes al Ñuble, con relatos de historias de vida y registros de campo de cantores populares de la región.