2000
Presentada en circuitos del underground como “la reina del hip-hop electrónico”, Tamara Meruane es Vitami, autora, cantante, rapera y también periodista, que ha tenido colaboraciones permanentes con el grupo Rapaces y con el ex Makiza, Sonido Ácido. Se inició escribiendo rimas a los 13 años y ya desde 2006 apareció activa en el frente del hip-hop. Ha creado material para la serie televisiva animada “Pulentos”, que luego se convirtió en una película, y con ese mismo proyecto y elenco de figuras de Pulentos se presentó en Lollapalooza en 2011.
Van, del verbo ir, es el trío que formaron en febrero de 2007 tres músicos tan diversos como ocupados: Nea Ducci, integrante de CHC, Yaia y Los Mono entre otros grupos; Juan de Dios Barraco Parra, guitarrista de bandas activas y previas entre The Gutiérrez Experience, Los Trompos, Tanax y los Churi Churi de Lalo Parra; y Marcelo Peña, más conocido como Miopec y ex integrante de Tobías Alcayota. Tras debutar como Los Floristas al cierre de la exposición Eye hear en marzo de 2007, grabaron pronto su primer disco, Fractales (2007) y el mismo año telonearon la gira que el músico francés Wax Tailor cumplió por Chile. Van se transformó en un punto en común para volcar canciones de los tres integrantes, entre las voces de Nea y Miopec en melodías pop, programaciones, timbres de teclados, la guitarra eléctrica de Parra y un saxofonista como Francisco Bosco, invitado en el fragor de la gran cantidad de actuaciones que el grupo empezó a dar desde su inicio.
No hay conocedor de la tradición de la cueca chilena que no se refiera a Fernando González Marabolí como un «maestro». A su talento como cantor y extenso trabajo junto al conjunto Los Chinganeros (que él mismo fundó y dirigió por casi seis décadas), se sumó un trabajo de investigación realizado con rigor y afecto, fundamental para comprender la cueca desde sus raíces y en los más amplios alcances imaginables, incluso metafísicos (lecciones registradas en el fundamental libro Chilena o cueca tradicional). Aunque se ganó la vida como matarife, su capacidad de relacionar el folclor chileno a disciplinas tales como la filosofía, la historia universal, las culturas vernáculas y hasta la astronomía fue siempre sorprendente. Sus palabras e ideas siguen citándose tras su muerte.
A la zaga de los tres principales conjuntos del Club de Jazz que alcanzaron una larga vigencia (la Retaguardia Jazz Band, los Santiago Stompers y el Santiago Hot Club), el grupo Seis a la Dixie se unió entonces a la actividad musical alrededor del jazz tradicional que estaba teniendo lugar en los años '90. Así cultivó una música vinculada directamente con el dixieland, estilo engalanado por una improvisación colectiva, dinámica interacción entre los músicos y popularizado también por vestuarios, chaqués, corbatines y sombreros canotier, como su imagen más reconocible.
Como elenco de jóvenes iniciados en la música popular, el rock y el funk, Contrafaz comenzó en 2003 como quinteto de voz femenina tocando covers del rock clásico, pero pronto accedió a un trabajo de creación propia. Encabezados por la cantante Constanza Villalobos, la banda fue tomando un rumbo nuevo desde su formación inicial hasta que se incorporaron los guitarristas Italo Aguilera y Felipe Duhart, que contarían con instrucción jazzística. El núcleo se mantuvo en ese doble frente de guitarras y el bajista Roberto López, uno de sus fundadores. Contrafaz fue parte de una generación de bandas jóvenes vinculadas al funk y el soul en el inicio del siglo, desde Circus y Óvolo hasta Periferia y Meidinchile. En 2006, la banda publicó su primer y único disco, titulado Flotando.
Orión Lion es el nombre de batalla de Orión Morales, pianista, compositor, arreglador, líder de conjuntos, combos y ensambles y joven director de big bands, cuya música se movió principalmente por los lenguajes del latin jazz. Fue un activo gestor cultural e impulsor del festival Jazz por la Paz desde 2016, cita que trajo a Chile a figuras internacionales del jazz latino, además de académico adjunto en la bostoniana Berklee. Como nombre propio, también llegó a presentarse con su quinteto en el Festival de Jazz de Providencia en 2012.
Un enfoque percusivo que se mueve entre la tradición del jazz mainstream y la experimentación avant-garde grafican el trabajo de este baterista, aunque no es lo único que lo representa. Matías Mardones es además compositor de una música contemporánea libre, que ha llevado en paralelo a su trayectoria como músico de la escena jazzística, a la que se incorporó definitvamente a mediados de los años 2000 como colaborador de los hermanos Diego y Hugo Manuschevich y su elenco de músicos del colectivo Núcleo de Resistencia Estética.
Han definido su música como pop bizarro, pop retorcido o música coneja. Pero las clasificaciones están de más para Mostro, el engendro que dos hermanos oriundos de Los Andes, Carlos y Jaime Reinoso, alimentan desde 2000 con una dieta de baterías, guitarras, teclados y otros aparatos en sorprendentes temas instrumentales. Durante su irrupción, el proyecto fue parte de una escena de música experimental independiente que aunó un espíritu común entre los músicos de la época, junto con agrupaciones como Uñas Negras, Umbría en Kalafate, Carroña, Congelador y Familea Miranda, entre otras.
Es uno de los guitarristas y cantantes de la agrupación musical porteña La Isla de la Fantasía, reconocido a través de más de cinco décadas de dedicación a la música en Valparaíso como uno de los "viejos cracks" de la escena musical en el puerto.
La distribución en línea y sus muchas bifurcaciones ordena el trabajo de Felipe Baradit Stevenson desde sus primeros proyectos en la música. El creador es uno de los gestores del prolífico sello Epa Sonidos, activo desde 2001 en Valparaíso, y asiento además una extensa y constante discografía con la etiqueta Pueblo Nuevo. Su música electrónica puede asociarse a la experimentación y a la exploración con máquinas (digitales y analógicas), y sistemas de sonido y registro. Sus primeras composiciones datan de 1999, cuando el viñamarino ya se interesaba en los discos de Nine Inch Nails y Aphex Twin, y «eran muy pocos los que conocían los computadores para componer».
"Estruendoso, lento y pesado la mayor parte del tiempo, con algunos giros punk y hard rock". Es la definición que la propia banda hace de su sonido en el sitio MySpace, ajustada con precisión a la realidad. Lentos y pesados son muchos pasajes de las canciones de Orate, pero sobre todo estruendosos. Las presentaciones en vivo son prueba de ello.
Consolidada como actriz de doblajes de voz, Jessica Toledo fue una de las primeras cantantes chilenas que abordaron el subgénero conocido como "anison" (acrónimo de "animación" y "canción"), es decir el repertorio de canciones de animé japonés, que durante la década del 2000 alcanzó gran impacto entre los públicos infantiles y juveniles, y que de este modo promovió nuevas figuras locales del j-pop. Desde 2001, cuando comenzó a interpretar canciones temáticas de inicios y cierres (openings y endings) de series japonesas de animación, Toledo se convirtió en una destacada "fanduber" (artista del doblaje de animé, manga o cómic).
David Felipe Díaz Yissi es David Yissi, uno de los cantautores en la partida de una nueva balada latina que entre 2008 y 2009 sustituyó a la de “Rojo, fama contrafama”, programa televisivo responsable de promover a un contingente de enamorados desde Leandro Martínez a Gabriel Suárez. Yissi pertenece a una generación independiente de sellos y estudios de TV, junto a nombres como Rodrigo Aray, Germán Espinosa, Eric, Momo Ferreira o el iquiqueño Rafael Ríoz, y su disco Entre las aguas de mis mares (2009) marca esa posición con ciertos toques latinoamericanos y de pop en las canciones.
A unos pasos del cerro Santa Lucía, en Santiago de Chile, el número 256 de la calle Huérfanos es la dirección de la histórica galería de arte "Bucci", fundada en 1973 y recordada como uno de los bastiones culturales de los últimos años de la dictadura, abierto por igual a pintores de vanguardia y a músicos emergentes del punk y la new wave de los años 80. En la misma época, ese fue además un hogar para Juan Pablo, Pier y Andrés Bucci, hijos del galerista Enrico Bucci, que trabajaron allí impulsados por su padre. Durante las siguientes décadas serían músicos activos sobre todo en la escena electrónica, bajo los nombres individuales de Skip o Chord, o en colaboraciones y grupos como Plan V, Mambotur y Detalles, a menudo editados por sellos alemanes.
Los más jóvenes conservarán la memoria de haberlo visto desde mediados de los años 90 sobre el escenario en las versiones sucesivas de La Yein Fonda. Y los mayores tienen edad para reconocer en Iván Cazabón a un contrabajista versátil y competente como ninguno en los ámbitos del tango, el jazz, la cueca y otros ritmos bailables a partir de los años 30. Siempre de pie junto al instrumento que lo acompañó hasta poco antes de su muerte en 2011, Cazabón estará en la historia como uno de los destacados instrumentistas chilenos a lo largo de más de medio siglo de música popular. Si bien el jazz es un punto de partida notorio en su carrera, llegó a esa música desde el tango que cultivó al comienzo como contrabajista de orquestas típicas, según se establece en Historia de jazz en Chile. A fines de los años 30 se aproximó al jazz como parte de la primera generación de músicos próximos al Club de Jazz de Santiago.
Hasta 2007, Felipe Caballero fue el cantante de Hechizo, banda a la que dejó para iniciar una carrera solista.
Mundos musicales paralelos se unieron en un momento en la historia de Daniella Rivera, violinista de formación clásica y prolongada trayectoria en orquestas chilenas, pero también integrante de elencos escénicos y de teatro, además de cantautora como nombre propio. Su primer trabajo como solista, sin embargo, apareció ya avanzada esa historia musical, como resultado de esas diversas rutas que ella recorrió. Canciones de la huerta (2023) fue una obra de estéticas libres y mestizas, que puso su nombre en un espacio de cantautoría contemporánea y que llegó a ser nominado al Premio Pulsar en la categoría Mejor nuevo artista.
La de Rebeca Godoy es una de las voces más persistentes en la canción comprometida en Chile, entregada a su vocación por la música latinoamericana entre sones de bolero, ranchera, tango, vals peruano y la raíz folclórica chilena así como a las causas sociales de las que siempre se hizo parte desde los escenarios, a partir de sus inicios a mediados de los años '70.
Una marabunta es una población masiva de hormigas migratorias que devora todo lo comestible que encuentra a su paso. También un conjunto de gente alborotada y tumultuosa. Y además, una canción del primer disco de Santo Barrio, Tumbao rebelde (1997), que ilustra con propiedad el carácter del grupo: una banda de numerosos integrantes que, durante su historia, barrió con todo a la hora de presentarse. Sus shows en vivo fueron sinónimo de una jarana de largo aliento, pero, sobre todo, de una revisión atípica hasta entonces en Chile para sonidos aprendidos de la tradición ska, funk, salsa, jazz y de rock latino. Santo Barrio fue una banda enérgica y con contenido, cuyo recuerdo avivó una entusiasta reunión a fines de 2024.
Un trío de haitianos residentes en Santiago avanzaron una de las primeras propuestas de reggaetón hecho en nuestro país, a la vez erótico, bailable y sexista. Tuvieron éxitos radiales y televisivos, como "Papi dog", "Que la azote", "Sexy" y "Báilalo". Desde el 2010 se convirtieron en dúo tras la salida de Gyvens Laguerre, y se comenzaron a presentar como R-Boys. Lanzaron nuevas canciones (como "Quitarte la ropa" o "Una chica normal"), pero el 2012 detuvieron su actividad. Uno de sus cantantes, David Versaille, se mantuvo como solista hasta el 2018, cuando regresaron como dúo con la canción "Duermes con él", y el nombre oficial de Reggaeton Boys, con el que han mantenido las grabaciones y shows.