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Francesca Ancarola

Francesca Ancarola es una figura de la música popular de fin de siglo, que toma elementos de la tradición latinoamericana y las fusiona con músicas de sus tiempos. Si bien comenzó su carrera en 1984 con un premio como intérprete en el Festival Canciones de la Joven Música Chilena, organizado por la revista La Bicicleta y el Café del Cerro (ejes del Canto Nuevo), Ancarola forma parte de la oleada que renovó el género a fines de la década siguiente, reconocible durante esos tiempos bajo el concepto de "novísima canción chilena". Las coordenadas que agrupan a esta generación son básicamente tres: raíz folclórica, textos poéticos de crítica social, y música que desde la academia inician una transformación de esa misma raíz con una mirada contemporánea.

Soledad Guerrero

Voz, nombre y figura validada y reconocida en los ’80 como parte del recordado “Ranking juvenil”, Soledad Guerrero es probablemente la única autora y cantante promovida desde ese set de “Sábados gigantes”, junto con otras voces que alcanzaron cotas de diversa altura en el pop posterior: Myriam Hernández, Luis Jara, Irene Llano o Andrea Labarca, entre otros. Además de establecer su sello en la música de la industria publicitaria, Soledad Guerrero ha escrito y grabado sus propias canciones a lo largo de varios discos.

Le Popotam

Dos años de residencia como DJ en espacios como Mucca o Cávala impulsaron a Andrés Barrios (n. 1975) a convertirse en el cerebro de Le Popotam, alter-ego que utilizó cuando subió a los escenarios para mostrar su propia música paralelamente a sus apariciones como generador de ambientes sónicos basados en el electro. Para 2005 ya contaba con material extenso de series musicales dance, sintéticas, robóticas y pop, y con ellas debutó en el Cine Arte Alameda con una puesta en escena que podía integrar sección rítmica de rock (bajo y batería) o simplemente el soporte del laptop de Barrios y las voces reales —o irreales según el caso— de Carolina Astudillo y Polí (Valeria Barrios). Ambas cantantes aparecieron además en el disco Tak!!! (2005), autoeditado.

Sat Shabd Singh

Eduardo Balász Tagle es un nombre múltiple en una comunidad de la música chilena próxima a la world music y la new age. Tomó el nombre espiritual de Sat Shabd Singh, entregado por el Yogi Bhajan cuando se inició en sus estudios para convertirse en instructor de Kundalini Yoga. Como Sat Shabd Singh ha explorado en sus discos la herramienta del sonido y sus frecuencias audibles y vibraciones como música para meditación, relación y sanación. Sus trabajos en esta línea son Inspirations from the universe (2002), Guru (2007), Hipnoterapia (2008) y Ardas (2013). Además es ingeniero de sonido, productor discográfico y de conciertos, musicoterapeuta y melómano fundador de la disquería Musicland.

Hielo Negro

Nativo de Punta Arenas, este trío buscó entre sus influencias (sobre todo del rock de los '70) un modo de presentar un trabajo duro y básico, que, en sus palabras, presentase un sonido «crudo y áspero, varios semitonos por debajo de la norma». Hielo Negro suena así acorde con las extensiones desérticas y frías de sus tierras de origen, que han permitido a la banda acuñar el nombre de «rock patagónico» para su música. Establecidos en Santiago desde 1999, Hielo Negro emprendieron su primera gira a Suiza y Austria en 2003, y además de varios discos acumulan presentaciones para la apertura de shows de Motörhead y Kyuss, entre otros.

Víctor Hugo

Desde el canto puro con guitarra hasta una multiplicación del sonido con bandas eléctricas y orquestaciones de sus canciones, Víctor Hugo Mendoza ha recorrido el camino de la cantautoría desde los tempranos años '90, como un nombre de la generación de esa transición, cultor del canto autobiográfico y romántico, en un punto medio entre la trova latinoamericana y la música popular, en cuyas canciones se exhiben ritmos latinos, andinos y sudamericanos y amplios sonidos de una fusión moderna.

Roberto Trujillo

Bajista y productor musical, Roberto Trujillo es hijo del músico y director de orquesta Roberto Trujillo Sibilla y a la vez nieto del maestro chileno del piano Valentín Trujillo. Se inició como músico joven en bandas diversas, tocando todo tipo de estilos, desde el funk y el jazz fusión al pop, pero en definitiva se volcó al trabajo como músico en la industria. Ha sido productor musical de discos y figuras, como la cantante Consuelo Schuster, ha tocado con agrupaciones como Alüzinati, LaMonArt, De Kiruza o el Ángel Parra Trío, ha trabajado como director musical de Myriam Hernández y como colaborador cercano del portorriqueño Luis Fonsi.

Álvaro Scaramelli

Aunque el recuerdo popular de Álvaro Scaramelli aún lo vincula a su trabajo como vocalista y tecladista de la banda Cinema, su trabajo como cantautor solista superó en tiempo y actividad la labor puntual con ese grupo de los años ochenta. El compositor y cantante mantiene hoy una labor musical esporádica, la cual alterna con otras actividades profesionales, como terapeuta alternativo, productor y gestor.

Capitán Memo

Aunque su rostro no sea el de un músico reconocible al instante, Juan Guillermo Memo Aguirre ha hecho famosas en toda Hispanoamérica sus canciones para programas infantiles. Durante décadas de trabajo en Estados Unidos, el chileno llegó a musicalizar las versiones en castellano de series animadas de enorme popularidad en los años ochenta, tales como La abeja Maya, El festival de los robots y Capitán futuro. Con sus canciones sencillas y de eficaces melodías, Aguirre es un músico inscrito en la memoria infantil de gran parte de los adultos de hoy, y cuyas esporádicas presentaciones en vivo confirman su enorme aunque atípico alcance. Su oficio, sin embargo, excede ese campo y lo inscribe como un prolífico compositor de canciones, jingles y cortinas televisivas.

3 x 7 Veintiuna

«Cuecas pa' los templados, picaronas, denunciantes, de homenaje, etc. De todo le trae la banca, pero como siempre será de cabritilla». Así define 3x7 Veintiuna la impronta cuequera que viene repartiendo en vivo y en discos. El grupo se formó en 2005 como un dúo entre Daniel Muñoz, conocido actor chileno, y Félix Llancafil, voz de los Chacareros de Paine. Ambos se conocieron en el Cuecazo del Roto Chileno de 2002 y al poco andar decidieron asociarse en un grupo de interpretación y más tarde composición de cuecas.

Puerto Varas Big Band

Casi una década después de que la Conchalí Big Band se lanzara en la aventura del modelo de una orquesta jazzística compuesta únicamente por adolescentes, a orillas del lago Llanquihue iba a nacer una segunda agrupación con estas características. El saxofonista Carlos Ralil, quien tocaba jazz en los pequeños circuitos portomonttinos y portovarinos se puso en contacto con el trompetista Gerhard Morhninweg para adelantarle los bocetos del proyecto de la big band.

Fármacos

Fármacos es un nombre que durante diversos periodos se ha asociado a una banda, pero en realidad identifica al cantante, compositor y productor Diego Ridolfi quien le ha dado forma desde finales de la primera década de los 2000, primero en Chile y luego en México. Han sido parte de su historia integrantes de grupos como Astro y Miss Garrison, además de Fran Straube (Rubio). Su sonido puede asociarse a la raíz eléctrica, la exploración electrónica y la vocación abarcadora del pop.

Fa García

Parte de una numerosa familia vinculada a la música, Fa García ha encauzado su vocación creativa en áreas diversas, lejanas casi siempre a la exposición pública. Pianista, cantante y compositor, el músico integró durante los años ochenta el grupo Plástico, y ha musicalizado numerosas bandas sonoras para televisión y comerciales.

Banda Santa Cecilia

«Los bronces de la fe», presentó una vez un diario a la Banda Santa Cecilia, conjugando así su doble vocación por el sonido tradicional de los vientos y la celebración religiosa. El conjunto nortino es vivo representante de la riqueza del sonido andino, al que homenajea en la práctica constante, en el rigor de la interpretación y, sobre todo, en la composición de piezas propias. Esa creación y oficio lo celebran públicamente durante las fiestas religiosas de santuarios y las de su ciudad, Arica, además de pasacalles y grandes fiestas del Norte Grande, como la de la Virgen de las Peñas, y por supuesto La Tirana. Sus integrantes, siempre variables en número, pueden llegar a decenas de músicos, con una formación básica de cinco trompetas, cinco bajos, una tuba, un clarinete y tres percusiones. Un disco doble (Raza de bronce, con grabaciones en vivo y en estudio) y un documental dejan registro hasta ahora de su valiosa historia.

Verónica González

Iniciada espontáneamente en el Canto Nuevo de los ’80, Verónica González no fue una figura habitual en aquellos circuitos de música, poesía y protesta política y social como sus contemporáneas Isabel Aldunate, Cristina González o Rosario Salas. Sus permanentes viajes la ubicaron como una artista de paso por Chile, y fue la influencia de muchos sonidos la que determinó su lugar en la música: una exponente de la world music en Alemania, su lugar de residencia.

Mauricio Venegas Astorga

La diáspora protagonizada por los diversos músicos chilenos dedicados a las raíces latinoamericanas en el extranjero es, para el caso de Mauricio Venegas Astorga, también una diáspora interior. A partir de la música de raíz andina su oficio se disparó en direcciones tan diversas como la "música del mundo" y las bandas sonoras para cine y TV que son parte de la carrera de este músico, compositor, cantante y poeta nacido en Coronel, al sur de Chile, y residente en Inglaterra desde 1977.

Pedro Villagra

Pedro Villagra fue uno de los primeros músicos en incorporar el saxofón a los ambientes de la fusión y la música latinoamericana, lo que expandió un sonido y una narrativa que venía tomando forma desde los años de exilio de los músicos de la Nueva Canción Chilena. Integrante de agrupaciones fundamentales en esta línea, como Huara, Santiago del Nuevo Extremo e incluso Inti-Illimani tras su vuelta a Chile, el peso de Villagra lo sitúa entre los nombres fundamentales de una generación de jóvenes universitarios creadores de los años '70 y '80 que se consolidaron en los tiempos modernos. Tras esas dos primeras décadas, el saxofonista, guitarrista, compositor y más adelante también cantautor, se inició en una ruta muy personal en el desarrollo de la fusión latinoamericana, y de paso contribuyó a acercar el jazz al mundo del folclor.

Pablo Sáez

Baterista y compositor, Pablo Sáez ha desarrollado su discurso desde el encuentro de las raíces de la música sudamericana y las influencias de las músicas actuales que él encontró en Europa a su llegada a Alemania en 2008. El resultado ha sido el surgimiento de un jazz contemporáneo que reúne estos componentes y que se remarca en el mestizaje de sus agrupaciones, dinámicos quintetos de varias nacionalidades, que él bautizó como Surensemble.

Mario Guerrero

Desde los mejores tiempos de Luis Jara como figura romántica que no estallaba en popularidad un baladista tan demandado por el gran público. A Mario Guerrero le bastaron sólo meses de exposición ante las cámaras para demostrar que su calidad vocal y magnetismo como figura pop podían superar el contexto de alta competitividad en que estaba inmerso en el concurso televisivo “Rojo, fama contrafama”. Aún después del período de mayor presencia de ese programa, Guerrero continuó con una sostenida carrera discográfica de la mano de la masividad.