Ranchera y corrido

Una de las expresiones extranjeras que más calurosa bienvenida ha tenido históricamente en Chile es la de la música popular mexicana, expresada en ritmos propios como los famosos ranchera y corrido. El cine de los años '30 posibilitó un primer contacto entre esa manifestación y la audiencia nacional, al tiempo que se formaban los primeros conjuntos de música ranchera en los círculos juveniles universitarios de la época. A lo largo de casi un siglo es mucho lo que ha cambiado esta música, hoy alojada a fondo entre el público popular tras generaciones de cantantes, dúos y conjuntos de rancheras y corridos que han incorporado el ritmo ranchero y norteño hasta fundirlo con la identidad nacional.

Madriela Marchant

Inicialmente conocida en escenarios sureños con el pseudónimo de Solange, la cantante romántica Madriela Solanch Marchant Campos retomó su nombre cuando dio el significativo paso de dejar Chillán, donde había transcurrido su vida, para probar suerte en la capital y poco después estrenarse como solista en la primera edición del concurso televisivo “Factor X”, de TVN, en 2011. Allí, la cantante finalizó con el tercer lugar, pero ello le significó el inicio de una carrera en la música pop que tuvo un paso inicial con el disco Mírame (2012).

Bárbara Barraza

Como otras figuras de la canción mexicana, Bárbara Pricilla Barraza Cubillos se inició en el canto desde niña en su natal Vallenar y en Huasco Bajo, donde vivió hasta 2009. Entonces ha vivido en Coquimbo. Desde los diez años se presentó como niña talento en festivales y fiestas populares de la comuna nortina, e incluso llegó a grabar un primer disco, México a mi tierra. Poco después fichó con el sello Claridad Producciones y así continuó con un régimen de grabaciones, entre las que destacan títulos como Embustero y Rompiendo corazones. En Coquimbo formó su agrupación y cambió su nombre al de Bárbara. Junto al acordeonista y productor nortino Andy Jaque lideró entonces el proyecto de ranchera tropical, presentándose como Bárbara y sus Bandidos en escenarios de la Cuarta Región. Su nuevo disco, editado por el sello LG Tropichile fue Amigra traidora (2010), con el rompedor single homónimo.

Reina Isabel

El conjunto Reina Isabel tomó su nombre de la novela del escritor chileno Hernán Rivera Letelier, La reina Isabel cantaba rancheras (1994), y desde ese punto de partida este elenco femenino se instaló en el circuito de la música mexicana desde fines de la década de 2000, con una propuesta de marcado acento escénico, aunque en lo musical esta modalidad de ranchera actualizada a los requerimientos del pop se vio representada en los discos Rancheras y más (2009) y Mi gran noche (2011).

Palmenia Pizarro

La mujer que con mayor sentimiento ha cantado el vals peruano y el bolero en Chile es Palmenia Pizarro. Iniciada a comienzos de los años ‘60, ha desarrollado su carrera en Chile y luego en México, donde vivió y cantó durante más de veinte años entre 1973 y 1997. Revalorada por una nueva generación desde los años '90 en adelante tal como Cecilia, Palmenia Pizarro reanudó su trabajo en su país y hoy, después de cinco décadas de historia, es una de las figuras centrales de la canción más popular chilena, con éxitos como los valses y boleros "Cariño malo", "Ódiame", "Ajeno" y "Amarraditos".

Fernando Trujillo

Uno de los precursores del éxito de la música mexicana en Chile es Fernando Trujillo. Contemporáneo del éxito de cantantes internacionales como Pedro Vargas y Pedro Infante, tiene edad suficiente para haber empezado al mismo tiempo que los adelantados locales de Los Queretanos o Los Huastecos del Sur, de los que formó parte entre 1953 y 1963, y convive hoy con los dúos y cuartetos de corridos y con los cantantes mariachis en frecuentes festivales rancheros como Lupita Aguilar, Los Hermanos Bustos, Los Llaneros de la Frontera o Eliseo Guevara. No sólo la música mexicana es su especialidad. Fernando Trujillo popularizó además el éxito "Antofagasta dormida", vals de Gamaliel Guerra.

Los Dos Maulinos

Los Dos Maulinos son una sociedad de dos músicos del Maule, Mauricio Vega, de Linares, y Miguel Molina, de Molina, que han desarrollado un riguroso trabajo de recopilación e interpretación del repertorio campesino de su zona. Se conocieron en Santiago el año 2013, cuando ambos eran músicos de los circuitos de la cueca. Vega estaba recopilando tonadas y canciones del Maule, cuando Molina llegó como invitado a una tocata de Los Guainas, grupo del que era parte Vega y ambos descubrieron su afinidad con ese repertorio. El 2015 ya estaban grabando su primer disco Vamos cantando cantores, con 15 tonadas, cuecas, valses y hasta corridos, que ellos conocieron de primera fuente, de cantoras y de folcloristas del Maule. Los Dos Maulinos han recibido reconocimientos de varios grandes de folclor: Margot Loyola, su compañero Osvaldo Cádiz y Luis Araneda, el Baucha, y el payador de La Pincoya Bigote Villalobos.

Rezaka del Norte

La palabra "pachanga" aparece seguido en los carteles callejeros de las actuaciones de este grupo. Pero si el término muchas veces tiene que ver con la cumbia, el sello personal que Rezaka del Norte imprime a la fiesta es sobre todo el sonido norteño de la ranchera mexicana, cuajado en la mezcla que identifica a la banda: "ranchera con actitud punk".