Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Fonosida

La disyuntiva del "sad pop", o pop melancólico, se aprecia en las canciones del grupo Fonosida, ejemplar de esa aparente contradicción: la música pop es festiva por definición aunque es posible incorporarle elementos narrativos, textuales, melódicos, armónicos y sobredramatizados como Fonosida lo hizo en álbumes como Dorama (2019). La vida y los dilemas de una adolescencia extendida más allá de esa edad subsiste en el repertorio de Fonosida ("Laberinto", "Tiremos", "Findesemana"), nombre recogido de esas mismas generaciones de quinceañeros que se enfrentaron a la amenaza de este virus y a un intento del Estado por educarla sexualmente.

Galatea

El encargo de composición de canciones para la película Desierto sur, de de Shawn Garry, es el punto de partida de Galatea. El bajista de Lucybell Eduardo Caces recibió el 2007 ese encargo y junto a su pareja, la argentina, Teresa Cabezas (nieta de Antonio Prieto) y el tecladista Jorge Gaete, comenzaron a hacer canciones más allá de ese encargo preciso (que luego trascendió y fue premiada en el Festival de Cine de Viña del Mar como "Mejor Banda Sonora"). El 2009 editaron el EP Caminos, y poco después su primer disco De luz y de sombra, con temas de un sofisticado pop electrónico, y  que les permitió presentarse en vivo dentro y fuera de Chile. Hacia el año 2013 la actividad descendió, y el 2015 Teresa Cabezas anunció su trabajo solista, presentándose como Testa.

Calor Polar

Luego de pasar por colaboraciones e identidades como las de Chiporro, Andxpress y su actuación como integrante fundador de los estacionales Upa, el músico Sebastián Piga se unió a la cantante Guadalupe Becker en Calor Polar, el dúo que ambos iniciaron en 2007 y con el que tocaron por primera vez en vivo al año siguiente. El gusto de ella por la música pop y el manejo de él además como productor son los polos que dan forma al sonido pop de bases electrónicas del grupo, grabado en canciones como la propia "Calor polar", "Vuelta atrás" y en su primer disco, Mezclas azules (2010).

Óscar Hauyon

También periodista y gestor cultural, Óscar Hauyon es un músico cuyo trabajo se describe desde la autosuficiencia. Durante toda la década de los 2000 integró el grupo rock-pop de origen ovallino Polter, del que fue tecladista y también compositor. Su ruta como nombre propio comenzó poco después de la disolución de la banda en 2010, y se manifestó en una primera trilogía de discos propios donde Hauyon expuso entonces su posición en el pop, incursionando en los territorios del synthpop, el rock alternativo, la música industrial y la música dance.

Sophi Lira

Dos actuaciones en Kidzapalooza, en 2017 y 2019, apartado infantil de los festivales Lollapalooza que han tenido lugar en Santiago durante la década de 2010, marcan las primeras apariciones suyas a nivel masivo. Chilena nacida en Estados Unidos como Sofía Lira, tomó el nombre de Sophi Lira para elaborar un proyecto como cantante pop, el resultado de una formación múltiple iniciada en su niñez en los ámbitos del canto, el baile y la actuación, además de la composición, incluido un paso por la célebre Berklee School of Music de Boston como becaria. Activista medioambiental e incluso embajadora de fundaciones de esta defensa, a los dieciséis años lanzó un disco debut titulado En bósqueda (2019), con canciones adolescentes de pop bailable que enfatizaban estos propósitos, dando cuenta así de una conciencia nueva en la generación centennial.

María Simón

La canción "Sin norte" marcó un punto de partida en la propuesta de música y escritura de letras de María Simón, cantautora pop integrada a una escena femenina independiente que apareció a inicios de los años '20, con la experiencia de la pandemia como contexto: «Si hoy me tocara partir, yo partiría feliz. / Y que me lleve, que me lleve el río». Interpretada junto al rapero Bronko Yotte, definió en parte su sonido y la narrativa para un repertorio de marcada carga autobiográfica. María Simón es el nombre musical de Josefina Valenzuela, quien antes de consolidarse como cantautora estudió Teatro. Sus referentes musicales se mueven desde el pop anglo de Amy Winehouse y Dua Lipa, hasta la latinidad de Rosalía y Kali Uchis. El álbum Hoy para mí (2024), producido por Claudio Quiñones (Nicole, Jano Soto, Coni Lewin, Six Pack) definió su primera posición en el pop, con una mirada hacia el R&B, la música latina y la música urbana.

Capitán Memo

Aunque su rostro no sea el de un músico reconocible al instante, Juan Guillermo Memo Aguirre ha hecho famosas en toda Hispanoamérica sus canciones para programas infantiles. Durante décadas de trabajo en Estados Unidos, el chileno llegó a musicalizar las versiones en castellano de series animadas de enorme popularidad en los años ochenta, tales como La abeja Maya, El festival de los robots y Capitán futuro. Con sus canciones sencillas y de eficaces melodías, Aguirre es un músico inscrito en la memoria infantil de gran parte de los adultos de hoy, y cuyas esporádicas presentaciones en vivo confirman su enorme aunque atípico alcance. Su oficio, sin embargo, excede ese campo y lo inscribe como un prolífico compositor de canciones, jingles y cortinas televisivas.

Rocío Peña

Apadrinada por la baterista Juanita Parra e integrada a conciertos de Los Jaivas en 2009, la cantautora penquista apareció en 2007 en los circuitos universitarios de su ciudad como uno de los nuevos nombres de la canción acústica personal, que alterna el canto solo con guitarra y la influencia del pop. Rocío Peña participó activamente de la primera oleada de músicos cuyos trabajos se propagaron por plataformas de internet.

Sandra Aguilera

Cantautora capitalina, Sandra Aguilera se estrenó discográficamente en 2018 con el álbum Todo a su tiempo, una poética declaración de principios que musicalmente recorre la canción folk-pop. Sus piezas más difundidas ese año fueron entonces "Revelación" y "Reencuentro", dos instantáneas autobiográficas. Iniciada en la música desde niña en el Liceo Técnico José María Narbona B-58 de Ñuñoa, se instruyó en la guitarra popular y la guitarra clásica, además del piano, y tuvo participaciones en conjuntos folclóricos y corales, herramientas que Sandra Aguilera utilizaría en su futuro como cantautora. Ha encabezado la agrupación folclórica Cordillera Nevada, de Peñalolén, y el coro Voces Mozartianas, de La Reina. Como nombre propio, en 2017 participó el Festival de la Canción de Concón, con "Me hundo en el mar", de su autoría y al año siguiente escribió tres piezas para el disco Mitos y leyendas, de Nicolás Campos, donde también puso su voz.

Abyluz

A menudo presentadas como "las nuevas Supernova", el trío femenino Abyluz recorrió ese camino de un pop juvenil elaborado con equipos de producción detrás. Con cambios de integrantes que no mermaron su fisonomía, el grupo lanzó sus tres primeros singles en 2018: "Good bye", "No sé qué hacer" y "Tú no mereces".

Jazzimodo

Jazzimodo fue uno de los proyectos musicales de lo que en la época se denominó jazz electrónico. La experiencia predecesora de los grupos Cyberjazz (1998) y Alüzinati (2003) impulsaron a una nueva oleada de músicos a volcarse al jazz elaborado sobre bases electrónicas e improvisación a través de grooves parientes del funk. Puntualmente, Jazzimodo fue la primera plataforma para el despegue de la carrera como solista de la cantante y compositora Paz Court.

Jaime Spinoza

Jaime Spinoza, o simplemente Spinoza como también se presenta, es un cantautor que explora la canción pop en su amplia dimensión, sustentada en elementos de un rock latino moderno, una música autoral que alcanzó mayor nitidez a través del álbum Spinoza (2016), con canciones como "De vuelta al amor" o "Mar de nubes".

Sofía Correa

Exponente de un cadencioso pop-soul, Sofía Correa es un eslabón más en esta cadena musical que tiene sus primeros nombres femeninos en Ema Pinto desde el pop y Rossana Saavedra desde el jazz. En ella se detectan influencias que van desde Corinne Bailey Rae hasta Lianne La Havas. En medio de sus estudios de Música de la U. Católica de Valparaíso, durante el año de la pandemia, lanzó su primer EP con el sello Mescalina. Titulado Mi razón, presentaba melódicas canciones pop-soul como "Imaginaria" y "Vamos sin prisa". Autodidacta y activa autora de canciones, la viñamarina cuenta con un historial de participaciones como adolescente en diversos festivales de la canción, tanto en Santiago como en Valparaíso. Su primera canción fue "Desconocidos", que en 2016 capturó la atención del público. Ello la encaminó luego a tomar contacto con músicos y productores, como Bastián Herrera, y a cantar junto con Joe Vasconcellos en una grabación para Felipe Choupay.

Pablo Vidal

Iniciado en el jazz por el pianista Moncho Romero e integrado a su trío como reemplazante de Pablo Menares en 2006, Pablo Vidal hizo sus primeras presentaciones en el club Miles durante todo 2007. Ahí se vinculó con jazzistas jóvenes de esta órbita, como parte de una camada de contrabajistas de la segunda mitad de la década que tocaron en distintas direcciones: Nelson Vera, Eduardo Peña, Rodrigo Espinoza, Carlos Arenas, Maximiliano Flynn y Amanda Irarrázabal.

Luciano González

Luciano González Astorga integra una amplia camada de bajistas orientados al jazz fusión, que han desarrollado un sonido contemporáneo y le han proporcionado protagonismo al instrumento desde la posición de solista y de líder de bandas, una línea sostenida en el tiempo por Christian Gálvez como primera referencia. Entre ellos se encuentran nombres de la generación de 2010 como Stefano Rojas, Matías Martinoli, Felo Bustamante, Samy Maluenda, Pedro Olivares. González protagoniza su música desde el bajo eléctrico de seis cuerdas, con un enfoque que le permite incorporar aspectos armónicos y melódicos del piano, la guitarra clásica y el saxofón, en paralelo a las funciones tradicionales del contrabajo y el bajo eléctrico de cuatro cuerdas.

Melvin Crema

El grupo Melvin Crema llegó de Chillán a Santiago con el fin de contagiar a la capital de un pop pegajoso, tanto a través de radios como televisión (por su participación en la banda sonora de la teleserie "Brujas"). Durante sus tres años de existencia, el grupo trabajó un sonido cercano al punk-pop acelerado de Tronic o Glup!

Beto Cuevas

La entrada de Beto Cuevas a La Ley en 1989 cambió para siempre la vida de un joven chileno criado en el extranjero que hasta entonces creía que iba a estar laboralmente vinculado al diseño gráfico. Pero su carisma modificó también al grupo, que en él encontró a un frontman que resultaría clave para dotar de identidad a la banda en su exitosa aventura de conquista extranjera. Con la separación de la banda, Cuevas se consolidó como un vocalista pop reconocido a nivel continental, con proyectos creativos personales en varias plataformas, incluyendo la actuación y la cantautoría solista.

Pillanes

Como en general son las de las llamadas “súperbandas”, la del grupo Pillanes es una historia intensa: los hermanos Felipe y Pablo Ilabaca, fundadores de Chancho en Piedra, y Pedropiedra son parte del elenco musical de 31 Minutos, que desde el año 2012 se comenzó a presentar regularmente como un espectáculo musical. El año 2014 sumaron a su agenda en vivo ciudades mexicanas, y allá estrecharon la amistad con Mauricio y Francisco Durán, residentes en Ciudad de México desde el 2008, y que habían terminado poco antes con su grupo Los Bunkers. De a poco fueron conversando a la idea de hacer un disco, y en abril de 2018 se propusieron hacerlo de una vez. Se encerraron dos semanas en una casa de Valparaíso y compusieron y grabaron 12 canciones. En pocos meses presentaron el disco Pillanes.

Karen Rodenas

Karen Rodenas es una cantante y profesora de voces. Integra la generación de solistas de mediados de los años 2000, que comenzaron en el repertorio tradicional del swing pero luego estallaron en distintos espacios musicales, entre ellas los nombres de Natacha Montory, Camila Meza, Nicole Bunout y Javiera Tagle. Rodenas se convirtió en una estudiosa solista de la música improvisada y la fusión en sus diversas formas, encabezando proyectos de jazz propios o como parte de conjuntos. Su único disco es Karen Rodenas Cuarteto (2013).

Ivo Yopo

Guitarrista, productor musical, arreglador y activo músico de sesión durante la década de 2010, Ivo Yopo tuvo su despegue solístico con el disco Calle (2014), donde dio curso a sus propósitos creativos en el campo del pop-rock moderno y masivo. Yopo se dio a conocer frente al gran público como el guitarrista de la banda de Myriam Hernández, desde el año 2010.