Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Neven Ilic

Cantante, compositor, autor y productor, y con una vida musical activa en Miami, Neven Ilic se instaló en la nueva escena de la música chilena a mediados de los años '10. Escribió canciones para Denise Rosenthal ("I wanna give my heart") y Kel Calderón ("Walk away"), y sus créditos han aparecido también en trabajos del astro español David Bisbal, con la canción "Fiebre". Hijo de un conocido dirigente deportivo del mismo nombre, Ilic operó en cierto underground capitalino antes de estrenarse como solista del pop y la balada con el disco Export (2014), donde mostró su primera pluma como autor y una voz hecha directamente para el género romántico latino. En 2018, ya con una residencia en Estados Unidos, regresó con el disco Punto de fuga, donde incursionó en los sonidos urbanos de la época y la influencia del reguetón y sus ritmos, representada principalmente por la canción "Déjame amarte". Es fundador del sello Haux Records.

Pancho Puelma

Clases de piano desde los ocho años y la participación en bandas como Leña Húmeda y Q.E.P. forjaron el oficio de Francisco Puelma, pero fue un hecho doméstico el que determinó su éxito: el primer embarazo de su mujer lo motivó a sentarse al piano y componer una bienvenida a su hijo. Así nació la canción "Esperando nacer", que se convertiría en una de las más tocadas por radios durante la segunda mitad de los años '80, y cuyo éxito marcó para siempre el recuerdo del músico entre el público.

Parresía

Quinteto de jazz eléctrico reunido alrededor del bajista Diego Gonzalez, cuyas composiciones nutren el amplio universo de Parresía. El proyecto tomó como nombre la idea del «atrevimiento» que existe tras del concepto Parresía, o, en sus propia definición «permitirse faltar a la regla», lo que describe la música y su propuesta. Ya en el disco Entre planetas y cunetas (2018), la banda exhibía ese poliedro musical con la fusión como lengua materna y una música que llegaba a varios espacios, distantes unos de otros: desde la música experimental de abstracciones hasta los grooves declarados y rítmicos del soul, el funk o el hip-hop. El quinteto se sostiene en la base fundamental de un trío de jazz, aunque en este caso plenamente electrificado, con teclados y pianos eléctricos (Diego Alarcón), bajo eléctrico de seis cuerdas (Diego Gonzalez) y batería (Fabro Cortese). El frente melódico combina instrumentos que no siempre aparecen reunidos dentro del jazz, lo que le da a Parresía un sello de identidad: saxo alto (Franco Ortiz) y vibráfono (Alejandro Aros). Un formato y una música que acercó el jazz a otros públicos.

Metalingüística

Desde su temprana adolescencia, Diego Quilodrán enfocó su interés por el lenguaje y la poesía en el freestyle; de ahí, su nombre artístico. Como Metalingüística, el joven nacido en San Pedro de la Paz (Región del Biobío) ha ganado reconocimiento por lo creativas y filudas que son sus improvisaciones, las que, siguiendo la senda abierta por DrefQuila, lo hicieron saltar de las batallas callejeras a firmar contrato con un gran sello multinacional. Su estilo es ingenioso y dinámico, y en él utiliza con sagacidad figuras retóricas como la paronomasia, la dilogía y el calambur.

Poder Fantasma

Elementos del pop de teclados, el punk, la sicodelia, la baja fidelidad e incluso el pop español aparecen en la música de Poder Fantasma, banda encabezada por el músico chileno-peruano Francisco Heredia, compositor, productor, cantante y guitarrista. Además de esa combinación de sonidos para sus rítmicas y melódicas canciones, la banda se define como "pop apocalíptico", a través de sus letras con esa perspectiva de fin de mundo, de cierta acidez y humor negro, junto con un tono y estética adolescente. Ejemplo de esto último son "Todos me caen mal", "Robemos al supermercado" o "Juventud millennial Z", donde las voces centrales se alternan entre Heredia y Kathy, el componente femenino del grupo. Sus primeros álbumes son Todo lo que quiero decir es lo que no quieren escuchar (2017), Canciones para el siglo XXI (2020) y Amor evitativo (2024), ya cuando la banda se centralizó en el dúo de Francisco y Kathy.

Zalo Reyes

Fue un baño de lágrimas el origen de la carrera de Zalo Reyes, el hombre que a partir de los éxitos "Una lágrima y un recuerdo" (1978) y "Con una lágrima en la garganta" (1979) ganó el favor popular chileno, encarnó un fenómeno de masas en 1982 y 1983, y llegó a ser uno de los cantantes más exitosos de esa década, con los impactos radiales "Motivo y razón" (1982), "Amor sin trampas" (1985), "Un ramito de violetas" (1985), "Mi prisionera" (1988) y "María Teresa y Danilo" (1988). Es un heredero de la genealogía de cantantes populares chilenos que empieza con los boleros de los años '60, hermanados con la llamada "canción cebolla", y que sigue con los conjuntos melódicos de la edad de Los Ángeles Negros, Los Galos y Los Golpes. Esa sintonía con el gusto popular le permitió además mantenerse activo y acceder al reconocimiento generacional de un público joven en el nuevo siglo, donde consolidó su categoría de nombre principal de la música popular chilena. Afectado por distintos problemas de salud, en agosto de 2022 falleció a los 69 años. Miles de personas llegaron a su funeral.

Tiano Bless

Constantes viajes por América Latina han educado el oído musical y creativo de Tiano Bless, quien a solas y en colaboración fija hoy en Chile un sonido de raíz afrolatina y en dinámica soundsystem, enriquecida por su experiencia y disposición a la mezcla. Algunas de sus asociaciones musicales incluyen encuentros con gente como Moyenei Valdés, Rulo, Martina Lecaros y Matanza; así como de su propia Crew Family Bless, y en ellas alterna la composición y la producción. Bless es multiinstrumentista (toca violín, batería, piano y guitarra) y además cantante. Dice que el estudio de las tradiciones rastafari, hindú y africana son también parte de su impronta en la música. Ha mostrado hasta ahora en internet los discos Creavida (2010) y Sale a la luz (2016).

Pedro Greene

Transversalmente a la sucesión de estilos y décadas de tránsito en la música popular chilena está un baterista como Pedro Greene. Un solista que fue desde la versión adolescente de los Blops hasta la madurez de La Marraqueta, engrosando en su bitácora una múltiple militancia en proyectos abiertos, con participación en ensambles experimentales europeos y activa presencia entre los músicos nacionales de la generación del toque de queda que subieron el volumen a la música de los '70 y '80.

Phono

Phono partió con un grupo de amigos y estudiantes de Sonido, dispuestos a pasar de los covers en uno que otro pub a un espacio en escenarios profesionales, apoyado en su momento por la filial chilena de EMI. Su estética, deudora del new-wave británico y el pop latino, fue forjando un repertorio de canciones propias, radiables y pegajosas. Tuvieron un inicio de rápido impulso: un año después de su debut en vivo (2002, discoteque Laberinto), ya tenían un primer EP. Su álbum Phono (2004) se caracterizó por el rock suave de las guitarras eléctricas y letras que viajaban entre el desamor y el orgullo, además de la exposición de bajones personales (como en "Ya no creo en mí": "Inseguro para enfrentar lo que viene y va / sin disimular que estoy podrido por dentro"). Del disco Humana tentación (2008), El Mercurio destacó que «entre tanto compositor folk y viudos de los Beatles venidos de regiones, a veces necesitamos urgencia, rabia y pasión. Y acá hay varias canciones así». En 2012 adelantaron el sencillo "Eres así", que sería la primera carta de un tercer disco que al  final no llegó a término. Paulatinamente la actividad del grupo se fue apagando, e incluso su cantante Ricardo Callealta presentó ese tema, con otras canciones, como un trabajo solista, en un camino que pareció interrumpirse el año 2015, cuando junto al baterista de la banda y el productor Mariano Pavez en el bajo presentó un nuevo grupo: Phardó.

Ivo Yopo

Guitarrista, productor musical, arreglador y activo músico de sesión durante la década de 2010, Ivo Yopo tuvo su despegue solístico con el disco Calle (2014), donde dio curso a sus propósitos creativos en el campo del pop-rock moderno y masivo. Yopo se dio a conocer frente al gran público como el guitarrista de la banda de Myriam Hernández, desde el año 2010.

Silvestre

Antes de ser una banda, Silvestre fue el proyecto en solitario de Nicolás Torres, baterista fundador de Entreklles. Luego del fin de ese grupo, el músico se aplicó en la composicion y grabacion de un disco solista, editado de modo independiente el año 2000 bajo el título Silvestre. Su posterior trabajo junto a Pettinellis dejó ese camino interrumpido por tres años, aunque la banda se afirmó luego con nuevos integrantes y se mantiene hasta hoy como una propuesta de rock de clara raíz chilena (o «campestre», como han dicho sus integrantes). Definen su música de acuerdo al sentido de su nombre: Silvestre (no confundir con el proyecto de nombre similar de Archi Frugone) es una mala hierba que crece libremente y que, aunque la corten, vuelve a crecer en otro lugar.

Muriel Valle

A la zaga de las cantantes de jazz más reconocidas de la década de 1990, como Rossana Saavedra y Claudia Acuña, una joven Muriel Valle comenzó a aparecer en un circuito alternativo al epicentro del Club de Jazz. Sin embargo fue ella la que primero editó un trabajo de canciones norteamericanas, como voz iniciada en este campo: en 1999 autoprodujo y publicó el disco Standard jazz y blues, a dúo con el guitarrista Christopher Fox. Casi como un "eslabón perdido" del canto jazzístico, Muriel Valle conectó a dos generaciones de cantantes: la de los años '90 y la que surgió en los tempranos años 2000 con Myriam Olivares y Alexandra Inzunza.

Ambar Luna

Poeta, cantante, productora y freestyler, la calerana Ambar Luna Leiva Cárdenas es una de las figuras del hip-hop chileno en la época de la pospandemia, aunque ella se formó como niña y adolescente en batallas de rima improvisada durante la década de 2010, lo que le valió un soporte para una creación posterior. Ambar Luna no solo se activó desde el rap sino que cruzó territorios musicales, considerando elementos del pop, el R&B e incluso el flamenco, en contacto con los pulsos de la música urbana de su época, el reguetón y el trap. Sus líricas apuntan a temáticas de feminismo, contenido político y lucha y demandas sociales, cuando ella estuvo especialmente movilizada durante el estallido del 18-O.

Tamy Sessarego

María José Sessarego es Tamy Sessarego, cantante de pop latino que ha hecho incursiones en discoteques y programas nocturnos de televisión con sus audaces canciones de temáticas sexuales, pero al mismo tiempo románticas, incluido vistosos cuerpos de baile en escena. Alumna de la academia de Luis Jara y perteneciente al staff del sello Caribe Records, Tamy Sessarego publicó en 2009 su único disco, Pecado original, de la mano del productor Mauricio Parra y el arreglador Carlos Corales. En ese álbum alternó temas bailables y baladas como "A 100 kilómetros", "Quién te va a creer", "Más de ti", "Sin tus besos", "Sacudiré tu piel" o la homónima "Pecado original".

La Rabona Funk

De una generación siguiente a la de Los Tetas y Chancho en Piedra en los '90, éste es uno de los grupos chilenos que a fines de esa década descubrieron el funk. Y en su caso es una inspiración tan cierta que el nombre oficial de la banda es La Rabona, pero a menudo el nombre completo es con apellido: La Rabona Funk.

Fernanda Leiva

Aparecida a mediados de la década de 2010, Fernanda Estefanía Leiva Fonseca llegó a ser llamada "la promesa del pop de Concepción", una ciudad históricamente pródiga en la música chilena. Cantante, autora y comunicadora audiovisual de profesión, Fernanda Leiva comenzó a escribir canciones desde temprana edad, lo que la condujo hacia un pop melódico de guitarras decisivamente influenciado por el argentino Gustavo Cerati.

Usuales

En cinco años de recorrido, y varios cambios de integrantes, Usuales consiguió afirmar un rock melódico y ligero que alcanzó a plasmarse en tres grabaciones (para el prestigioso sello Cazador). Habían largado como cuarteto (bajo el nombre Sátrapa), influenciados por la música del argentino Luis Alberto Spinetta. Pero en la sección de hípica de un diario encontraron luego a un pingo, Usual, que decidió su cambio de nombre, que a la vez coincidió con la decisión de una «nueva» propuesta, sostenida en las composiciones de Simón Cox, y atenuando la oscuridad inicial en favor de un sonido más pop y diáfano. Su primer EP, en 2007, no tuvo más de 150 copias, pero permitió afirmar el camino hacia el álbum El tiempo y la furia (2009). El fin del grupo, poco después, estuvo vinculado a las presentaciones solistas de Simón Cox. El EP Fuego, acción y decisión (2010) selló la despedida.

Lirah

Una música que alterna la canción R&B, el pop dance, los ritmos de reguetón y sus coreográficas presentaciones en vivo marcan la propuesta del personaje de fantasía Lirah (que se pronuncia "Laira"). Ella es de Martina Olivares, cantante nacida en Calama y criada en Santiago que pertenece a la masiva oleada de nombres en el movimiento urbano de la generación Z y la música de la pospandemia, con voces y productores que coparon los espacios. Siendo adolescente ella participó en el programa de talentos musicales "Yo soy", de Chilevisión, interpretando a Dua Lipa, y luego comenzó a formarse como cantante y compositora dentro de los márgenes del pop. Sus primeras canciones fueron "Desacato", "Solo contigo", "Feliz Navidad" y "Castigo", que grabó junto al productor Joshvatunes. Este set precedió al EP debut de Lirah, titulado Red lips (2025), publicado cuando ella tenía 19 años y donde comenzó a esbozar un sonido.

Masticables

Masticables fue el grupo que formó la cantante y vibrafonista Esperanza Restucci, hija del músico de fusión Antonio Restucci, antes de cumplir los veinte años, en una escena de abundancia para el pop de los '90. El proyecto funcionó por apenas cuatro años pero presentó a la joven figura en sociedad, como compositora de canciones, voz principal e intrumentista. La banda se formó con el baterista Víctor Larraguibel, el tecladista Miguel Celis, el bajista Marcelo da Venezia y el guitarrista y Angelo Pierattini, músicos que luego formaron Weichafe. Se presentó en un circuito de la época, dominado por escenarios como Laberinto, La Batuta, Tomm Pub y los festivales de rock en Balmaceda 1215, donde Masticables fue seleccionada como una de las seis bandas de 1997. Luego de la disolución del grupo, Esperanza Restucci inició sus estudios de canto lírico, que la llevaron tiempo después a radicarse en Alemania.