Pop

Diversa por definición, la música pop apela sobre todo a un vínculo con el oyente, por sobre un tipo de sonido o un estilo. Pop como abreviatura de "popular", esta música tiene como pocas un objetivo, el de generar identificación con la audiencia por medio de ritmos contagiosos, melodías recordables y composiciones de duración ajustada a los estándares de difusión de medios como la radio y la TV y, sobre todo, a los requerimientos de una industria que necesita vender canciones a ese gran público. Como tal, se puede dar con eficacia en los más diversos campos. La Nueva Ola de los años '60 es una de las primeras manifestaciones generacionales de música pop chilena, y desde entonces han continuado en esa senda baladistas y cantantes popularizados por la televisión así como diversos músicos y productores que han aplicado los sonidos del rock o las bases electrónicas a esta música.

Olivia García

Cantautora contemporánea en transformación, Olivia García toma caminos paralelos para una música que se despliega tanto en un pop juvenil con momentos de marcada vocación radial, como en la canción folk que cuenta con mayor libertad narrativa y estructural. Antes de cumplir 20 años ella ya había aparecido con tres piezas reunidas en el EP Canciones que acunan (2019), parte de una búsqueda no solo en cuanto a una música a bajo volumen sino a la mirada de sus textos, siempre introspectivos e intimistas. Tras pasos por programas televisivos de talentos vocales como "The voice Chile", tomó ese rumbo y decantó en una propuesta autoral dentro de una escena pospandémica con nuevos nombres para esa cantautoría independiente. Femenina y feminista, esas voces como la de Olivia García se ocuparon de temas concernientes a las grandes comunidades pero al mismo tioempo a las pequeñas historias de la vida personal y sus contrastes (María Simón, Catalina Alarcón, Camila Bañados, Cata Teuber, Fran Quintero, Paskurana, Ignacia Torres). Así, las canciones de su álbum Un nuevo refugio (2024), que contó con la producción de músicos como Vicente Cifuentes, terminaron por delinear la idea de una atmósfera de melancolía, reflexión y autocuidado, punto decisivo en esa primera época en la música.

Nico

Integrante fundadora del grupo infantil Ciao (2000) y autoexiliada de la formación original de los adolescentes Kudai (2003), Nicole Natalino terminó por continuar un camino solista en el pop a partir de 2008 cuando cambió su nombre artístico por el de Nico, y editó su primer disco junto al compositor Gustavo Guz Pinochet. La canción “No hay más” puso a la primera ex Kudai en un abundante circuito pop juvenil en los años 2000.

Malú Mora

Cantante y autora, María de la Luz Mora apareció en la escena del pop de fines de los años '10 con un puñado de canciones como “Desamor” y “Amor lunático”, piezas que describen su enfoque musical desde un pop con tintes folk. Nacida en Santiago pero criada en Temuco, regresó a la capital a los 18 años para estudiar música. Durante ese período se presentó en distintos escenarios pequeños armada con guitarra y ukelele, donde mostró esas tempranas creaciones. Ya con el nombre artístico de Malú Mora estrenó en 2018 un primer disco solista, titulado Romperé, un trabajo decisivo de cantautoría donde amplió la creación de canciones en solitario con el apoyo de una banda pop y rock. El disco contó con la producción de Paulo Ugarte.

Nelson Laplagne

Saxofonista de jazz y fusiones, Nelson Laplagne ha explorado una creatividad moderna que involucra la base jazzística y las variantes del funk, la electrónica y la fusión de las raíces musicales latinoamericanas. Además ha incursionado en la gestión cultural y es el impulsor del San Bernardo Jazz Fest, que se realiza en el Parque García de la Huerta de esa comuna al sur de la capital donde Laplagne nació.

Priscila Ninoska

Cantante melódica y pianista, Priscila Rubio es la mujer detrás de Priscila Ninoska, figura que llegó como nombre propio luego de la presencia que tuvo en la música popular latinoamericana, principalmente a través de conjuntos cumbieros de diversa consideración, enfoque y alcance: LaBanda en Flor (2012-16), Lady Sharon (2013-17) y Chorizo Salvaje (2016-18). También integrante de orquestas del Festival de Viña del Mar, inició su trabajo como cantante solista en el campo de los ritmos latinoamericanos del recuerdo, bolero y vals, que llevó al escenario con sus coloridas puestas en escena y su rol de mujer fatal de cantinas.

Daniela Ginestar

La cantante de pop juvenil Daniela Ginestar apareció comienzos de 2013 con la canción "Falling", de un marcado acento dance, que la emparentó entonces al vuelco que otras voces chilenas dieron al grabar letras en inglés ese año: Denise Rosenthal, Kel Calderón y Daniela Castillo. Alumna de canto en las academias de Myriam Hernández, Luis Jara y Alicia Puccio, Daniela Ginestar ha incursionado en el modelaje, la animación y la actuación, que incluso la llevó a participar de una teleserie en Canal 13. Otra de sus canciones románticas difundidas es "Ya no te quiero".

Verónica Soffia

Actriz de profesión, Verónica Soffia tiene en ese oficio su mayor figuración pública, con participación en telenovelas y un papel en la serie Los 80, pero su camino musical ha sido paralelo, con dos discos de canciones autorales. Luego de estudiar teatro, fue alumna de voz de Artlette Jequier, de Fulano, y el año 2010 comenzó a componer sus propias canciones. Tres años después grabó su primer disco, Hay que andar, donde articuló pop, folclor latinoamericano, rock y jazz, plasmado en un puñado de canciones que comenzó a mostrar en vivo a comienzos del 2014. Nano Stern y la propia Arlette Jequier colaboraron en ese trabajo. El 2016 lanzó un segundo disco con invitados como Javier Barría y Camilo Zicavo (voz de La Moral Distraída).

Los Tres

Los Tres son el gran símbolo musical de los años noventa en Chile, y sus citas de reunión los han consolidado también como una sociedad clásica. Si bien su sonido se concibió y desarrolló como el de una banda de rock, con el tiempo expandió las fronteras del género, pues ha explorado también otras zonas —a veces, desconocidas o desvalorizadas— de la tradición musical. De la cueca a la balada, con algo de Nueva Ola y Nueva Canción Chilena, Los Tres han condensado en su discografía una mirada refinada sobre Chile y su pasado musical, con uno de los mejores sonidos logrados por una banda local desde los primeros ensayos locales de rock. En Los Tres confluyeron inicialmente el talento de cuatro instrumentistas de excepcional preparación, todos los cuales han mantenido destacadas carreras musicales también por fuera de su compromiso con el grupo. Desde el año 2000, cuando esa formación original anunció una pausa de trabajo, la historia de la banda siguió entre interrupciones, rearticulaciones, cambios de integrantes y la reunión de su formación original en 2023.

Juga di Prima

Compositora y multinstrumentista, con estudios de composición, ha sido la cantautoría el camino musical en el que Juga di Prima ha persistido y encontrado una voz ajustada a su expresión. Su trayectoria integra vertientes: del pop a la música pascuense y la chanson francesa; y con un firme apoyo escénico y visual. Su voz peculiar —intensa y dúctil: por momentos, melodramática en su interpretación amorosa— es también marca de su estilo. «Su pasión por folclores del mundo, la ópera del romanticismo italiano y posromanticismo alemán y varias divas de principios del siglo XX, desarrollan en Juga una manera teatral de enfrentarse a la composición», la presenta su sitio web. Una segunda etapa musical la situó en Europa, con un programa de canciones alrededor del mundo del ajedrez, del que ella también ha formado parte activa.

Nico Carreño

Cantautor originario de Rancagua, distingue un estilo poco habitual, iniciado en el formato trova, a pura guitarra y voz, pero ampliado con los años en elementos y referencias, incluso del jazz o el rock progresivo. Su formación ha sido, también, atípica. Luego de un año de estudios universitarios de Música en Valparaíso, optó por perfeccionarse junto a profesores particulares; entre ellos, musicos tan destacados como Juan Antonio Chicoria Sánchez, Camila Meza y Federico Danemann. Hoy mantiene una labora autogestionada, como parte del catálogo del sello independiente Mescalina. Si con el disco Heterónimo (2020) llamó la atención con un pop imaginativo y de letras inteligentes, con ISRS (2024) terminó de certificar una de las voces más frescas de su generación, hábil en la articulación de suavidad y fuerza, y en un trabajo armónico delicado y exigente. Aunque su camino es el de un solista, su trayectoria acumula hasta ahora diversos cruces de colaboración: Orquesta Marga Marga de Valparaiso y Javier Barría, entre otros. «Empecé a abrir un poco la forma canción que tenía más interiorizada de la veta de Silvio Rodriguez o Jorge Drexler, por ejemplo, hacia otras estéticas: desde Radiohead a la música impresionista de Ravel o Debussy o el jazz de Esperanza Spalding», explica. Destaca, también, el cuidado puesto en la palabra, marcada ya en su debut con una musicalización de un poema de Óscar Castro (el single "Raiz del canto").

Pedro Greene

Transversalmente a la sucesión de estilos y décadas de tránsito en la música popular chilena está un baterista como Pedro Greene. Un solista que fue desde la versión adolescente de los Blops hasta la madurez de La Marraqueta, engrosando en su bitácora una múltiple militancia en proyectos abiertos, con participación en ensambles experimentales europeos y activa presencia entre los músicos nacionales de la generación del toque de queda que subieron el volumen a la música de los '70 y '80.

Jorge Herrera

Diversos géneros ha cubierto el bajista Jorge Herrera en las bandas de las que se ha hecho parte, y en las cuales acumuló experiencias de jazz y rock progresivo (Evolución), música cristiana (Vera Efigies), pop (Pie Plano) y  música terapéutica (Arcturus). A partir de cursos sobre sanación y reiki, el compositor ha tendido un puente entre esas prácticas y la música, con varios discos para realizar terapias de energía y relajación.

Oddó

A los 23 años, Ismael Oddó Arrarás, vale decir Oddó a secas, ya había pasado por dos bandas (como bajista de Alamedas y de la banda de soporte de Francisca Valenzuela), y tiene un catálogo de canciones pop con una significativa difusión en radios y en vivo. Desde el año 2015 torció su sonido al reguetón, lanzando varias canciones de ese estilo.

Ka Efe

Cantante y MC, Karin Hofmann se presenta como solista con el nombre de Ka Efe (K-Efe, K-F) en un proyecto propio, paralelo al de Sundaya, que ella integró desde sus años de vida en Nueva York. Sus canciones tienen una marcada carga sexual y musicalmente incursionan en espacios del neosoul y el hip-hop, a la vez que incorporan aspectos de las músicas latinas, ritmos de cumbia, pulsos urbanos e incluso elementos que provienen del flamenco, que ella bailó desde niña.

Los Hermanos Zabaleta

Antonio y Miguel Zabaleta dejaron huella en el cancionero nuevaolero de la primera mitad de los años '60. Como socios fundadores de Los Red Juniors, los hermanos inscribieron varios hits radiales, entre ellos "Al pasar esa edad", compuesto por Jorge Pedreros y Hugo Beiza, y convertido más tarde en un himno generacional.

Mowat

La doble militancia entre ser productor y músico solista no es frecuente en el panorama chileno, pero Mowat la ha llevado adelante sin interrupciones ni tropiezos por más de una década. Estudiante de Música de la Universidad de Chile, perfeccionó su formación en Berlín, donde sumó nuevas lecciones en composición y dirección de orquesta, y además se abrió a los primeros encargos de producción con músicos extranjeros. Han sido, sin embargo, la canción y la creación chilena los cauces más gruesos para su trabajo.

La TribOo

La TribOo, es decir La Tribu, es un grupo de música afrolatina que explora y combina ritmos del reggae y el funk, además de las influencias de la fusión latinoamericana en sus amplias dimensiones. Pertenece a la oleada de agrupaciones de diversa música mestiza que ocuparon espacios en la década de 2010, como Newen Afrobeat, LaSmala, Manu da Banda, Chilombiana o Mousso, entre otras. El proyecto nació inspirado y como consecuencia de la movilización estudiantil de 2011, a partir del encuentro entre Pablo Roots, su principal compositor, el bajista Miguel Ávalos y la baterista Maite Rojas. Luego se fueron sumando integrantes hasta configurarse como ensamble de gran despliegue y formato escénico, con vestuarios coloridos, bailes y amplio arsenal de instrumentos, principalmente las percusiones y las voces. La TribOo llegó a considerar hasta catorce músicos y fue una plataforma para el despegue solista de, por ejemplo, la cantautora Valentina Marinkovic. En 2015 editaron su único disco, Canto a la tierra.

Miguel Pérez

Bajista de rock y funk, contrabajista de jazz y profesor de música de larga data, Miguel Ángel Pérez es uno de los solistas de la generación de los '90, integrante y puntal de diversas agrupaciones de la época que marcaron la escena: el jazz rock de La Red, el blues rock de La Banda del Capitán Corneta y el hard rock de Mandrácula. Además de trabajar en los inicios del músico pop Jano Soto y con la cantante y profesora de voces Gloria Pérez, y además de formar a bajistas de sucesivas generaciones en los años 2000 y 2010, Pérez pasó paulatinamente al contrabajo para integrar el trío de jazz del pianista Américo Olivari, junto al baterista Andy Baeza, tocar como ente autónomo y acompañar a una serie de cantantes e intérpretes de standards.

DrefQuila

El año 2013, Claudio Montaño era un reconocido nombre del free style en el rap, se apodaba Dref Killah, y participó en varias competencias internacionales del género. Paulatinamente desde 2015 se concentró en el trap, y desde allí ha dejado marcas en esa historia: sus canciones fueron las primeras en superar el millón de visitas en las plataformas de streaming y fue el primer nombre del género contratado por un sello multinacional, Warner Music, que hacía diez años no reclutaba a un músico chileno: “Él se cree un maleante, con sicarios y gangsters / y que tiene pistolas pa'l drama. / Yo no soy nada de eso, mami, yo soy cantante”, declama en “Olvida el miedo”, alejándose de los parámetros líricos de su género. Con colaboraciones dentro y fuera de Chile, y presente Lollapalooza el año 2019, DrefQuila inscribió su nombre entre los fundadores del trap chileno. Junto con figuras de la época, Young Cister, Easykid y Kidd Voodoo, formó el elenco Los 4F.

Cabrera

Sólo cuando abandonó su trabajo como ingeniero de sonido a mediados de los años 2000, Johanna Cabrera se convirtió en esa cantautora que durante mucho tiempo había permanecido oculta detrás de otros oficios. Contemporánea de figuras del pop de los ’90 como Javiera Parra, Ema Pinto y Paula Hinojosa, Johanna Cabrera reapareció en 2011 con La fortuna de alegrar mi espíritu, un segundo disco completamente autoral que definió su estilo para el futuro.