Funk y soul
Si la música soul elevó el alma hacia un cielo propio, el funk trajo al cuerpo de vuelta a la tierra. Soul significa “alma”, mientras que para la juventud de color en Estados Unidos la palabra funk significaba “cuerpo”, o más estrictamente, el aroma que exudaba el cuerpo en una pista de baile cuando sonaba esta nueva música. Funk y soul son entonces dos vías de acceso a la música de raíz afroamericana, que tiene sus orígenes en el gospel y el R&B, y más particularmente en el famoso sello Motown con una serie de artistas jóvenes como Sam Cooke, Ray Charles o Aretha Franklin durante los años '50 y '60 en el ámbito del soul, y con el James Brown de fines de los '70 como el máximo referente del funk.
El clan de los hermanos Cuturrufo, reconocidos músicos de Coquimbo, proyectaron su idea de una música contemporánea mestiza y terrenal, que utilizara las raíces del Norte Chico, desde la ancestralidad diaguita a las fiestas patronales, a través del ensamble denominado Cutus-Clan. Los Cuturrufo fueron históricamente una familia religiosa, devota del culto mariano y sus integrantes activos peregrinos al santuario de la Virgen del Rosario de Andacollo. Así fue como el compositor y percusionista Rodrigo Cuturrufo (n. 1968) llegó a crear primero el grupo Vernáculo, cuya música se planteó como ofrenda a la “Chinita” (Viva la Chinita de Andacollo, 1999). El Cutus-Clan representa la otra vida de los Cuturrufo, la de las boites, la cumbiamba, es decir la movida de la cumbia nortina, la improvisación jazzística y el rock.
Que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer es aplicable también a Sinergia, con la salvedad de que, en su caso, se trata de una mujer robusta detrás de un grupo de hombres. "Mujer robusta" fue el primero de muchos éxitos que impusieron el nombre de esta banda en el país completo, elevándolos como un peculiar ejemplo de una trayectoria rock guiada por cauces poco convencionales y de una encomiable persistencia. Entre sus canciones —plasmadas en varios discos y EP— aparece una serie de clásicos que han marcado la música popular en el comienzo del milenio.
Los Minimás es un nombre pionero en cultivar el sonido del funk y del soul en Chile. Cuando esos géneros negros estaban en pleno desarrollo en Estados Unidos, a fines de los años '60, la banda registró un disco Larga Duración sólo con temas de ese estilo, en circunstancias que apenas se conocían esos ritmos en este lado del mundo, y solo se habían asomado aisladamente en canciones de algunos nuevaoleros, como Gloria Aguirre. Si bien su repertorio solo eran covers de temas norteamericanos, y su existencia se restringió solo al disco (no hicieron giras ni presentaciones en vivo) el conjunto es fundacional en la música negra hecha en Chile.
El sensual sonido funk y rap de FunkReal estuvo marcado por las voces de los maestros de ceremonia Carito Plaza y Jesús-G, y por las fogosas letras del grupo, de osadas referencias sexuales. En sus dos álbumes el grupo desarrolló una poco usual combinación de ritmos negros, no sólo por su cita al funk, sino también de géneros como el G-Funk y el R&B, con generoso uso de percusiones.
Cuando pagaron su primera sala de ensayo en 1998, los músicos de Papanegro dieron inicio a una historia que a pesar de fundarse en el funk trató incesantemente de despegarse de las etiquetas. En los discos Superactivo (2003), Compacto (2005) y 7 (2007) la banda dispuso una especie de post funk con sección de metales y un sello musical propio, que incluía el acid jazz de su época y el rock en iguales proporciones. Con esos elementos se han convertido en un referente de la música de raíz funk, parte de una generación de bandas en el paso de un siglo a otro, que incluye a Chancho en Piedra (1993), Los Tetas (1994), Mamma Soul (1998), Raiza (2000) y Funk Attack (2004).
Entre las diversas exponentes del canto femenino de aproximación al pop-soul como Ema Pinto (Matahari), Moyenei Valdés (Mamma Soul) o Cristina Araya (Feria), Lorena Pualuan logró que su nombre fuera definitivamente reconocido y repetido en cierto circuito B del pop cuando se puso al frente de la orquesta de bronces LaMonArt al comenzar los años 2000.
Según apunta la historia de la música popular en Chile, el primer bajista eléctrico del jazz nacional fue este legendario músico peruano. Enrique Luna antes que Jorge Toscano Vidal, Ernesto Holman o Pablo Lecaros. Luna marcó la orientación con su particular operativa improvisacional sobre las cuatro cuerdas y, sobre todo, como pivote de un grupo de jazzistas modernos desde fines de los '60.
Un disco del grupo Sol y Medianoche lleva su nombre: América Paz. Fue publicado en 1990, un año después del nacimiento de América Paz Soto Domínguez, hija de los músicos de esa banda de rock de raíz folclórica, el bajista Jorge Soto y la cantante Sol Domínguez. Virtuosa solista del bajo activo de seis cuerdas, versátil en los lenguajes del rock, el pop, la fusión, la música progresiva, el funk y el metal, América Paz llegó a ser calificada como "la dama de hierro del bajo".
Bajista y productor musical, Roberto Trujillo es hijo del músico y director de orquesta Roberto Trujillo Sibilla y a la vez nieto del maestro chileno del piano Valentín Trujillo. Se inició como músico joven en bandas diversas, tocando todo tipo de estilos, desde el funk y el jazz fusión al pop, pero en definitiva se volcó al trabajo como músico en la industria. Ha sido productor musical de discos y figuras, como la cantante Consuelo Schuster, ha tocado con agrupaciones como Alüzinati, LaMonArt, De Kiruza o el Ángel Parra Trío, ha trabajado como director musical de Myriam Hernández y como colaborador cercano del portorriqueño Luis Fonsi.
Miriam Vásquez es Myzty-k, que fonéticamente alude a una mística en tiempos complejos, una impronta propia y comunitaria. Cultora del verso hip-hop, el canto del soul y el R&B y próxima a una cultura mestiza afrolatina, Vásquez integró el elenco femenino clásico de Mamma Soul, la formación que grabó el premiado disco Fe (2001). Allí su voz era la que aportaba con el rap junto a las cantantes Moyenéi Valdés y Jeannette Pualuan. Antes de ello, incluso, había aparecido como una de las primeras raperas femeninas, en proyectos como Reacción Rebelde y Enigma Okulto. Tras su salida de Mamma Soul en 2012, reanudó su trabajo solista, que en un momento se vio interrumpido por un agresivo cáncer que más tarde superó. Sus discos son Sueños (2013) y Redención (2020).
María Sonora fue un grupo de carrera parcialmente frustrada (su primer disco tardó más de treinta años en publicarse), pero que resultó pionero en la integración de ritmos caribeños con códigos hip-hop y electrónicos; y, como tal, es recordado como una asociación virtuosa para el Chile de los años de transición democrática. De manera intermitente, ocupó a los hermanos María José y Tan Levine, dos músicos de sobra destacados previamente en bandas como Upa, Pinochet Boys y Electrodomésticos —entre otras—, y vinculados hasta hoy a proyectos artísticos independientes.
Guitarrista y compositor, Edison Belmar ha desarrollado su carrera desde los terrenos de la fusión, con especial inclinación al jazz y la música de raíz latinoamericana. El músico fue miembro fundador del grupo Matahari, y junto a ellos recibió el premio Altazor 2003. Su currículo también incluye colaboraciones y grabaciones junto a gente como Jano Soto, el grupo de rock Coyote y el trío Contrapunto. Desde el año 2004 reside en Francia, donde ha desarrollado una intensa labor en torno a la docencia y la intepretación constante en vivo, en solitario o junto a otros proyectos.
Karmaos fue una de las primeras bandas pop de la transición en la década de 1990 y uno de los exponentes del llamado "funky ñuñoíno", comunidad de músicos con gran preparación, estudios en el campo del jazz y la música académica, que abrazaron el estilo desde esa comuna capitalina. Otras agrupaciones afines fueron La Banda del Capitán Corneta, el grupo de Jano Soto e incluso Los Tres en sus inicios. El grupo no dejó discos aunque sí elaboró una serie de videoclips abstractos y autogestionados para sus canciones de 1995 "Estremecidos", "La muerte del rey" y "Bajo la piel". En sus filas presentó a la joven cantante Paula Hinojosa, quien luego sería conocida como locutora radial y videojockey, además del guitarrista Álvaro Asela, el tecladista Vicente Fritis, el bajista eléctrico Rodrigo Galarce, quien se convertiría en un referencial contrabajista de jazz, y el baterista Diego Jimeno, fundador del grupo Feria en 1999, una vez disuelto Karmaos.
Quinteto de jazz eléctrico reunido alrededor del bajista Diego Gonzalez, cuyas composiciones nutren el amplio universo de Parresía. El proyecto tomó como nombre la idea del «atrevimiento» que existe tras del concepto Parresía, o, en sus propia definición «permitirse faltar a la regla», lo que describe la música y su propuesta. Ya en el disco Entre planetas y cunetas (2018), la banda exhibía ese poliedro musical con la fusión como lengua materna y una música que llegaba a varios espacios, distantes unos de otros: desde la música experimental de abstracciones hasta los grooves declarados y rítmicos del soul, el funk o el hip-hop. El quinteto se sostiene en la base fundamental de un trío de jazz, aunque en este caso plenamente electrificado, con teclados y pianos eléctricos (Diego Alarcón), bajo eléctrico de seis cuerdas (Diego Gonzalez) y batería (Fabro Cortese). El frente melódico combina instrumentos que no siempre aparecen reunidos dentro del jazz, lo que le da a Parresía un sello de identidad: saxo alto (Franco Ortiz) y vibráfono (Alejandro Aros). Un formato y una música que acercó el jazz a otros públicos.
Recién luego del paso por dos exitosas sociedades (La Pozze Latina y DJ Raff y Solo di Medina), Víctor Flores se animó a imponerse como un músico solista. Su debut discográfico del año 2007, Hembras de marte, no ha implicado el fin de sus colaboraciones y encargos, si bien ha permitido considerarlo como un compositor e intérprete de sello perfectamente reconocible, vinculado a la guía melódica y el cuidado por los arreglos dentro de la corriente de pop de raíz negra que el sanantonino ha pulido hasta brillar.
Múltiple en sus direcciones musicales, Gissel Trujillo Roga ha alcanzado con una serie de álbumes de corta duración un relato concatenado alrededor de su alter-ego musical de Yih Capsule. Es su proyecto solista que inició tras un paso por Barcelona en 2014, donde se vinculó a la abundante escena del hip-hop catalán y que la encaminó a ser exponente de una música contemporánea de amplio mestizaje. En él, Yih Capsule considera elementos de ese primer hip-hop que cultivaba en las calles junto al grupo Arte Project Crew, pero también la asimilación de un fino R&B contemporáneo, junto al deep soul y la electrónica de medio tempo. Desde el EP Aurora (2015) en adelante, y con un intenso ritmo de publicaciones, Yih Capsule ha marcado una posición propia al interior de una escena underground, rodeada de productores, raperos, DJs y músicos de jazz.
Cantante, autora y actriz de teatro, Francisca Riquelme Artal fue reconocida como la voz principal de la poderosa orquesta afrobeat chilena Newen Afrobeat a lo largo de 14 años, una plataforma desde donde ella se fogueó con liderazgo y despliegue en el escenario y el espectáculo, además de alentarla a investigar la escala pentatónica menor presente en las músicas africanas. Desde entonces comenzó a ser conocida como Fran Ri, el nombre musical que llevaría adelante en un carril paralelo al de Newen Afrobeat en sus búsquedas como solista para una música centrada en el concepto del ritmo, los pulsos y los tambores.
Antes de alcanzar la mayoría de edad Catalina Herrera ya contaba con un abundante set de canciones autorales en el campo de la música urbana. Con su alias de Bby Sowl (Baby Soul) consolidó un trabajo que había iniciado apenas como una niña en las canchas barriales, vinculándose con ambientes raperos y el freestyle. Pero su música se proyectó más allá de esa sola cultura callejera, considerando elementos del trap y el reguetón, aunque también de músicas radiales, como el R&B y el pop dance, junto con una apropiación de la raíz flamenca, como en su canción "Gitana".
En un desdoblamiento entre la flauta traversa y el saxofón, sus instrumentos esenciales como intérprete, además del canto, Ema Morales ha sido una figura en la música popular desde distintos ángulos: por un lado sesionista y por otro solista, pero además con distintos rumbos musicales, que la sitúan tanto en el neosoul y la canción pop como en ciertos acercamientos a la música urbana. Junto al productor Cuatrobeats trabajó en sus primeras canciones, en el EP Agua (2022) y el LP Ema (2024). Ese mismo año marcó otro hito en su trayectoria solista como artista de apertura del concierto de Tom Jones en el Movistar Arena.
Presentada en su momento como "la voz del soul" e inspirada por la estrella afroamericana Aretha Franklin, la cantante Estefanía D'Alençon apareció por primera vez frente al público a través de las pantallas de televisión en 2012, en el programa de Chilevisión "Talento chileno" (que consagró en 2010 a Camila Silva), donde dio muestras de su acercamiento al pop y el soul. En sucesivas intervenciones del certamen llegó a ser semifinalista, lo que proyectó una siguiente etapa de una carrera que ya estaba activa con su disco EP Bolero fugaz (2012). Luego de su paso por televisión, D'Alençon se inició como compositora y productora de un nuevo repertorio para la edición de su primer disco soul de larga duración, titulado De lo humano a lo divino (2015), donde ella recogió elementos del rock, el jazz y el blues, y que tuvo la canción "Vagando por ahí" como su primer single.