Electrónica
Desde los experimentos en laboratorios de sonido por compositores venidos de la academia en los años '50 hasta la extendida escena de DJs y músicos que trabajan en diversas vertientes en nuestros días, la música electrónica ha sido uno de los campos más múltiples de las últimas décadas. Alojada primero en los círculos doctos pasó a la música popular con el empleo de los primeros sintetizadores análogos aplicados a la música pop y rock en los años '70, y luego ha viajado a través de los grupos "tecno" o "tecnopop" de los '80, las precursoras fiestas con DJs de fines de esa década y un horizonte de músicos y productores que desde los años '90 en adelante han multiplicado sus posibilidades. Entre la música más bailable y la más experimental, la electrónica se ha visto reforzada con el inicio de los sellos en Internet o netlabels que desde 2003 se han identificado sobre todo con esta música.
Ser DJ puede adquirir responsabilidades fijas, como la animación de fiestas y pistas de baile, o dinámicas más expansivas y personales. Durante una carrera destacada, pero trágicamente interrumpida por una muerte precoz, DJ Who adscribió a la segunda escuela, que toma el tornamesa como espacio de creación y gestión. Fue uno de los pinchadiscos destacados en Chile del 2000 en adelante, con la participación en relevantes festivales (Lollapalooza Chile y Chicago, entre otros) y una sorprendente demanda en plataformas. Claudio Medina, el hombre tras las mezclas, se acercó por primera vez al oficio a través de su amigo Cenzi y su gusto por el grafiti, y desde 2000 comenzó a colaborar en grabaciones que lo llevaron a estudio con figuras como Ana Tijoux, Los Tetas, Quique Neira y el argentino Dante Spinetta. Su debut como DJ Who, a solas, fue en 2008 en Santiago. El grueso de sus grabaciones fueron singles adherentes, con invitados en las voces. El más difundido ha sido "Good times" (junto a Triciq), apoyado también en un sorprendente video filmado junto a parte de la comunidad haitiana residente en Santiago. Por razones que no se dieron a conocer públicamente, Medina falleció en Santiago, en septiembre de 2025.
Con el nombre tomado de un motel cercano a su sala de ensayo en el barrio Bellavista, el quinteto Sahara Inn partió su historia definiéndose como "electropical", y donde combinaban guitarra, sintetizadores y percusión latina. El 2014 debutaron con un EP homónimo, que continuó el 2016 con el disco Fantástica. Dos hermanos son el núcleo del grupo, que está abriendo circuitos en vivo y ha ido ganando seguidores. Las canciones buscan ser deliberadamente bailables, pero con episodios más suaves, como el que muestran en el tema "Entre sábanas".
Multifacético baterista y percusionista, Roberto Zamora ha mantenido un bajo perfil en la escena de las músicas creativas, espacios en donde ha incursionado tanto en el jazz y la fusión como en la electrónica de escucha y la música contemporánea. En ese rumbo musical ramificado, Zamora alcanzó uno de sus puntos más altos con su trabajo como compositor de música académica para trío de cuerdas, en un álbum de carga autobiográfica titulado Texturas australes (2024).
Los propósitos creativos de un músico como Juan Pablo Cáceres iban a estar mucho más lejos que su paso por el rock experimental como el primer baterista del grupo Yonhosago, del que se retiró en 2003 tras grabar Album 1 (descuento). Como ingeniero estructural y compositor contemporáneo, Cáceres se convirtió en un continuista de la tradición electroacústica iniciada por ingenieros-compositores como Juan Amenábar y José Vicente Asuar. Desde esa plataforma llegó a formar parte de los nombres de la generación de los 2000 que trabajó con formas como la “computer music” y fondos como el “tiempo real”.
Los mundos de lo acústico-orgánico y lo electrónico-digital se encuentran en la creación de Valentina Maza, compositora, intérprete de viola y productora, aunque también gestora cultural con un importante registro de trabajos en este campo. Se ha desempeñado en varios frentes de la música, desde la experimentación en la electrónica ambient, con protagonismo absoluto de la viola, hasta la composición de música principalmente para obras de danza, junto con una presencia en la música docta durante distintos momentos, integrando agrupaciones como los cuartetos de cuerdas Sukos y Giros o el Ensamble MusicActual.
Cantante pop, DJ y productora, Thais es el pseudónimo musical de Marcela Castro, quien integró el grupo Saiko entre 2007 y 2009, cuando llegó para sustituir la partida de Denisse Malebrán y grabar el único disco de la banda con su voz, Volar (2007). Además ha sido parte del proyecto electrónico Leche, del productor Leandro Muñoz, entre 2005 y 2011. Desde 2012 ha colaborado con el Ángel Parra Trío y su segunda reinvención a la música pop, pero en lo sustantivo ella terminó instalada en un circuito de la electrónica bailable como DJ residente en distintos espacios alrededor del mundo.
La vocación musical de Gabriel Vigliensoni se ha aliado a su gran capacidad de trabajo. Desde la adolescencia, sus intereses han tenido como principal guía la labor en recitales, producciones y grabaciones (colectivas o solistas), hasta que en la adultez tanta actividad ha llegado por momentos a desafiar la lógica de espacio-tiempo. Integrante en diferentes momentos de Lucybell, Los Mismos y Electrodomésticos, el tecladista se las ha arreglado para participar de varios proyectos musicales simultáneos y, a la vez, mantener una carrera individual como compositor y productor, desarrollada tanto en Chile como en Canadá.
Cantante de electropop y pop dance con influencias de David Guetta, Black Eyed Peas, y los latinos Belanova y Miranda. Se ha presentado en escenarios de Santiago y Rancagua con puestas en escena que incluyen cuerpo de baile y vistosos vestuarios. El músico presentó sencillos y el 2011 debutó con el disco disco Soy de aquellos, lanzado en la discothieque Blondie, y ese año se trasladó a México, donde ha continuado su carrera musical.
Diversas caras de la música electrónica se pueden hallar en el trabajo de Motivado, uno de los nombres fundamentales en el catálogo del sello Discos Pegaos. Desde el pulso bailable hasta el gusto por las atmósferas más reposadas, su discografía es tan solo una parte de una labor que también se ha multiplicado en compilados, remezclas y otros proyectos.
Aparato Raro construyó uno de los sonidos más respetados del auge pop que tuvo lugar en Chile durante los años ochenta. Aunque se formó con integrantes provenientes del jazz, la banda desarrolló una propuesta tecno-pop centrada en el uso y el sonido de los sintetizadores, según una novedosa dinámica para la época. Aparato Raro toma su nombre, de hecho, del sintetizador Yamaha CS60 que Igor Rodríguez había adquirido durante su adolescencia en Suiza y que le permitió compaginar la música new wave con el concepto de lo electro. Aquel fue el verdadero «aparato raro» que guiaría la música del grupo. Temas como “Calibraciones” y “Ultimátum” entraron en radios e incluso en circuitos intelectuales, donde sólo Los Prisioneros tenían su lugar ganado. Por esta razón, y pese a su abrupto final del proyecto, Aparato Raro pasó a la historia como uno de los grupos más importantes en la última época de la dictadura militar, compartiendo una escena pop junto a agrupaciones como Electrodomésticos, Upa!, Emociones Clandestinas y los propios Prisioneros.
La creación de ritmos atmosféricos por medio de programación experimental es cómo define Pier Bucci el objetivo de su búsqueda musical. El chileno se ha mantenido trabajando principalmente en solitario desde su mudanza a Alemania, en el año 2002, pero su trayectoria está ocupada también por importantes colaboraciones conjuntas, entre las que se cuentan los proyectos Skipsapiens, Monne Automne y Mambotur.
Aunque no ha sido su principal cauce laboral, la música ha ocupado de modo constante a Rosario Mena, periodista e investigadora (cuenta, también, con poemarios publicados) que desde 1999 viene trabajando en solitario canciones de una suave ambientación electrónica o apoyadas en el rasgueo de su guitarra. La cantautora se ha mantenido en una férrea independencia a través de la cual programa publicaciones espaciadas entre sí y sin particular sintonía con las tendencias de moda. Además de su voz, uno de los pilares de sus discos es su delicado trabajo de letras, asociables a las reflexiones de una mujer adulta.