El Sueño de la Casa Propia

El uso extensivo del sampler, el gusto permanente por las melodías y una sutil lectura social son claves a través de las cuales se puede escuchar la música que el productor porteño José Manuel Cerda desarrolló durante cerca de una década bajo el alias El Sueño de la Casa Propia, que luego cambió por Bruxista.

Fechas

Valparaíso - 07 de diciembre de 1973

Décadas

2000 |2010 |

Géneros

Rodrigo Alarcón

Nacido en Valparaíso, Cerda descubrió la creación musical luego de trabajar como cartero, jornalero y microtraficante de drogas, según describía en sus inicios a través de la plataforma MySpace. "Vendía CDs en la calle, en Providencia. Me aburrí de irme en cana, pasaba en la ‘Diecinueve’ (la 19ª Comisaría de Providencia). Entre esos CD descubrí uno con softwares para componer. Llevaba años escuchando música electrónica y me di cuenta de que la podía hacer. Con una devolución de impuestos me compré un computador penca y empecé. Estuve como cinco años haciendo música sin pretensión alguna y un día tuve un colapso emocional, me tuve que volver a la casa de mi vieja y me dije 'esto tengo que hacerlo'. Estuve un año trabajando, me compré la (máquina para hacer música) Electribe y empecé a tocar en vivo", contó en una entrevista al sitio Mus.cl.

Aunque ocasionalmente se ha presentado acompañado por un baterista, Cerda ha actuado solo con sus máquinas en locales de Santiago y Valparaíso y en festivales como Lollapalooza, Mutek, Fauna Primavera y Fauna Otoño, SXSW (EE.UU.) y Nrmal (México), entre otros. En esos escenarios ha mostrado una música rica en texturas, ritmos e ingredientes de origen diverso, dispuestos en una suerte de collage donde las voces, por ejemplo, han sido reutilizadas como un instrumento más.

Pese a haber debutado con Hogar (2006), José Manuel Cerda cuenta Historial de caídas (2010) como el primer título de una discografía que desde 2017 firma como Bruxista, nombre que también ha utilizado en remezclas para músicos chilenos y extranjeros. Human resources (2017), su primer álbum en esa nueva etapa, fue nominado para los Premios Pulsar 2018. Bajo uno u otro rótulo, de todas formas, se pueden encontrar títulos de una sutil lectura social: desde su primer seudónimo a composiciones con nombres como “From protest to proposal”, “Anti-selfie” o “Successful underdevelopment”, por ejemplo.