2000

00

Weichafe

En años en que el rock pesado en Chile tendió a alinearse en bandos muy diferenciados apareció Weichafe, un potente trío encomendado a la vieja escuela rockera en busca de una definición musical propia. Así tuvo una carrera productiva y ascendente, concluida en el año 2008 en medio de cierta incomprensión del medio. Lo dijeron ellos muchas veces: "Muy popero para los metaleros, muy pesado para los poperos, demasiado conocido para los alternativos y desconocidos para las masas". A fines de 2014 un concierto en el Teatro Caupolicán marcó el reinicio de su historia.

Las Peñascazo

Parte de una generación de elencos de cueca capitalina que reúne a La Gallera y Las Niñas, entre otros, Las Peñascazo se formaron en 2006 como un quinteto femenino de investigación de repertorios tradicionales y su consecuente puesta en escena. Tomó su nombre de una de las célebres picadas de Avenida Ecuador, en el barrio Estación Central, habitual ruta de paso del héroe de la cueca chilenera Hernán Núñez Oyarce.

Rebeca Diva

El canto lírico y el repertorio popular son las dos vías que ha seguido en su carrera la chillaneja Rebeca Diva, intérprete nacida en la provincia del Ñuble. Profesora y cantante, con registro de soprano, ha combinado sus vocaciones de educadora y comunicadora con la música, en presentaciones en vivo y en discos. En Somos (1992) canta a dúo junto al legendario Arturo Gatica, a quien la cantante se unió en matrimonio y que hizo con ella la última grabación de su carrera. Su repertorio en vivo y en disco ha alternado la obra de autores chilenos, composiciones originales por encargo y boleros latinoamericanos tradicionales.

Salvaje Decibel

Nacidos en la zona norte de Santiago, Salvaje Decibel  es parte de la primera generación del rap de los años 2000, antes de la masificación de Internet. Funky Flu, el mayor del grupo, ya estaba ganando espacios como MC cuando conoció a Portavoz, y a su amistad y su pasión por el rap se fueron sumando los otros MCs hasta que el año 2005 debutaron como Salvaje Decibel. Un rap político, con bases mayoritariamente hecha por Portavoz, han sido el sello del conjunto, que tempranamente se presentó en Venezuela y que ha editado dos discos de gran trascendencia en los circuitos del rap. Temas como "Traidores" o "La mirada del amor", y la colaboración con muchos nombres del género (como GuerrillerOkulto, Movimiento Original, Mente Sabia Cru y Subverso) levantan a la banda como un nombre principal de la escena, sumada a la trascendencia como solistas de Funky Flu, Cidtronyck y, sobre todo, Portavoz.

A La Luz Resistant

A La Luz Resistant tuvo un recorrido en dos capítulos, el primero sobre la historia de Vinicio Vini Montalvo, el joven creador de este proyecto y sus atrevidas andanzas musicales y, el segundo acerca de la continuidad que su hermana menor, Valentina Montalvo, le dio al grupo luego de la muerte del músico en 2003, a los 22 años. Queda el recuerdo de una exploración electrónica de sonidos oscuros y profundos, y melodías quebradas, como salidas de un submundo industrial. En Santiago, el dúo tuvo presentaciones junto a gente como Original Hamster y Juan Pablo Mellado y legó apenas la grabación en un disco de compilado electrónico. Como tributo a Montalvo, Usted No! incluyó al final de su álbum Canguro cósmico (2007) la canción "Vini".

Transilvestre

El agua y el viento son los elementos naturales que confluyen en la formación de este grupo, como está escrito textual en las historias anteriores de sus integrantes. El cantante y compositor Nelson Araya se inició en Agua, y la dupla entre José Miguel Marambio y Óscar Larraín proviene de Viento del Sur, los dos grupos chilenos literalmente más viajeros de cuantos se aventuraron en la música latinoamericana en los años '70 y '80.

Gameover

Gameover fue el grupo con más vocación pop del circuito de rock independiente de comienzos de los años 00. Iniciados en círculos punk y en torno al pop ingenuo del sello Gatomo, ganaron marcas como su actuación con Stephen Malkmus en el Teatro Novedades en abril de 2002, , el triunfo en el concurso de nuevas bandas del programa radial ‘‘Super 45’’ (2001) y sus tres canciones en la película Los debutantes (2003), incluida una versión de ‘‘Creo que te quiero’’, del grupo Nadie. El nombre no se dice en inglés. Se pronuncia ‘‘gameover’’.

Diego Errázuriz

Sin adiestramiento formal en piano clásico y teoría musical, Diego Errázuriz Guler ha llevado el piano hacia una dimensión muy poco explorada para el instrumento fundamental de la música occidental. La suya ha sido una propuesta de improvisación genuina, a partir de reflexiones y relatos personales en un completo retiro. De esta manera, Errázuriz impulsó una creación contínua que, tras sus primeros ensayos, grabaciones y ediciones, desembocó en el álbum doble Berlin meditations (2016), un punto cúlmine para su enfoque como solista solitario.

Horeja

Con músicos formados en el circuito profesional (dos de los integrantes han sido profesores de la Escuela Moderna de Música), Horeja se unió en el 2000 con el objetivo de tender puentes entre géneros usualmente disociados. La banda aprovecha las técnicas de composición de la música docta contemporánea para combinarlas con ritmos y melodías ancestrales de culturas como la selk'nam, aymara, kawéskar y mapuche; mezclando, asimismo, la sonoridad y el formato clásico de instrumentación rock con trompe, pifilca, didgeridoo, tarkas, flautas y la improvisación proveniente del jazz y el avant-garde; las bases rítmicas del funk con las de la cueca y de otros ritmos autóctonos. En un principio la música de Horeja era en su mayor parte instrumental y tomaba elementos del funk, hip-hop, jazz, rock, y de la música de raíz, principalmente de Chile. Su primer disco, Fffrrr (nhf) (2004) incluía una versión del tema de Los Jaivas "Corre que te pillo". Para su segundo álbum, Tuwún (2006), el estilo y la sonoridad de la banda se acercaban más al rock, incluso con letras de crítica observación social (como en "Poder popular"). El grupo incorporó allí una versión propia para "El guillatún", de Violeta Parra.

Chica Paula

Paula Schopf, más conocida como Chica Paula en el plano musical y en el familiar, es una de las integrantes de la legión electrónica chilena en el extranjero. En su caso es además una cuestión de genes: hermana del músico y productor Dandy Jack (Martín Schopf) y del DJ Adrián (Adrián Schopf), ha desarrollado su propia carrera como discjockey y productora entre Chile y Alemania.

Carolina Mestrovic

A los 17 años, Carolina Mestrovic se convirtió en la última ganadora del programa “Rojo, fama contrafama”, una vez que cumplió el lustro iniciado en 2003 como concurso de talentos de canto y baile. Desde ese estudio de TVN fue promovida una generación completa de baladistas jóvenes y cantantes pop: María Jimena Pereyra, Leandro Martínez, Mario Guerrero, Daniela Castillo, María José Quintanilla, Carolina Soto, Monserrat Bustamante o Bárbara Muñoz, fueron las primeras estrellas que editaron discos bajo ese alero. Carolina Mestrovic, en cambio, sólo alcanzó a participar del último aire con baladas anglo y canciones pop dance.

Las Cuatro Brujas

Con la misma inspiración de Los Cuatro Cuartos, y su mismo director, Luis Chino Urquidi, en 1963 nacieron Las Cuatro Brujas. Arreglando temas folclóricos, este conjunto se convirtió en la expresión femenina del Neofolklore, y llevó sus canciones a los rankings de venta y parrillas radiales. Sus arreglos de "Parabienes al revés", de Violeta Parra, o "Adonde vas soldado", de Rolando Alarcón, representan las más brillantes muestras del desarrollo vocal y musical que alcanzó en los ’60 la música tradicional chilena a través del llamado Neofolklore. Entraron en receso a fines de esa década, pero en los años '80 se rearticularon con integrantes originales y nuevas cantantes, en una actividad esporádica que mantuvieron hasta avanzados los 2000.

Carolina Soto

Si Monserrat Bustamante fue en su minuto “la chica de Rojo”, los fanáticos que empujaron en favor de Carolina Soto entonces la llamaron “la diva de Rojo”. Fue una competencia frontal entre dos de las baladistas más fuertes del medio musical vinculado a los estudios de televisión. Entre las estrellas de mucho más popularidad, luces y aplausos dentro del concurso de talentos vocales de TVN (“Rojo, fama contrafama”), Carolina Soto se abrió paso desde posiciones secundarias hasta alcanzar el máximo reconocimiento y adjudicarse las finales (“Gran Rojo”) con una recordada performance sobre la canción romántica. En la perspectiva de los tiempos, Carolina Soto fue un eslabón central en la larga tradición de la balada chilena durante el nuevo milenio.

Cecilia Echenique

Entre las intérpretes chilenas, Cecilia Echenique muestra un repertorio versátil y de extendida vigencia. Su carrera, marcada por sus diez años como integrante del grupo de música infantil Mazapán, ha sabido buscar caminos de desarrollo en ámbitos casi opuestos; desde la música de inspiración religiosa, hasta un sensual registro con clásicos de Brasil. Músicos como Eduardo Peralta, Mario Rojas y Alberto Plaza se han contado entre sus socios.

BKN

Fonéticamente BKN se pronuncia Bakán, el nombre de la primera serie infantil y adolescente en la televisión chilena, y que prodigó la creación de otros grupos de pop juvenil a partir de su éxito en la pantalla (como Six Pack, de la serie “Karkú”; Amango, de “Amango”; y Corazón Rebelde CRZ, de “Corazón rebelde”). BKN es el grupo que salió de la serie homónima "Bakán", emitida por Mega en 2004 y que superó las ocho temporadas al aire con un gran número de actores-cantantes.

Enmascarados de Monterrey

Máscaras de luchadores mexicanos sobre sus rostros, identidades ficticias como Percutor, Cobalto y Conde Danilo Wagner, el ideario que atraviesa todo su trabajo y el sonido que cultivan son los rasgos que permiten reconocer a Enmascarados de Monterrey. Es imposible referirse a esta música –oscilante entre el rock crudo, eléctrico y críptico y la electrónica instrumental– sin tomar en cuenta la imaginería religiosa y mexicana que inunda la concepción completa de la banda.

Jovina Pereira

Cantora, autora, poeta popular, arpista e intérprete de guitarra traspuesta, Jovina Pereira Pereira es conocida en Constitución como "La voz del mar". Se formó en la vida campesina en su más amplia y profunda dimensión, en el sector rural de Empedrado, cerca de Constitución. Allí vivió con su madre y su abuela cantora de trillas y fiestas populares del campo, quien le legó a Jovina Pereira el amor por el canto y la vida rural. En esa vida matriarcal aprendió secretos de la tierra, fue agricultora de autosustentación, intercambió productos en trueques y su vida transcurrió montada a caballo. A los siete años escuchó cantar a Violeta Parra en la radio y consolidó así un amor por el canto. A los diez años se trasladó a Constitución para comenzar sus estudios escolares y allí desarrolló la actividad musical desde joven, cantando en conjunto folclóricos y coros. Con uno de sus conjuntos más importantes, Voces del Mar, llegó a editar dos discos, y luego como solista publicó el álbum A Violeta (2017), grabado junto a su hijo arpista Raúl González con motivo del centenario de su natalicio, y Quisiera morir cantando (2025).

Supertrío

Tras regresar de una estadía en Chicago, el guitarrista Mauricio Rodríguez se reposicionó en el circuito capitalino como un solista capaz de dirigir proyectos jazzísticos (ya había liderado Almendra Trío al promediar los '90). En 2001 formó el llamado Supertrío, una banda de jazz (con nombre de grupo estelar de rock) que a la larga se transformó en uno de los primeros conjuntos en experimentar sobre el lenguaje de las “cifras irregulares”. En adelante, una buena parte de los jazzistas de los 2000 se sumergiría en estos tópicos rítmicos “cojos”.

Andrés Pérez

Andrés Pérez Muñoz es uno de los saxofonistas de jazz de mayor contundencia aparecidos en el inicio del milenio, poco después de que arribara Agustín Moya, formado en la Conchalí Big Band, la misma orquesta educativa en la que él se instruyó. Ahí donde Moya tiene potencia como solista, Pérez exhibe un lirismo propio. Solista, compositor, líder de conjuntos, productor musical, investigador, gestor y dirigente gremial, además de sus trabajos estrictamente musicales, que incluyen la formación y dirección de la Mapocho Orquesta, Andrés Pérez es el responsable de la gestión editorial del Real book chileno.