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Josefina Echenique

Josefina Echenique fue la voz principal del grupo Cántaro, formado en la Facultad de Artes de la U. de Chile como resultado del Taller de Música Latinoamericana que impulsó allí el compositor, guitarrista y académico Claudio Acevedo. El ensamble representó el punto de partida para una renovación más de la música docta en su cruce con la música de raíz folclórica, y fue también semillero de compositores que tomaron peso durante los años 2000 y caminos musicales independientes en los 2010: Marcelo Vergara, Diana Rojas, Sebastián Seves, Mario Hurtado y la propia Josefina Echenique, con un proyecto solista tras su regreso de París, en 2014.

Pendex

Cuando el 1 de mayo de 2003 debutó en Chile la banda de rock alternativo estadounidense Breeders, al mando de las hermanas Kim y Kelley Deal, primero tocó un grupo de la casa. Ese grupo era Pendex. Y además era pendex: habían gastado apenas un año y medio en sumarse a la escena de rock de guitarras de Guiso, Ramires! o The Ganjas, ligada al sello Algo Records y adiestrada con persistencia en vivo.

Juan Azúa

En la figura de Juan Azúa se detecta uno de los puntos más representativos de la música popular de orquestas para espectáculos y televisión, en la línea de directores similares como Horacio Saavedra, Juan Salazar, Pancho Aranda y Rodrigo Miranda, entre otros. Desde los tiempos en que encabezó el montaje de El hombre de la Mancha en 1974, sus participaciones en sucesivas versiones de festivales OTI y de Viña del Mar, hasta el liderazgo conducción de la big band jazzística The Universal Orchestra, Azúa recorrió los tiempos como un espléndido conductor y arreglista orquestal.

Ramiro Molina

Desde la guitarra utilizada como una herramienta no convencional, Ramiro Molina ha sido uno de los solistas más comprometidos con la música liberada, un referente en este campo de la experimentación desde los comienzos del siglo. Compositor pero sobre todo improvisador, sus discursos acerca de la creación en tiempo real fueron definiéndose conforme avanzó el tiempo, primero desde el jazz de vanguardia con el grupo Fedón (1996), más tarde con el trío de experimental Turangalila (2001), y finalmente con sus diversos ensambles y asociaciones con diversos cultores de la improvisación que tuvieron espacio en Piso 3, gran epicentro capitalino de esta corriente, creado por el propio Ramiro Molina.

Claudia Aguilera

La atrevida canción romántica "Soñadora" fue el single de arremetida de la cantante y locutora ovallina Claudia Aguilera, quien solo en 2016 apareció en el disco tras una larga trayectoria como figura de la balada, el pop latino y los ritmos tropicales en la Cuarta Región. Aguilera inició un trabajo de la mano del compositor y productor Mauricio Guerra, hombre fuerte del grupo tropical Hechizo, para la gestación de su primer disco, que incluyó un videoclip de "Soñadora". Niña cantante en festivales de la provincia del Limarí, en 1999 comenzó a estudiar canto en la Escuela de Artes Vocales de Myriam Hernández. Por ese tiempo ya estaba vinculada a los músicos tropicales de la región y entonces comenzó a colaborar con el grupo Hechizo. Su voz se escucha en "Atrapados", del disco En manos del amor (2001). Al año siguiente, Claudia Aguilera fue parte de un recordado homenaje a Palmenia Pizarro en el Festival de San Felipe, y en 2004 llegó a la televisión para actuar como artista emergente en el programa "Calor humano", conducido en Chilevisión por Luis Jara. Ya de lleno enfocada al trabajo en Ovalle, ha dado clases de canto a niños y en 2006 se inició como locutora radial con el programa "Súper éxitos" en Radio Montecarlo, donde mantiene presencia y vínculo con el público del Norte Chico.

Planeta Minimal

Nueve meses después de que el académico Ismael Cortez —músico de amplia trayectoria en el campo del rock progresivo y experimental, como uno de los solistas del grupo Tryo—, formara el ensamble de guitarras eléctricas Planeta Minimal en marzo de 2003, el proyecto alcanzó su primer hito significativo al estrenar en Chile la obra Electric Counterpoint (1985), del compositor estadounidense Steve Reich. El concierto de estreno, celebrado en diciembre de 2003 en la Sala Rubén Darío de Valparaíso, singnificó el manifiesto de Cortez y Planeta Minimal, ensamble camerístico formado por estudiantes avanzados y músicos profesionales dedicados a profundizar y difundir la música escrita para guitarras eléctricas, con un fuerte acento en la creación chilena en el paso de un siglo a otro.

Natacha Montory

Natacha Montory es ejemplar de la llamada "nueva ola del jazz" de mediados de los 2000. Como solista reorganizó a su modo elementos provenientes del swing, el canto popular y la imaginería del teatro y junto a otras figuras emergentes de su generación como Regina Crisosto, Renata Carrasco, Consuelo Schuster o Paz Court, fue parte activa de cierto pop "elaborado". Pero su interés en repertorios de bolero y bossa nova también la mostraron como estilista de canciones melódicas.

Diego Urbano

Sólo unos momentos después de que Carlos Vera Larrucea apareciera como el gran hallazgo del vibráfono jazzístico, un nuevo solista haría ingreso en el circuito de los años 2000. Diego Urbano dejó bien escrito su nombre en el jazz nacional, sorprendiendo a músicos de todas las generaciones. Un solista vital y lleno de swing, que ha continuado aportando a la breve historia de este instrumento de percusión melódica, iniciada en los años '70 con Guillermo Rifo y que con Diego Urbano sumó otro eslabón.

Pablo Tamblay

Pablo Tamblay es un exponente nortino de la paya en Chile, pero a diferencia de un payador coquimbano como Raúl Talo Pinto, él es de tierra adentro. Nacido en Copiapó en 1954, Pablo León Tamblay Falke es carpintero de profesión, cantor, payador y guitarronero, y participa tanto en encuentros nacionales como en los que él mismo organiza en su región.

Silvestre

Antes de ser una banda, Silvestre fue el proyecto en solitario de Nicolás Torres, baterista fundador de Entreklles. Luego del fin de ese grupo, el músico se aplicó en la composicion y grabacion de un disco solista, editado de modo independiente el año 2000 bajo el título Silvestre. Su posterior trabajo junto a Pettinellis dejó ese camino interrumpido por tres años, aunque la banda se afirmó luego con nuevos integrantes y se mantiene hasta hoy como una propuesta de rock de clara raíz chilena (o «campestre», como han dicho sus integrantes). Definen su música de acuerdo al sentido de su nombre: Silvestre (no confundir con el proyecto de nombre similar de Archi Frugone) es una mala hierba que crece libremente y que, aunque la corten, vuelve a crecer en otro lugar.

Lorenzo Román

Guitarrista, compositor y productor musical, de formación principalmente autodidacta, Lorenzo Román —en ocasiones presentado como Zoroman— ha sido uno de los pocos exponentes de las seis cuerdas involucrados con la improvisación libre. Propuestas de investigación sobre las texturas sonoras y expansión tímbrica son conceptos que lo describieron como guitarrista de vanguardia en los años 2000. Román se inició como guitarrista clásico, pero desembocó en la improvisación libre (junto a los ensambles de Martin Joseph) y el rock experimental (con el grupo Prolapsus).

Coni Lewin

Luego de casi tres años y un disco junto a Supernova, Constanza Coni Lewin fue la primera del famoso trío pop en dar noticias como solista. Su incursión en la interpretación individual resultaría, a la larga, una aventura fugaz, tras la cual la joven se retiró por completo del mundo musical por varios años, hasta que el 2013 regresó con Supernova, donde se ha mantenido activa, con períodos de distina intensidad, y con distintas formaciones.

Lucho Córdova

José Luis Córdova Ballesteros es una de las leyendas del jazz chileno. Su figura representa el más importante referente dentro de la corriente denominada hot jazz, vale decir los preceptos del jazz en su más puro estado, asimilado por jóvenes músicos desde un lugar tan alejado como Chile. En esa observación, Córdova es un equivalente en peso específico a figuras pioneras como el director de big bands Pablo Garrido en el jazz melódico y el pianista Omar Nahuel en el jazz moderno. El baterista antofagastino fue además el mayor testigo de la historia del jazz, que protagonizó desde inicios de los años '40, como un generador de swing único, pero al mismo tiempo como su divulgador a través de la radio y la gestión cultural, como fundador del Club de Jazz de Santiago en 1943.

Mostro

Han definido su música como pop bizarro, pop retorcido o música coneja. Pero las clasificaciones están de más para Mostro, el engendro que dos hermanos oriundos de Los Andes, Carlos y Jaime Reinoso, alimentan desde 2000 con una dieta de baterías, guitarras, teclados y otros aparatos en sorprendentes temas instrumentales. Durante su irrupción, el proyecto fue parte de una escena de música experimental independiente que aunó un espíritu común entre los músicos de la época, junto con agrupaciones como Uñas Negras, Umbría en Kalafate, Carroña, Congelador y Familea Miranda, entre otras.

Tropiflaite

Música bailable, del funk a la cumbia, inspiraba a Tropiflaite, un combo que alcanzó a trabajar cerca de cuatro años planteando celebración y fiesta, y que se ocupó sobre todo en fiestas de matrimonios. Aunque la banda no tenía aspiración profesional, sí trabajó composiciones propias y albergó a músicos que más tarde destacarían de sobra en sus trayectorias solistas, como Jorge Delaselva, Yo Soy Pérez y PedroPiedra. Un disco llamado Grandes éxitos (2002) y un buen video para el single "Le voy a dar" figuran como su único legado de referencia.

Sociedad Religiosa Gitanos Santa Rosa

Es una de las agrupaciones más relevantes activas hoy en la dinámica de canto y baile orientada por celebraciones religiosas del Norte Grande. La Sociedad Religiosa Gitanos Santa Rosa se fundó en octubre de 1965 en Iquique. Desde entonces cada año participa de la Fiesta de La Tirana, con todos los cambios de integrantes y repertorio que puede suponerse en un trayecto musical tan extenso. Su origen obrero ha determinado el esfuerzo de su compromiso, que suele agrupar a al menos cuarenta miembros, entre hombres y mujeres, niños y adultos. «Lo que importa es la fe», dicen ellos, y esa fuerza devota, más allá de lo material, resuena en su música.

Héctor Soto

Considerado entre los charanguistas más notables y el más prolífico entre sus pares, Héctor Soto fue pionero en las grabaciones solistas para ese instrumento en nuestro país, con un material que durante largo tiempo ha sido referencia para músicos y estudiosos del tema. Compositor, profesor y divulgador, su carrera discográfica es la más extensa de los charanguistas chilenos. Ejecutante de charango tenor, ronrroco, maulincho, guitarra, tiple y teclados ha sido un gran difusor del instrumento: fundó en Argentina su propio Instituto del Charango y ha mantenido la fundamental plataforma Charango.cl. Soto ha desarrollado un repertorio de canciones propias —entre las cuales se cuenta la conocida pieza "Rosita de Pica"—, recopiladas o de autores como Violeta Parra, Raúl de Ramón, Sofanor Tobar, Willy Bascuñán, Víctor Jara y Patricio Manns. Su libro Charango para todos (2019) es vital fuente de lecciones.

Cristóbal

Cuatro indiscutidos clásicos de la balada chilena concentró en poco tiempo la trayectoria de Cristóbal, intérprete que, casi sin planearlo, a los 23 años profesionalizó su gusto por la música en un Chile ochentero que acogía parte del canto popular sobre todo en sets de televisión y grandes festivales. "Una niña, una historia", "Te vas quedando sola", "Se te olvida" y "Basta ya" son los temas que hasta hoy identifican a este baladista de registro vehemente y catálogo poderoso, apoyado siempre en una cuidada selección de autores y arregladores.

Sandino Rockers

Nacidos en 1994, Sandino Rockers son una banda pionera en la introducción del ska en Chile, aunque a su música acuden elementos de regggae, de hardcore y de ritmos latinoamericanos. Perseverantes y con la autogestión como motor de su actividad, el grupo ha editado tres discos, ha protagonizado un intenso ritmo de presentaciones en vivo, y sus giras han incluído ciudades del interior argentino. Con un nombre inspirado en Augusto César Sandino, el prócer revolucionario nicaragüense, es el contenido político lo que marca, también, su sello musical.